Existen varios tipos de mediciones dentro PIB, de las cuales se pueden mencionar las siguientes:
nominal (sin considerar inflación), real (ajustado por inflación), per cápita (dividiendo el PIB total por la
población), y PPA (ajustado por paridad del poder adquisitivo).
Como cualquier indicador tiene sus áreas de oportunidad porque lo que se cuantifica es la producción
de la economía formal, o sea, la que está establecida de manera pública y legal, esto quiere decir que
solo se pueden hacer estimaciones de la economía informal, o sea, la que no está registrada ante el
gobierno de un país y no paga impuestos. (SEVILLA ARIAS, 2025)
Es de utilidad para los gobiernos que obtienen información para establecer políticas económicas que
incentiven el desarrollo de sus países y generar un clima propicio para los negocios y sea de beneficio
para los habitantes del país, y tomar medidas que se alineen con los objetivos de los distintos
gobiernos.
Para la población en general es un indicador que no conocen como tal, pero que en la vida cotidiana de
las personas se hace presente en la forma de oportunidades de trabajo, las ventas al menudeo, el
acceso a bienes y servicios y en general las condiciones económicas de un país que afecta de
diferentes maneras las regiones que componen el país, en México, las zonas geográficas del Norte,
Centro y Sur del país es una manera muy general, que a su vez se subdividen en regiones dentro de
estas.
EL PIB es un indicador que es utilizado para conocer el crecimiento económico del país en un periodo
de tiempo, que es resultado de factores internos como las políticas del Banco Central, en este caso el
Banco de México, las gestiones para atraer inversión extranjera y facilitar los trámites para los
empresarios nacionales, pero también se exponen situaciones de infraestructura como el acceso al
agua, la energía eléctrica, suministro de gas, vías de comunicación y la seguridad.
En cuanto a los factores externos, son situaciones como guerras, fenómenos naturales, disposiciones
de otros países, precios de materias primas, etc., que influyen en los flujos económicos de los países
y generan un ambiente de negocios.
La economía mexicana hila dos años consecutivos creciendo debajo del desempeño promedio de
América Latina y el Caribe, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (Cepal).
Mientras el PIB regional conseguirá una tasa de crecimiento de 2.4% este año, México avanzará a un
ritmo de 0.4%, impactado por la incertidumbre generada por la amenaza de los aranceles y condiciones
domésticas.
Dentro de estas condiciones se enuncia la caída del consumo y de la inversión en el país. (MORALES,
2025)
Índice de Empleo (Población Económicamente Activa)
De acuerdo con cifras del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) que fueron dadas a conocer a
principios del mes de enero de 2026, el año 2025 cerró con 22 millones 517 mil 076 empleos formales,
con una pérdida de 320 mil 692 afiliados con respecto a noviembre del mismo año.
Los datos publicados por el IMSS sobre la creación de nuevos puestos de trabajo fueron manejados
por el gobierno federal como una cifra histórica de nuevos afiliados al Instituto, como un logro de una
política de promoción industrial para la generación de empleos en la economía formal, sin embargo,
no es fiel a la realidad, lo anterior se deduce debido a que en las mismas cifras que ofrece el reporte
del IMSS sobre sus afiliados no se puede interpretar por sesgos, la realidad es que al final el balance
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 2914.