LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1531.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.702
Desafíos de la Educación Virtual: Análisis de los Factores
que Influyen en el Abandono de los Estudios en Línea
"Challenges of Virtual Education: Analysis of Factors Influencing
Dropout in Online Studies"
Nadia Laura Camián Acosta
nadiacamian@gmail.com
https://orcid.org/0000-0003-2557-9146
DGETP / DGES
Uruguay
Artículo recibido: 29 de mayo de 2023. Aceptado para publicación: 03 de junio de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
El presente artículo apunta a destacar los principales resultados de la investigación titulada:
Desafíos de la Educación Virtual: Análisis de los Factores que Influyen en el Abandono de los
Estudios en Línea”, la cual buscó explorar, describir y abordar un problema que compete a todos
los profesionales de la educación: las razones que llevan a los alumnos a la desvinculación en
la educación online. Este estudio se realizó centrándose en el análisis de los factores que
influyen en esta problemática desde un enfoque multidimensional. El objetivo principal de esta
investigación fue identificar y analizar los diversos factores que contribuyen al abandono de los
estudios en línea. Se llevó a cabo una revisión bibliográfica exhaustiva para recopilar
información sobre las razones documentadas en estudios previos. Los datos obtenidos se
analizaron de manera sistemática y se agruparon en categorías relevantes. Los resultados
revelaron una amplia gama de factores que influyen en el abandono de los estudios en línea:
baja motivación, poca disponibilidad de recursos, sentimientos de ansiedad y soledad y escaso
apoyo de las familias para el trabajo online, entre otros, constituyeron los principales problemas
que se identificaron como claves a subsanar para asegurar la continuidad educativa de los
educandos. Se concluye que abordar el problema del abandono en los estudios en línea requiere
un enfoque integral que considere estos factores desde una perspectiva multidimensional. Los
resultados de esta investigación proporcionan una base sólida para el diseño e implementación
de estrategias y políticas que puedan mitigar el abandono y mejorar la retención de los
estudiantes en entornos de educación en línea.
Palabras clave: educación en línea, abandono de estudios, factores de abandono,
desafíos
Abstract
This article aims to highlight the main results of the research titled " Challenges of Virtual
Education: Analysis of Factors Influencing Dropout in Online Studies” which sought to explore,
describe, and address a problem that concerns all education professionals: disengagement in
online education. This study focused on analyzing the factors that influence this issue from a
multidimensional perspective. The main objective of this research was to identify and analyze
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1532.
the various factors that contribute to online education dropout. A comprehensive literature
review was conducted to gather information on documented reasons from previous studies. The
collected data was systematically analyzed and grouped into relevant categories. The results
revealed a wide range of factors that influence online education dropout, including low
motivation, limited availability of resources, feelings of anxiety and loneliness, and insufficient
family support for online work, among others. These were identified as key issues to be
addressed in order to ensure the educational continuity of learners. It is concluded that
addressing the problem of dropout in online education requires a comprehensive approach that
considers these factors from a multidimensional perspective. The results of this research
provide a solid foundation for the design and implementation of strategies and policies that can
mitigate dropout rates and improve student retention in online education environments.
Keywords: online education, dropout, dropout factors, challenges
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .
Como citar: Camián Acosta, N. L. (2023). Desafíos de la Educación Virtual: Análisis de los
Factores que Influyen en el Abandono de los Estudios en Línea. LATAM Revista Latinoamericana
de Ciencias Sociales y Humanidades 4(2), 1531–1542. https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.702
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1533.
INTRODUCCIÓN
La educación en línea ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años a partir
de la pandemia por COVID 19 en el año 2020 proporcionando oportunidades flexibles de
aprendizaje a una amplia gama de estudiantes. Sin embargo, el abandono de los estudios en
línea ha surgido como un desafío importante que afecta tanto a los educadores como a los
estudiantes. La desvinculación en la educación en línea plantea interrogantes sobre los factores
que influyen en esta problemática y la necesidad de abordarla de manera efectiva.
Este artículo se centra en el análisis de los factores que contribuyen al abandono de los estudios
en línea desde una perspectiva multidimensional. El objetivo principal de esta investigación es
identificar y examinar los desafíos a los que se enfrentan los estudiantes que incursionan en la
educación en línea, centrándose en los diversos elementos que pueden llevar a los estudiantes
a abandonar sus estudios. Para lograr este propósito, se llevó a cabo una exhaustiva revisión
bibliográfica que recopiló información sobre las razones documentadas en estudios previos.
A través de un análisis sistemático de los datos recopilados, se buscó identificar patrones y
categorías relevantes que ayuden a comprender mejor las razones detrás del abandono en la
educación en línea. Según menciona Failache et al. (2020, p.2), entre ellos se encuentran: “el
acceso a las plataformas digitales y a las condiciones materiales para el aprendizaje; la
capacidad de las familias para la enseñanza a distancia o desde el hogar; y la efectividad del
entorno virtual para favorecer el aprendizaje”. Esta realidad se ha visto reflejada en muchos
cursos virtuales donde la baja participación y el bajo rendimiento de los alumnos en las distintas
actividades de clase que han truncado el quehacer educativo y muchas veces han concluido en
la deserción del alumno del año lectivo en curso.
Comprender los factores subyacentes que conducen al abandono en la educación en línea es
crucial para el diseño e implementación de estrategias efectivas que promuevan la retención
estudiantil y mejoren la calidad de la educación en línea. Los resultados de esta investigación
proporcionarán una base sólida para el desarrollo de políticas y prácticas educativas que
aborden las necesidades y desafíos de los estudiantes en entornos virtuales.
Una variedad de Educación a distancia: La Educación virtual
Es difícil delimitar lo que es la educación virtual. Morales et al (2016) la define como “una
estrategia de alto impacto en la mejora de la cobertura, pertinencia y calidad educativa en todos
los niveles y tipos de formación, debido a sus características multimediales, hipertextuales e
interactivas que permite el medio en el que se soporta” (p.107). Crisol et al (2020), la entienden
como “una evolución de la educación a distancia y una transformación para la educación
presencial y semipresencial, por cuanto permite adquirir conocimientos, mediante la
incorporación de medios tecnológicos, facilitando así el aprendizaje a lo largo de la vida” (p.1).
En el trabajo de Barberá et al (2011), la educación virtual se concibe como “un tipo de educación
formal, basada en una institución en la que el grupo de aprendizaje se separa y en la que se
utilizan sistemas de telecomunicaciones interactivos para conectar a los estudiantes, los
recursos y los instructores” (p.21).
García (1990), por su parte, define la educación virtual como "un sistema tecnológico de
comunicación bidireccional, que sustituye la interacción personal en el aula de profesor alumno
como medio preferente de enseñanza, por la acción sistemática y conjunta de diversos recursos
didácticos y el apoyo de una organización tutorial, que propician el aprendizaje autónomo del
alumno” (p.1).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1534.
Por su parte, Ruz-Fuenzalida (2021) manifiesta en su trabajo que la educación virtual tiene como
finalidad primordial “la promoción de la formación, la investigación y el servicio a través de las
TIC, con diferentes intensidades y focos, según las necesidades propias de las personas” (p.5),
mientras que otros autores como Herrera-Sánchez (2016) aseguran que “la educación virtual
constituye un ecosistema educativo en donde se articulan elementos curriculares, pedagógicos,
plataformas de trabajo y otras tecnologías que permiten acceder, gestionar y construir
aprendizajes significativos en los /as estudiantes”.
Sea cual sea la definición que atendamos todas presentan un rasgo en común: el uso de la
tecnología como facilitadora de los aprendizajes. Es indiscutible que las TIC se han vuelto una
herramienta fundamental para el desarrollo y de la educación a distancia. Según Ferroni y
Velásquez (2005), las TIC facilitan la comunicación entre docentes y alumnos de una forma no
presencial y este proceso permite el desarrollo de la autonomía, autorregulación, su disciplina y
sus hábitos de estudio del estudiante ya que es él mismo quien se encarga de sacar el mayor
provecho a su proceso de formación académica.
Según Sierra (2013), la educación virtual pretende constituirse en una opción que sea capaz de
multiplicar y diversificar la educación para los individuos y grupos sociales sin tener que
distinguir edad, raza y ubicación geográfica y que se encuentre basada en la democratización y
la equidad. Esto supone que las TIC se transforman en facilitadoras de los aprendizajes
atendiendo las nuevas necesidades educativas.
Características de la educación virtual
Si se ahonda en diversos trabajos que refieren a educación a distancia, se pueden observar
numerosas características de esta modalidad. Chaves (2017) resume las principales de la
siguiente forma:
Protagonismo del estudiante
El proceso educativo está centrado en el educando.
Aprendizaje autónomo
Es responsabilidad del alumno el comprometerse con el proceso educativo. El estudiante no es
un receptor de conocimiento, sino que contribuye a la construcción del mismo y a la calidad de
la experiencia de aprendizaje (Iriondo y Gallego, 2013). El estudiante puede seleccionar el
espacio, el tiempo, el estilo, el ritmo y el método de aprendizaje, en base a sus propias
capacidades y posibilidades (García Aretio, 1990). Esta autonomía, sin embargo, es uno de los
factores más importantes en la educación a distancia ya que tal cual lo plantea Chaves (2017,
p.31):
“La gestión del tiempo por parte del estudiante se constituye en una variable crítica para el éxito
en la educación a distancia, debido a que el estudio y el trabajo pueden entrar en conflicto cuando
no hay tiempo suficiente para las dos dimensiones o cuando la falta de organización lleva a que
las actividades se mezclen”.
Este punto al que refiere Chaves (2017) es crítico a la hora de llevar adelante cualquier
aprendizaje autónomo. La buena organización del tiempo se vuelve fundamental para la
concreción con éxito de las actividades.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1535.
Relevancia de recursos educativos
Los distintos materiales didácticos toman un rol preponderante en el proceso de enseñanza -
aprendizaje ya que contienen la información que requerirá el estudiante, los temas a tratar, las
actividades y las estrategias de evaluación. La interacción directa entre docente y estudiante es
sustituida por materiales debidamente planificados, elaborados y diseñados. (Begoña, 2004).
El uso de recursos tecnológicos
Bates (1999) afirma que el uso de TICS es determinante en el diseño de cursos a distancia y
generalmente se convierte en la base de los programas educativos en esta modalidad.
Lo anteriormente expuesto evidencia la fuerte relación que existe entre el uso de las TICs en la
educación y las estrategias que el docente planifica para poder utilizarlas. En ningún momento
se puede olvidar la importancia que tiene el rol del docente en la adecuación del uso de recursos
en el aula virtual, que, si bien pueden constituir una herramienta muy valiosa, pueden no ser
efectivos si no son acompañados de una buena planificación de aula.
Autorregulación
Si entendemos la autonomía como una cara de la moneda de la educación a distancia, entonces
la autorregulación constituiría la otra cara. Cuando se habla de autorregulación nos referimos a
“la acción reguladora que una persona ejerce sobre los distintos momentos y actividades
relacionados con su propio proceso de aprendizaje” (Chaves, 2017, p.31). Para García (2012), la
construcción del aprendizaje responde a una actividad intencional y consciente que busca una
conducta significativa y estratégica, esto implica que el aprendizaje sebe ser reflexivo, autónomo
y autodirigido. Estas características son por sobre todo importantes en la educación a distancia,
donde las responsabilidades sobre los resultados del proceso educativo dependen del alumno
exclusivamente (Chaves, 2017).
Queda claro con lo dicho en párrafo anterior, que, en la educación a distancia, el rol del alumno
toma un papel preponderante siendo él mismo el responsable de regular sus aprendizajes
fomentando la construcción de la autonomía, la reflexión y el desarrollo de competencias y
habilidades.
La separación estudiante – docente
es una característica general de los planes de educación a distancia que exista una separación
física entre el alumno y el docente. Esto muchas veces limita la comunicación, la cual no es
continua ni frecuente a diferencia de lo que sucede en la educación presencial. Pese a que en los
cursos a distancia pueden incluir encuentros virtuales, la separación entre profesor y alumnos
sigue presente durante el proceso de enseñanza aprendizaje.
A diferencia de la educación presencial, en donde el alumno y el docente comparten un espacio
físico que posibilita no solo un acompañamiento continuo de los aprendizajes, sino que también
la formación de un vínculo afectivo derivado de la convivencia continua, en la educación a
distancia se genera una separación entre los actores educativos que muchas veces puede
afectar el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
El docente como tutor
Si bien en la educación a distancia el alumno es el responsable de su propio aprendizaje, el
docente debe adoptar un rol de tutor encargándose de apoyarlo, guiarlo y motivarlo en el proceso
educativo. Begoña (2004, p.5) explica que:
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1536.
El apoyo y la tutoría puede ser muy variado, tanto en su frecuencia como en su duración, puede
tratarse de encuentros presenciales en los que el tutor desarrolla los temas o puede no haber
encuentros presenciales, en cuyos casos el tutor resuelve las preguntas que el estudiante le hace
llegar por diferentes medios. También están las tutorías a través de entornos virtuales de
aprendizaje.
Esto dicho anteriormente evidencia un cambio en el papel del docente quien debe adoptar un
papel de guía de alumnos dándole las herramientas para que transite su propio camino y
apoyándolo cuando este lo requiera.
Retroalimentación
Pese a que como se mencionó con anterioridad, existe una separación física entre docente y
alumno, la comunicación entre ambos debe existir siempre, de forma completa y fluida. La
interacción entre los actores es fundamental para que el proceso educativo se pueda llevar
delante de forma satisfactoria. Sangrá (2002, p.2) afirma que “la interacción es algo positivo en
la educación y en las primeras generaciones había sido una de las debilidades del modelo de
educación a distancia, pero gracias a las TIC, en la tercera generación es posible una interacción
continua”.
Respecto a la retroalimentación, Lozano (2014) aclara que esta debe mostrarle al estudiante
hacia dónde va, cuál es el objetivo o meta de las actividades y los aprendizajes, cómo es su
desempeño, qué seguirá en el proceso y cómo se relaciona lo que está haciendo con las
actividades que siguen.
El alcance
El uso de las TIC ha permitido que se eliminen las barreras espaciales y que la educación pueda
llegar a todas aquellas personas que por razones ajenas a ellas no se habían podido vincular en
cursos de educación presenciales.
Desafíos en la educación a distancia: Principales dificultades
Como se ha mencionado más arriba en el presente trabajo, “la educación a distancia reduce, con
eficacia, los obstáculos que representan el tiempo y el espacio; en ella, se recurre a métodos,
técnicas y recursos que elevan la productividad y la flexibilidad del proceso de enseñanza-
aprendizaje” (Alfonso, 2003, p.2). Pese a esta característica que comprende una gran ventaja de
este tipo educativo, la educación a distancia, como toda metodología, presenta también algunas
desventajas que se traducen en dificultades para los alumnos que transitan dicha modalidad y
que se deben atravesar para que el proceso de enseñanza sea efectivo.
El éxito en la educación a distancia de por sí depende de ciertos factores que influyen en esta
experiencia de formación autónoma. Uno de los factores más importantes es la motivación.
Según Sierra (2013, p.7):
La motivación es un proceso psicológico con un papel muy importante que puede ser manejado
por los mismos estudiantes para las actividades que se proponen y para su propio proceso de
aprendizaje, el cual puede llevar a tener el cumplimiento de objetivos con una actitud activa frente
a los retos que se le presenten.
La motivación y la implicación emocional son factores que influyen en el proceso de aprendizaje
del alumno (Fandos, 2003). Esto se apoya en los siete postulados que aporta Holmberg (1985,
citado en Fandos, 2003, p.119):
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1537.
• La relación afectiva entre profesor y alumno promueve el interés por el estudio.
• Los materiales y la comunicación desarrollado por el profesor mejoran la relación
afectiva.
• El placer intelectual y la motivación para el estudio favorecen la consecución del
aprendizaje.
• La atmósfera, el lenguaje y las convenciones de una conversación cordial favorecen los
sentimientos de relación personal.
• Los mensajes dados y recibidos en una conversación pueden ser bien recibidos y
entendidos.
• El uso de diferentes medios en la conversación aporta una mejora en los resultados.
• La planificación y guía del trabajo –tanto de la institución como del alumno-son
necesarios para el estudio organizado.
Los postulados enumerados permiten entrever que existen variados factores que pueden influir
en la motivación del alumnado y a su vez esta motivación se convertirá en un elemento
fundamental para el proceso de aprendizaje de los alumnos.
Iriarte (2007, p.1) define la motivación como “tener un objetivo, decidirse a alcanzarlo y
mantenerse en el esfuerzo para alcanzarlo”. Esto implica la puesta en marcha de muchos
mecanismos de autorregulación por parte del estudiante, proceso que muchas veces se vuelve
complejo en los alumnos de primer año de educación media.
Manassero y Vázquez (2007, p.2), diferencian la motivación intrínseca de la motivación
extrínseca puntualizando que la primera refiere a “al hecho de hacer una actividad por sí misma
y el placer y satisfacción derivada de la participación y surge de las necesidades psicológicas
innatas de competencia y autodeterminación”, mientras la segunda refiere a cuando “las
conductas emprendidas se hacen para conseguir algún fin u objetivo diferente, y no por las
conductas en sí mismas”.
Esto anteriormente dicho pone en evidencia que existe una motivación que parte del propio
individuo y de sus deseos y otra que está reforzada por elementos externos a él como puede ser
el docente, sus compañeros, sus padres o una posible recompensa por lograr los objetivos
alcanzados. Ambos tipos de suma importancia y utilidad en el proceso educativo del estudiante.
Además de la motivación, Failache et al. (2020, p.2), menciona otras tres dificultades que debe
sortear la educación a distancia, estas son: “el acceso a las plataformas digitales y a las
condiciones materiales para el aprendizaje, la capacidad de las familias para la enseñanza a
distancia y la efectividad del entorno virtual para favorecer el aprendizaje”.
Es indiscutible que el entorno en el que está inmerso el estudiante juega un papel fundamental
en el desempeño del alumno. La disponibilidad de conexión a internet es clave para el acceso a
los materiales y a las aulas virtuales, por lo que una limitación en este aspecto podría afectar de
forma directa el proceso de aprendizaje del estudiante.
En referencia a la influencia de las familias en el acompañamiento de los procesos de
aprendizaje, Failache (2020, p.4) manifiesta que “la capacidad de las familias para acompañar
los procesos de aprendizaje puede ser muy heterogénea y esto es particularmente relevante en
este período de sustitución completa del tiempo en el aula por tiempo en el hogar. Por una parte,
quienes tienen un mayor nivel de formación, estarán en mejores condiciones de acompañar el
proceso educativo de sus hijos”.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1538.
Con respecto a la efectividad de entorno virtual para favorecer de aprendizaje, diversos estudios
indican que las clases presenciales provocan mejores resultados si se las compara con las
virtuales, en especial en aquellos estudiantes que presentan dificultades de aprendizaje y
requieren del intercambio personal entre pares y con docentes (Alper et al., 2016; Krieg y Henson,
2016; Joyce et al., 2015 citados por Failache, 2020, p.5).
Otro factor a considerar es la heterogeneidad del alumnado y las diferencias de habilidad para el
manejo de las TIC. Los estudiantes son heterogéneos, pero los materiales de estudio y los
métodos son los mismos para todos, esto unido a la falta de interacción directa entre estudiante
y profesor puede significar una dificultad para algunos estudiantes (García Aretio, 2001).
Finalmente, Miramontes (2019, p.8), plantea que otra gran dificultad que aparece en la educación
a distancia es la sensación de soledad que se genera en el alumno:
La escasa comunicación entre docentes y estudiantes hace que estos últimos experimenten la
necesidad de sentir “que alguien los guíe y haga sentir que no están solos”, situación no fácil de
solventar. A los estudiantes se les dificulta mantener relaciones cercanas con sus maestros, en
comparación con los cursos presenciales en los que se establecen relaciones sólidas que
promueven el aprendizaje. Se origina una sensación de ansiedad e inestabilidad, derivado de la
deficiente comunicación, lo que a la vez se traduce en bajo desempeño académico ya que las
actividades asincrónicas propias de los cursos a distancia dificultan una buena comunicación
entre ambas partes (docentes y estudiantes).
Es pertinente recordar que como se mencionó anteriormente, existe una relación afectiva entre
el docente y los alumnos y entre estos últimos entre sí, que promueve el interés por el estudio.
Además, el clima de aula en la clase presencial favorece los sentimientos de relación entre los
distintos actores generando seguridad y la sensación de acompañamiento continuo que
generalmente no se hace presente en la educación a distancia.
METODOLOGÍA
El presente estudio se basa en una revisión bibliográfica exhaustiva de la literatura existente
sobre los factores que influyen en el abandono de los estudios en línea. Se utilizó un enfoque
metodológico cualitativo para analizar y sintetizar la información recopilada.
Se llevó a cabo una búsqueda sistemática en bases de datos académicas y bibliotecas digitales,
utilizando una combinación de palabras clave relacionadas con el abandono de los estudios en
línea. Se seleccionaron estudios relevantes publicados en revistas científicas y conferencias
académicas.
Los artículos fueron seleccionados de acuerdo con los siguientes criterios de inclusión: (a)
abordaban explícitamente el tema del abandono en la educación en línea, (b) proporcionaban
información sobre los factores que influyen en el abandono, (c) estaban escritos en idioma
español o inglés, y (d) se consideraban relevantes para los objetivos de la investigación.
Los datos recopilados de los artículos seleccionados fueron analizados de manera sistemática.
Se utilizó un enfoque de análisis temático para identificar y categorizar los diferentes factores
que se mencionaban como influencias en el abandono de los estudios en línea. Los datos fueron
organizados en categorías relevantes y se buscaron patrones y tendencias en los hallazgos.
Los resultados obtenidos se presentarán en el siguiente apartado del artículo, brindando una
comprensión más profunda de los factores que contribuyen al abandono en la educación en
línea.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1539.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los resultados de la investigación bibliográfica revelan varios factores que influyen en el
abandono de los estudios en línea. Uno de los factores más relevantes identificados es la falta
de motivación. Según Sierra (2013) y Fandos (2003), los estudiantes enfrentan dificultades para
encontrar interés en abordar las actividades académicas en un entorno tan diferente al que están
acostumbrados.
Manassero y Vázquez (2007) señalan que existen dos tipos de motivación que desempeñan un
papel fundamental en el desempeño de los alumnos: la motivación intrínseca y la motivación
extrínseca. La motivación intrínseca se refiere al deseo interior del alumno por lograr metas y
obtener satisfacción personal a través del proceso de aprendizaje. La motivación extrínseca, por
otro lado, se basa en incentivos externos, como recompensas o reconocimientos.
La motivación intrínseca es especialmente importante para que los estudiantes puedan
completar con éxito los estudios en línea. Según Reeve (2003), cuando se satisfacen las
necesidades psicológicas de los estudiantes y se cultivan adecuadamente, se generan
sentimientos de satisfacción y motivación intrínseca. A medida que los estudiantes avanzan y
experimentan sentimientos de competencia, autonomía y afinidad, su motivación intrínseca se
fortalece. Es esencial promover la motivación intrínseca en los estudiantes para que se sientan
autónomos, competentes y conectados con sus compañeros. Si los estudiantes no logran
alcanzar la motivación suficiente para realizar las actividades de manera virtual, es probable que
experimenten un rezago en su trabajo y sientan que no pueden continuar con los cursos a
distancia.
Lo planteado por Reeve (2003) sugiere que se debe atender en los alumnos la promoción de la
motivación intrínseca que permitirá que se sientan autónomos, competentes y a fin a sus pares.
Si los estudiantes no logran alcanzar suficiente motivación para trabajar y cumplir con las
actividades de forma virtual, seguramente comenzarán a generar un rezago en el trabajo y
sentirán que no pueden continuar los cursos de forma remota.
Concluyendo con el tema de la motivación como posible barrera para el trabajo virtual, puede
llegar a pensarse que una de las razones por las cuales los alumnos no cumplen con las
actividades online podría ser la falta de motivación para continuar con su trabajo. El alumno
podría no sentir el deseo suficiente como para generar una motivación intrínseca lo
suficientemente fuerte como para disparar las “ganas” de trabajar y mantenerla en el tiempo. En
cuanto a la motivación extrínseca, los estudiantes podrían no estar encontrando suficientes
incentivos en las propuestas o las recompensas podrían no ser lo suficientemente interesantes
como para disparar las conductas deseadas por los docentes.
Otra de las dificultades con las que usualmente se encuentran los alumnos trabajando de forma
remota, según Failache et al. (2020) es el acceso a las plataformas digitales y a las condiciones
materiales para el aprendizaje. Es de público saber que los alumnos están inmersos en distintos
contextos y que estos contextos pueden llegar a ser determinantes para el acceso a la educación
virtual. La falta de acceso internet o a equipos que cumplan con las exigencias técnicas para
llevar adelante los cursos pueden traducirse a un abandono temprano de los estudios.
Failache et al. (2020) también plantean que la capacidad de las familias para apoyar el
aprendizaje a distancia puede ser un factor determinante. Los estudiantes provienen de diversos
contextos socioeconómicos y culturales, y aquellos con un mayor nivel de formación estarán en
mejores condiciones para acompañar el proceso educativo de sus hijos.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1540.
García Aretio (2001), propone a la heterogeneidad del alumnado en referencia a la habilidad para
el manejo de las TIC como barrera que también puede presentarse en el contexto de la educación
online. Si bien hoy se tiende a considerar a todos estudiantes de educación media como “nativos
digitales”, la realidad es que no todos los alumnos están familiarizados con las plataformas
educativas ni todos los alumnos han trabajado anteriormente con entornos virtuales de
aprendizaje. En este aspecto, una plataforma que no sea intuitiva para su manejo hará necesaria
una capacitación previa o una competencia digital muy desarrollada en el estudiante que muchas
veces no coincide con su realidad. El estudiante que no logra navegar la plataforma se frustra,
se aburre y muchas veces esto termina en la desvinculación educativa.
En este aspecto, Failache et al. (2020) refiere a la efectividad del entorno virtual utilizado para
favorecer los aprendizajes, cada alumno es único tanto en capacidades como en las dificultades
que pueda presentar para el trabajo de aula.
Por último, Miramontes (2019) plantea la soledad como otro desafío que se le presenta al alumno
en la educación a distancia. Muchos estudiantes se sienten solos durante el proceso de
aprendizaje y esto les genera una sensación de ansiedad que se traduce en un bajo desempeño
académico. El estudiante pierde el contacto físico con el profesor y sus compañeros y se ve
obligado a reemplazar el trabajo colaborativo y cooperativo de aula por actividades individuales
realizadas en el contexto del domicilio en donde muchas veces no existen condiciones
apropiadas para los aprendizajes. Esta realidad podría generar, tal cual menciona Miramontes
(2019) sentimientos de soledad y ansiedad ya que a los estudiantes se les dificulta mantener
relaciones cercanas con sus docentes, en comparación con los cursos presenciales en los que
se establecen relaciones sólidas que promueven el aprendizaje.
CONCLUSIÓN
En resumen, los resultados de la investigación bibliográfica revelan que varios factores influyen
en el abandono de los estudios en línea. Estos incluyen la falta de motivación, la falta de acceso
a plataformas y condiciones materiales adecuadas, la capacidad de las familias para apoyar el
aprendizaje a distancia, la efectividad del entorno virtual, la heterogeneidad en el manejo de las
TIC y la sensación de soledad experimentada por los estudiantes. Estos factores deben ser
abordados de manera integral para promover el éxito y la retención de los estudiantes en la
educación en línea.
Es de reconocer que, si bien los aspectos mencionados anteriormente constituyen factores
fundamentales en la concreción adecuada de la educación a distancia, son, en el marco de la
realidad educativa de nuestras aulas, aspectos a trabajar en profundidad, no perdiendo de vista
el papel preponderante que tiene el docente como guía del evento educativo. La labor del
profesor en este ámbito se complejiza frente a una gama de estudiantes que pueden tomar
distintos roles, de acuerdo a sus características personales y de aprendizaje, entre aquellos que
poseen un manejo experto en las tecnologías y se sienten cómodos en la virtualidad del
aprendizaje y otros que muestran muchas dificultades, que derivan en escasa motivación hacia
el trabajo virtual.
Los resultados obtenidos de esta investigación aspiran constituir referentes empíricos futuros
para continuar investigando nuevas estrategias que puedan mejorar el panorama educativo a
distancia generando herramientas que puedan buscar solución a los diversos desafíos con los
que se encuentran los alumnos a la hora de estudiar de forma virtual, acompañando el proceso
y evitando la desvinculación de las trayectorias.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1541.
REFERENCIAS
Alfonso, I. (2003). La educación a distancia. ACIMED, 11(1), 3-4.
Barberá, E., Romiszowsky, A., Sangrá, A., Simonson, M. (2014). Educación abierta y a distancia.
UOC.
Bates, T. (1999). La tecnología en la enseñanza abierta y la educación a distancia. Trillas.
Begoña, M. (2004). Educación y nuevas tecnologías. Educación a Distancia y Educación Virtual.
Revista de Teoría y Didáctica de las Ciencias Sociales, 9, 209- 222.
Chan, M. (2016). La virtualización de la educación superior en América Latina: entre tendencias
y paradigmas. Revista de Educación a Distancia, (48) ,1-32. https://doi.org/10.6018/red/48/1
Chaves Torres, A. (2017). “La educación a distancia como respuesta a las necesidades
educativas del siglo XXI”. Revista Academia y Virtualidad, 10, (1), 23-41
Crisol-Moya, E., Herrera-Nieves, L., & Montes-Soldado, R. (2020). Educación virtual para todos:
una revisión sistemática. Education in the Knowledge Society (EKS), 21, (13), 15-31.
Duart, J. y Sangrá, A. (2000). Aprender en la virtualidad. Gedisa
Failache, E., Katzkowicz, N. y Machado, A. (2020). La Educación en Tiempos de Pandemia y el
Día Después: El Caso de Uruguay. Revista Internacional De Educación Para La Justicia Social, 9
(3).
Fandos, M. (2003). Formación basada en las Tecnologías de la Información y Comunicación:
Análisis didáctico del proceso de enseñanza-aprendizaje. [Tesis doctoral, Universidad Rovira I
Virsili]. https://www.academia.edu/download/60539522/Etesis_120190909-57178-1i0937z.pdf
Ferroni, E. y Velásquez, H. (2005). Educación a distancia para el salto académico (Parte I).
Poliantea. Revista académica y cultural Fundación Politécnico Grancolombiano Institución
Universitaria, 5, (4), 7-34.
García Aretio, L. (1990). Objetivos y funciones de la educación a distancia. Actas del Congreso
Internacional de Filosofía de la Educación, UNED, pp.44-48.
García-Aretio, L. (2001). Educación a distancia: ayer y hoy. Sociedad de la información y
educación, 160, (15), 156-188.
García, I. & Córdova, R. (2020). La autorregulación del aprendizaje en tiempos de pandemia: una
alternativa viable en el marco de los procesos educativos actuales. Revista Diálogos sobre
educación, 22, (12). https://doi.org/10.32870/dse.v0i22.914
García, M. (2012). Autorregulación académica como variable explicativa de los procesos de
aprendizaje universitario. Revista Profesorado, 16 (1), 203-221
Herrera-Sánchez, G. (2016). Paradigma de la educación virtual y los nuevos escenarios de
aprendizaje. Educación Superior, (21), 75-90.
http://revistavipi.uapa.edu.do/index.php/edusup/article/view/113
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2023, Volumen IV, Número 2 p 1542.
Iriarte, M. (2007). ¿Motivación “intrínseca” y “extrínseca”?. Recuperado de: https://www. incress.
com/wpcontent/uploads/2011/05/13Motivacion_Intrinseca_Extrinseca. pdf.
Iriondo, W. y Gallego, D. (2013). El currículo y la educación a distancia. RIED, 16 (1). Recuperado
de http://revistas.uned.es/index.php/ried/article/view/2062/1938
Lozano, F. y Tamez, L. (2014). Retroalimentación formativa para estudiantes de educación a
distancia. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia RIED, 17 (2), 197-221
Manassero, M. y Vázquez, Á. (2007). Análisis empírico de dos escalas de motivación escolar.
Revista electrónica de motivación y emoción, 3 (5-6).
Miramontes, M., Villapudua, K. C., & Rodríguez, H. J. M. (2019). Estrategias de aprendizaje en la
educación a distancia. Revista de Investigación en Tecnologías de la Información: RITI, 7(14),
199-214.
Rappoport, S., Rodríguez, M. & Bresanello, M. (2020). Enseñar en tiempos de COVID19 Una guía
teórico-práctica para docentes. Publicado por Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura.
Reeve, J. (2003). Motivación y emoción. México D.F.: Mac Graw-Hill.
Ruz-Fuenzalida, C. (2021). Educación virtual y enseñanza remota de emergencia en el contexto
de la educación superior técnico-profesional: posibilidades y barreras. Revista Saberes
Educativos, (6), 128-143. doi:10.5354/2452-5014.2021.60713
Sangrà, A. (2001). Enseñar y aprender en la virtualidad. Educar, (28), 117-131. Segura-Robles, A.,
& Gallardo-Vigil, M. A. (2013). Entornos virtuales de aprendizaje: nuevos retos educativos. Revista
científica electrónica de Educación y Comunicación en la Sociedad del Conocimiento, XIII (2)
(13).
Sierra, C. (2013). La educación virtual como favorecedora del aprendizaje autónomo. Panorama,
5(9). https://doi.org/10.15765/pnrm.v5i9.37
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados
en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .