LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1094.

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.671

Abuso sexual en la infancia y las vivencias en la
orientación sexual

Sexual abuse in childhood and experiences in sexual orientation

Sinuhé Estrada Carmona
sestrada@uacam.mx

Universidad Autónoma de Campeche
Campeche – México


Gabriela Isabel Pérez Aranda

gaiperez@uacam.mx
Universidad Autónoma de Campeche

Campeche – México

Artículo recibido: 10 de mayo de 2023. Aceptado para publicación: 25 de mayo de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.


Resumen
El objetivo de la presente investigación es analizar y comprender las experiencias de abuso
sexual infantil y su relación con la vivencia de orientación sexual (OS) de hombres y mujeres
hetero, homo y bisexuales. Se utilizó una entrevista semiestructurada, que incluyo diversos
temas acerca de las experiencias de abuso sexual infantil, orientación sexual/preferencia
sexual, fantasías sexuales, entre otros. La selección de los participantes se realizó a través de
un muestreo no-probabilístico por conveniencia estando conformada por 16 personas, mayores
de 18 años, dividiéndose en 3 grupos: personas con OS homosexual, con OS bisexual, y con OS
heterosexual. Se realizó un análisis cualitativo de los datos obtenidos con el software Atltas Ti.
Se construyeron categorías de análisis. Las personas con OS homosexual y bisexual
entrevistadas aseguran que el abuso sexual en su infancia influyó en la vivencia de su
orientación sexual, mientras que las personas con OS heterosexual afirmaron que su experiencia
de abuso sexual no influyo en la vivencia orientación sexual, sin embargo, afirmaron que este
tipo de experiencias si genero momentos de confusión en su vida sexual.

Palabras clave: abuso sexual infantil, orientación sexual, diversidad sexual, infancia


Abstract
The objective of this research is to analyze and understand the experiences of child sexual abuse
and its relationship with the experience of sexual orientation (OS) of hetero, homosexual and
bisexual men and women. A semi-structured interview was used, which included various topics
about experiences of child sexual abuse, sexual orientation/sexual preference, sexual fantasies,
among others. The selection of the participants was carried out through a non-probabilistic
convenience sampling made up of 16 people, over 18 years of age, divided into 3 groups: people
with homosexual OS, with bisexual OS, and with heterosexual OS. A qualitative analysis of the
data obtained with the Atltas Ti software was performed. Analysis categories were constructed.
The people with homosexual and bisexual OS interviewed affirm that sexual abuse in their


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childhood influenced the experience of their sexual orientation, while the people with
heterosexual OS affirmed that their experience of sexual abuse did not influence the experience
of sexual orientation, however, they affirmed that this type of experience did generate moments
of confusion in their sexual life.

Keywords: Child sexual abuse, sexual orientation, sexual diversity, childhood


























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Como citar: Estrada Carmona, S., & Pérez Aranda, G. I. (2023). Abuso sexual en la infancia y las
vivencias en la orientación sexual. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y
Humanidades 4(2), 1094–1110. https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.671


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INTRODUCCIÓN

Cada persona tiene una forma de vivir y expresar su sexualidad, todas las personas sienten el
amor, placer y el afecto de acuerdo a su propio contexto y realidad, sea individual o social. De
esta manera, la OMS, (2006) menciona que en desarrollo de la sexualidad interactúan factores
“biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos,
religiosos y espirituales”

Un aspecto importante de la sexualidad es la orientación sexual, la capacidad de cada persona
de sentir una atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo,
de su mismo género o de más de un género, así como a la capacidad de mantener relaciones
íntimas y sexuales con personas; un patrón perdurable de atracciones emocionales, románticas
y/o sexuales hacia hombres, mujeres o ambos sexos (CNDH, 2012).

Un aspecto de la transición de la infancia hacia la edad adulta es el progreso de una orientación
sexual más evidente, que constituye un componente clave de este proceso. Es importante
reconocer que existen probablemente muchos motivos para definir la orientación sexual de una
persona y los motivos pueden ser diferentes para cada una de ellas (Perea, Loredo, & Monroy,
2012). El abuso sexual infantil es un problema cuyo impacto físico y emocional puede ocasionar
secuelas emocionales graves a corto, mediano y largo plazo (Echeburúa, 2015).

El desarrollo de una identidad positiva como homosexual, heterosexual o bisexual depende en
gran medida de las relaciones afectivas con los padres, el ambiente y el soporte familiar, de ello
depende la estabilidad emocional, psicológica y social de la persona. La orientación sexual es de
gran relevancia para una salud sexual adecuada (Shutt-Aine y Maddaleno, 2003)

El abuso sexual infantil, es un problema con impacto físico y emocional puede ocasionar
dificultades emocionales graves a corto, mediano y largo plazo. El daño emocional ocurre en
aproximadamente 90% de las víctimas, este depende de diversos factores como: quién fue el
agresor, el tipo de abuso sexual (tocamientos, pornografía, violación, etc.), el número de veces
que se llevó a cabo el abuso, la reacción de la familia ante este evento, así como las estrategias
de afrontamiento que tenga la víctima (Perea, Loredo, & Monroy, 2012).

Por lo tanto, es importante conocer la vivencia en la orientación sexual de personas: homo, hetero
y bisexuales que han sufrido abuso sexual infantil. Ya que, aceptar e identificarse con una
orientación sexual, no siempre es fácil, el expresar su sexualidad puede entrañar serias
dificultades (Laumann y Michael, 2001).

Con esta investigación se pretende describir los factores subjetivos que individuos le pueden dar
a la sexualidad, en este caso, específicamente a la orientación sexual, así como los
comportamientos y las manifestaciones propias de los sujetos con respecto al abuso sexual
infantil; los procesos afectivos e intelectuales subjetivos, el conjunto de estructuras que
posibilitan y explican que los individuos puedan darle el carácter diverso a su vida sexual.

Por medio de estas descripciones se puede direccionar la terapia psicológica de personas que
hayan experimentado algún tipo de abuso sexual infantil y facilitarles apoyo durante el proceso
de la construcción de su orientación sexual, independientemente de cuál sea y con ello puedan
lograr autoaceptación y bienestar con su orientación.

En la actualidad se estima que entre el 90 y el 93 por ciento de la población tiene una orientación
heterosexual y entre el 7 y el 10 por ciento una homo o bisexual (Muños & Pavez, 2010). Elliot
(1997 citado en Moral 2007) encontró que de 20 a 25% de las niñas y de 10 a 15% de los niños
sufren algún tipo de abuso sexual antes de los 17 años. Brown y Finkelhor (1986 citado en Moral


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2007) obtuvieron que una de cada tres niñas y uno de cada cuatro niños han vivido experiencias
sexuales con adultos. Dube, Anda, Whitfield y cois (2005 citado en Moral 2007) informan de
abuso sexual infantil en el 25% de las mujeres y 16% de los hombres.

Varios autores han encontrado en sus estudios prevalencias altas del abuso sexual infantil. Elliot
(1997 citado en Moral 2007) encontró que de 20 a 25% de las niñas y de 10 a 15% de los niños
sufren algún tipo de abuso sexual antes de los 17 años. Brown y Finkelhor (1986 citado en Moral
2007) obtuvieron que una de cada tres niñas y uno de cada cuatro niños han vivido experiencias
sexuales con adultos. Dube, Anda, Whitfield y cois (2005 citado en Moral 2007) informan de
abuso sexual infantil en el 25% de las mujeres y 16% de los hombres.

Moral (2007), encontró en su estudio realizado a estudiantes universitarios de psicología que las
víctimas de abuso sexual reconocían tener más fantasías y sueños (con contenido explícito)
homosexuales. Decían no tener nunca fantasías o sueños explícitos homosexuales el 45% frente
al 83% del resto de la muestra. En una proporción significativamente mayor, el grupo de abuso
sexual ha tenido, al menos, una relación homosexual (18.4%) que el grupo de comparación
(2.2%). El abuso sexual, se asociaba con haber mantenido voluntariamente, al menos una vez,
relaciones homosexuales. La asociación era más fuerte en hombres con un 50% de los casos
que en mujeres con un 10%.

Wilson y Widom (2010) encontraron que las personas con historias documentadas de abuso
sexual infantil fueron significativamente más propensas que los controles a informar que alguna
vez tuvieron parejas sexuales del mismo sexo, sin embargo, solo los hombres con antecedentes
de abuso sexual infantil fueron significativamente más propensos que los controles a informar
parejas sexuales del mismo. Mencionan que estos hallazgos prospectivos proporcionan
evidencia tentativa de un vínculo entre el abuso sexual infantil y las parejas sexuales entre
personas del mismo sexo entre los hombres, aunque se necesita más investigación para explorar
esta relación y examinar los posibles mecanismos subyacentes.

Gilgun y Reiser (1990) llevaron a cabo entrevistas de historia de vida para determinar los
pensamientos, sentimientos y dudas de 3 hombres que fueron abusados sexualmente cuando
eran niños y que trataron de aceptar su identidad sexual. Los relatos ilustran 3 tipos de
orientación sexual entre las víctimas de abuso sexual: homosexuales, heterosexuales e
inseguros, pero posiblemente bisexuales. El proceso de aceptación de su identidad sexual
implicó años de sufrimiento silencioso.

De acuerdo con los resultados obtenidos en su investigación Roberts y Sorensen (1999)
concluyen que existe un aumento pequeño pero significativo en la tasa de actividad homosexual
entre las mujeres que son sobrevivientes de abuso sexual infantil y menciona que la
homosexualidad, ha sido descrita como secuela patológica de abuso sexual en varios estudios.

En una proporción significativamente mayor, el grupo de abuso sexual ha tenido, al menos, una
relación homosexual (18.4%) que el grupo de comparación (2.2%). El abuso sexual, se asociaba
con haber mantenido voluntariamente, al menos una vez, relaciones homosexuales. La
asociación era más fuerte en hombres con un 50% de los casos que en mujeres con un 10%.
(Moral, 2007)

En un estudio realizado por Eskin, Kaynak y Demir (2005), encontraron que el autoinforme de
abusos sexuales en la infancia estuvo asociado con el comportamiento sexual del mismo sexo.
Ser sexualmente abusado por alguien de su propio sexo se relacionó con la orientación sexual
del mismo sexo en los participantes masculinos, pero no en las mujeres participantes.


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La prematura exposición a una actividad sexual forzada puede producir un impacto adverso en
el desarrollo psicosexual, la identidad sexual y la futura capacidad para la intimidad sexual.
Algunos estudios hablan de problemas de identidad sexual en chicas que han sufrido abusos
sexuales. Problemas parecidos se han observado en chicos que también los han sufrido (Centre
Londres 94, 2010).

Roberts, Glymour y Koenen (2013 citado en Rind, 2013), utilizando modelos de variables
instrumentales, argumentaron que el abuso infantil causa orientación homosexual, definida en
parte como cualquier atracción por el mismo sexo. En sus análisis, encontraron que el abuso
sexual infantil (CSA) estaba más fuertemente relacionado con la orientación homosexual que el
maltrato no sexual, especialmente entre los hombres.

Existe la terapia afirmativa para homosexuales, donde la homosexualidad se considera un estilo
o una opción de vida, tan normal como la heterosexualidad, ni mejor ni peor que ella. Se cree que
los homosexuales desean aprender a vivir en paz consigo mismos y con los demás, a pesar de
funcionar dentro de un contexto social definidamente homofóbico; por otro lado, existe la terapia
afirmativa para homosexuales, donde la homosexualidad se considera un estilo o una opción de
vida, tan normal como la heterosexualidad, ni mejor ni peor que ella. Se cree que los
homosexuales desean aprender a vivir en paz consigo mismos y con los demás, a pesar de
funcionar dentro de un contexto social definidamente homofóbico (Ardila 2007).

Las dimensiones de la sexualidad dan cuenta de las diversas formas de sentirla y vivirla. La
manera como ello ocurre permite (auto) identificar y (auto) conocer a los seres humanos como
hombres o mujeres, quienes pueden ser heterosexuales, homosexuales, bisexuales o
transexuales. Dichas dimensiones son: sexo, identidad de género, rol de género, orientación
sexual y conducta sexual. La primera se puede definir como el hecho de ser hombre o mujer a
partir de variadas condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológicas (Muñoz y Pavez, 2010).

La segunda dimensión es la pertenencia a un sexo u otro, es decir, sentirse hombre o mujer; El
rol de género es el papel, acción o actitud asumido por una persona de acuerdo a factores
sociales, culturales, políticos, económicos, éticos o religiosos; la orientación sexual está
determinada por el deseo natural, tanto sexual, como amoroso y erótico; hacia otras personas,
mientras que la conducta sexual son las prácticas e historias sexuales de las personas que
pueden ser siempre o en algún momento iguales o distintas a su orientación sexual y que se
encuentran muy influenciadas por el contexto social, político, cultural, religioso o económico
donde se inserta el ser humano (APA, 2002).

Se ha observado que la orientación sexual es independiente del sexo biológico o de la identidad
de género. La orientación sexual también se refiere al sentido de identidad de cada persona
basada en dichas atracciones, las conductas relacionadas y la pertenencia a una comunidad de
otros que comparten esas atracciones (CNDH, 2012).

Investigaciones realizadas durante varias décadas han demostrado que la orientación sexual
varía desde una atracción exclusiva hacia el sexo opuesto hasta una orientación exclusiva hacia
el mismo sexo (Alston, 2006).

Sin embargo, la orientación sexual generalmente se clasifica en tres categorías: heterosexual
(tener atracciones emocionales, románticas o sexuales hacia miembros del sexo opuesto),
homosexual (gay/lesbiana) (tener atracciones emocionales, románticas o sexuales hacia
miembros del mismo sexo) y bisexual (tener atracciones emocionales, románticas o sexuales
tanto hacia hombres como mujeres) (APA, 2002).


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El abuso sexual infantil es contemplado como un tipo de maltrato infantil. Se habla de abuso
sexual infantil cuando el adulto usa al menor de edad para estimularse o excitarse sexualmente,
ya sea con o sin fuerza física, presión o engaño. Así, cuando no existe coerción se considera que
la diferencia de edad entre la víctima y el agresor impide al menor una verdadera libertad de
decisión y consentimiento (Moral, 2007).

Deza (2005) define el abuso sexual infantil como la actividad encaminada a proporcionar placer
sexual, estimulación o gratificación sexual a un adulto, que utiliza para ello a un niño/a,
aprovechando su situación de superioridad. El abuso sexual puede ser también cometido por una
persona menor de 18 años, cuándo esta es significativamente mayor que la víctima (cinco o más
años) o cuando el agresor está en una posición de poder o control sobre el niño.

El abuso sexual puede ser también cometido por una persona menor de 18 años, cuándo esta es
significativamente mayor que la víctima (cinco o más años) o cuando el agresor está en una
posición de poder o control sobre el niño (Cantón, 1999 citado en Deza, 2005)

Viviano (2012) realiza una clasificación de los factores de riesgo en los que menciona los
factores encontrados en las entrevistas. A continuación, se mencionan.

Tipos de abuso sexual con contacto físico

● Contactos bucales en zonas genitales u otras vinculadas a la actividad sexual y que
suelen estar cubiertas por la ropa (pecho, vientre, pelvis y glúteos). Estos contactos
pueden incluir besos y gratificación oral.

● Caricias, frotamientos o tocamientos de las zonas del cuerpo ya señaladas, con la
finalidad de excitar o explorar el cuerpo del o la menor de edad. Esto incluye la
estimulación de los órganos sexuales del niño o niña. Igualmente, los frotamientos que
la persona abusadora efectúa “como por descuido”, o aprovechando situaciones en
donde el cuerpo de la o el menor de edad es accesible, por ejemplo, al pasar por un lugar
estrecho, cuando se está en el microbús, cuando se comparte la misma cama, y
aprovechando situaciones de expresión de afecto.

● Realización del acto sexual o coito, lo cual se denomina violación sexual. Esto puede
darse mediante la penetración del pene en la vagina o en el ano. Incluye también la
penetración con otras partes del cuerpo (los dedos) o con objetos. El denominado sexo
oral también se ha definido como una modalidad de violación sexual.

● El sexo interfemoral que consiste en la realización del acto sexual sin penetración. El
órgano sexual masculino se excita por frotamiento entre las piernas de la o el menor de
edad. Algunos abusadores suelen recurrir a este acto y evitar la penetración que tiene
penas de cárcel más severas.

Tipos de abuso sexual sin contacto físico

● Espiar al niño, niña o adolescente cuando se viste.
● Exponer los genitales ante él o la menor de edad o masturbarse delante de él o ella.
● Utilizarle para elaborar material pornográfico.
● Tomarles fotos o filmarse desnudos.
● Hacer que vea pornografía.
● Incitación, por parte de la persona abusadora, a que el niño, niña o adolescente toque

sus genitales.
● Incitar la sexualidad del menor de edad mediante conversaciones e imágenes de

contenido sexual a través del chat, correo electrónico, redes sociales entre otros
menciona los factores encontrados en las entrevistas. A continuación, se mencionan


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Factores a nivel personal

● Falta de información sobre la sexualidad lo cual le impide identificar el riesgo.
● El niño o niña sufre maltrato, o vive situaciones de carencia afectiva por lo cual acepta e

incluso busca contactos afectivos que pueden desembocar en abuso sexual.

Factores a nivel familiar

● Madre negligente, ausente o deprimida que no brinda cuidado y supervisión.
● Familias reconstituidas con historias de abandono o rupturas.
● Ausencia de personas adultas en las cuales la o el menor de edad pueda confiar. • Padres

y madres autoritarios.
● No se habla sobre el abuso sexual.
● Presencia de alcoholismo, drogadicción y otras adicciones en la familia.
● Familias con “funcionamiento abierto caótico”, son familias en cuyas viviendas

continuamente están entrando y saliendo familiares, personas conocidas o poco
conocidas sin evaluar la pertinencia ni establecer reglas claras en torno a la convivencia
y límites. En estas condiciones los hijos e hijas se exponen a riegos de abuso sexual.

Factores a nivel comunitario

● Ausencia de mecanismos de detección del abuso en las instituciones educativas y otros
entornos habituales de los niños y niñas.

MÉTODO

La metodología es de diseño fenomenológico, de tipo cualitativo interpretativo; es flexible y
abierto; se contemplaron dos variables principales que son: a). -Variable independiente:
Experiencias de abuso sexual infantil; b). - Variable dependiente: Orientación/Preferencia sexual.

La población fueron personas con orientación sexual homosexual, bisexual y heterosexual. Los
participantes se seleccionaron a través de un muestreo no-probabilístico por conveniencia y
estuvo conformado por 16 personas, mayores de 18 años, todos nacidos en el estado de Yucatán,
viviendo actualmente en la ciudad de Mérida. Se dividieron en 3 grupos: a) Hombre y Mujer con
orientación sexual homosexual; b) Hombre y Mujer con orientación sexual bisexual y c) Hombre
y Mujer con orientación sexual heterosexual.

Todos los participantes dieron su consentimiento para la realización de este trabajo y firmaron
un acuerdo de confidencialidad de datos personales.

RESULTADOS

Se entrevistaron a 8 hombres y 8 mujeres con preferencias sexuales distintas. Cada uno de los
entrevistados, expresó desde el inicio de la entrevista su preferencia sexual. Todos los
entrevistados mencionaron haber sufrido al menos un tipo de abuso sexual en la infancia. En la
tabla 1 se presenta la respuesta de los participantes señalando sexo, orientación sexual, edad en
la que ocurrió el abuso, tipo y frecuencia de abusos.

Viviano (2012) presenta una clasificación de tipos de abuso: abuso sexual por contacto físico y
sin contacto físico. En el primero se incluye caricias, tocamiento o frotamiento de genitales hacia
el menor y del menor hacia el abusador y violación; en la segunda clasificación incluye el enseñar
pornografía al menor, espiarlo al cambiarse, que el menor escuche u observe a adultos tener
relaciones sexuales. En todos los casos se presentó el abuso por contacto físico.


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Tabla 1

Sexo de 6 víctima, edad en la que ocurrió el abuso, tipo y frecuencia de abusos

SEXO Y
ORIENTACIÓN

SEXUAL

EDAD EN LA
QUE

OCURRIÓ EL
ABUSO

TIPO DE ABUSO:
POR CONTACTO

FÍSICO/SIN CONTACTO
FÍSICO

FRECUENCIA DE LOS
ABUSOS

3 mujeres
heterosexual

5, 7 y 8 años

Por contacto físico:
caricias y tocamiento de
genitales.

Mayor a 3 veces

3 hombres
heterosexual

5, 6 y 9 años Por contacto físico y no
físico:
enseñan pornografía,
acaricia genitales e
induce al menor a que le
toque sus genitales
también.

Mayor a 5 veces

3 mujeres
homosexual

4, 5 y 10 años Por contacto físico: El
abusador tocaba y le
realiza sexo oral.

Mayor a 5 veces

3 hombres
homosexual

5, 5 y 10 años Por contacto físico y no
físico:
Se le enseño
pornografía, se le indujo
a tocar los genitales del
abusador y violación.

La violación fue en una sola
ocasión; la pornografía y el
tocar los genitales del
abusador en más de 5
ocasiones.

3 mujeres
bisexual

8, 10 y14
años

Por contacto físico y no
físico:
Le enseñaron
pornografía, tocamiento
de sus genitales y
violación a los 14 años.

Los tocamientos fueron en
más de 5 ocasiones y la
violación en 2.

3 hombre
bisexual

6, 11 y 13
años

Por contacto físico:
Caricias, tocamiento y
frotamiento de genitales,
besos.

En más de 5 ocasiones.


Con respecto al abusador, las víctimas mencionaron que abusaron de ellos en más de una
ocasión y en su mayoría en más de 5 ocasiones, ya que se quedaban en silencio y la persona que
abusaba de ellos era alguien cercano a él. Los abusadores suelen ser con mayor frecuencia del
sexo masculino y en su mayoría integrantes de la familia, aunque en algunos casos fueron
conocidos muy cercanos a la familia, lo que lleva a clasificarlos en abusadores intrafamiliares y
extrafamiliares.


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Tabla 2

Características de los abusadores con respecto a cada víctima


SEXO Y
ORIENTACIÓN

SEXUAL

SEXO DE
ABUSADORES

PARENTESCO Y TIPO DE
ABUSADOR.

EDAD DEL
ABUSADOR

3 mujeres
heterosexual

Mujer y hombre
Amiga de la familia (abusador
extrafamiliar)

30 años

3 hombres
heterosexual

hombres
Abuelo y vecino.
(abusador intrafamiliar y
extrafamiliar respectivamente)

65 y 35 años
respectivamente.

3 mujeres
homosexual

hombres
Tío y primo (Abusadores
intrafamiliares)

45 años y 15 años
respectivamente

3 hombres
homosexual

hombres

Dos primos y un compañero de
clases (Abusadores
intrafamiliares y extrafamiliar
respectivamente)

De entre 12 a 13
años.

3 mujeres
bisexual

hombres

Dos tíos (Abusadores
intrafamiliares)

46 y 35 años

3 hombre
bisexual.

hombre y una
mujer

Primo y prima (abusadores
intrafamiliares)

De entre 13 y 19
años


Las victimas experimentan una serie de sentimientos ante el abuso sexual. Los sentimientos
más comunes son de confusión al no saber lo que ocurría, frustración de saber si está mal o no,
dolor, tristeza, y sobre todo miedo. En las víctimas de violación también existe el sentimiento de
enojo y resentimiento hacia el abusador; en el caso de las víctimas de sexo femenino, si el
abusador es de del sexo opuesto, la victima crea un miedo o rechazo hacia esas personas,
evitando cualquier contacto o muestra de afecto, creando mejores lazos afectivos con personas
de su mismo sexo al ir creciendo. Lo mismo sucede con los niños que fueron abusados por
individuos de su mismo sexo. Estos niños crecen con temor a personas de su mismo sexo
(padres, hermanos mayores, tíos, etc.) por miedo a tener otra experiencia desagradable y buscan
refugio en personas del sexo femenino.

Tabla 3

Descripción de la actitud de la víctima hacia el abusador (AVHAB)

Categoría de AVHAB

Cuando la víctima sigue frecuentando al abusador después del abuso, su actitud hacia esa
persona cambia, provocando miedo, asco, odio y evita el contacto.

E2: “pues obviamente cada vez que yo la veía en mi casa evitaba estar cerca de ella o en el mismo
lugar donde estaban ellos reunidos, ósea el menor contacto era lo que yo quería, no me gustaba
que viniera en mi casa”.

E4: “pues…yo me resentí mucho con ellos, yo sentía que…sobre todo ya cuando estaba grande
me pasó con ese tío, yo lo llegué a odiar, entre menos yo lo veía era mejor, no me quería topar
con él”.


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Tabla 4

Descripción de silencio de la víctima (SV)

Categoría de SV

Muchas veces la víctima guarda el secreto y prefiere no expresarlo debido al sentimiento de
miedo, de culpa, o porque no existía buena comunicación con los padres.

E3: “no le dije nada a mis papás porque pues siempre me regañaban por cualquier cosa, nunca
me escuchaban, nunca tenían tiempo para hablar conmigo, porque pues por su trabajo o por lo
otro; y mi papá también nunca estaba en la casa (con tristeza y su voz entrecortada), y no tenía
a quien contarle mis cosas, y yo me fui guardando eso todo el tiempo”

E4: “no, nunca, ósea nunca fui capaz de decírselo porque sentía que si yo se lo decía se iba armar
un show entre mi familia, pleitos, no sé qué iba a pasar, tenía miedo, tenía mucho miedo. A pesar
de que murió nunca se lo dije porque sentía que la iba a lastimar a pesar que después yo lo
empecé a disfrutar, empecé hacer pendejadas y todo”

Tabla 5

Descripción de las reacciones de la víctima ante el abuso (RVAS)

SUBCATEGORÍAS DE
(RVAS)

INTERPRETACIÓN

Los sentimientos (LS) Las victimas experimentan una serie de sentimientos ante el
abuso sexual. Los sentimientos más comunes son de confusión al
no saber lo que ocurría, frustración de saber si está mal o no, dolor,
tristeza y sobre todo miedo.

El encierro (EE) Ante el abuso sexual las víctimas se aíslan de sus padres y amigos.
Dejan de realizar las actividades que hacían antes del abuso, que
les hacían sentir bien. Se encierran evitando la comunicación y
esto provoca que sean personas reprimidas.

Dificultad en las
relaciones
interpersonales (DRIP)

Los niños y niñas cuando son víctimas de abuso sexual muchas
veces ya no quieren interactuar y relacionarse con las personas
que los rodea, como son sus padres y sus pares ya que sienten
miedo de volver a ser lastimados.

En alerta (EA) La mayoría de las víctimas sienten miedo de que el abusador
vuelva a hacerles daño, por lo que se vuelve una persona en un
estado de alerta, a la defensiva y con mucho miedo.

Recuerdos intuitivos (RI) La víctima recuerda en algún momento lo que el abusador les hizo
y esto les causa mucho miedo.

Dificultades en las
relaciones sexuales
(DRS)

El abuso sexual ocasiona en la mayoría de las victimas una
inseguridad muy grande al momento de realizar un acto sexual, por
el temor que sienten.

Conductas sexuales
(CS)

Después de los abusos sexuales algunas víctimas tienen
conductas sexuales como la masturbación excesiva, frotamientos
hacia otras personas u objetos y relaciones promiscuas.

Abuso sexual y consumo
de alcohol

Las víctimas de abuso sexual suelen consumir bebidas
alcohólicas.


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E1: “muy confundida, muy muy confundida. Con mucha confusión sobre todo y miedo. Te
frustras”, “tantas fantasías no, pero a veces tenía miedo más que nada, miedo hacia esa
persona”.

E4: “a mí lo único que…que me dio, me asuste… me asuste porque yo no sabía nada, yo era una
niña pequeña que no sabía nada de sexualidad, ósea yo cerrada, una niña (eleva su tono de voz),
simplemente de las que normalmente se pone a jugar con sus muñecas, a la casita con sus
juguetes, pero sin saber de qué la mano de ese asqueroso que me empezó a tocar, entonces yo
me asustaba, yo me asuste”.

E2: “en ese lapso que acababa de ocurrir como te comenté, me volví una niña muy cerrada,
entonces ya…ya no convivía mucho con ellos, de plano ya no quería estar con nadie, prefería estar
sola, antes a mis papás les contaba todo, pero dejo de pasar eso”.

E5: “Entonces ya fue que me empecé a aislar, bueno dejé de hacer lo que hacía antes, de salir a
jugar con mis amigos, porque el señor estaba allí y estén…y mi abuelo igual cuando estaba en la
casa pues me sentía incómodo”.

E2: “pues… sinceramente si porque me volví una niña muy cerrada, yo era de… ósea yo me llevaba
con todas las amigas de mi mamá y jugaba con ellas y… así, pero desde que ocurrió eso dejé de
ser como antes, me volví más cerrada”.

E4: “pues mi relación con mi mamá antes yo la tenía muy bien, antes yo le comentaba todo, pero
después sentí que… que me convertí como…como quedarme callada ósea no contarle mis cosas
personales, porque decía cómo le voy a platicar todo eso, cómo le voy a decir que mi tío me toco”.

E2: “no tuve pesadillas, pero si dormía con miedo, me causaba miedo de que ella entre o algo
así”.

E6: “pues sí, me sentía mmm…vulnerable a todo, sentía que cualquiera podía venir y hacerme
cualquier cosa, me sentía indefenso”.

E3: “cuando él quiso hacerlo pues yo sentí miedo porque recordé lo que me había pasado en la
infancia y así no”.

E1: “Quería tener novio porque así lo dice la sociedad, pero nunca tuve relaciones sexuales porque
no me atraía estar con él. De hecho, los veía más como amigos”.

E3: “Entonces estén… muchas veces paso de que…de que él quería hacérmelo a mí, pero yo
nunca, nunca lo deje porque tenía yo miedo de hacerlo y recordaba lo que me había pasado en la
infancia, pero yo si quería hacerlo, quería…quería tener ese momento de estar con un hombre,
sentía ganas de estar con un hombre”.

E3: “estuve como que, ósea tenía relaciones como que casuales. Iba a una fiesta y pues conocía
a alguien y pues estaba con él, así pasaron como que… en cada fiesta…ósea no en todas, pero
cuando alguien sí me gustaba y veía como que me atraía pues quería estar con esa persona y a
veces se daba y a veces no, ósea tuve varias relaciones casuales en la noche. Y parejas
estables…después de él tuve… una…dos y con mi pareja actual serían tres no, pero si tuve
relaciones con hombres que conocía”.

E5: “Entonces ya empecé a tocarme, se me quedo como que un…no sé si decir vicio porque ya
igual con mis primos, primas o con alguien me acercaba y me frotaba en sus piernas, así como
hacen los perritos, me ponía así y me ponía a frotarme”.


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ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1105.

E3: “al principio era como que necesitaba estén…tomar o algo así para sentirme en confianza
con…con esa persona, o con cualquier otra persona, y…tratar de estar así no, tratar de…de,
primero eran como que juegos no, como que…te toco, me abrazas, te acaricio y nos besamos”,
“a veces necesitaba tomar un poco de alcohol para…para sentirme en confianza, para agarrar ese
valor no, de hacer eso no, entonces en ese momento no había tomado nada y… y me sentí un
poco incómodo y me aleje”.

E4: “iba yo a las fiestas con mis amigas, tomábamos y todo”

Tabla 6

Descripción de los factores de riesgo de abuso sexual infantil

Categoría FR

Varias situaciones influyen y aumentan la probabilidad de que se lleve a cabo un acto sexual
en la infancia. Alguno de ellos son los problemas de pareja entre los padres, dejar a los hijos
al cuidado de un familiar, ausencia de los padres de manera simbólica o real, poca
responsabilidad de los padres; en el ámbito escolar, el acceso a alumnos de edad mayor a la
establecida, falta de comunicación, proceso de divorcio y falta de educación sexual.

E1: “pues porque en ese entonces mis papás tenían muchos problemas, entonces típico que
alguien como que hay se preocupa por los niños no, entonces íbamos mucho en casa de mi…de
esa persona, de hecho fue un tío de mi papá que de repente hay vamos a cuidar a los niños, pero
pues yo me acuerdo que en especial a mi hermana la cuidaba mi tía, mi hermanito estaba muy
chiquitito y siempre era apegado a mi mamá, y a mí me cuidaba él, entonces fue en su casa que
está a dos casa de mi casa.”

E3: “cuando iba a la primaria, igual tenía 5 años también, entre 5 y 6 años. Estén…en ese entonces,
aceptaban a…en la primaria que iba aceptaban a personas, bueno a…a niños más grandes que
nosotros”, “de hecho nunca me hablaron de sexo, nunca me dijeron que podría pasar o… nada de
eso”.

Tabla 7

Descripción de fantasías, sueños y pensamientos sexuales posteriores al abuso sexual (FSPS)

Categoría FSPS

Las víctimas de abuso sexual suelen tener fantasías, sueños y pensamientos de tipo sexual
relacionados con el AS en su
infancia. Comúnmente fantasean con ser tocados o masturbados.


E5: “Si de hecho como le comento tuve esas experiencias con mi primo y estén… y creo que por
el hecho, por el evento que sucedió, si tuve fantasías, soñaba o me imaginaba que alguien me
estaba tocando o que alguien me estaba masturbando”.

E6: “si, soñaba mucho… cuando ya estaba grande como a los trece años, ya tenía sueños de que
lo hacía con mi prima, que hacía que…que la toque o a veces igual con mi primo, lo mismo, no. Y
ya de allí empecé a fantasear con otra cosa, pero pensaba tanto que lo hacía con una mujer o
con un hombre. Ósea, me hacía sentir bien pensar eso”


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ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1106.

DISCUSIÓN

Las victimas experimentan una serie de sentimientos ante el abuso sexual infantil. Los
sentimientos más comunes son de confusión al no saber lo que ocurría y al presentar emociones
contrarias por los abusadores que forman parte de su familia, de esta manera, Brawn (2002),
menciona que la familiaridad entre el niño y el abusador presenta fuertes lazos emocionales,
tanto positivos como negativos, lo que contribuye a que en este tipo de abuso ocurra un mayor
impacto cognitivo-comportamental para el niño y su familia. Los sujetos participantes también
describen frustración al no saber si lo que hacen está bien o no, y sobre todo mencionan sentir
miedo. Descubren sentirse vulnerables ante cualquier cosa que ocurría e indefensos.

Las victimas crecen con temor de las personas con mismo sexo que sus abusadores, incluyendo
a sus padres, tanto hombres como mujeres.; describen rechazo hacia estas personas, evitando
cualquier contacto o muestra de afecto y creando mejores lazos afectivos con personas del sexo
contrario de quien fueron abusados. Street, Gibson y Holohan, (2005) mencionan, que ante un
abuso sexual infantil el estilo de afrontamiento de evitación se asocia a la culpa; con la negación
o distanciamiento evitan sentimientos de culpa (Najdowski y Ullman, 2009).

Ante el abuso sexual las víctimas se aíslan de sus padres y amigos. Dejan de realizar las
actividades que les hacía sentir bien antes del evento de abuso. Evitan la comunicación y la
interacción que antes sí tenían con sus familiares y amigos. Lo anterior coincide con Rodríguez,
Arenia y Garcia (2012) destaca la presencia de un mayor aislamiento y ansiedad social, menor
cantidad de amigos y de interacciones sociales, así como bajos niveles de participación en
actividades comunitarias.; Pereda, (2009) quien menciona que una de las áreas que suele
quedar más afectada en víctimas de abuso sexual infantil es la relación social con iguales y
adultos, ya sean pertenecientes a la familia o desconocidos, lo cual asocian a la ruptura que la
experiencia de abuso sexual implica en la confianza de la víctima; Pereda (2010) también
describe entre las consecuencias a largo plazo del abuso sexual problemas en las relaciones y
mencionan que quienes han presentado buso sexual infantil tienden al aislamiento y ansiedad
social, menor cantidad de amigos y de interacciones sociales, así como bajos niveles de
participación en actividades comunitarias. De esta manera, Cantón y Cortes (2001) describen
entre las consecuencias del abuso sexual infantil reacciones ansiosas y depresivas en las niñas;
en los niños, encontraron que se puede presentar fracaso escolar y dificultades inespecíficas de
la socialización, así como comportamientos sexuales agresivos.

Ninguno de los sujetos le conto a sus padres sobre el abuso sexual, por vergüenza; y, en quienes
el abuso fue intrafamiliar describen preocupación por lo que pueda ocurrir en sus familias. De
esta manera, la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (2004) argumenta que
cuando los abusos sexuales ocurren en la familia, el niño puede tenerle miedo a la ira, los celos
o la vergüenza de otros miembros de la familia, o quizás puede temer que la familia se desintegre
si se descubre el secreto.

De manera general estos resultados coinciden con lo encontrado por Arruabarrena (1996), y
Cantón y Cortés (2000) quienes expresan que las manifestaciones negativas de los menores
suelen ser: confusión, tristeza, irritabilidad, ansiedad, miedo, impotencia, culpa y autorreproche,
vergüenza, estigmatización, dificultad tanto en las relaciones de apego como déficit en las
habilidades sociales, aislamiento social, desconfianza hacia todos o, a veces, hacia personas del
sexo del agresor.

El abuso sexual ocasiona en la mayoría de las victimas inseguridad al tener relaciones sexuales,
estos describen temor debido a la experiencia previa negativa. Mas y Carraso (2005) mencionan
que problemas usuales tras un abuso sexual infantil son alteraciones en la esfera sexual como


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las disfunciones sexuales y menor capacidad de disfrute, en los niños, especificamente se
pueden presentar a largo plazo comportamientos sexuales agresivos (Cantón y Cortes, 2001).

Posterior al abuso sexual, las víctimas presentaron conductas sexuales como la masturbación
excesiva, frotamientos hacia otras personas u objetos y relaciones promiscuas, estas
descripciones, proporcionadas por los 16 participantes son congruentes con Bromberg y Jonson
(2001), estos, mencionan que la conducta sexualizada es 15 veces más probable en menores
víctimas de abuso sexual que en no víctimas. Arruabarrena (1996), también describe conductas
hipersexualizadas como la masturbación compulsiva, conductas seductoras o un exceso de
curiosidad por los temas sexuales

También suelen tener fantasías, sueños y pensamientos de tipo sexual relacionados con el abuso
sexual en su infancia, pero en estas fantasías no ven la cara de la persona o imaginan a mujeres
o hombres, distintas al abusador. Quienes se describen heterosexuales mencionan que las
fantasías son con personas del sexo contrario al de ell@s, quienes se describen homosexuales
con personas del mismo sexo y quienes se describen bisexuales con personas de ambos sexos.

Las personas que se asumen homosexuales y bisexuales describen que experimentaron
confusión respecto a su orientación sexual al no saber si lo que hacen está bien o mal; que les
costó aceptar su orientación por la opinión de otras personas y que tuvieron una lucha consigo
mismos para aceptar su orientación sexual. Estos, mencionan creer que el abuso sexual pudo
haber influido en su orientación. De esta manera, Gonzáles y Toro (2012) menciona que, cuando
una persona identifica una orientación sexual distinta a la heterosexual, rompe con las normas
establecidas por la sociedad y se enfrenta a un sin número de prejuicios existentes hacia esta
población. Las personas heterosexuales no asocian su orientación sexual a la experiencia de
abuso sexual

Existen modelos de desarrollo de la identidad homosexual, ya que estos entran en un proceso de
su orientación social que los heterosexuales no, al ser la heterosexualidad la norma establecida
por la sociedad. Troiden (1979) establece las siguientes etapas de desarrollo: sensibilización,
disociación y significación, aceptación de la identidad y compromiso.

Cinco de los seis sujetos describen que experimentaron sensaciones de placer durante el abuso
y presentaron emociones de miedo, asco y enojo; lo cual les generó confusión.

En el caso de uno de los hombres de la muestra en el que hubo violación (penetración anal) hubo
dolor y no placer, esta persona, homosexual y abusada por un hombre describe que posterior la
violación les temía a los hombres por lo cual no se relacionaba con ellos, sin embargo, se dio
cuenta que se sentía atraído por hombres, lo cual provocó malestar durante mucho tiempo. Este
acepto su orientación homosexual y tiene relaciones sexuales con hombres, sin embargo, nunca
ha permitido coito anal en el que lo penetren, por “miedo de re vivir la experiencia de abuso”

Laumann, y Michael (2001) defienden que la sexualidad desadaptativa es la consecuencia más
extendida del abuso sexual infantil, no obstante, destacan la no existencia de una relación causal
entre la experiencia de abuso sexual infantil y el desarrollo de este problema, si bien el abuso
sexual infantil actuaría como un importante factor de riesgo a tener en cuenta. Así como la
frecuente presencia de problemas de tipo sexual en víctimas de abuso sexual infantil, como una
sexualidad insatisfactoria y disfuncional, conductas de riesgo sexual.

Además, se encontró que la mayoría de las víctimas de abuso sexual son más propensas a
consumir bebidas alcohólicas, ya que 5 de los 6 entrevistados mencionó que en sus reuniones o
salidas con amigos consumían bebidas alcohólicas; estos resultados coinciden con lo
identificado por Adima (1993). De igual manera, expresaron que para sentirse seguros y poder


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tener relaciones sexuales consumen alcohol. Este hecho se produjo con mayor frecuencia en las
personas con orientación sexual distinta a la heterosexual, en su mayoría en la etapa de
confusión de definir su orientación sexual.

CONCLUSIÓN

Las victimas describen miedo, rechazo y evitación de las personas con el mismo sexo que sus
abusadores, incluyendo a sus padres, tanto hombres como mujeres; así como crear mejores
lazos afectivos con personas del sexo contrario de quien fueron abusados. Ante el abuso sexual
los sujetos mencionan que evitaron la comunicación y la interacción que antes si tenían con sus
familiares y amigos; así como sentirse vulnerables y con temor de manera frecuente. Los sujetos
describieron inseguridad al tener relaciones sexuales que atribuyen a la experiencia previa
negativa de abuso sexual.

Las personas que se describen homosexuales y bisexuales mencionan creer que el abuso sexual
pudo haber influido en su orientación y mencionan: “no saber si lo que hacen está bien o mal”;
que “les costó aceptar su orientación por la opinión de otras personas” y que “tuvieron una lucha
consigo mismos para aceptar su orientación sexual”. Uno de los sujetos que se describe como
homosexual menciono que le costó trabajo la expresión de su orientación sexualidad ya que la
violación de un hombre le genero miedo a los hombres. Cinco de los seis sujetos describen
sensaciones de placer al haber sido abusados y al mismo tanto tener miedo, asco y enojo, lo cual
les generó confusión.


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ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1109.

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