Ante la duda, la ansiedad y el dolor, los familiares de personas desaparecidas acudieron a las fiscalías
para denunciar la desaparición y demandar que se investigue el paradero de su ser querido. En general
se enfrentan a la indolencia y la tardanza de los ministerios públicos, por tanto, se vieron obligados a
investigar por su cuenta. (Durin, 2024, p.9)
Este proceso que han vivido estos colectivos es además importante porque han tenido que hacer un
proceso autodidacta en temas que van desde lo psicológico hasta lo forense, puesto que se vuelven
figuras de contención, acompañamiento y apoyo para quienes experimentan desapariciones. Por lo
anterior, se han vuelto una pieza clave en documentar respecto a cómo opera la desaparición forzada
en México y ello ayuda a que quienes están viviendo una experiencia tan perturbadora como vivir la
desaparición de un familiar o alguien cercano, para que puedan tomar medidas de acción inmediata
que pueden traducirse en localizar de inmediato a la persona.
En 2018, gracias al esfuerzo conjunto de diversos colectivos, académicos y de organismos de
derechos humanos (Romero, 2018) se promulga la Ley general en materia de desaparición forzada de
personas y la Comisión Nacional de Búsqueda. Romero sin embargo señala que “no todas las
propuestas del movimiento quedaron plasmadas en la ley. Después de la publicación del decreto por
el Ejecutivo Federal, el Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos aseveró que existen varias
inconsistencias” (2018, p. 61).
A pesar de lo anterior, la implementación de la ley ha traído consigo una serie de políticas que fueron
implementadas durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador y con ello han existido
avances, pero también retrocesos en el tema de desaparición forzada. Si bien se ha procedido de
manera efectiva con la creación e implementación de las comisiones de búsqueda estatales en todo
el país, donde se atienden los casos de desapariciones y del Registro Nacional de Personas
Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), los colectivos de familiares de personas desaparecidas
denuncian que se les ha dejado fuera de los diálogos e implementación de diferentes políticas públicas
correspondientes a la búsqueda de personas. El 19 de diciembre del 2023, el Movimiento por Nuestros
Desaparecidos en México publicaron un comunicado donde hacían de conocimiento público su
inconformidad por no ser debidamente informados sobre la metodología nacional de recolección e
intercambio de información, del Censo, así como no ser tomados en cuenta en el proceso. De la misma
forma indican:
este ejercicio que ha denominado Censo concluya que sólo hay confirmación de 12,377
personas desaparecidas. Las familias sabemos que este dato es incorrecto y nos preocupa
que ello suponga una justificación para que ninguna autoridad busque los miles de casos de
los registros donde falta información, pero persiste la desaparición. (Movimiento por Nuestros
Desaparecidos en México, 2023).
La falta de seguimiento oportuno en las investigaciones gubernamentales deja en evidencia la urgencia
de evaluar el desempeño de las instituciones responsables de abordar esta problemática. Además, en
casos donde se ha comprobado la participación de miembros del Estado, como el Ejército —
particularmente en el caso de Ayotzinapa y otros similares—, familiares y periodistas han denunciado
la existencia de una red de protección desde el gobierno federal para eludir responsabilidades (Gibler,
2023). Esta situación ha minado los avances en el seguimiento de casos de desaparición forzada y ha
reforzado la percepción de impunidad.
A inicios del año 2025 se da a conocer el caso del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán Jalisco, donde en
octubre de 2024, fuerzas armadas localizaron este predio con restos humanos. Sin embargo, no fue
sino hasta el siguiente año en que un colectivo de buscadoras en Jalisco denunció que el Rancho fue
utilizado como centro de reclutamiento forzado y donde localizaron restos humanos y pertenencias de
personas desaparecidas. Emiliano Rodríguez y María Abi-Habib en su reportaje sobre el caso indican:
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2026, Volumen VII, Número 4 p 400.