INTRODUCCIÓN
La sostenibilidad se ha consolidado como uno de los ejes centrales en la discusión contemporánea
sobre desarrollo, producción y uso de recursos naturales. De acuerdo con la Comisión Mundial sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo (1987), el desarrollo sostenible se define como la capacidad de
satisfacer las necesidades presentes sin comprometer las oportunidades de las generaciones futuras,
constituyendo un marco de referencia transversal para políticas públicas, estrategias productivas y
modelos de desarrollo.
En el ámbito agrícola, la sostenibilidad adquiere una relevancia estratégica debido a la interacción
directa entre sistemas productivos, recursos naturales y seguridad alimentaria. La agricultura es
fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad a nivel mundial, especialmente
ante desafíos apremiantes como el cambio climático, el crecimiento demográfico y el agotamiento de
los recursos. (Islam, 2025). El aumento de la población mundial exige que los sistemas agrícolas
produzcan más alimentos, suficientes para alimentar a aproximadamente 10 mil millones de personas
para el año 2050 de acuerdo con la revisión 2024 de las Perspectivas de la Población Mundial de la
ONU. Investigaciones recientes sugieren que este incremento poblacional requerirá una expansión en
la oferta alimentaria de entre el 35% y el 56%, planteando un desafío sin precedentes para la eficiencia
y sostenibilidad de los sistemas productivos actuales (Van Dijk et al., 2021). En este contexto, la
adopción de prácticas agrícolas sostenibles ha sido presentada no solo como una respuesta
ambiental, sino también como una estrategia potencialmente eficiente desde el punto de vista
productivo y económico.
Diversos estudios internacionales han documentado que la implementación de prácticas sostenibles
puede generar mejoras significativas en el rendimiento agrícola, la eficiencia en el uso de recursos y la
reducción de impactos ambientales. Estos hallazgos resaltan la importancia de las prácticas agrícolas
sostenibles para impulsar la productividad, mejorar la resiliencia de las explotaciones agrícolas y
mitigar los efectos del cambio climático (Tembo et al., 2025). La evidencia empírica reportada en
distintas regiones del mundo sugiere que técnicas como la agricultura de conservación, el manejo
eficiente del agua, el control biológico y la integración tecnológica pueden coexistir con incrementos
en productividad. Estos hallazgos han contribuido a modificar la percepción tradicional que asociaba
sostenibilidad con reducción del desempeño económico. En la mayoría de los casos revisados, los
autores encuentran mejoras simultáneas en rendimientos y en uno o varios indicadores ambientales
(por ejemplo, eficiencia en uso de agua o fertilizantes, reducción de erosión, aumento de biodiversidad
funcional). Sin embargo, enfatizan que los beneficios no son automáticos: dependen del diseño del
sistema, del contexto socioeconómico y de las políticas que enmarcan la producción y los mercados
alimentarios. (Pretty et al., 2018)
Con todo ello y, a pesar de la creciente producción académica sobre agricultura sostenible, persisten
vacíos relevantes en la comprensión de cómo estas dinámicas se manifiestan en contextos nacionales
específicos. Particularmente, existe limitada evidencia cualitativa orientada a comprender las
percepciones, barreras, factores culturales y expectativas de los actores directamente involucrados en
los sistemas agrícolas. Esta brecha resulta crítica, ya que la transición hacia modelos sostenibles no
depende exclusivamente de la viabilidad técnica, sino también de factores sociales, económicos e
institucionales.
México representa un caso de especial interés analítico. El sector agrícola mantiene un papel
significativo en la estructura económica nacional y enfrenta desafíos estructurales asociados a la
degradación de recursos naturales, restricciones hídricas y presiones de mercado. Paralelamente, se
observa un impulso creciente hacia la adopción de prácticas sostenibles, aunque su implementación
se encuentra mediada por dinámicas heterogéneas entre regiones, cultivos y tipos de productores.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2026, Volumen VII, Número 3 p 457.