Tornillos posicionables en la estabilización de la sindesmosis tibioperonea distal
El tornillo posicional
También denominado tornillo transindesmótico o tornillo sindesmótico, constituye un método de
fijación estática destinado a mantener la relación anatómica entre la tibia y el peroné durante la
cicatrización del complejo ligamentario sindesmótico. Habitualmente se utiliza un tornillo cortical
totalmente roscado, introducido desde el peroné hacia la tibia. Su función no es producir compresión
interfragmentaria, sino neutralizar las fuerzas de traslación lateral, anteroposterior y rotación externa
que actúan sobre el peroné distal. En consecuencia, debe colocarse como tornillo de posición y no
siguiendo el principio de un tornillo de compresión (Vohra, 2023). Aunque los dispositivos dinámicos
han adquirido una utilización creciente, la fijación mediante tornillos continúa siendo una alternativa
válida por su disponibilidad, bajo costo, familiaridad técnica y capacidad para proporcionar una
estabilización inicial rígida. No obstante, esta rigidez modifica temporalmente la movilidad fisiológica
de la articulación tibioperonea distal y puede asociarse con sobrecompresión, limitación de la
dorsiflexión, aflojamiento o rotura del implante. Estas limitaciones no implican necesariamente fracaso
clínico, puesto que la rotura o el aflojamiento después de la cicatrización ligamentaria pueden ser
asintomáticos y no siempre requieren una intervención adicional (Vohra, 2023).
Indicaciones y principio de reducción
La indicación del tornillo posicional debe fundamentarse en la presencia de inestabilidad mecánica
residual de la sindesmosis. En las fracturas de tobillo, la valoración definitiva debe efectuarse después
de restaurar la longitud y rotación del peroné, reducir y estabilizar los componentes maleolares y
reevaluar la sindesmosis mediante pruebas de estrés intraoperatorias. La presencia de una fractura
suprasindesmótica no constituye, por sí sola, una indicación automática de fijación si después de la
reconstrucción ósea no persiste la inestabilidad. La literatura contemporánea enfatiza que la fijación
innecesaria puede restringir el movimiento fisiológico, mientras que la falta de estabilización de una
lesión verdaderamente inestable favorece la diástasis y la incongruencia de la mortaja. El objetivo
quirúrgico fundamental no consiste únicamente en disminuir el espacio tibiofibular radiográfico, sino
en restituir tridimensionalmente la posición del peroné dentro de la incisura fibular. Deben recuperarse
su longitud, rotación y relación anteroposterior, evitando tanto la diástasis residual como la
sobrecompresión. La calidad de la reducción probablemente ejerce una influencia mayor sobre el
pronóstico que determinadas variaciones menores en el diámetro o número de corticales atravesadas
por el tornillo (Vohra, 2023).
Configuración del implante
Los tornillos corticales de 3,5 y 4,5 mm son las más utilizadas. Aunque el tornillo de 4,5 mm posee
mayor sección transversal y resistencia al esfuerzo cortante, las revisiones contemporáneas no
demuestran de manera consistente que produzca mejores resultados clínicos que el tornillo de 3,5 mm.
La selección debe considerar el tamaño del paciente, la calidad ósea, el patrón de lesión y la estabilidad
requerida. De forma similar, puede realizarse fijación tricortical, atravesando ambas corticales del
peroné y la cortical lateral de la tibia, o quadricortical, incorporando también la cortical tibial medial. La
fijación quadricortical proporciona un constructo más rígido, mientras que la tricortical permite un
grado limitado de micromovimiento y puede favorecer el aflojamiento progresivo antes que la rotura
del implante. Sin embargo, la evidencia clínica disponible no establece una superioridad funcional
uniforme entre tres y cuatro corticales. También persiste controversia respecto al empleo de uno o dos
tornillos. Un solo tornillo suele proporcionar estabilidad suficiente en lesiones agudas con reducción
anatómica y adecuada calidad ósea. La utilización de dos tornillos ha sido propuesta en lesiones
extensas, fracturas de Maisonneuve, pacientes con elevada demanda mecánica, mala calidad ósea o
neuropatía; sin embargo, estas indicaciones se apoyan principalmente en evidencia biomecánica,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2026, Volumen VII, Número 4 p 202.