INTRODUCCIÓN
En el escenario contemporáneo de América Latina, el emprendimiento juvenil ha dejado de ser una
opción de autoempleo para convertirse en un motor de innovación y resiliencia económica. Ecuador,
según los reportes del Global Entrepreneurship Monitor (GEM, 2024), lidera consistentemente los
índices de Actividad Emprendedora Temprana (TEA) en la región. Sin embargo, esta vitalidad inicial
contrasta drásticamente con la baja tasa de supervivencia de los nuevos negocios, los cuales suelen
sucumbir antes de los tres años de operación, evidenciando una crisis de sostenibilidad que requiere
un análisis profundo desde la gestión financiera y administrativa (Costales Montenegro et al., 2024).
Dentro de este ecosistema, las Instituciones de Educación Superior (IES) desempeñan un rol
determinante. Universidades como la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (ESPOCH) no solo
deben actuar como centros de formación técnica, sino como nodos centrales de un ecosistema
emprendedor universitario que facilite la transición al mercado (Teixeira et al., 2021). No obstante,
surge una interrogante fundamental: ¿por qué, a pesar de contar con conocimientos técnicos, una gran
parte de la población estudiantil percibe el emprendimiento como un riesgo inasumible?
La literatura científica sugiere que la intención emprendedora es un fenómeno multidimensional que
puede explicarse a través de la Teoría del Comportamiento Planificado (Ajzen, 1991). Factores
psicológicos como el miedo al fracaso, la aversión al riesgo en la toma de decisiones económicas
(Portillo-Torres, 2023) y la necesidad de una autoeficacia sólida para liderar cambios conductuales
(Bandura, 1977), configuran un entorno complejo. Además, la intención no es estática; requiere de una
revisión constante de la literatura para entender sus determinantes actuales (Liñán y Fayolle, 2015;
Marulanda Valencia, 2020).
En este contexto, el presente estudio se propone analizar las condiciones actuales del emprendimiento
juvenil en la ESPOCH, identificando las barreras personales e institucionales que limitan su
sostenibilidad. A través de un enfoque metodológico riguroso (Bernal, 2022), este trabajo busca aportar
evidencia empírica que permita a las autoridades académicas diseñar estrategias de fomento efectivas
(Urbano y Toledano, 2020), garantizando que el talento universitario se traduzca en un desarrollo
socioproductivo real para la provincia de Chimborazo y el país.
Planteamiento del Problema
En el contexto actual de la educación superior en Ecuador, el emprendimiento juvenil se presenta como
una alternativa estratégica ante la saturación del mercado laboral. Sin embargo, existe una brecha
crítica entre la intención emprendedora y la sostenibilidad real de los proyectos. En la ESPOCH, a pesar
del ímpetu de los estudiantes de la Facultad de Administración de Empresas, se observa que barreras
multidimensionales personales (miedo al fracaso), académicas (carga horaria) e institucionales (falta
de incubadoras) limitan la consolidación de estas iniciativas. El problema radica en que el ecosistema
universitario actual no logra articular los conocimientos técnicos financieros con el acompañamiento
práctico necesario para mitigar el riesgo de quiebra prematura, lo que resulta en un alto índice de
deserción emprendedora antes de alcanzar la madurez operativa (Costales Montenegro et al., 2024;
Portillo-Torres, 2023).
METODOLOGÍA
La investigación se fundamenta en un enfoque cuantitativo y cualitativo. Para el componente
cuantitativo, los datos fueron procesados mediante el software IBM SPSS Statistics v.26, siguiendo los
protocolos de procesamiento de datos en investigación social (Cardona-Arias, 2020). Se realizó un
análisis descriptivo de frecuencias y porcentajes para caracterizar la muestra y las barreras percibidas.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 631.