En el nivel global, la clasificación de los objetos se focaliza en la semejanza de las características
representativas de los ejemplares, por sus similitudes, es el nivel más inclusivo (Mandler, 1993; Mandler
et al., 1991; Mandler & Bauer, 1988; Mcdonough & Mandler, 2002). En el nivel superior, los objetos se
clasifican por sus altos contrastes perceptuales (Althaus et al., 2020; Rakison & Oakes, 2003; Taniguchi
et al., 2020).
Los infantes que se interesaron por las formas familiares de los objetos identificaron similitudes de la
forma cilíndrica, mostrando la creación de una categoría en el nivel global. Los infantes que se
interesaron por las formas geométricas novedosas discriminaron los altos contrastes de las bolas,
creando la categoría en el nivel superior (Antuñano-Ibarretxe & Manzanares, 2012; Mandler et al., 1991;
Mandler & Bauer, 1988; Mcdonough & Mandler, 2002; Mervis & Rosch, 1981; Rakison & Oakes, 2003;
Stewart et al., 2010).
De igual manera, el contacto que los infantes realizan con los objetos tiene un patrón determinado, los
contactos se relacionan entre sí creando un orden y una distribución cuando manipulan una categoría
y tocan secuencialmente la otra (Arterberry et al., 2011; Bornstein & Arterberry, 2010; Bruner, 2017;
Oakes, 2011; Oakes & Plumert, 2002; Poulin-Dubois & Pauen, 2017, 2017; Quinn & Eimas, 1986; Rakison
& Yermolayeva, 2010; Sheya, 2016; Stewart et al., 2010; Thomas & Dahlin, 2000).
Entre los 13 y los 16 meses realizan secuencias de contacto con objetos de la misma categoría y
alternan con objetos de otra categoría (Mandler & Bauer, 1988; Oakes et al., 1996; Oakes & Plumert,
2002). Entre los 18 y los 24 meses crean secuencias de contacto con objetos de dos categorías
creando patrones de repetición más complejos (Arterberry & Bornstein, 2012; Gopnik & Meltzoff, 1992;
Poulin-Dubois & Pauen, 2017; Sugarman, 1983). A los 30 meses la capacidad para percibir altos
contrastes es mucho más desarrollada, esto les permite organizar los objetos en más de dos
categorías y crear contactos secuenciales con animales, vehículos, frutas y muebles (Arterberry et al.,
2011; Bornstein & Arterberry, 2010); en el presente estudio se encontró que las secuencias sucesivas
se presentan antes del primer año.
Los infantes primero crean secuencias repitiendo el contacto con el mismo objeto, llamadas
secuencias sucesivas (Arterberry et al., 2011; Arterberry & Bornstein, 2012; Sheya, 2016; Sheya & Smith,
2010). Luego realizan contactos repetidos con dos objetos similares entre sí, seguidos de dos objetos
de diferente categoría o numeración; creando secuencias con dos categorías de objetos, llamadas
secuencias alternas simples o dobles. Después realizaron contactos con uno o con dos objetos
similares, seguido de objetos de otra categoría con diferente forma y numeración, de manera alterna y
repetida, llamada secuencia alterna compleja). Finalmente realizaron contacto con objetos de
diferentes categorías sin repetición, llamada secuencia aleatoria (Arterberry & Bornstein, 2012; Bruner
et al., 1956; Oakes, 2011; Oakes & Plumert, 2002; Poulin-Dubois & Pauen, 2017; Quinn & Eimas, 1986;
Rakison & Yermolayeva, 2010; Sheya, 2016; Sheya & Smith, 2010; Stewart et al., 2010; Thomas & Dahlin,
2000).
La subclasificación de las secuencias en alternas simples, alternas dobles y alternas complejas es
aporte de esta investigación, sin embargo, no han sido suficientemente documentadas en la literatura
científica. El mayor número de secuencias alternas se creó en FF cuando se presentaron los objetos
novedosos, en FP se observó reducción en el número de contactos para crear las secuencias alternas,
pero se incrementó el número de secuencias aleatorias.
Otro aporte de esta investigación fueron los esquemas numéricos que se observaron en las secuencias
que se formaron creadas durante el contacto con los objetos de una misma categoría pero de
diferentes numeración y patrones repetitivos de objetos de dos categorías (p.e. 1,1,1,1,1; 2,2,2,2; 1,2,1;
1,3,1). Este hallazgo ha sido poco documentado en la evidencia empírica.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2026, Volumen VII, Número 2 p 2134.