MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DBF56A.D82F2B30" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DBF56A.D82F2B30 Content-Location: file:///C:/0F623C93/0805_AlvaradoSalas.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DOI: https://doi.org/1=
0.56712/latam.v6i3.4175
La comunalidad, alternativa para revalorar el patrimonio cultural
gastronómico en escuelas interculturales bilingües. =
Una revisión
sistemática bajo el enfoque
PRISMA
Communality a=
s an
alternative for revaluing gastronomic cultural heritage in intercultural
bilingual schools: a systematic review using the PRISMA approach
Nadia Alvarado Salas[1]<=
/b>
https://orcid.org/0009-0008-1336-4184
Universidad
Autónoma de Guerrero
Acapulco, Guerr=
ero
– México
María Xóchitl Astudillo
Miller
https://orcid.org/0000-0002-4418-8573
Universidad
Autónoma de Guerrero
Chilpancingo,
Guerrero – México
Héctor Ramón Segura Pache=
co
https://orcid.org/0000-0002-6232-9819
Universidad
Autónoma de Guerrero
Acapulco, Guerr=
ero
– México
Ricardo Salazar
https://orcid.org/0000-0002-5844-8321
SECIHTI-Universidad Autónoma de Guerrer=
o
Chilpancingo,
Guerrero – México
Rayma Ireri Maldonado Astudillo
https://orcid.org/0000-0001-8880-4465
Universidad
Autónoma de Guerrero
Acapulco, Guerr=
ero
– México
Artículo recibido: 19 de junio de 2025.
Aceptado para publicación: 15 de julio de 2025.
Conflictos de
Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
El patrimonio cultural gastronómico, elemento fundamental en=
la
vida de los pueblos, integra prácticas alimentarias tradicionales y
conocimientos que contribuyen al bienestar de las escuelas y comunidades con
población intercultural, sin embargo, se ve amenazado por el modelo =
de
producción agro-industrial alimentario que genera el sistema capital=
ista
neoliberal. La comunalidad es indispensable en la preservación del
patrimonio cultural gastronómico que fortalece la identidad y
autonomía de los pueblos para decidir cómo alimentarse. El
objetivo de la presente investigación sistemática fue identif=
icar
investigaciones sobre la comunalidad, como una alternativa que revalore el
patrimonio cultural gastronómico en las escuelas interculturales
bilingües. Se utilizó la metodología PRISMA, basada en d=
atos
de ecuación de búsqueda y análisis de los conceptos. A
través de una revisión sistemática bajo el enfoque pri=
sma,
que abarcó 20 estudios de bases de datos Google Scholar
entre el período 2015-2025. Se confirmó que la comunalidad
contribuye a la revaloración del Patrimonio cultural
gastronómico, siendo las escuelas interculturales bilingües
espacios fundamentales en su preservación, sin embargo, urge
diseñar e implementar estrategias pedagógicas. Lo que precisa
políticas públicas eficientes que atiendan la necesidad de
preservar y transmitir el conocimiento tradicional, desde los diferentes
niveles educativos y la academia. Siendo la comunalidad una propuesta desde=
los
pueblos originarios ante la crisis civilizatoria, falta difundir su
práctica y su reflexión en el ámbito académico =
con
énfasis en el patrimonio cultural gastronómico y las escuelas
interculturales.
Palabras clave: comunalidad,
patrimonio cultural gastronómico, escuelas interculturales
bilingües, pueblos originarios, capitalismo
Abstract
Gastronomic cultural heritage, a fundamental element in the life of
peoples, encompasses traditional food practices and knowledge that contribu=
te
to the well-being of schools and communities with intercultural populations.
However, it is increasingly threatened by the agro-industrial food producti=
on
model fostered by the neoliberal capitalist system. Communality plays a cru=
cial
role in preserving gastronomic cultural heritage, as it strengthens the
identity and autonomy of communities in determining how they nourish
themselves. The objective of this systematic review was to identify researc=
h on
communality as an alternative for revaluing gastronomic cultural heritage
within intercultural bilingual schools. The study employed the PRISMA
methodology, utilizing search equations and conceptual analysis, and review=
ed
20 studies from the Google Scholar database covering the period from 2015 to
2025. Findings confirm that communality contributes significantly to the
revaluation of gastronomic cultural heritage, with intercultural bilingual
schools serving as key spaces for its preservation. Nonetheless, there is an
urgent need to design and implement pedagogical strategies that extend beyo=
nd
the school context to other sectors of society. This highlights the necessi=
ty
for effective public policies aimed at preserving and transmitting traditio=
nal
knowledge across all levels of education and academia. As a proposal rooted=
in
Indigenous worldviews in response to the current civilizational crisis,
communality requires greater dissemination and academic
reflection—particularly in relation to gastronomic cultural heritage =
and
intercultural education.
Keywords: communality,
gastronomic cultural heritage, intercultural bilingual schools, native peop=
les,
capitalism
T=
odo
el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y H=
umanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia <=
span
lang=3Des-419 style=3D'color:black;mso-color-alt:windowtext'>Creative Commons.=
=
span><=
o:p>
Cómo citar: Alvarado Salas, N., Astudillo Miller , M. X., Segura Pacheco, H. R., Salazar , R., &=
amp;
Maldonado Astudillo, R. I. (2025). La comunalidad, alternativa para revalor=
ar
el patrimonio cultural gastronómico en escuelas interculturales
bilingües. Una revisión sistemática bajo el enfoque PRIS=
MA. LATAM Revista Latinoamericana de Cienc=
ias
Sociales y Humanidades 6 (3), 3032– 3048. https://doi.org/10.56712/latam.v6i3.4175
INTRODUCCIÓN
El patrimonio cultural gastronómico es =
un
elemento fundamental en la vida de los pueblos del mundo. Integra conocimie=
ntos
ancestrales de las cocinas tradicionales que van desde la producción,
recolección y preparación de alimentos. La transmisión=
, y
preservación de dichos conocimientos se debe a la colectividad. El
patrimonio cultural gastronómico es un medio educativo y de
comunicación, promueve el diálogo intercultural y el desarrol=
lo
local. Fortalece la identidad y autonomía de las comunidades en
contextos rurales o urbanos, en tanto este conocimiento propio les da derec=
ho a
decidir sobre sus formas de alimentación (Mancera Valencia, 2019).
2000 millones de personas en el mundo no tienen
acceso habitual a alimentos seguros, nutritivos y suficientes
(Organización de las Naciones Unidas [ONU], 2022). A nivel
internacional, Existe un marco legal que protege el derecho a la
alimentación, a la identidad cultural, al ejercicio de la libre
determinación y autonomía de las comunidades, para decidir so=
bre
los elementos que componen su cultura, como las formas de alimentarse y sus
recursos. La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Conve=
nio
169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Ind&i=
acute;genas
y Tribales en Países Independientes, El artículo 25 del derec=
ho a
la alimentación en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, El Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (PCI) salvaguard=
ado
por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación,=
la
Ciencia y la Cultura) UNESCO, son algunos de estos.
Pese a la capacidad de reconfiguración
cultural de los pueblos ante los problemas estructurales que generan
desigualdad que se profundiza con los efectos del cambio climático; =
la
comida y las prácticas alimentarias tradicionales se ven amenazadas por el modelo de
producción agro-industrial alimentario que genera el sistema capital=
ista
neoliberal, impactando en la dieta y las relaciones que se tejen en torno a
estos elementos que integran el patrimonio cultural gastronómico (Go=
od Eshelman, 2019). En 2022, 148 millones de niños
sufrieron retraso en el crecimiento y 45 millones de niños menores d=
e 5
años sufrieron emaciación (ONU, 2022).
=
Las
formas de organización comunitaria son fundamentales en la
preservación del patrimonio cultural gastronómico, así
como de otros elementos que componen la cultura y fortalecen la identidad de
los pueblos, sin embargo el sistema capitalista
neoliberal promueve la propiedad privada, la competencia, el lucro, el
individualismo y la libre empresa, como alternativa surge el concepto
comunalidad en los pueblos originarios del estado de Oaxaca durante los
años ochenta (Castro Rodríguez, 2024). La comunalidad es, en
esencia, un proceso organizativo que se realiza en la acción de quie=
nes
reproducen su vida en lo comunal. La única forma de aprenderlo es
estando y participando en el territorio, se realiza en el respeto, el traba=
jo y
la reciprocidad. La comunalidad no se restringe solamente a los contextos r=
urales,
el fenómeno de la emigración también logra su
reproducción en contextos urbanos (Martínez Luna, 2017).
Las escuelas interculturales bilingües, l=
as
colonias y barrios con presencia indígena y afrodescendiente en las
ciudades de países como México, son espacios donde las
manifestaciones de la comunalidad pueden percibirse, resistiendo a las
desigualdades, racismo estructural y fenómenos naturales cada vez
más recurrentes debido al cambio climático generado por un mo=
delo
económico capitalista neoliberal, insensible al equilibrio del plane=
ta.
En esta resistencia se genera también una alternativa, modo de ser y
vivir en el mundo, invitando a dejar el individualismo que fragmenta y
aísla a las comunidades. La crisis económica, social y ambien=
tal
actuales, derivada de un neocolonialismo, precisan otras miradas, desde
epistemologías del Sur, donde la comunalidad y el buen vivir son alg=
unas
epistemologías emanadas de los pueblos originarios de
Latinoamérica (de Sousa Santos, 2011). En ese sentido la academia pu=
ede
ayudar a las comunidades a fortalecer la tradición innovando (Barkin,
2022) desde los saberes, conocimientos y experiencia de los pueblos origina=
rios
ante los contextos de vulnerabilidad que se les están presentando. S=
on
estas prácticas las que les han permitido recrear su cultura, innova=
r y
resistir por más de quinientos años.
En 2001, la Unesco pasó del reconocimie=
nto
de patrimonio cultural histórico, monumental y material a la
noción de patrimonio inmaterial. En 2010, la cocina mexicana fue la
primera de Latinoamérica en reconocerse como parte de este patrimoni=
o.
Por sus características, conocimientos que se han mantenido gracias =
a la
colectividad, fortaleciendo la identidad. La cocina mexicana forma parte del
Patrimonio cultural gastronómico y es un bien inmaterial (Mancera
Valencia, 2019). Siguiendo la propuesta de este autor se abordará
reconociéndolo como un bien inmaterial, material y biocultural. Se
problematiza con una mirada crítica al abordar el estudio de lo
alimenticio, reconociendo el contexto en el que se encuentran las cocinas
tradicionales en donde los conocimientos y prácticas alimentarias, l=
os
saberes, el territorio, se encuentran amenazados por el capitalismo y no de
forma aislada. Reflexionando sobre sus implicaciones a quince años de
haberse logrado dicho reconocimiento y su relación con las escuelas
interculturales bilingües y otros espacios comunitarios, donde el
diálogo entre culturas está presente. Situando la
reflexión hacia el reconocimiento de quienes preservan y transmiten =
los
conocimientos tradicionales en beneficio de las generaciones presentes y
futuras, lejos de la mercantilización o el extr=
activismo,
de estas formas de resistencia de los pueblos originarios para sostener la =
vida
(López Varela, 2024).
Las escuelas Interculturales Bilingües se
forman en México como resultado del movimiento zapatista surgido en
1994. La población indígena del estado de Chiapas exigí=
;a
atención a demandas ignoradas por siglos, la insurrección
zapatista generó mesas de diálogo con el gobierno federal, fu=
eron
creadas para reconocer la pluralidad y diversidad de México, hasta d=
ar
el paso al término interculturalidad (Martínez, 2015).
Reconociendo este enfoque como el diálogo respetuoso entre culturas,=
las
lenguas maternas de los pueblos originarios, su preservación, incluy=
endo
otras manifestaciones culturales como la comida tradicional y las relaciones
que se tejen alrededor de esta.
El patrimonio cultural gastronómico de =
los
pueblos originarios está más amenazado cuando emigran a conte=
xto
urbanos ya sea dentro o fuera de México, siendo las colectividades un
elemento fundamental para preservar la cultura, la comunalidad tiene una
función imprescindible para garantizar el sostenimiento de este
patrimonio que contribuye a la salud de la población más
desprotegida, lejos de los alimentos procesados. Este trabajo de
revisión sistemática se centra en dar respuesta a la pregunta:
¿Cuáles son las investigaciones donde la comunalidad es una
alternativa que revalore, preserve y transmita el patrimonio cultural
gastronómico en las escuelas interculturales bilingües?
Si bien los estudios sobre comunalidad pueden
encontrarse en el ámbito social, educativo, en la defensa del
territorio, en el contexto de la migración, distinguimos que por ser=
un
concepto integral, las prácticas alimentarias, la comida tradicional=
que
son parte del patrimonio cultural gastronómico, se abordan como un
elemento más de las fiestas o desde el espacio productivo
(agroalimentario) pero pocas veces se hace énfasis en la relaci&oacu=
te;n
comunalidad-patrimonio cultural gastronómico en el ámbito
educativo. La presente revisión tiene como objetivo: identificar
investigaciones sobre la comunalidad, como una alternativa que revalore el
patrimonio cultural gastronómico en las escuelas interculturales
bilingües.
METODOLOGÍA
En esta investigación se realizó=
una
revisión sistemática de la literatura científica publi=
cada
en materia de comunalidad y en relación con el patrimonio cultural
gastronómico en comunidades o escuelas interculturales bilingüe=
s.
En su elaboración, se siguieron las directrices de la declaraci&oacu=
te;n
PRISMA para la adecuada realización de revisiones sistemáticas
(Figura 1). A continuación, se describe el proceso de elaboraci&oacu=
te;n
en sus distintas etapas.
Figura 1
<=
![endif]>
Diagrama de flujo PRISMA de la investigación
Búsqueda
sistemática
Al realizar la primera búsqueda se
priorizaron las bases de datos Scopus y Clarivate con la siguiente ecuación booleana en
inglés: ("communality" AND
La búsqueda realizada en Google Scholar con una temporalidad de 2015 al 2025 arroj&oa=
cute;
546 resultados de los que se consideraron 52 y tras el cribado se seleccion=
aron
20 para el análisis. Es pertinente aclarar que la búsqueda en
cualquiera de las plataformas virtuales al realizarse en inglés gene=
ra
confusión por la palabra comunalidad que al traducirse se confunde c=
on comensalidad o cualquier otro término que no
corresponde al significado utilizado y cómo puede revalorizar al
patrimonio cultural gastronómico. Con los criterios de inclusi&oacut=
e;n
se seleccionaron solamente artículos científicos con trabajos=
de
investigación cualitativa, realizados a población intercultur=
al
que abordaran las palabras claves o alguna de ellas: comunalidad (formas
organizativas o sentido comunitario de los pueblos originarios que les ayud=
a a
enfrentar vulnerabilidad), patrimonio cultural gastronómico en escue=
las
interculturales bilingües, alguna comunidad rural o urbana.
RESULTADOS
Tabla 1
Hallazgos,
limitaciones y oportunidades por autor de la revisión sistemá=
tica
|
Autor |
Principales
hallazgos |
Limitaciones<= o:p> |
Alcances |
Oportunidades=
|
|
Mart&i=
acute;nez
Buenabad (2015) |
La
educación intercultural bilingüe (EIB) ha sido usada para la
asimilación cultural. Tiene potencial emancipador si se vincula con
las comunidades. |
Racismo
estructural, escasa implementación y enfoque escolar limitado. |
Propone
una EIB crítica y comunitaria que fomente la ciudadanía des=
de
la diversidad. |
Redise=
ñar
políticas educativas desde lo comunitario, fortalecer la
participación indígena y construir marcos interculturales
más justos. |
|
Mart&i=
acute;nez
Luna (2017) |
Comuna=
lidad
es un modo de vida integral, no una teoría; se basa en el respeto,=
el
trabajo y la reciprocidad.
Plantea una forma propia de razonamiento anclada en la vida y no e=
n el
discurso. |
Dificu=
ltad
de traducir la lógica comunal a lenguajes hegemónicos; el
riesgo de que el discurso académico desvirtúe la experiencia
vivencial. |
Propon=
e un
marco epistémico alternativo para comprender el mundo desde lo
colectivo, aplicable a procesos sociales, educativos y económicos.=
|
Fortal=
ecer
procesos educativos y comunitarios desde el pensamiento propio;
diseñar políticas públicas basadas en la
interdependencia y no en la competencia. |
|
Good <=
span
class=3DSpellE>Eshelman (2019) |
Los na=
huas
del Alto Balsas mantienen estrategias alimentarias tradicionales que inte=
gran
recolección, milpa y huertos de humedad. Estas prácticas
están ligadas al entorno, la vida ritual, la organización
social y el conocimiento ecológico local. |
Riesgos
por migración, pérdida de biodiversidad, contaminació=
;n
del río Balsas y cambios en los patrones alimentarios por influenc=
ia
urbana. |
Docume=
nta
prácticas agrícolas ancestrales con enfoque etnográf=
ico
y de largo plazo, revelando su papel en la autosuficiencia y la
reproducción cultural. |
Promov=
er
políticas de protección del patrimonio biocultural, fortale=
cer
los huertos de humedad como sistemas sostenibles y valorar el conocimiento
agrícola tradicional como base para la soberanía alimentari=
a |
|
Mej&ia=
cute;a
Martínez (2020) |
Los
megaproyectos hidroeléctricos han transformado la gastronomí=
;a
indígena chinanteca al alterar el ecosistema fluvial, provocando la
pérdida de especies alimenticias clave y cambios en la dieta
tradicional. |
Escasa
documentación previa sobre los impactos específicos en la
gastronomía; carencia de estudios de impacto social con enfoque
alimentario. |
Posici=
ona
la alimentación indígena como parte del patrimonio biocultu=
ral
y visibiliza sus transformaciones como consecuencia del modelo de desarro=
llo
extractivista. |
Foment=
ar
estudios integrales sobre alimentación, medio ambiente y cultura;
fortalecer políticas de soberanía alimentaria indíge=
na y
estrategias de conservación del patrimonio biocultural |
|
L&oacu=
te;pez
Varela, G. (2021) |
Docume=
nta
estrategias comunitarias y pedagógicas que emergen desde la cultur=
a ngigua para enfrentar la pandemia por COVID-19,
destacando la “mano vuelta” y la “promesa” como
formas de organización basadas en la comunalidad, los valores de u=
so,
y la pedagogía del apapacho. Estas estrategias se manifiestan como
resistencia ante el extractivismo
energético, alimentario y epistémico, y visibilizan la
potencialidad de las universidades interculturales para propiciar
vínculos educativos situados y comunitarios. |
La investigación se centra en una región específica (antigua poblana), lo cual podría limitar la generalización= de sus hallazgos a otros contextos. Además, se basa en experiencias cualitativas e interpretativas desde una perspectiva subjetiva y situada<= o:p> |
Ofrece=
una
visión alternativa de la educación en contextos
indígenas, proponiendo un modelo pedagógico sensible a la
cultura local, al cuidado comunitario y a la soberanía alimentaria.
Aporta un marco de análisis para pensar la educación desde =
la
comunalidad y no desde la lógica capitalista |
Foment=
ar
investigaciones interculturales que integren saberes indígenas con
problemáticas globales. Replicar prácticas de educaci&oacut=
e;n
situada como la pedagogía del apapacho en contextos vulnerables.
Generar políticas educativas que reconozcan y fortalezcan las
prácticas de resistencia comunitaria y autonomía
pedagógica. |
|
Rossi,=
L.
(2021). |
Plante=
a la
noción de comensalidad crítica =
como
una respuesta comunitaria frente al sistema agroalimentario hegemó=
nico
capitalista. Identifica el alimento como un flujo energético vital=
con
implicaciones eco-biopolíticas. Documenta prácticas
agroecológicas en Córdoba (Argentina) que generan una nueva=
comensalidad arraigada al territorio, al conocimien=
to del
agricultor y a la reciprocidad emocional y política entre producto=
r y
comensal. La agroecología se presenta no solo como alternativa
técnica, sino como práctica política, afectiva y
ontológica que resignifica la producción y el consumo de al=
imentos. |
El est=
udio
se centra en un caso local (Córdoba, Argentina) con evidencia
cualitativa basada en entrevistas, lo que podría limitar su
generalización. Además, aunque ofrece profundidad conceptua=
l,
no aborda en detalle los desafíos estructurales de escalabilidad, =
ni
las tensiones internas de los movimientos agroecológicos. |
Aporta=
una
base teórica sólida para comprender las relaciones entre
alimentación, política y comunalidad. Genera una
reflexión crítica sobre el modelo alimentario dominante y
ofrece elementos para fortalecer movimientos agroecológicos urbano=
s y
rurales como prácticas regenerativas integrales. |
Posibi=
lita
ampliar investigaciones sobre comensalidad y
comunalidad agroalimentaria en otros contextos. Ofrece un marco conceptual
aplicable a procesos de educación popular, políticas
públicas alimentarias y estrategias de salud colectiva. Abre la pu=
erta
a integrar el enfoque afectivo y relacional del alimento en procesos de
planificación territorial y económica. |
|
Ram&ia=
cute;rez
& Soto Espinoza (2021 |
La
comunalidad es presentada como una alternativa social, pedagógica y
económica vigente en comunidades de Oaxaca y Guerrero. |
La experiencia se basa en estudios de caso localizados, lo cual limita la extrapolación a otros contextos. La implementación enfrenta barreras políticas, normativas y de reconocimiento institucional.<= o:p> |
Se des=
taca
la creación de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca co=
mo
una expresión institucional de estos principios |
Docume=
nta
prácticas que articulan economía solidaria, pedagogí=
a contextualizada
y gobernanza comunal desde los usos y costumbres. |
|
Victor=
ino
Ramírez & Soto Espinoza (2021) |
La
comunalidad es presentada como una alternativa social, pedagógica y
económica vigente en comunidades de Oaxaca y Guerrero. Documenta
prácticas que articulan economía solidaria, pedagogía
contextualizada y gobernanza comunal desde los usos y costumbres. Destaca=
la
creación de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca como =
una
expresión institucional de estos principios. |
La
experiencia se basa en estudios de caso localizados, lo cual limita la
extrapolación a otros contextos. La implementación enfrenta=
barreras
políticas, normativas y de reconocimiento institucional. |
Aporta=
un
marco analítico y práctico para repensar la educació=
n y
la economía desde la comunalidad, evidenciando su capacidad para
generar autonomía, identidad colectiva y organización socia=
l frente
al modelo neoliberal. |
Fortal=
ecer
la creación de instituciones educativas con pertinencia cultural.
Ofrece una base para políticas públicas que reconozcan y ap=
oyen
modelos de desarrollo alternativos basados en la comunalidad, el
cooperativismo y la autodeterminación territorial. |
|
Barkin
(2022) |
Las
comunidades del Sur Global construyen un ethos comunitario basado en la
autogestión y el cuidado del territorio como alternativa a la cris=
is
ecológica global. |
Escasa
visibilidad en políticas públicas y poca articulación
con el sistema económico dominante. |
Propon=
e un
modelo de vida sostenible desde abajo, con base en saberes locales y
cooperación. |
Impuls=
ar
redes de colaboración comunitaria, fortalecer alternativas poscapitalistas y revalorizar epistemologías=
territoriales. |
|
Garc&i=
acute;a,
Mendieta y Botello (2022) |
El
patrimonio biocultural integra diversidad biológica y cultural, y =
se
transmite mediante saberes tradicionales y cosmovisiones ancestrales. La
educación puede ser clave para su fortalecimiento. |
Escasa
integración del tema en los programas educativos convencionales. F=
alta
de difusión más allá de contextos locales. |
Articu=
la
la educación intercultural con la protección de saberes
ancestrales, proponiendo estrategias pedagógicas desde la
formación docente. |
Incorp=
orar
contenidos de patrimonio biocultural en todos los niveles escolares;
fortalecer proyectos comunitarios desde las escuelas y formar docentes
sensibles a la diversidad cultural y ecológica. |
|
Marsiglia Pastrana, J., & Cárdenas Botero,=
K.
(2022). |
Las
matronas desempeñan un rol clave en la preservación del
patrimonio alimentario, más allá de la cocina. Se propone el
término "matronxs" para reco=
nocer
colectivamente los saberes, prácticas y resistencias comunitarias
vinculadas a la cocina tradicional como espacio sociocultural. |
Falta =
de
reconocimiento institucional y social; instrumentalización de las
matronas en eventos sin retribución justa; precariedad
económica; ausencia de metodologías participativas en la
documentación del patrimonio culinario. |
Visibi=
lizar
y dignificar el papel de cocineras tradicionales como agentes culturales.
Propone una perspectiva decolonial, inclusiva y comunitaria sobre las coc=
inas
tradicionales, abriendo el debate sobre el papel de género, territ=
orio
y memoria. |
Desarr=
ollar
políticas públicas inclusivas; integrar saberes tradicional=
es
en la educación gastronómica; impulsar proyectos de
investigación participativa; fortalecer la economía local
mediante el turismo culinario con justicia social; promover el diá=
logo
intercultural desde el fogón. |
|
Sartorello (2022) |
Las mi=
lpas
educativas generaron aprendizajes situados y pertinentes durante la pande=
mia,
vinculando saberes comunitarios con contenidos escolares. |
El mod=
elo
no fue reconocido oficialmente y enfrentó limitaciones
tecnológicas y estructurales. |
Propuso
una alternativa educativa crítica y decolonial centrada en la
comunidad y la vida cotidiana. |
Fortal=
ecer
la relación escuela-comunidad e impulsar políticas
públicas que reconozcan el valor del conocimiento indígena.=
|
|
Silva
Carmona, L., López Guzmán, L., Dimenna=
,
E. A. & González Solís, D. (2022) |
La
Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca surge como un proyecto
curricular alternativo basado en la comunalidad, que articula saberes
ancestrales, territorio y prácticas educativas situadas. |
Enfren=
ta
falta de reconocimiento oficial, tensiones con el sistema educativo nacio=
nal
y desafíos metodológicos en el diseño curricular des=
de
lo local. |
Ofrece=
un
modelo educativo autónomo y crítico, anclado en la resisten=
cia
cultural de los pueblos originarios, con impacto en la formación
universitaria comunitaria. |
Impuls=
a la
creación de proyectos educativos con base en epistemologías=
del
sur, fortaleciendo la autonomía curricular y la justicia educativa
desde el territorio. |
|
Borrega
Reyes, Y. (2022). |
El
patrimonio gastronómico debe entenderse como fenómeno compl=
ejo
y vivo, incorporando saberes locales y académicos mediante el
diálogo de saberes y enfoques transdisciplinarios. |
Persis=
te
un enfoque eurocéntrico, con riesgo de folclo=
rización
y pérdida del sentido comunitario al patrimonializar desde afuera.=
|
Propon=
e un
marco conceptual crítico que articula dimensiones simbólica=
s,
culturales, sociales y económicas desde la cosmovisión andi=
na. |
Fortal=
ece
políticas inclusivas de patrimonializaci&oacu=
te;n
alimentaria con participación comunitaria y enfoque intercultural.=
|
|
Mendoz=
a Zuany, R., & Pedroza Flores, A. (2023). |
Se
identifican prácticas educativas anticoloniales en Michoacá=
n y
Oaxaca que subvierten el currículo oficial mediante saberes
comunitarios, lenguas originarias y pedagogías críticas des=
de
el territorio. |
Falta =
de
reconocimiento institucional, recursos limitados y presión normati=
va
del sistema educativo hegemónico dificultan su sostenibilidad. |
Muestra
experiencias concretas de resistencia epistémica que articulan
identidad, lengua y territorio en la formación educativa de pueblos
originarios. |
Fortal=
ecer
redes interculturales, reformar políticas educativas y consolidar
pedagogías comunitarias con enfoque anticolonial. |
|
=
Valladares
de la Cruz, G. (2023). |
La Esc=
uela
Chinampera de Xochimilco se presenta como una experiencia educativa basad=
a en
la comunalidad, donde el territorio, el trabajo colectivo y los saberes
ancestrales guían el aprendizaje situado. |
Ausenc=
ia
de respaldo oficial, falta de recursos y dificultad para su
institucionalización dentro del sistema educativo tradicional. |
Ofrece=
un
modelo alternativo de formación desde el territorio que articula
educación, ecología, memoria y acción comunitaria. |
Replic=
ar
experiencias educativas ancladas al entorno local, fortalecer
políticas públicas con enfoque territorial y revitalizar
conocimientos campesinos en la educación básica |
|
Villas=
eñor
Arreola, E., & Castillo Nechar, M. (2023)=
. |
El
ahuautle representa un recurso gastronómico con alto valor cultura=
l,
identitario y nutricional. Su recuperación podría fortalece=
r el
turismo sostenible en Atenco si se gestiona desde una perspectiva
crítica que incluya a la comunidad. |
Falta =
de
reconocimiento oficial, escasa difusión del recurso, pérdid=
a de
conocimiento intergeneracional y obstáculos burocráticos que
limitan su cultivo, comercialización y preservación. |
El est=
udio
diseña un plan de intervención integral con acciones
socioculturales, políticas, económicas y ecológicas =
que
pueden ser replicadas en contextos similares de patrimonio
gastronómico en riesgo. |
Promoc=
ión
del ahuautle como atractivo turístico-cultural, fortalecimiento de=
la
identidad local, impulso a economías solidarias y sostenibles, y
diseño de políticas públicas participativas con enfo=
que
territorial. |
|
Zarago=
za
Álvarez, J. (2023). |
La
alimentación en la comunidad totonaca refleja prácticas
culturales comunitarias, profundamente ligadas al territorio, identidad y
salud. El cambio en los hábitos alimenticios ha provocado impactos=
negativos
en la salud, como obesidad y diabetes. |
El est=
udio
se centra en un solo contexto étnico y geográfico. No aborda
comparaciones entre comunidades ni incorpora datos cuantitativos actualiz=
ados
sobre salud alimentaria. |
Permite
comprender cómo la alimentación es un eje articulador de vi=
da
comunitaria, ritual y salud, revelando la relación entre cultura
alimentaria y transformación social. |
Promue=
ve
políticas interculturales de salud y alimentación. Invita a
recuperar prácticas agroalimentarias tradicionales y fortalecer la
soberanía alimentaria desde la comunalidad. |
|
Dom&ia=
cute;nguez-Esteban,
C., Vargas-Garduño, M. de L., & Méndez-Puga, A. M. (202=
4). |
Las
familias náhuatl migrantes fortalecieron su identidad, cultura y
organización comunitaria como formas de resistencia y
adaptación en Morelia. |
El est=
udio
abarca sólo a las primeras generaciones migrantes y no incluye
análisis longitudinal de nuevas generaciones. |
Muestr=
a la
potencia de la comunalidad y resiliencia como estrategias psicosociales de
adaptación migrante e interculturalidad. |
Brinda
insumos para diseñar políticas públicas culturales q=
ue
reconozcan la organización y aportes de comunidades indígen=
as
migrantes. |
|
Aquino=
Moreschi, A. (2024). |
La
comunalidad es presentada como camino para descolonizar la existencia,
proponiendo repensar la vida desde el respeto, el trabajo colectivo y la
reciprocidad, en contraposición al individualismo moderno. |
Al ser=
una
reseña, no profundiza en casos prácticos. La propuesta
teórica necesita concreción metodológica para su
aplicación educativa o política más amplia. |
Aporta
claves para la descolonización epistémica desde una mirada
comunal, vinculada a experiencias educativas autónomas y procesos
organizativos en Oaxaca. |
Promue=
ve
repensar la producción de conocimiento desde la experiencia situad=
a,
fortalecer epistemologías no hegemónicas y orientar
prácticas educativas desde el territorio y la colectividad. |
|
Castro
García, R. (2024). |
La
comunalidad es una práctica de resistencia frente al colonialismo,=
el
capitalismo y el patriarcado. Se expresa como forma de vida colectiva que
organiza el trabajo, la palabra, la fiesta y el territorio. |
El tex=
to
enfatiza lo teórico y testimonial, sin profundizar en experiencias
prácticas concretas o mecanismos de implementación
institucional. |
Ofrece=
una
mirada crítica al orden dominante y propone un horizonte
político, cultural y espiritual basado en la vida comunitaria. |
Posibi=
lita
repensar políticas desde lo comunal, fortalecer movimientos social=
es y
promover formas alternativas de educación y organización de=
sde
la raíz comunitaria. |
Con base en la revisión sistemát=
ica
de la literatura, se observó el papel transcendental que ha jugado la
comunalidad desde que surge como concepto en los años ochenta, en la
Sierra Norte y Sierra Mixe del estado de Oaxaca, siendo impulsado por Jaime
Martínez Luna, indígena zapoteco, y Floriberto Díaz. Por otro lado, diversos acadé=
;micos
como Juan José Rendón y Benjamín Maldonado Alvarado han
aportado significativamente al desarrollo del concepto desde una perspectiva
académica (Castro Rodríguez, 2024). Hasta formar parte de las
epistemologías del Sur, junto con el buen vivir (paradigma sudameric=
ano,
alternativo al desarrollo occidental). Ambos son propuestas y formas de
resistencia desde el pensamiento de los pueblos originarios de Améri=
ca
Latina ante la opresión del sistema capitalista neoliberal, pero sob=
re
todo son una práctica cotidiana que rompe con modelos de desarrollo
excluyentes. La comunalidad es una forma de vida basada en el nosotros, la
reciprocidad, el territorio y la organización comunitaria. Su
práctica implica resistencia al modelo individualista occidental y u=
na
pedagogía desde el territorio (Martínez Luna, 2017).
En ese sentido, se ha dado una reflexión
para abordar el estudio de un sujeto comunitario, afirmando que los pueblos=
del
sur global (comunidades de trabajadores del campesinado, indígenas y
afrodescendientes) están generando un nuevo ethos basado en la
autogestión, solidaridad y cuidado del territorio. La experiencia y
conocimiento de los pueblos les ha permitido existir en respeto con el
territorio y la naturaleza de forma sostenible, lejos de la voracidad del
mercado capitalista. Como parte de las cosmovisiones que sustentan las
experiencias de este sujeto comunitario y revolucionario, por enfrentar la
crisis social y ambiental, se ubica: Ubuntu, que proviene de las lenguas
zulú y xhosa. en África y significa "humanidad hacia
otros" o "yo soy porque nosotros somos". Se refiere a la
importancia de la conexión, la cooperación y la empatí=
a en
las relaciones humanas. Así como el buen vivir y la comunalidad, ent=
re
otras. Este modelo de sujeto comunitario enfrenta amenazas constantes por el
avance del capital y la falta de reconocimiento institucional. Aun es poco
visibilizado en la literatura dominante. Propone fortalecer redes de cooper=
ación
entre comunidades y universidades. Integrar la economía ecoló=
gica
radical y el pensamiento postcapitalista en pro=
yectos
comunitarios (Barkin, 2022).
Pese a los estudios que pueden encontrarse sob=
re
la comunalidad, como concepto, categoría de análisis, epistem=
ología
o práctica, todavía sigue siendo desconocida en varios sector=
es
de la sociedad mexicana, país donde surgió, cuando es un recu=
rso
que podría sumar a la comprensión de los pueblos originarios =
y a
las propuestas que desde su pensamiento pueden aportar en la solució=
n de
problemáticas actuales. Para Maldonado, uno de los investigadores qu=
e ha
enriquecido la comunalidad desde la academia “el concepto necesita ser
fortalecido por los aportes académicos y ser confrontado con datos
provenientes de diversos pueblos de Oaxaca para corroborar su
consistencia” (Maldonado Alvarado, 2005).
Comunalidad para
descolonizar, una pedagogía desde el territorio
La literatura revisada indicó que la
comunalidad es también una pedagogía que debe realizarse desd=
e el
territorio por ser uno de los cuatro elementos que la componen junto al tra=
bajo
colectivo, la asamblea y la fiesta (Martínez Luna, 2017). Las secuel=
as
del proceso de conquista y colonización se han reconfigurado y son
visibles en las prácticas cotidianas y en las decisiones que se toman
desde el poder, afectando a la población indígena y
afrodescendiente en América Latina y otros países donde se
vivieron procesos similares. La comunalidad se plantea como una propuesta p=
ara
descolonizar la vida desde lo colectivo, lo territorial y lo cotidiano. Se
promueve el reconocimiento de saberes comunitarios como fundamentos para un
nuevo modelo de existencia social (Aquino Moreschi,
2024).
El patrimonio cultural gastronómico y la
interculturalidad participan también como elementos pedagógic=
os
contribuyendo a la identidad y la comunalidad. En algunas de las experienci=
as
que demuestra la literatura revisada, se ubica la Escuela Agroecológ=
ica
Chinampera, los estudiantes participaron en una investigación
cualitativa y expresan cómo la alternativa pedagógica de esta
escuela que tiene como elemento fundamental la chinampa, puede contribuir a=
la
creación de una experiencia de vida en común. También
comprendieron la relación de la producción local con el consu=
mo
local y una alimentación nutritiva, variada, saludable (Valladares,
2023). Si bien la comunalidad se analiza en sus cuatro componentes en la
escuela, se hace poco é=
;nfasis
en la comida tradicional o el patrimonio cultural gastronómico, el
estudiantado se refiere a la
chinampa como una práctica tradicional que contribuye de manera inte=
gral
en la formación de los estudiantes en la comunalidad, sin embargo, ellos mi=
smos
expresan que el enfoque relativo a la cocina tradicional es menor, aunque
está presente en las fiestas y la producción agroecoló=
gica
chinampera es parte del sistema alimentario, esta se centra más como
práctica pedagógica para potenciar la comunalidad y una relación respetuosa c=
on la
naturaleza.
Las milpas educativas, es otra de las experien=
cias
ubicadas en los resultados de la búsqueda. Un proyecto de
investigación-intervención educativa colaborativo, realizado =
en
localidades indígenas de México durante la pandemia del Covid19, presentándose como una alternativa an=
te
situaciones de contingencia, evidenciando la situación de desigualda=
d y
brecha digital de la mayoría de la población, así como=
las
inconsistencias del sistema educativo al no generar una estrategia y conten=
idos
adecuados en materia de interculturalidad en contextos de vulnerabilidad (<=
span
class=3DSpellE>Sartorello, 2022). Sin embargo, los docentes
“milperos” de este proyecto lograron transformar la
situación en un área de oportunidad, asegurando que las clase=
s no
fueron ni virtuales, ni por televisión sino en los diferentes espaci=
os
de las comunidades, las viviendas, las cocinas, las fiestas, los huertos, l=
os
sembradíos de milpa. Aunque el artículo no recurre al concepto
comunalidad como una categoría de análisis, se observan las
características de la pedagogía decolonial, intercultural, si=
endo
el territorio y la gente de la comunidad de quienes la niñez
aprendió, no solamente los conocimientos de la =
currícula
educativa, sino en interacción con su entorno, los saberes y
prácticas tradicionales de la comunidad.
=
En
este contexto, las universidades interculturales fueron creadas en
México desde el 2004 como alternativas educativas para las juventude=
s de
comunidades indígenas que no pueden acceder a la educación
convencional en las grandes ciudades. Promueven la preservación y
transmisión de conocimientos, prácticas tradicionales y
demás elementos que integran su cultura. Los trabajos de
investigación como proyectos para el desarrollo comunitario o como p=
arte
de su formación académica. Dirigidos algunos de estos a recup=
erar
y valorar el patrimonio biocultural, abarcando las formas de producir, prep=
arar
y consumir los alimentos. Sin embargo, los autores consideran que estos
esfuerzos significativos quedan a nivel local sin incidir en otros espacios=
de
la sociedad, fuera del ámbito educativo en el que se encuentran. Dad=
a la
riqueza biocultural que existe en Latinoamérica, proponen que a través de los profeso=
res en
servicio y los estudiantes que se encuentran en proceso de formación=
de
escuela básica, se desarrollen estrategias pedagógicas para
trabajar en las escuelas, lo que implica el interés del docente por
estos conocimientos del patrimonio biocultural, incorporándose a su práctica en sus planea=
ciones
didácticas y relacionarlas con los planes y programas que se estable=
cen
de acuerdo con el nivel de grado para docentes. Como uno de los referentes =
que
demuestran esta alternativa, indica el caso de una estudiante de licenciatu=
ra
en el Estado de México quien diseñó e implementó
herramientas de intervención pedagógicas para trabajar con
niños de 5º grado de primaria en la materia de ciencias natural=
es,
mediante mapas comunitarios y cuentos, realizó un trabajo de
recuperación de saberes tradicionales asociado al uso y preservaci&o=
acute;n
de los recursos naturales (García et al.,2022=
span>).
En otros casos de experiencias educativas
registrados en la literatura revisada, se analiza la comunalidad como una
pedagogía decolonial e intercultural en el ámbito de las escu=
elas
y como herramienta política, el cooperativismo y en la defensa del
territorio en los estados de Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Puebla,
promueven una transformación pedagógica desde una postura
crítica, comunitaria y no colonial. Se destacan iniciativas donde la
comunidad es el eje para producir conocimiento (Díez Gutiérrez
& Jarquín Ramírez, 2023). Uno de los referentes es la
Universidad Autónoma Comunal Oaxaqueña que actualmente cuenta=
con
16 sedes en el estado de Oaxaca, que surge como un proyecto curricular
alternativo basado en la comunalidad, articula saberes ancestrales, territo=
rio
y prácticas educativas situadas (Carmona, 2022) y la Universidad
Intercultural del estado de Puebla en San Marcos Tlaco=
yalco
donde los estudiantes realizan trabajos de colaboración e
investigación con sus comunidades para conocer las prácticas y
conocimientos de los pueblos originarios identificando alternativas desde la
comunalidad ante la crisis actual (López Varela, 2021).
La instauración de proyectos de desarro=
llo
que intervienen el territorio sin considerar a los pueblos que los habitan,
impacta en las prácticas alimentarias de las comunidades, así=
lo
demuestra el artículo Efectos de los megaproyectos
hidroeléctricos sobre la gastronomía indígena. El caso=
del
municipio de San Felipe Usila en Oaxaca, México, donde la autora exp=
lica
que la comunalidad se debilita con los megaproyectos y desplazamiento
territorial. La gastronomía indígena, chinanteca, se desvalor=
iza,
por lo que la pérdida de comunalidad equivale a erosión del
patrimonio gastronómico, siendo una prioridad seguir documentando pa=
ra
que no se extinga este conocimiento tradicional (Mejía Martín=
ez,
2020).
El patrimonio cultural gastronómico, las
mujeres y la comunalidad ante la desigualdad y mercantilización de lo
propio.
En la revisión de la literatura, se
observó que el patrimonio cultural gastronómico debe comprend=
erse
como un sistema vivo, dinámico y en constante cambio y
transformación que precisa de una reflexión crítica en
relación al concepto tradicional de la UNESCO, en ese sentido, se
considera importante la visión de las culturas locales como los pueb=
los
originarios para aportar al concepto de patrimonio cultural gastronó=
mico
y los procesos de patrimonialización (Bo=
rrega
Reyes, 2022).
En los artículos seleccionados, el caso=
de
Colombia sobre las cocineras tradicionales que llaman matronas por ser muje=
res
de liderazgo, conocimientos y sabiduría, ilustra lo que las
campañas nacionales de “rescate de las cocinas
tradicionales” en miras a preservar el patrimonio cultural
gastronómico, pueden impactar negativamente, exponiéndolas a =
la exotización, sin tomar en cuenta su situaci&oa=
cute;n
socioeconómica y sobre todo sin incluirlas en la toma de decisiones =
(Marsiglia Pastrana & Botero, 2022). Más que
reconocidas las cocineras tradicionales terminan siendo utilizadas, despoja=
das
de su conocimiento. Situación similar se puede observar en otros
países de Latinoamérica como México.
El proceso de la migración del contexto
rural a otro urbano, también se observó en la revisión
sistemática, uno de los artículos que analiza cómo la
comunalidad y los elementos que componen la cultura de familias nahuas de
Guerrero: la lengua materna, el trabajo artesanal y la comida tradicional,
entre otros, les ayudaron a establecerse en la ciudad de Morelia y a reconf=
igurar
su identidad ante la discriminación cotidiana. En ese contexto las
mujeres también juegan un papel fundamental para que el patrimonio
cultural gastronómico no se pierda, la creatividad y el ingenio en l=
as
formas de alimentarse, sobreviviendo ante la adversidad, incorporando lo nu=
evo,
sin perder las prácticas alimentarias tradicionales, es una de las
estrategias que se generan en comunalidad (Domínguez Esteban et al.,
2024).
DISCUSIÓN
En la revisión de la literatura se
identificaron investigaciones donde la comunalidad, es una alternativa que
revalore el patrimonio cultural gastronómico en las escuelas
interculturales bilingües.
Para ello se priorizaron las investigaciones q=
ue
abordan el origen del concepto comunalidad desde que surge en México=
y
su relación con la interculturalidad en el ámbito educativo y
comunitario, así como su importancia en el sostenimiento del patrimo=
nio
cultural gastronómico. Se pudo conocer e identificar en las
investigaciones, la riqueza y diversidad del conocimiento y prácticas
tradicionales de los pueblos originarios en las comunidades, escuelas, en el
contexto de la emigración, los movimientos sociales, las cocinas
tradicionales, que en comunalidad les ayuda a resistir ante los embates del
capitalismo, Fueron pocos los trabajos de investigación encontrados,=
que
nos aporten información sobre la comunalidad como alternativa para la
revaloración del patrimonio cultural gastronómico en las escu=
elas
interculturales, pese a la inclusión de sistemas productivos
alimentarios tradicionales en su estrategia pedagógica en algunas
experiencias educativas revisadas, no necesariamente hacen énfasis en
sus formas de alimentación tradicionales o en las estrategias pedagó=
gicas
para lograr esta revaloración y transmisión, dentro de las
escuelas interculturales y desde estas trasladarlas hacia otros espacios y
contextos, para incidir en otros sectores de la población.
Esto no significa que, en las escuelas
interculturales existentes en Latinoamérica, desde el nivel preescol=
ar
hasta las universidades, no se realice la revaloración del patrimonio
cultural gastronómico, en su dimensión material, inmaterial o
biocultural. Sin embargo, la revisión sistemática nos indica =
un
vacío: hace falta documentar esas experiencias. En los artícu=
los
seleccionados se observó la importancia de los conocimientos
tradicionales en las mujeres, ya sea como matronas, cocineras tradicionales, madres,
cuidadoras; de las y los docentes comunitarios, artesanos migrantes, person=
as
de la tercera edad, campesinos o asambleas de barrios, como se observa en la
Tabla 1, que integran al sujeto comunitario y no se quedan anclados a un
tiempo, sino desde esa tradición, desde ese conocimiento transmitido=
de
generación en generación, innovan, hacen propuestas, la comun=
alidad
es una de ellas, integrando memoria colectiva, territorio, trabajo comunita=
rio,
la asamblea y las fiestas.
Sin dejar de reconocer la capacidad que las personas tienen de transformar su realidad y más aún cuando se hace desde la comunalidad. Aquí es importante considerar la situación de desigualdad y racismo que se vive en el caso de países como México, especialmente en el rubro de educaci&oacu= te;n y el acceso a la misma. Si bien es importante el interés y la participación tanto de docentes como estudiantes en proceso de forma= ción, en la preservación y transmisión del patrimonio cultural gastronómico, la generación de conciencia social y respeto po= r la naturaleza, es fundamental una política pública educativa con enfoque intercultural crítico, lejos de la folklorización y la simulación, que no solamente exista y se apruebe, sino que además provea los recursos necesarios para que los docentes realicen este tipo de actividades que impl= ican investigación e intervención comunitaria para recuperar la memoria colectiva e increment= an la jornada laboral convencional. Así también para que los estudiantes en formación como docentes cuenten con este enfoque en l= a currícula de sus universidades y los recursos necesarios para desarrollar proyectos de investigación comunitaria.<= o:p>
Es importante recordar que el patrimonio cultu=
ral
gastronómico, como las escuelas interculturales bilingües es
resultado de demandas sociales para proteger los derechos humanos a la
alimentación y la cultura, a fin de fortalecer la identidad, la auto=
nomía
y el derecho de las comunidades a decidir sobre su alimentación, por=
lo
que se debe atender la recomendación de López y Borrego, de v=
erlo
como un ente vivo, con un enfoque crítico y desde la visión de
los pueblos originarios, las culturas locales y para beneficio de las misma=
s.
CONCLUSIÓN
La comunalidad más que un concepto
teórico es una práctica permanente y un modo de vida, es
necesario cuestionarnos cómo difundir o recuperar esta prácti=
ca
en los diferentes sectores de la sociedad, para pensar desde esta
cosmovisión las formas de hacer frente a la crisis socioambiental y
desde el ámbito académico de qué manera se puede hacer
ciencia, considerando los conocimientos, las epistemologías que surg=
en
de los pueblos originarios, afrodescendientes y comunidades locales, no con
fines extractivos para servirse de ellas, sino desde ellas y a favor de ell=
as.
Respondiendo a la pregunta de
investigación: ¿cuáles son las investigaciones donde la
comunalidad es una alternativa que revalore, preserve y transmita el patrim=
onio
cultural gastronómico en las escuelas interculturales bilingües=
? Se
confirmó que la comunalidad contribuye a la revaloración del
Patrimonio cultural gastronómico, siendo las escuelas interculturales
bilingües espacios fundamentales en su preservación, sin embarg=
o, urge
diseñar e implementar estrategias pedagógicas. Siendo la
comunalidad una propuesta desde los pueblos originarios ante la crisis
civilizatoria, falta difundir su práctica y su reflexión en el
ámbito académico con énfasis en el patrimonio cultural
gastronómico y las escuelas interculturales, ecuación de
búsqueda en cuyos resultados se detectó un vacío. En l=
as
regiones del mundo donde la desigualdad y el racismo persisten como resulta=
do
de una colonización que se reconfigura actualmente en el sistema cap=
italista
neoliberal, los conocimientos y prácticas tradicionales de
población indígena o afrodescendiente, no son prioridad para =
el
sistema. Si bien, estas prácticas existen porque han permitido resis=
tir
a los pueblos originarios y las llevan a todos los ámbitos como el
educativo, hace falta que sean documentadas.
La revisión sistemática dej&oacu=
te;
claro la urgencia de registrar los conocimientos tradicionales, diseñ=
;ar
e implementar las metodologías para lograrlo, ante la pérdida=
de
quienes portan este conocimiento que se extinguirá con ellos si no se
documenta. Vincular prácticas educativas tradicionales a marcos
curriculares oficiales. Integrar saberes alimentarios a políticas de
salud intercultural. Crear política con enfoque intercultural
crítico o fortalecer la existente, vigilando que se implemente y
beneficie a la población para la que está dirigida.
Al revisar la literatura en torno al patrimonio
cultural gastronómico se abre la invitación a reflexionar:
¿de qué manera nos estamos relacionando con el territorio?
¿Cuáles son las representaciones sociales que tenemos de la
cultura propia? ¿Si nos sentimos o no parte de ella? La
revaloración del patrimonio cultural gastronómico inicia con =
la
revaloración de quiénes somos, de nuestra identidad. En el ba=
gaje
de experiencias y miradas recabadas, se observó a la comunalidad como
herramienta pedagógica desde el territorio, la economía
ecológica radical, la pedagogía del cuidado o del apapacho y =
los
afectos, desde la crítica a la folklorizaci&oac=
ute;n
y mercantilización del patrimonio cultural gastronómico, hast=
a la
pedagogía decolonial, siendo las escuelas interculturales biling&uum=
l;es
y las comunidades en contextos rurales o urbanos, los espacios desde donde =
la
niñez, las juventudes, docentes y padres de familia, preservan los e=
lementos
de la cultura propia, como los conocimientos que giran en torno a nuestras
prácticas alimentarias tradicionales.
Otro hallazgo en los artículos revisado=
s,
fue la invitación constante a crear redes, entre disciplinas,
territorios y comunidades locales, nacionales e internacionales. Seguir
cuestionándonos, crear alianzas, abriéndonos a la posibilidad=
de
otros modos de pensar y sentir desde lo común. Actualmente vivimos las consecuenc=
ias
del capitalismo neoliberal, la globalización, la homogeneizaci&oacut=
e;n
cultural, el modelo de producción agroindustrial alimentario,
desigualdad, violencia e inseguridad, la crisis climática. No obstan=
te,
los saberes y conocimiento tradicionales de nuestros pueblos, las
prácticas alimentarias, formas de sanar y percibir la vida, permanec=
en
en las cocinas, las colonias, las comunidades, las escuelas rurales e
interculturales, esperando ser documentados.
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noamericana
de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
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en línea: 2789-3855, julio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 3013.
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Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2=
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Volumen VI, Número 3 p 3036.
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Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paragu=
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sp; ISSN
en línea: 2789-3855, julio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 3035.