El desglose de Hernández & Moreno (2021), de los pasos necesarios para aplicar una estrategia
de ABP establece que, al consensuar estas definiciones, el equipo ha demostrado que sus
miembros tienen una comprensión compartida de los conceptos fundamentales en juego. Es
esencial que los alumnos expongan claramente el tema que van a analizar. Recordando que el
proceso es dinámico y cíclico, el tema original puede evolucionar (Flores & Huamani, 2021).
Lluvia de ideas para analizar el tema. El punto de partida es precisamente esto: "¿Qué sabe usted
del problema? "¿Qué sabes del problema?" es el punto de partida. Todo el mundo debería
empezar con esta pregunta. En consecuencia, es necesario aprovechar los conocimientos que
poseen los estudiantes. A tal efecto, se utiliza el método de la lluvia de ideas. En este sentido, se
aclara una mejor comprensión de las contribuciones del análisis. Se documentan los pasos que
conducen a este punto (Bezanilla et al., 2018). Se pueden explorar los niveles de relevancia e
interconexión de los conceptos. Como consecuencia, surgirá un esquema de la tarea a estudiar.
Dado que el aprendizaje orientado a tareas requiere que las acciones estén enfocadas a
objetivos, definir estos objetivos y determinar cuáles son es un paso crucial. Ambos están en
forma de infinitivo y dirigirán la investigación (Núñez et al., 2017; Lara et al., 2017).
Como parte de la revisión sistemática de Bermúdez (2021), afirmó que el modelo de ABP ha
tenido un efecto beneficioso en el rendimiento académico y la capacidad de pensamiento crítico
de los estudiantes, y Guarnizo (2022), quien a través de un estudio cuasi experimental encontró
que el ABP ha tenido un efecto beneficioso en el rendimiento académico de los estudiantes y en
su capacidad de pensamiento crítico. Asimismo, descubrieron que los niños tratados superaban
a sus compañeros no tratados en las evaluaciones de aptitud para la resolución de problemas,
realización y pensamiento crítico. A su vez, se comprobó que el progreso medio en las
habilidades de pensamiento crítico y de resolución de problemas de los alumnos a los que se les
enseñó mediante el ABP fue mucho mayor que el de los alumnos a los que se les enseñó
mediante métodos de enseñanza tradicionales (Carbajal, 2021). Además, Luy (2019), encontró
que los estudiantes que aprendían matemáticas utilizando el ABP tenían, en promedio, mayores
habilidades de pensamiento crítico matemático que los que aprendían matemáticas con un
enfoque de investigación guiada. Del mismo modo, en un estudio con dos grupos, uno de los
cuales recibía clases de química mediante el método convencional de clases magistrales y el
otro mediante ABP, los investigadores descubrieron que el último grupo mostraba ganancias
significativas en las capacidades de resolución de problemas y pensamiento crítico, como
resultado del primer método de instrucción (Soto & Chacón, 2022; Morales 2018).
Por su parte, Pernalete et al. (2022), llegaron a la conclusión que la capacidad de pensamiento
crítico de los estudiantes mejora al utilizar un enfoque basado en problemas para aprender sobre
los ecosistemas y las cuestiones medioambientales. Al mismo tiempo, demostraron que el uso
del ABP fomenta el crecimiento del pensamiento crítico y comprobaron que los estudiantes
formados con el ABP adquirieron habilidades como la evaluación y la autorregulación mejor que
los estudiantes formados en los métodos de enseñanza tradicionales. También se ha
demostrado que las actitudes sociales y el pensamiento crítico de los estudiantes mejoran con
el ABP (Benavides & Ruíz, 2022). La necesidad de tener en cuenta estos aspectos cognitivo-
emocionales en el desarrollo del pensamiento crítico se apoya en los vínculos de la investigación,
como los identificados por Romero y Chávez (2021), que examinaron la relación entre la
metacognición y el deseo de pensar críticamente.
Con el mismo espíritu, se realizan numerosos estudios en la enseñanza superior, técnica y
universitaria, en diversas disciplinas académicas, y se observan efectos o resultados similares
en los puntos estudiados, como la mejora de la capacidad de pensamiento crítico, la inculcación
de la mentalidad de crecimiento y el fomento del sentido de la responsabilidad y la empatía hacia
los demás. Por consiguiente, el impacto positivo del ABP en el rendimiento académico, las
actitudes sociales y el pensamiento crítico de los estudiantes está respaldado por la bibliografía
evaluada para este estudio.