INTRODUCCIÓN
En el sector sanitario, pequeñas, medianas y grandes empresas compiten codo con codo para
ofrecer a los pacientes una amplia gama de servicios, desde los que se ofrecen individualmente
hasta los que incluyen elementos complementarios, como los medicamentos con receta. Las
clínicas ofrecen una amplia gama de servicios, como revisiones rutinarias, atención ginecológica
y obstétrica, fisioterapia, atención pediátrica, consultas externas con especialistas y atención de
urgencias, todos ellos utilizados por una gran variedad de empresas y personas (Villanueva et al.,
2020; Gómez et al., 2020).
Asimismo, la facturación tiene dos significados en el sistema sanitario: puede pensarse como el
acto de cobrar los servicios prestados a un usuario para cuantificarlos en dinero, o puede
pensarse como la acción que permite que el dinero se mueva dentro de una organización
sanitaria para su correcto funcionamiento (Tosca et al., 2021). Generalizando a partir de otros
sectores, el proceso de facturación sanitaria tiene como objetivo:
Recibir los servicios prestados a cada uno de los pacientes en las instalaciones médicas,
incluyendo el costo de los materiales y medicamentos necesarios. Reportar los ingresos con los
que se financiará la institución y enviar la información necesaria a las diferentes áreas de la
misma, incluyendo, pero no limitándose a las Entidades Promotoras de Salud, Administradoras
del Régimen Subsidiado, Compañías de Seguros, Fondo de Solidaridad y Garantías y otras,
contribuyendo a la supervivencia, crecimiento y rentabilidad de las instituciones médicas (Díaz
et al., 2016; Vela et al., 2019)
Consecuentemente, de esta realidad no se escapa el sistema administrativo y financiero de la
Clínica Adventista Ana Stahl ubicada en la ciudad de Iquitos. Dentro de sus procesos
administrativos se tiene como objetivo llevar un adecuado control de las cuentas de servicios de
salud, de forma organizada y correcta, en las cuales se encuentran las EPS (Empresas
prestadoras de servicios, seguros y reaseguros, EPS SCTR (Seguros complementarios de trabajo
de riesgos), SOAT (Seguro obligatorio de Accidentes de tránsito) y autoseguros, estos son los
servicios que cuenta la Clínica, y así con este control y medidas mejorar la eficiencia en el proceso
de facturación y el cumplimiento de metas prospectadas de los créditos otorgados a los clientes,
de las cuales generan los montos de facturación (Méndez, 2020; Orozco et al., 2016).
La Clínica Adventista Ana Stahl ofrece una variedad de servicios a los clientes que dan lugar a
créditos personales o empresariales como parte del control de la cuenta por los servicios de
salud que prestan. Luego, el servicio de facturación de la clínica tiene que lidiar con los convenios
que tiene con las EPS, las mismas que representan la gran mayoría del consumo del servicio y,
por ende, del volumen de facturación; sin una adecuada supervisión, esto puede perturbar la
capacidad de la clínica para manejar efectivamente sus operaciones de facturación y cumplir
con sus objetivos financieros.
Asimismo, La Clínica Adventista Ana Stahl cuenta con la experiencia, los conocimientos y el
personal médico, técnico, administrativo y de enfermería necesarios, así como con los equipos
más avanzados, para ofrecer un tratamiento médico de primera calidad a sus numerosos
usuarios. Además de la conveniente ubicación de la clínica, los pacientes aprecian la calidad de
la atención médica que reciben y los medicamentos que pueden obtener en la farmacia. Esto se
debe en gran parte a la actitud acogedora del personal de recepción, que se refleja en la
satisfacción de los afiliados a la clínica. Con base en las premisas anteriores, el presente artículo
tuvo por finalidad determinar la relación existente entre el control de cuentas de servicio de salud
y la facturación de la clínica adventista Ana Stahl.
Con base en las premisas anteriores, el presente artículo tuvo por finalidad determinar la relación
existente entre el control de cuentas de servicio de salud y la facturación de la clínica adventista
Ana Stahl.