LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4486.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.914
La empatía en estudiantes de psicología clínica en
formación: un estudio comparativo
Empathy in clinical psychology students in training: a comparative
study
Alba del Pilar Vargas Espín
adp.vargas@uta.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-9999-0168
Grupo de Investigación Nutrigenx / Universidad Técnica de Ambato
Ambato – Ecuador
Mauricio Núñez Núnez
am.nunez@uta.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-9692-1642
Grupo de Investigación Nutrigenx / Universidad Técnica de Ambato
Ambato –Ecuador
Daniel Gavilanes Gómez
gd.gavilanes@uta.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-1388-0556
Grupo de Investigación Nutrigenx / Universidad Técnica de Ambato
Ambato –Ecuador
Artículo recibido: 18 de julio de 2023. Aceptado para publicación: 02 de agosto de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La empatía es la capacidad de comprender y de sentir las emociones y sentimientos expresados
por otros; por tanto, necesaria para el quehacer profesional en el ámbito de la salud mental, por
lo que se ha planteado como objetivo el comparar las medias de puntuación de la empatía en
estudiantes de primer y el último año de formación de Psicólogos Clínicos. Método: Estudio
descriptivo, no experimental, transversal, con la participación de 159 estudiantes de Psicología
Clínica; hombres: 24.5% y mujeres: 75.5%, a quienes se les aplicó Test de Empatía Cognitiva y
Afectiva. Resultados: La media de puntuación total de empatía para el grupo de primer año (118)
fue significativamente distinta que el grupo de último año (116) (t (157) = 1.795, p <0.05), con un
tamaño del efecto moderado (d de Cohen= 0,598). Conclusiones: Los estudiantes de último año
presentan menor empatía, que los estudiantes de primer año de formación.
Palabras clave: empatía, estrés, estudiantes, psicología, salud
Abstract
Empathy is the ability to understand and feel the emotions and feelings expressed by others;
therefore, it is necessary for professional work in the field of mental health. Therefore, the
objective of this study was to compare the mean empathy scores in students in their first and last
year of training as Clinical Psychologists. Method: Descriptive, non-experimental, cross-sectional
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4487.
study, with the participation of 159 students of Clinical Psychology; males: 24.5% and females:
75.5%, to whom the Cognitive and Affective Empathy Test was applied. Results: The mean total
empathy score for the first year group (118) was significantly different than the senior group (116)
(t (157) = 1.795, p <0.05), with a moderate effect size (Cohen's d= 0.598). Conclusions: Final year
students present lower empathy than first year trainees.
Keywords: empathy, health, stress, students, psychology
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .
Como citar: Vargas Espín, A. del P., Núñez Núñez, M., & Gavilanes Gómez, D. (2023). La empatía
en estudiantes de psicología clínica en formación: un estudio comparativo. LATAM Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 4(2), 4486–4494.
https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.914
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4488.
INTRODUCCIÓN
La empatía es una palabra utilizada en la cotidianidad, interpretada como “ponerse en los zapatos
del otro”, es decir, sentir lo que el otro siente; además, ha sido estudiada desde los ámbitos
sociales, médicos, clínicos, incluso culturales, como lo realizaron un grupo de investigadores
liderada por Chopik en el 2017, quienes evaluaron la empatía en 63 países, llegando a concluir
que la población ecuatoriana presentaba mayor capacidad empática, siendo esta una
construcción compleja que es influida por los comportamientos prosociales de la población
(Chopik et al., 2017).
Desde la neurociencias, se indica que son las neuronas espejo, las que favorecen al desarrollo
de los circuitos cerebrales afectivos, lo que permitiría a través de la percepción, sentir de forma
inmediata el dolor emocional ajeno y el propio, es decir que, se nace con estos circuitos que se
activan a medida que la persona crece; de hecho, se ha demostrado que aproximadamente a los
dos años de edad, el individuo puede imitar la expresión emocional de la otra persona, aun siendo
que ésta no pueda responder de manera cognitiva, lo haría de manera afectiva (Olson, 2013).
Se plantea que la empatía es experimentar los sentimientos de otra persona, comprendiendo de
una manera intelectual, teniendo así una comprensión desde la cognición a la emoción
experimentada por otra persona (Hogan, 1969; Sanchez Aragon & Martinez Perez, 2016); también
estaría relacionada con el desarrollo de la capacidad que tiene la persona en darse cuenta de lo
que está sintiendo otra, demuestre comprensión, a través de sus acciones, decisiones y
expresiones (López et al., 2014).
Una perspectiva mayormente integradora de la empatía, ha permitido dar dos posturas a la
definición de empatía, de esta manera Davis (1980) distingue entre elementos dos conjuntos de
características: (1) los distintivos, biológicos y automáticos; y los intelectuales; y (2) los
razonados y motivacionales; más adelante Eisenberg y Strayer (1987), apoyados en el anterior
modelo distinguieron como la capacidad de adaptar perspectivas: cognitiva y afectiva.
La perspectiva cognitiva, se explicaría por dos dimensiones: (1)la capacidad que se tiene para
comprender la postura que tiene la otra persona, y (2) Comprender la emoción del otro y expresar
de manera racional los sentimientos de las otras personas y se pueda acoger a una perspectiva
propia, lo que permitiría que la persona pueda reconocer el por qué el otro se siente como se
siente, sin que involucre una respuesta afectiva (Singer, 2006); las personas que tienen un nivel
alto en esta perspectiva, presentan capacidades intelectuales, habilidades sociales y de
comunicación así como una flexibilidad psicológica adecuada lo que le permite ser una persona
adaptativa a las situaciones que se presentan en la interrelación con el otro, por lo que su
reacción a esta interacción puede ser de reconocimiento de la emoción es del otro y la aceptación
de las mismas (Decety & Jackson, 2004).
Por otro lado, la perspectiva afectiva tendría también dos dimensiones: (1) La alegría empática,
es decir la capacidad que se tiene de sintonizar con las emociones positivas expresadas por el
otro (Lemos et al., 2022), sin embargo, al ser una postura emocional quienes presentan altos
niveles de esta dimensión, podrían sostener su felicidad en otros; también estaría en la capacidad
de identificar sus propias emociones; (2) y el estrés empático; este último, para en los entornos
psicoterapéuticos, un puntaje alto indicaría dificultades en la distinción de emociones de
terapeuta (Singer, 2006), lo que podría interferir en los procesos psicoterapéuticos (Carrasco
Mardones, 2014).
La adopción de estas perspectivas, es lo que caracterizaría la empatía en los humanos, ya que
las personas pueden tomar una perspectiva, autorregularse y esto se iría adquiriendo a través de
la maduración neurológica, pero también, en la experiencia del contexto inmediato en el que la
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4489.
persona se desarrolla la perspectiva afectiva, hace referencia a lo que permitiría adoptar una
perspectiva.
De lo antes mencionado, se evidencia la necesidad de que el profesional de salud mental,
desarrolle esta capacidad, pues el psicólogo, al estar en contacto con otras personas, que
generalmente asisten con dolencias emocionales significativas, el ejercicio de esta capacidad
empática podría hacer la diferencia en el tratamiento, pues se considera que a mayor percepción
de empatía en los consultantes, mejor llegan a ser los resultados en la psicoterapia (Carrasco
Mardones, 2014; Elliott et al., 2011); desde el ámbito profesional, es necesario ir adquiriendo la
capacidad de comprender a la persona, sin que necesariamente se viva la experiencia de los
sentimientos del otro, como algo propio; para el quehacer profesional, el desarrollo de la empatía
cognitiva, sobre las respuestas afectivas de esta capacidad.
Por tanto, en base a lo antes mencionado en este estudio, se describirá la empatía, entre los
estudiantes de psicología clínica de primeros semestres (primeros años) con los estudiantes de
final de carrera (último año), con la finalidad de comparar las medias de puntuación entre los dos
grupos.
Participantes y Método Diseño de la investigación
Se trata de un estudio cuantitativo no experimental descriptivo comparativo.
Sujetos de estudio
Participaron 159 estudiantes de la carrera de Psicología Clínica (hombres: 24.5% y mujeres:
75.5%) de una universidad pública de la Provincia de Tungurahua con un promedio de edad de
21.1 años, que fueron evaluados a través de cuestionarios digitalizados en Google Forms.
Procedimiento
Una vez seleccionados los instrumentos de evaluación se procedió a digitalizarlos.
Posteriormente, previo a la lectura del consentimiento informado y el deseo de participar en el
estudio de cada estudiante, se aplicó los cuestionarios a través de Google Forms. Los
cuestionarios fueron descargados para ser analizados a través del programa estadístico con
licencia abierta Jamovi (versión 2.3.25).
Instrumentos
Se utilizó el Test de Empatía Cognitiva y Afectiva para evaluar el nivel de empatía global, así
como, cuatro categorías específicas que forman parte de dos dimensiones: (II) Cognitiva:
adopción de perspectivas (AP), comprensión emocional (CE), y (II) Afectiva: estrés empático (EE)
y alegría empática (AE) de los participantes; su coeficiente de confiabilidad según Cronbach (α)
es adecuado para fines investigativos: 0,89 (Gonzalez, 2019). Asimismo, se elaboró una encuesta
sociodemográfica ad hoc para conocer el sexo, edad, estado civil, entre otras variables que se
han relacionado con la empatía.
Cuestiones éticas
Se desarrolló el consentimiento informado explicando el objetivo y finalidad del estudio, el
procedimiento, los beneficios y riesgos, la libre participación, el derecho de abandono y la
confidencialidad de los datos.
Análisis de los datos
Los estadísticos se realizaron con el software Jamovi (versión 2.3.25). Se realizó la prueba de
normalidad a través de Kolmogorov-Smirnov. Se calculó la media y la desviación estándar para
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4490.
describir los puntajes tanto parciales (de las cuatro categorías) como totales. Tras comprobar
los supuestos: ausencia de valores atípicos, normalidad, independencia de las puntuaciones y
homocedasticidad para utilizar un contraste paramétrico para medidas independientes, se utilizó
la prueba t de Student, para comparar las medias entre los grupos. Los valores p<0,05 fueron
considerados estadísticamente significativos. Finalmente, para el tamaño del efecto de la
diferencia de medias se utilizó la d de Cohen.
RESULTADOS
La muestra estuvo conformada por un total de 159 estudiantes con un promedio de edad de 21.1
años. Los descriptivos de cada grupo se presentan en la tabla 1.
Tabla 1
Datos descriptivos de los grupos
Muestra total GI (n=81) GF (n=78)
Sexo (h:m) 16:65 23:55
Edad (X ± DE) 18,9±1,23 23,4±1,43
Nota: DE: desviación estándar; GI: nivelación y primer semestre (primer año); GF: octavo y noveno
semestre (último año); h:m: hombres: mujeres; X: promedio.
En la tabla 2, se presentan los descriptivos de la puntuación obtenida en la evaluación de empatía.
Tabla 2
Descripción de puntuaciones de empatía
Dimensiones Empatía
Estadísticos Grupo AP CE EE AE TOTAL
Promedio I 30.3 32.2 22.6 33.4 118
F 29.4 32.1 22.2 32.0 116
Desviación Estándar I 3.23 3.73 4.42 3.39 9.29
F 3.93 4.23 4.91 3.71 10.7
Nota: AE: alegría empática; AP: adopción de perspectivas; CE: comprensión emocional; EE: estrés
empático. I: nivelación y primer semestre (primer año); F: octavo y noveno semestre (último año).
Se observa que el grupo I (Total: 118±9.29) presenta mayores puntuaciones de promedio tanto
en las dimensiones como en el puntaje total con respecto al grupo F (Total: 116±10.7).
En la tabla 3 se observa la comparación de puntuaciones entre los grupos.
Tabla 3
Resultados de la comparación entre grupos
Dimensión Estadístico
t de
Student
gL p Tamaño del
efecto
Intervalo de confianza
95%
Mínimo
Máximo
AP 1.688 157 0.047* 0.2678 -0.0467 0.581
CE 0.109 157 0.457 0.0173 -0.2937 0.328
EE 0.559 157 0.289 0.0886 -0.2229 0.400
AE 2.502 157 0.007** 0.3969 0.0788 0.713
TOTAL 1.795 157 0.037* 0.2848 -0.0301 0.598
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4491.
Nota: *: significación a nivel 0.05; ** significación a nivel 0.01; H1: μ Iniciales > μ Finales; AE:
alegría empática; AP: adopción de perspectivas; CE: comprensión emocional; EE: estrés
empático
Con una confianza del 95 %, la media de puntuaciones total de empatía para el grupo I (118) fue
significativamente distinta que el grupo F (116) (t (157) = 1.795, p <0.05). El intervalo de confianza
unilateral para la diferencia de medias es (-0.0301, 0.598). El tamaño del efecto es moderado (d
de Cohen= 0,598).
DISCUSIÓN
La empatía es considerada como una habilidad indispensable para el quehacer del profesional
de atención de salud, ésta tendría un impacto no sólo en el proceso terapéutico, sino en su
eficacia (Gómez, 2006).
Al contrario de lo esperado, los resultados de este estudio indican que, el grupo inicial
correspondiente al primer año de formación de psicología clínica, presenta mayores
puntuaciones de empatía de manera general, versus, los estudiantes del grupo final que integran
el último año de formación de la carrera, esto sugiere que, las personas que están finalizando la
carrera disminuyen la empatía, estos resultados son parcialmente similares a los hallados por
Carrasco Mardones (2014), quien en un estudio comparativo de la orientación empática en
estudiantes de odontología, evidenció que quienes tienen mayor nivel de empatía fueron los que
cursan la mitad de la carrera, pero aquellos que están por finalizar, presentaban menor empatía
que cualquier otro nivel; estos resultados deja abierta la posibilidad de continuar el estudio sobre
el desarrollo de la empatía, dejando entredicho que la madurez, la comprensión más abstracta
del mundo y comportamientos prosociales, los cuales son componentes importantes de la
empatía, no necesariamente incrementa con la edad (Eisenberg et al., 2005).
Además, pese a que varios estudios ha indicado que la empatía, tiende a incrementar en los
profesionales de la salud, los han relacionado principalmente con otros indicadores
sociodemográficos, entre ellos, el ser mujer, tener una persona cercana que tiene algún tipo de
enfermedad, hacer algún tipo de voluntariado, entre otros factores, lo cual indicaría la influencia
del contexto en el desarrollo de la empatía (Esquerda et al., 2016), así también, el contacto con
los individuos, sean estos consultantes o el entorno social, permitiría el desarrollo de las
conexiones neuronales que explicaría la conducta empática (Olson, 2013); sin embargo, la
muestra a quienes se aplicó el instrumento, apenas retornaba del aislamiento por la pandemia
debido a COVID 19; esto podría ser una hipótesis, que debería ser contrastada más adelante,
realizando estudios longitudinales que permitan evaluar al mismo grupo, en los años finales de
la carrera, a sabiendas que la conducta dinámica y los cambios sociales que sea ha tenido
principalmente por la pandemia pueden ser uno de los causales para que los jóvenes tengan una
más baja puntuación a nivel general (Konrath et al., 2011).
En cuanto a la empatía cognitiva, en la dimensión de adopción de perspectivas, indicaría que los
estudiantes que están próximos a graduarse, tienen menor puntaje, a diferencia de los
estudiantes de primer año; para Ulloque et al., (2019), quienes realizaron un estudio similar en
estudiantes de medicina, concluyeron que los componentes cognitivos de la empatía son poco
desarrollados en la formación profesional, es posible que las exigencias y la priorización
relacionadas con lo académico, inciden en que los jóvenes prioricen el cumplimiento de lo
técnico sobre la relación y actitud que el psicólogo debe adoptar para el buen proceso
psicoterapéutico (Hernández et al., 2020); es sugerente indicar que el desarrollo de empatía
cognitiva, está estrechamente relacionada en el ámbito laboral con la disminución de los niveles
de agotamiento emocional (Gonzalez, 2019), por lo que convendría ampliar el entrenamiento de
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4492.
esta capacidad en los estudiantes, a fin de prevenir problemáticas asociadas por ejemplo con el
estrés laboral.
Para el componente de afectividad, la alegría empática, es estadísticamente significativa la
diferencia entre los grupos, siendo los de primer año quienes estarían en mayor capacidad de
disfrutar de las emociones positivas que las personas poseen, de alegrarse con ellas; si bien los
altos niveles de esta dimensión puede asociarse a que la felicidad de los individuos dependan de
las emociones ajenas (Lemos et al., 2022), el tener niveles bajos de ellas, también tiene relación
con la menor realización personal (Gonzalez, 2019).
Por lo tanto, es importante destacar que los estudiantes del campo de la salud a menudo se
enfrentan a situaciones emocionalmente desafiantes y pueden verse expuestos a altos niveles
de estrés en la práctica, esto puede afectar su capacidad para expresar empatía de manera
constante, además que en el caso de la formación de psicólogos clínicos, la propia formación de
atención a consultantes está encaminada al desarrollo de las habilidades de empatía orientados
al desarrollar capacidad imaginativa de ponerse en el lugar del otro y el reconocimiento de
emociones por lo que enfatizar en el entrenamiento específico de empatía, les permitiría
mantener autocuidado y por otro lado mejorar las intervenciones psicológicas que realicen con
sus consultantes
Este estudio, tenía como finalidad comparar los grupos que inician con los que finalizan la carrera
de psicología clínica, pero además de visibilizar la necesidad del desarrollo de habilidades
empáticas en el estudiantado y considerarlo como una capacidad básica que permitirá mejorar
las intervenciones psicológicas, siendo precisamente el espacio académico el idóneo para
fomentarlo.
Si bien el estudio tiene datos importantes, novedosos y nuevos en este contexto académico en
la Zona Centro del Ecuador, es importante resaltar que una de las limitaciones es que no se
cuenta con un instrumento que evalúe las características empáticas específicas de los
profesionales de salud en atención a consultantes (Hojat et al., 2002), por lo que los resultados
no pueden ser concluyentes, proponiendo ampliarlo tanto en muestra, comparación con otros
indicadores sociodemográficos y otras carreras universitarias; así también, realizar estudios
longitudinales de intervención.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4493.
REFERENCIAS
Carrasco Mardones, D. P. (2014). Orientación empática en estudiantes de odontología chilenos.
Revista Estomatológica Herediana, 22(3), 145. https://doi.org/10.20453/reh.v22i3.108
Chopik, W. J., O’Brien, E., & Konrath, S. H. (2017). Differences in Empathic Concern and
Perspective Taking Across 63 Countries. Journal of Cross-Cultural Psychology, 48(1), 23-38.
https://doi.org/10.1177/0022022116673910
Decety, J., & Jackson, P. L. (2004). The Functional Architecture of Human Empathy. Behavioral
and Cognitive Neuroscience Reviews, 3(2), 71-100. https://doi.org/10.1177/1534582304267187
Eisenberg, N., Cumberland, A., Guthrie, I. K., Murphy, B. C., & Shepard, S. A. (2005). Age Changes
in Prosocial Responding and Moral Reasoning in Adolescence and Early Adulthood. Journal of
Research on Adolescence, 15(3), 235-260. https://doi.org/10.1111/j.1532-7795.2005.00095.x
Elliott, R., Bohart, A. C., Watson, J. C., & Greenberg, L. S. (2011). Empathy. Psychotherapy, 48(1),
43-49. https://doi.org/10.1037/a0022187
Esquerda, M., Yuguero, O., Viñas, J., & Pifarré, J. (2016). La empatía médica, ¿nace o se hace?
Evolución de la empatía en estudiantes de medicina. Atención Primaria, 48(1), 8-14.
https://doi.org/10.1016/j.aprim.2014.12.012
Gómez, D. M. (2006). Importancia de la empatía en la relacion paciente—Terapeuta. Poiésis, 12,
Article 12. https://doi.org/10.21501/16920945.406
Gonzalez, R. (s. f.-a). Propiedades psicometricas del Test de Empatía Cognitiva y Afectiva (TECA)
en población colombiana. 2.
Gonzalez, R. (2019b). Relación entre empatía y burnout en profesionales de la salud de Córdoba-
Colombia. . . ISSN.
Hernández, K. A. G., Velandia, D. F. G., Villamizar, C. A. P., & Quintana, G. O. R. (2020). Nivel de
empatía en profesionales y estudiantes de la salud. Una revisión narrativa.
Hogan, R. (1969). Development of an empathy scale. Journal of Consulting and Clinical
Psychology, 33(3), 307-316. https://doi.org/10.1037/h0027580
Hojat, M., Gonnella, J. S., Nasca, T. J., Mangione, S., Veloksi, J. J., & Magee, M. (2002). The
Jefferson Scale of Physician Empathy: Further psychometric data and differences by gender and
specialty at item level. Academic Medicine: Journal of the Association of American Medical
Colleges, 77(10 Suppl), S58-60. https://doi.org/10.1097/00001888-200210001-00019
Konrath, S. H., O’Brien, E. H., & Hsing, C. (2011). Changes in dispositional empathy in American
college students over time: A meta-analysis. Personality and Social Psychology Review: An
Official Journal of the Society for Personality and Social Psychology, Inc, 15(2), 180-198.
https://doi.org/10.1177/1088868310377395
Lemos, V., Vargas Rubilar, J., López, M. B., Lemos, V., Vargas Rubilar, J., & López, M. B. (2022).
Validación de una Versión Breve del Test de Empatía Cognitiva y Afectiva en Población
Universitaria Argentina. Psykhe (Santiago), 31(2), 1-18.
https://doi.org/10.7764/psykhe.2020.21747
López, M. B., Arán Filippetti, V., & Richaud, M. C. (2014). Empatía: Desde la percepción automática
hasta los procesos controlados. Avances en Psicología Latinoamericana, 32(1), 37-51.
https://doi.org/10.12804/apl32.1.2014.03
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 4494.
Olson, G. (2013). Mirror neurons, evolution, and eco-empathy. En G. Olson, Empathy Imperiled
(Vol. 10, pp. 21-30). Springer New York. https://doi.org/10.1007/978-1-4614-6117-3_3
Sanchez Aragon, R., & Martinez Perez, M. (2016). Empatía en el Contexto Romántico: Diseño y
Validación de una Medida. Universitas Psychologica, 15(1).
https://doi.org/10.11144/Javeriana.upsy15-1.ecrd
Singer, T. (2006). The neuronal basis and ontogeny of empathy and mind reading: Review of
literature and implications for future research. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 30(6), 855-
863. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2006.06.011
Ulloque, M. J., Villalba, S., Varela de Villalba, T., Fantini, A., Quinteros, S., & Díaz-Narváez, V. (2019).
Niveles de empatía en estudiantes de medicina de Córdoba, Argentina. Archivos argentinos de
pediatría, 117(2), 81-86. https://doi.org/10.5546/aap.2019.81
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados
en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .