MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DB5092.BBC0E5B0" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DB5092.BBC0E5B0 Content-Location: file:///C:/D44A9981/1428_AlvarezGarcia.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v5i6.3167
El autoreconocimiento: un =
acto
sentido de la formación docente
S=
elf-recognition:
a meaningful act of teacher training
Imelda Alvarez García
imelda.alvarez_d@normalecatepec.edu.mx
https://orcid.org/0009-0009-7452-3203
Escuela
Normal de Ecatepec
Estado
de México – México
Luis Ebed Fernández Cruz
luis.fernandez_a@normalecatepec.edu.mx
https://orcid.org/0009-0006-4134-7811
Escuela
Normal de Ecatepec
Estado
de México – México
Artículo recibido: 10 de diciembre de 2=
024.
Aceptado para publicación: 17 de diciembre de 2024.
Conflictos de
Interés: Ninguno que declarar.
R=
esumen
Este ensayo se centra en la experiencia personal durante una
jornada de prácticas educativas durante la formación docente =
en
la licenciatura de Educación Física y tiene como propó=
sito
narrar los acontecimientos vividos desde el momento en que comienza el tiem=
po
de la jornada de prácticas profesionales en nivel educativo de
preescolar, hasta después de una semana como término de la
actividad. Este documento se desarrolla en tres partes, la primera descubre=
que son y cuál es la importancia de la prá=
ctica
educativa en la formación docente, entendida como conjunto de
situaciones en un aula de clase o bien en la institución (Prieto, 20=
12);
el segundo momento describe el contexto escolar, su dinámica y la
participación de los actores educativos en el proceso enseñan=
za-aprendizaje
y el tercer momento relata la reflexión de la práctica docente
como un acto sentido de la formación del educador físico
(García et al., 2008). Se utiliza la investigación
biográfica-narrativa (Bolívar, 2002), como dispositivo y puer=
ta a
la investigación educativa, que distingue al enfoque cualitativo al
mostrar formas de pensar, hacer, sentir y conocer episodios contados de la =
vida
docente que promueva la reflexión y mejora del hacer educativo en los
encuentros de la formación docente. Como conclusión se destaca
que los procesos educativos requieren de prácticas docentes que comb=
inen
conocimientos, habilidades y sentimientos, que evoque una práctica
reflexiva, valorada y sistematizada que enseñe cómo
Palabras clave: =
pr&=
aacute;cticas
educativas, docencia, narrativa, reflexión
Abstract
This essay focuses on the personal experience duri=
ng a
day of educational practice during teacher training in the Bachelor of Phys=
ical
Education and aims to narrate the events experienced from the moment the ti=
me
of the day of professional practice at the preschool educational level begi=
ns,
until after a week as the end of the activity. This document is developed in
three parts, the first one discovers what educational practice is and what =
is
its importance in teacher training, understood as a set of situations in a
classroom or in the institution (Prieto, 2012); the second moment describes=
the
school context, its dynamics and the participation of educational actors in=
the
teaching-learning process and the third moment relates the reflection of the
teaching practice as a meaningful act of the training of the physical educa=
tor
(García et al., 2008). Biographical-narrative research (Bolív=
ar,
2002) is used as a device and gateway to educational research, which
distinguishes the qualitative approach by showing ways of thinking, doing,
feeling and knowing episodes told from the life of a teacher that promote
reflection and improvement of educational work in teacher training meetings=
. In
conclusion, it is highlighted that educational processes require teaching
practices that combine knowledge, skills and feelings, which evoke a reflec=
tive,
valued and systematized practice that teaches how to face the training
processes of future teachers-students in each act learned during the days of
professional practice.
Key=
words:
educational practices, teaching practices, biographical-narrative, reflecti=
on
Todo el contenido
de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia <=
span
lang=3DES-MX style=3D'color:black;mso-color-alt:windowtext'>Creative Commons.
=
span>
Cómo citar: Alvarez García , I.=
, &
Fernández Cruz , L. E. (2024). El autoreconocim=
iento:
un acto sentido de la formación docente: Self-r=
ecognition.
LATAM Revista Latinoamericana de Ci=
encias
Sociales y Humanidades 5 (5), 2377 – 2388. https://doi.org/10.56712/<=
span
class=3DSpellE>latam.v5i6.3167
INTRODUCCIÓN
Este ensayo ofrece una visió=
;n
sobre la importancia de la formación docente a través de las
prácticas educativas, evento que se incursiona como un recurso valio=
so
para nosotros los educadores físicos, y de manera personal atesorable, al reconocer que son las primeras situaci=
ones
que nacen y se construyen en el aula de clase de la Escuela Normal y se viv=
en
para tomar forma dentro de los espacios áulicos de las Escuela de
Educación Básica.
Esta jornada de prácticas
educativas comenzó de forma peculiar, cuando llegamos mis
compañeros Benjamín, Paulette, Leo, Gael y Yo al preescolar F=
rida
Kahlo, ubicado en el Municipio de Coacalco de Berriozábal, Estado de
México; inmediatamente nos presentamos de manera tranquila y respetu=
osa
ante la autoridad correspondiente, en este caso, la directora escolar, Rosa
María Juárez. De manera afable y con una cálida sonris=
a se
mostró ante nosotros dándonos la bienvenida, asegurando que el
preescolar era nuestra escuela y que debíamos sentirnos como en casa.
Nos explicó que nuestra presencia ahí tenía el
propósito de observar y o realizar actividades específicas,
acuerdo toma con anterioridad con la profesora responsable de nuestra
asignatura de prácticas. Le explicamos a la directora que
teníamos tres instrumentos que medían
habilidades físicas e inteligencia emocional para aplicar a los alum=
nos
y le preguntamos si sería posible llevarlas a cabo. Ella, con su act=
itud
siempre profesional, nos pidió que le dejáramos una copia de =
las
pruebas para revisarlas, sin embargo, nos informó que este dí=
a no
sería posible intervenir directamente, porque más tarde
llegaría la promotora de educación física y serí=
;a
mejor que observamos su trabajo. Esta er=
a la
tercera ocasión que podía observar el trabajo de un Promotor =
de
Educación Física, pero la primera en observar el trabajo doce=
nte
en preescolar a lo que me llevó a preguntarme ¿Qué dif=
erencia
hay entre un promotor y profesor de educación física? ¿=
;Sus prácticas educativas que implementan, desarro=
llan
las mismas habilidades en todos niveles educativos de educación
básica?
Pon=
er
en duda las prácticas del educador=
físico
En el Departamento de Apoyo a la
Educación, establece los criterios para dar cumplimiento a los
propósitos educativos de manera efectiva, y nombrando las figuras que
están obligados a que esto suceda; el Promotor de Educación
Física, es la figura que representa el apoyo y asesoramiento mediant=
e cursos,
talleres, consultorías, clases directas al titular o docente frente a
grupo, a padres de familia y comunidad en general en los niveles de Preesco=
lar
y Primaria (GOBMEX, 2005). También se
reconocen sus habilidades para promover, gestionar, difundir, trabajar,
estimular y desarrollar las habilidades coordinativas y condicionantes en l=
os
estudiantes donde desempeña su función. Por lo regular como
docente en formación al visitar los espacios de primaria y preescolar
durante mis jornadas de prácticas educativas sólo los he podi=
do
observar impartiendo la clase de educación física.
¿Qué otras actitudes se promueven desde esta función c=
omo
Promotor de Educación Física en la actualidad dentro de los
espacios educativos?
La curiosidad comenzó a
invadirme desde el momento que vimos llegar a la Promotora de Educaci&oacut=
e;n
Física (PEF), al preescolar; de inmediat=
o la
directora escolar, nos asignó un lugar donde podríamos dejar
nuestras cosas, que resultó ser el salón de cómputo. Al
entrar me sorprendió ver la cantidad de material didáctico
disponible, había aros, conos, pelotas de vinil, pelotas de esponja,
bastones y muchos otros objetos que no recuerdo con precisión, pero =
que
sumaban una gran variedad de recursos para generar aprendizajes y fomentar =
la
creatividad entre los infantes.
…el material didáctic=
o en
el aprendizaje del ser humano es sumamente importante, más, cuando se
trata de procesos de formación en la primera infancia, debido a que =
en
esta etapa los niños requieren ambientes gratos y estimulantes, que
propician nuevos saberes y posibiliten un mejor desarrollo en todas sus
dimensiones. (Manrique y Gallego, 2013, p. 102-1=
03)
La abundancia de material educativ=
o en
las escuelas, especialmente en niveles como preescolar, se convierten en
herramientas afables a las necesidades de los infantes convirtiendo el preescolar y=
los
salones de clase en ambientes festivos para aprender, es decir, invita a la
niñez a significar sus experiencias como actos creativos que =
involucra sus sentimientos, su autorecono=
cimiento
y el diálogo entre sus pares.
La posibilidad de usar bloques de
juguete, aros, cuerdas o pelotas de colores; cada objeto además de
enseñarles formas, tamaños, texturas y colores, como lo
mencionamos estimula a la invención de desafíos que apoye a su
confianza y toma de decisiones. Todo esto me hizo reflexionar sobre =
la importancia<=
span
style=3D'color:black'> y repercusión de tener un ambiente grato para=
que
los infantes puedan aprender y desarrollarse desde temprana edad. Si bien,
utilizar material didáctico permite encontrar diferentes maneras de
generar la comprensión de temas complejos y específicos entre
ellos; y sumar cualidades como la imaginación y corporeidad de los
estudiantes, exige metodologías estructuras que alineen o representen
los objetivos de aprendizaje a lograr ¿Cómo aprender a utiliz=
ar
el material didáctico para generar conocimiento? ¿de qu&eacut=
e;
forma se pueden crear estímulos atractivos a través del mater=
ial
educativo? ¿De qué manera =
mi
jornada de prácticas educativas apoya a este aprendizaje?
METODOLOGÍA
El
camino a la práctica educativa
El siguiente documento coloca como
base y fundamento a la investigación biográfico-narrativa, co=
n la
intención de orientar y documentar una vida o las vidas de los actor=
es
educativos, bajo un acontecimiento o una situación social, que cruce
procesos de indagación e investigación (Suárez y
Dávila, 2018); para el sentido de este documento cuento y relato la/=
mi
experiencia de vida desde el programa de Prácticas Educativas conduc=
ido
por la asignatura Anál=
isis
de prácticas y contextos escolares del segundo semestre de la
licenciatura en Educación Física, impartida en la Escuela Nor=
mal
de Ecatepec.
La investigación
biográfica-narrativa, al mostrar formas de pensar, hacer, conocer,
contar y escribir en la educación, es la puerta a la misma
investigación educativa; este episodio funge como herramienta para
indagar e interpretar las prácticas docentes y educativas en el mundo
cotidiano de las escuelas de educación básica (Bolívar,
2002). Como docente en formación utilizar recursos metodológi=
cos
y técnicas de esta tradición, promueve otras formas de constr=
uir
investigación cualitativa; ofreciendo métodos para recuperar y
reconstruir la reflexión a través de relatos pedagógic=
os,
que enmarcan historias contadas y contextualizadas de manera
geográfica-cultural (Suárez, 2021).
Esta indagación se
conformó a través de cinco relatos que narran mi estancia en =
el
preescolar “Frida Kahlo”, durante la Jornada de Prácticas
Educativas en el periodo comprendido del 27 al 30 de mayo del 2024; constru=
yéndose
a partir de mi experiencia contada, relatando desde el momento que llegamos=
al
preescolar, la práctica docente de la Promotora de Educación
Física, la participación de los infantes durante su estancia =
en
la escuela y el trabajo docente de las profesoras frente a grupo. Estos
relatos, también recuperan las conductas observadas por los actores
educativos, sus voces o testimonios durante su convivencia; por últi=
mo,
se relata se cuenta mi experiencia socioafectiva como evidencia de estos
encuentros.
Cabe mencionar que esta
composición documentada en los cinco relatos, parte de la pregunta
personal ¿De qué me doy cuenta?, creando la interpretaci&oacu=
te;n
de mi propia experiencia contada, para después analizar y poner en d=
uda
lo narrado bajo la metodología que permita comprender que las
prácticas educativas son “el conjunto de situaciones inscritas=
en
el contexto institucional que influyen directamente en los procesos de
enseñanza-aprendizaje” (práctica docente); al mismo tie=
mpo
analizar y conocer cómo son las clase en el patio e=
scolar
impartidas por la Promotora de Educación Física, que permita
observar los métodos de enseñanza que utiliza en su calidad de
apoyo educativo; por último recon=
ocer y
comprender el propósito de las prácticas docente que se viven
como “la acción que se desarrolla en el aula y, dentro de ella,
con especial referencia al proceso de enseñar” (De Lella, 1999, p, 4); generando aprendizaje en nosotros=
los
observadores cuando analizamos los métodos didácticos aplicad=
os
en una clase. Todo esto con la finalidad de generar entre nosotros los
educadores físicos en formación los primeros actos educativos,
que a su vez promuevan actos reflexivos como la oportunidad de descubrir nu=
evas
formas de hacer docencia (MEJOREDU, 2014).
DESARROLLO
Com=
ienza
el proceso de formación docente
Continuando con mi relato, de mi
segunda jornada de prácticas educativas, recuerdo que ese primer
día después de que la directora nos dejó solos, comenz=
amos
a sentir los nervios del momento, comentamos y dijimos cosas entre nosotros
como: -"qué nervios", "tengo hambre",
"¿ya nos vamos?"-, pero sabíamos que teníamos
una tarea importante por delante. Casi al instante de mencionar cómo nos sentíamos, salimos al patio para observar=
a la
Promotora de Educación Física; en ese momento, entendí=
que
el día sería todo un desafío, me preparé
mentalmente para limitarme a observar su clase, debido a la reacción=
tan
plana que nos presentó la docente y dirigirse en cuanto antes al gru=
po
con el que le toca trabajar; es así que comienza la observació=
;n
de la figura docente.
…la práctica docente se concibe como el conjunto =
de
situaciones dentro del aula, que configuran el quehacer del profesor y de l=
os
alumnos, en función de determinados objetivos de formación
circunscritos al conjunto de actuaciones que inciden directamente sobre el =
aprendizaje
de los alumnos. (García et al., 2008, p. 3)
La profesora de educación
física utilizó un tono de voz bajo, casi inaudible, lo cual =
dificulta un poco la comprensión de sus métodos,=
pero
pude notar una estrategia que dirigió su quehacer docente, la cual m=
e resultó interesante, ella establecía las instruccione=
s y
reglas claras al comienzo de la clase; tiempo después en el transcur=
so
de la sesión, al momento de sonar su silbato y de manera inmediata t=
odos
los infantes se dirigían hacia donde ella se encontraba, escuchaban =
las
indicaciones que continuaban para participar en la clase en total silencio,
como si estuvieran jugando a las "estatuas de marfil" pero bajo
reglas específicas. Aun cuando, los estudiantes de preescolar requie=
ren
instrucciones cortas y específicas para que las actividades
diseñadas para ellos sean dinámicas y atractivas para mantene=
r su
atención y asombro. ¿Por qué el condicionamiento sigue
presente en las prácticas educativas y ante todo forma parte importa=
nte
para conducir el aprendizaje? ¿Por qué se utiliza para seguir
supliendo formas de comunicación?
La voz permite transmitir disímiles informaciones según su uso, =
entre ellas podemos encontrar: los conocimientos, las ideas,
necesidades, expresar nuestros sentimientos, transmitir datos de nuestra personalidad, de nuestra forma de s=
er y
de nuestras emociones. De aquí, que podemos plantear, que la voz es =
un
elemento importante en la comunicación y está íntimame=
nte
relacionada con la parte emocional y psíquica de la persona. Resumie=
ndo,
la voz es comunicación, refleja nuestra personalidad, es nuestra ima=
gen.
(Diéguez et al., 2021, p, 6)
Al llegar a este punto reconozco la
importancia que tiene el tono de voz en el desarrollo de habilidades
pedagógicas. En el contexto de la educación física, la=
voz
no solo transmite instrucciones, sino que también influye en el ambi=
ente
del aula y en la relación emocional que influye en los estudiantes p=
ara
participar activamente en las actividades. Trabajar para mejorar o adoptar =
un
tono de voz que sea entusiasta y que comunique, es de vital importancia para
que los estudiantes se sientan inspirados, seguros y relacionados durante l=
as
clases; por esta razón, el tono de voz juega =
un
papel fundamental en ese proceso. Es interesante observar cómo los
profesores de Educación Física, seguimos utilizando el
condicionamiento como una estrategia efectiva para mantener la atenci&oacut=
e;n
de los niños, en la justificación de establecer una lí=
nea
clara de comunicación para generar conocimiento; y en la consecuenci=
a de
cuartar a temprana infancia la oportunidad de reconocer o establecer otras
formas de comunicación que enseñe la importancia de expresar
ideas emotivas en el proceso de aprender.
DISCUSIÓN
Los
espacios de práctica y formación docente
Al recordar el momento del receso
escolar, la directora nos llamó para informarnos que había
revisado nuestras planificaciones y que solo nos permitiría aplicar =
dos
pruebas; fue un Test de inteligencia emocional y el otro de habilidades
motrices. Este anuncio cambió el rumbo de mi día,
llenándome de curiosidad y entusiasmo por lo que sucedería el
día de mañana al intervenir. Aun cuando, nos quedaba cerca de=
una
hora de permanencia en el preescolar, nos permite con=
tinuar
observando la práctica docente de la Promotora de Educación
Física; sin embargo, no logramos observar con detenimiento las
actividades que realizo con los infantes, esto debido a que la directora no
situó al otro extremo del patio cerca de la jardinera (Figura 1), en
frente de la dirección escolar; creando una vista limitada para poder
apreciar, escuchar y reconocer sus actividades didácticas.
Fig=
ura
1
Cla=
se
de la Promotora de Educación Física
Nota: La clase se realizó muy cerca del salón =
del
grupo de 2do de Preescolar [Fotografía],
(Fernández, 2024)
El primer día en el preesco=
lar
Frida Kahlo, me dejó con una sensación de tristeza, al no pod=
er
aplicar los test para intervenir con los alumnos, me sentí ansioso p=
or
enfrentar el nuevo reto que nos esperaba el día de mañana; y =
al
mismo tiempo creció la incertidumbre, al recordar la práctica
docente de la Promotora y su uso constante del aprendizaje por
condicionamiento y volver a considerar el lugar aislado en donde nos invisibilizan para poder dar cuenta de la clase de Educación
Física. Nosotros los educadores físicos en formación
necesitamos de nuestros pares, los especialistas que están ya en el
servicio, para que nos muestren su práctica educativa y con ello
construir comunidad a través del diálogo; donde las clases
proporciones los espacios que nos permitan estar en la vanguardia y
evolución de todos los medios educativos que están centrados =
en
las necesidades de los alumnos (Estrada et al., 2018). Este día fue =
una
mezcla de nerviosismo, prácticas de observación detallada y a=
nte
todo preparación mental; pero también fue la oportunidad para
aprender y adaptarse a un nuevo entorno educativo; mañana sin duda, =
traerá
nuevas experiencias y desafíos que estaré listo para enfrenta=
r.
Mis
prácticas educativas procesos para aprender
El segundo día de
prácticas comenzó con una actitud renovada y llena de
energía. Me levanté temprano, sintiendo la emotividad de
continuar con mi jornada de prácticas educativas. Decidí romp=
er
con mi rutina habitual y preparé un desayuno consciente de brindarme
toda la energía posible para cubrir una jornada de tiempo completo; esto lo considere así, porque el
día de ayer que fue nuestro primer día de jornada, no
sabía que en los preescolares no había cooperativa escolar, ni
espacios para comprar algún alimento; así que el desayuno
tendría que ser sustancioso para el desafío que nos esperaba.
Después de una ducha rápida que me ayudó a despertar y
despejar la mente, me vestí con ropa cómoda y profesional; a =
las
7:30 a.m., pasé a la Escuela Normal por mis compañeros
Benjamín, Paulette, Leo y Gael. Juntos, comentamos algunas cosas que
vivimos el día de ayer, todas cargadas de nerviosismo y asombro; ya =
en
el trayecto hacia el preescolar Frida Kahlo, el ambiente en el transporte
público era una mezcla de risas y conversaciones serias sobre
cómo realizar y organizar las actividades, desde el momento que nos
asignen al grupo cuando apliquemos el primer Test de habilidades fís=
icas,
era importante designar quién
hablaría primero para dar las instrucciones de nuestra
intervención pedagógica (Touriñan=
,
2014), quien acomodaba=
el material didáctico y quien iba a recopilar=
los
datos que arroje la aplicación del test en cada infante.
Al llegar al preescolar, la direct=
ora
escolar, nos recibió saludándonos de mano en mano a cada uno =
de
nosotros. Nos entregó un documento detallando que contenía el
horario de nuestras intervenciones con los diferentes grupos:
1° A de 9:00 a.m. a 10:00 a=
.m.
2° A de 10:00 a.m. a 11:00 =
a.m.
2° B de 11:40 a.m. a 12:40
p.m.
La directora subrayó algo m=
uy
importante, al comentarnos que la sesión de intervención
tenía que ser estrictamente los 50 minutos, lo que indicaba nuestra
planificación, y nos recordó que debíamos asegurarnos =
de
que el grupo de 2° A, terminara la actividad a las 10:40 a.m. en punto =
de
la hora; para darle el tiempo suficiente a los infantes de tomar y comer su
almuerzo. Aunque la voz de la directora transmitía calma, su m=
ensaje
era claro y directo: la puntualidad y la organización eran cruciales
para el buen funcionamiento de la escuela.
…los horarios escolares, en sus diferentes ciclos y nive=
les.
En ellos, el orden temp=
oral
se acomoda a la lectura del reloj y del calendario, que regulan la vida
cotidiana de la población escolarizada conforme a alternancias que
poseen un alto valor simbólico y material. (Morán y Caride, 2005, p. 64)
Los horarios escolares proporcionan
información de organización, al ordenar y jerarquizar las
actividades que regulan la vida cotidiana del preescolar; brinda alternativas que posibilitan en nu=
estro
caso, las intervenciones pedagógicas que estamos sugiriendo para los
estudiantes, sin que esta rompa su horario lectivo, y de paso a los proceso=
s de
enseñanza-aprendizaje planeadas y programadas por el titular del gru=
po
sin interferir; de ahí la importancia de respetar sus horarios del g=
rupo
de 2° A.
Mientras la directora hablaba,
confieso que mi mente vagaba un poco debido al nerviosismo por comenzar. Sin
embargo, volví a concentrarme rápidamente cuando nos
preguntó qué materiales necesitamos para
nuestras actividades. De manera rápida y sobresaltada, le respond&ia=
cute;
que necesitaríamos aros y paliacates.
Las motivaciones y razones para
enseñar se hacen visibles, en la práctica, en la gestió=
;n
de las finalidades y los objetivos que cada profesor se plantea conseguir c=
on
su docencia. Sentimientos que ese profesor siente ante el esfuerzo que real=
iza
para ajustar y conciliar sus propios objetivos con las demandas que surgen =
en
los encuentros cotidianos con sus colegas y estudiantes. (Badia, 2014, p. 3=
)
Hay que reconocer que este
desafío va más allá de los propios temores y sentimien=
tos,
es una oportunidad para crecer y aprender junto con los estudiantes;
preguntarnos ¿Qué tipo de actividades, serán del gusto=
de
los infantes? ¿aplicaremos bien los test?, son
momentos inquietantes. No solo es generar procesos de aprendizaje en los
alumnos; además hay que pensar, en las impresiones y actitudes que
dejaremos en entre las docentes especialistas
o titulares del grupo.
Sentimientos de duda, dejan
sensaciones desagradables, y comenzamos a tener pensamientos inadecuados que
crean oraciones como, -Pensé que debimos haber discutido esto con
más antelación; -debimos haber traído otras actividade=
s.
Palabras como estas, sonaban una y otra vez en mi mente, pero afortunadamen=
te,
la maestra fue muy comprensiva. Nos proporcionó 25 paliacates y nos
indicó que los aros estaban disponibles sobre un mueble cercano, lis=
tos
para ser utilizados. Con los materiales en mano, nos reunimos rápida=
mente
para definir nuestra estrategia; Benjamín, Paulette y Yo serí=
amos
los primeros en intervenir. Con nuestras planificaciones listas y mucho val=
or,
nos dirigimos al salón del primer grupo, donde los niños ya n=
os
esperaban esperando.
Al entrar al aula, sentí una
mezcla de emoción y temor, nos presentamos ante los niños y
niñas de primer grado de preescolar, tratando de proyectar confianza=
y
entusiasmo. Sin embargo, la clase no salió como habíamos
planeado, los infantes se movían constantemente, hablaban entre ello=
s y
no seguían las instrucciones; tal como lo pensamos, no logramos mant=
ener
su atención. Los planes cuidadosamente diseñados se desmorona=
ron
rápidamente y tuvimos que hacer ajustes sobre la marcha. Fue un desa=
fío
enorme, y al final de la clase me sentí exhausto; esta experiencia me
hizo reflexionar profundamente sobre las dificultades que se presentaron
durante la práctica, comprendí que era esencial ajustar nuest=
ras
actividades sin perder de vista los objetivos de la clase para la mejora de=
la
enseñanza.
Reflexionar sobre las dificultades,
saberes y sentimientos que los docentes afrontamos en la práctica es=
un
elemento que fortalece nuestros saberes y conocimientos. Ayuda tambié=
;n a
pensar sobre la experiencia y la toma de decisiones para la mejora de la
enseñanza y los aprendizajes de los estudiantes, la dirección=
, la
subdirección, la supervisión. (MEJOREDU<=
/span>,
2024, p. 1)
Esta inquietud me hizo recordar con
temor que, al comienzo de la clase, le entregué a la titular del gru=
po
nuestra planificación y le solicité que por favor nos otorgar=
a su
retroalimentación (Figura 2). Le expliqué que habíamos
incluido un apartado específico para sus comentarios, donde pod&iacu=
te;a
anotar observaciones sobre lo que habíamos hecho bien, lo que
necesitábamos mejorar, y cualquier sugerencia adicional que pudiera
ayudarnos a aprender de nuestras experiencias para tomar decisiones en futu=
ras
intervenciones.
Figura 2
Pri=
meras
observaciones por el Docente Titular
Nota: Reflexión hecha por docente a cargo del grupo
único de primero de preescolar [Fotografía], (Fernánde=
z,
2024).
Al término de la clase, la
profesora del grupo me entregó la planeación con la
retroalimentación de la clase que observo; me dio mucha calma lo que
leí porque estaba muy preocupado por lo que nos iban a decir. E=
sta
fue mi primera intervención y lo primero que pensé, - tengo q=
ue
poder con esto, - con el siguiente grupo tengo que buscar la manera de que =
esto
salga mejor. Fue un reto personal, pero tenía que esperar otra
oportunidad, por qué ahora les tocaba intervenir a mis compañ=
eros
con el siguiente grupo y me tocaba observar de lejitos.
Este segundo día en el
preescolar Frida Kahlo me dejó con una mezcla de cansancio y
determinación, aunque enfrentamos muchos desafíos; me
sentí entusiasmado y más motivado para mejorar y aprender de
estas prácticas docentes. Sabía que el camino por delante
sería difícil, pero también estaba lleno de oportunida=
des
para crecer y formarse como educador físico.
CONCLUSIONES
Durante la jornada de práct=
icas
educativas en el preescolar Frida Kahlo, me permitió darme cuenta del
impacto que tienen este tipo de experiencias en la formación y
práctica docente de nosotros los estudiantes de primer ingreso a la
educación normal. Desde el primer momento, comenzando por la bienven=
ida
cálida que nos ofreció la directora escolar, seguido con la
construcción de las narrativas que relatan y describen los momentos =
que recuperan las conductas observadas por los docentes titulares e
incluso por las actitudes realizadas y ante todo mostrada por nosotros en e=
ste
entorno educativo.
Construir la reflexión de la
formación y el hacer docente, permite comprender y reconocer la form=
a en
que nos hemos apropiados de los fundamentos metodológicos que =
span>implica el uso del material didáctico en los espacios
formativos del preescolar, desde la mira e importa que ellos ofrecen a la
creación de nuevos saberes entre las infancias durante en los espaci=
os
educativos. Partir de mi propio autoreconocimiento,
me permite tomar consciencia sobre las dificultades encontradas, y la forma=
en
que expresamos nuestros saberes y sentimientos cuando afrontamos la
práctica docente; este redescubrimiento además de fortalecer
resignifica nuestros saberes y conocimientos. Los procesos educativos requi=
eren
de prácticas docentes que combinen conocimientos, habilidades y
sentimientos, que evoque una práctica reflexiva, valorada y
sistematizada que enseñe cómo
afrontar los procesos de formación que las infancias requieren. Estoy
agradecido y listo para embarcarse en es=
te
viaje educativo, con el compromiso de ser guía, y a su vez se volver=
me
uno con el estudiante en cada acto aprehendido.
Badia, A. (2014). Emociones y
sentimientos del profesor en la enseñanza y laf=
ormación
docente. En C. Monereo (Coord.). Enseñando a enseñar en la
universidad. 62-90. https://huelladigital.cbachilleres.edu.mx/secciones/docs/foro/lect-pr=
evias-foro/1-Emociones-sentimientos-profesor.pdf
Bolívar, A. (2002). ¿=
;De nobis ipsis silemus?:
epistemología de la investigación biográfico-narrativa=
en
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