Los resultados muestran una diversidad de técnicas de evaluación utilizadas por los docentes en el
desarrollo del bloque estudiado. Entre las estrategias con mayor nivel de utilización destacan las guías
de trabajo y las pruebas orales, ambas empleadas por el 100% de los participantes. Asimismo,
sobresalen la identificación de lugares (90%), la elaboración de mapas (81%), los diarios de reflexión
(76%), el contraste de experiencias (62%) y la reflexión personal (57%).
La variedad de técnicas identificadas evidencia una tendencia hacia la implementación de estrategias
evaluativas alternativas que favorecen el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes propias
del área de Ciencias Sociales. Estos resultados permiten inferir que los docentes buscan promover
aprendizajes significativos mediante actividades que trascienden la aplicación exclusiva de pruebas
tradicionales.
Síntesis de los principales hallazgos
De manera general, los resultados evidencian que los docentes participantes poseen experiencia
profesional significativa y un adecuado dominio conceptual de la evaluación educativa. Asimismo, se
identificó una amplia utilización de la evaluación diagnóstica y una estrecha relación entre las prácticas
evaluativas, los objetivos de aprendizaje y los lineamientos establecidos en el Diseño Curricular
Nacional Básico. Finalmente, se constató el predominio de técnicas de evaluación alternativas
orientadas al desarrollo integral de competencias en el área de Ciencias Sociales.
DISCUSIÓN
Los resultados que se han obtenido demuestran que la evaluación diagnóstica es utilizada en gran
medida por los docentes de ciencias sociales que en el presente estudio participaron, ya que el 90% de
ellos mostraron utilizarla continuamente en el desarrollo de sus actividades escolares. Este hallazgo
coincide con las consideraciones de Ausubel (2002), que sostiene que el aprendizaje significativo está
condicionado en gran medida por los conocimientos previos de los estudiantes. De esta manera, la
evaluación diagnóstica nos permitirá captar esos saberes e ir planificando las estrategias de
enseñanza en función de las verdaderas necesidades del alumnado. Igualmente, estos resultados
coinciden con la literatura que entiende la evaluación diagnóstica como un componente básico para
orientar los procesos educativos y conseguir mejores resultados de aprendizaje.
Un hallazgo importante es el dominio que tienen los docentes sobre los procesos evaluativos: todos
los participantes dijeron saber diferenciar entre medir, calificar y evaluar. Esto es indicativo de una
formación pedagógica apropiada en el ámbito de la evaluación educativa. Este hallazgo está en
sintonía con lo que plantea Airasian (2002), en tanto que una buena comprensión de los conceptos de
evaluación facilita llevar a cabo estrategias más pertinentes y más alineadas con los objetivos
educativos. Al mismo tiempo, Stufflebeam y Shinkfield (2007) escriben que la evaluación ha de ser
entendida como un proceso integrado de recogida de información y análisis para la toma de decisiones
de los operadores en el proceso educativo, y no únicamente como un medio para medir el desempeño
académico.
En lo que se refiere a la relación entre la evaluación y el currículo, los datos evidencian que al desarrollar
sus procesos evaluativos, la gran mayoría de los docentes tiene en cuenta: los objetivos de aprendizaje
y las orientaciones del Diseño Curricular Nacional Básico. Esto es un indicio de la adecuada conexión
existente entre la planificación curricular y las estrategias de evaluación utilizadas en el aula. Tobón
(2013) establece que la coherencia entre competencias, objetivos de aprendizaje y evaluación, forma
parte de los aspectos clave para garantizar que el proceso formativo sea efectivo y dirigido hacia el
desarrollo integral del alumnado. De este modo, los datos obtenidos sugieren que las prácticas de
evaluación de los docentes estudidos coinciden con las orientaciones del currículo vigente.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2026, Volumen VII, Número 4 p 296.