MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DC44E0.5DDB79E0" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DC44E0.5DDB79E0 Content-Location: file:///C:/C91561EF/1299_BarrazaAngulo.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i5.4701
La motricidad fina para desarrollar y favorecer la escritura en
infantes de 1-b del jardín de niños Universidad Autóno=
ma
de Sinaloa (UAS)
Fine motor sk=
ills
to develop and promote writing in children in grade 1-b of kindergarten at =
the
Autonomous University of Sinaloa (UAS)
Yesenia
Yareli Barraza
Angulo
yezzi.baan@hotmail.com
https://orcid.org<=
/span>/0009-0001-3926-0083
Universidad Autónoma de Sinaloa
México
Evangelina
Castillo Payán
https://orcid.org/0009-0004-2276-6637
Secretaria de Educación Pública
México
Norma
Elizeth Castillo Vela
normitacastillo1984@gmail.com
https://orcid.org/0009-0002-9554-458X
Universidad Autónoma de Sinaloa
México
Jeanette
Michelle Gutiérrez Cristerna
https://orcid.org/0009-0005-4150-6221
Universidad Autónoma de Sinaloa
México
Ricardo
Abel Jiménez Ramírez
ricardoabel_jimenez@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0006-6294-0438
Universidad Autónoma de Sinaloa
México
Guadalupe
Vianey Salazar Álvarez
https://orcid.org/0009-0002-6574-4783
Secretaria de Educación Pública
México
Artíc=
ulo
recibido: 03 de julio de 2025. Aceptado para publicación: 24 de octu=
bre
de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La presente investigación aborda la importancia del desarrol=
lo
de la motricidad fina en el nivel preescolar y su incidencia en la
adquisición de la lectoescritura. Se reconoce que las dificultades en
esta área limitan no solo la habilidad de escribir, sino tambi&eacut=
e;n
el desarrollo integral de los niños, afectando su autonomía,
creatividad y confianza. La motricidad fina, entendida como el control prec=
iso
de manos y dedos en coordinación con la vista, constituye un pilar p=
ara
actividades cotidianas como abotonarse, manipular objetos pequeños o
realizar trazos, y representa la base de aprendizajes posteriores vinculados
con la escritura y la lectura. A través del análisis de diver=
sas
fuentes, se evidencian las principales destrezas que la componen
—coordinación visomotora, pinza digital, control manual, fuerz=
a y
lateralidad—, así como las consecuencias de una
estimulación insuficiente: torpeza, frustración y bajo
rendimiento escolar. Asimismo, se destacan estrategias efectivas para su
fortalecimiento, entre ellas el juego, las actividades artísticas y =
el
uso de recursos tecnológicos, que integrados al proceso educativo
favorecen la motivación y el aprendizaje significativo. En este sent=
ido,
la investigación subraya la necesidad de replantear metodologí=
;as
pedagógicas en educación inicial, privilegiando la
estimulación temprana de la motricidad fina como vía para
garantizar un desarrollo armónico y el éxito en la etapa de
lectoescritura.
Palabras clave: motricidad fin=
a,
educación preescolar, lectoescritura, desarrollo infantil, estrategi=
as
pedagógicas
Abstract
This research addresses the importance of fine motor skill developme=
nt
in preschool education and its impact on literacy acquisition. Difficulties=
in
this area not only hinder writing ability but also limit children’s
overall development, affecting autonomy, creativity, and self-confidence. F=
ine
motor skills, defined as the precise control of hands and fingers in
coordination with vision, are essential for everyday activities such as
buttoning, handling small objects, or drawing, and they constitute the
foundation for subsequent learning processes related to reading and writing.
Based on the analysis of multiple sources, the study identifies key
components—visual-motor coordination, digital pinch, manual control,
strength, and laterality—while also noting the consequences of
insufficient stimulation, including clumsiness, frustration, and low academ=
ic
performance. Effective strategies for strengthening fine motor skills inclu=
de
play, artistic activities, and the integration of technological resources,
which foster motivation and meaningful learning when incorporated into the
educational process. The findings highlight the need to rethink pedagogical
methodologies in early education, emphasizing fine motor stimulation as a
fundamental strategy to ensure balanced development and successful entry in=
to
literacy.
Keywords: fine motor ski=
lls,
preschool education, literacy, child development, pedagogical strategies T=
odo
el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y
Humanidades, publicado en este sitio está disponibles bajo
Licencia Creative Commons.=
C=
ómo
citar: Barraza Angulo
, Y. Y., Castillo Payán , E., Castillo Vela, N. E.,
Gutiérrez Cristerna, J. M., Jimén=
ez
Ramírez, R. A., & Salazar Álvarez, G. V. (2025). La
motricidad fina para desarrollar y favorecer la escritura en infantes de 1-b
del jardín de niños Universidad Autónoma de Sinaloa (<=
span
class=3DSpellE>UAS). LATAM R=
evista
Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (5), 1743 – 1752.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i5.4701
=
span><=
o:p>
INTRODUCCIÓN
Esta investigación se centra en las
dificultades que enfrentan los alumnos de preescolar con problemas de
motricidad fina, repercutiendo en el aprendizaje de la escritura, limitando=
el
desarrollo integral del niño en sus diferentes áreas, as&iacu=
te;
como también impidiendo el proceso de enseñanza adecuada.
El desarrollo de la motricidad fina en la etapa
preescolar es fundamental y de suma importancia para alcanzar la habilidad =
de
la escritura, sin embargo, aún se observa que algunos niños
presentan dificultades para llevar a cabo actividades como la
coordinación de la mano para un buen control del lápiz, la
precisión del trazo, delineado, formar letras, con ello evitando
realizar movimientos más específicos y controlados al momento=
de
escribir.
Los problemas de motricidad fina pueden debers=
e a
diferentes causas, como actividades diarias que no estimulan y fomentan las
habilidades manuales, o metodologías adecuadas que limitan y no dan
énfasis a la importancia de la coordinación motora en etapas
iniciales, ante esta problemática, surge la inquietud y necesidad de
resaltar que el desarrollo de la motricidad fina repercute en el aprendizaj=
e de
la escritura en niños de preescolar y que las estrategias son
fundamentales reforzar.
La Secretaría de Salud (2020), define la
motricidad fina como “aquella actividad que involucra pequeños
movimientos (especialmente el de manos y dedos), la principal dificultad co=
n la
motricidad es que los niños no tienen control muscular o fuerza, los
ejercicios propuestos en psicomotricidad preparan para los aprendizajes
escolares como el espacio, el tiempo, el ritmo y la coordinaciónR=
21;.
(p.2).
Por lo cual es necesario dedicar actividades
innovadoras y mejoras metodológicas relacionadas con procesos de
estimular, brindando la oportunidad de desarrollar actividades motrices y
movimientos finos que requieren precisión, específicamente en=
las
extremidades superiores (pentadáctilas y falanges) tales como manos y
dedos.
En este sentido la motricidad es considerada no
sólo una manifestación de movimiento, sino también una
comunicación, reforzando la integración mediante la
socialización, creando habilidades de competencia motriz permitiendo=
el
desarrollo cognitivo en sus actividades cotidianas.
La motricidad fina puede verse afectada al dej=
ar
de promover juegos y la falta de actividades prácticas y lúdi=
cas,
así como también promover un entorno estimulante con una
atmósfera y materiales adecuados, para brindar el apoyo y apertura a=
sus
habilidades, dejando atrás los métodos de enseñanza po=
co
dinámicos, brindando una ayuda y apoyo adicional a los que necesitan
para mejorar esas destrezas para que cada niño las adquiera a su rit=
mo,
solo necesitan más práctica y oportunidades.
La SEP (2018), señala que la
educación inicial es el servicio educativo que se brinda a
niñas y niños menores de seis años de edad, tiene el
propósito de potencializar su desarrollo integral y armónico =
en
un ambiente rico en experiencias formativas, educativas y afectivas, lo que=
les
permitirá adquirir habilidades, hábitos, valores, así =
como
desarrollar su autonomía, creatividad y actitudes necesarias en su
desempeño personal y social.
La educación preescolar representa una
nueva etapa y primer contacto educativo, la encargada de brindar las bases =
a la
creación y apertura integral en el proceso inicial educativo, ocupan=
do
un lugar relevante y significativo en la vida de los niños,
proporcionando desarrollo en todas sus áreas, así como
también ofreciendo un espacio de adaptación e
incorporación social.
Exigiendo innovación y transformaciones=
que
ayuden al desarrollo del aprendizaje del niño para que se conviertan=
en
personas autónomas, autosuficientes y vayan en la búsqueda de=
su
propio conocimiento con base a sus experiencias y vivencias diarias, para q=
ue
en un futuro tengan las herramientas necesarias de vencer los obstác=
ulos
de su entorno desarrollando la capacidad de resolver.
Esta investigación tiene como objetivos
analizar la relación entre el desarrollo de la motricidad fina y el
proceso de lectoescritura en niños y niñas del nivel preescol=
ar,
con el propósito de identificar habilidades, fortalezas y actividades
motrices que favorezcan su aprendizaje&nbs=
p;
e identificar las habilidades y fortalezas en la motricidad fina que
presentan los niños del Jardín de Niños UAS, con el fin de comprender su influencia en el
desarrollo del proceso de lecto-escritura y analizar las actividades motric=
es
que resultan más efectivas para favorecer el desarrollo de la
lectoescritura en todos los niños y niñas del nivel preescola=
r.
Las preguntas de investigación son las
siguientes ¿Cómo se manifiestan las habilidades y fortalezas =
de
la motricidad fina en los niños del Jardín de Niños UAS y de qué manera influyen en su proceso de
lectoescritura?, ¿Qué tipo de actividades motrices favorecen =
de
manera más efectiva el desarrollo de la lectoescritura en niñ=
os y
niñas de nivel preescolar, según la observación de sus
procesos y avances?
DESARROLLO
Cada vez que un niño toma un láp=
iz,
arma un rompecabezas, juega con plastilina, abotona su camisa y realiza sus
primeros trazos pareciera que solo se divierte o imita, sin embargo, en
realidad está construyendo las bases para su futuro aprendizaje (
En los primeros años de vida es importa=
nte
la estimulación de la motricidad fina ya que está relacionada=
con
la escritura y con múltiples habilidades académicas y sociale=
s,
siendo de suma importancia integrarla en el proceso educativo (Gonzá=
lez
& Pérez, 2019). A los tres años los niños
deberían ser capaces de copiar círculos, ensartar bolitas
grandes, utilizar cubiertos básicos y colaborar en actividades de
autonomía personal, lo que confirma que la motricidad fina es una
competencia transversal al desarrollo infantil (Gallah=
ue
& Ozmun, 2012).
La Secretaría de Salud (2020) define la
motricidad fina como “aquella actividad que involucra pequeños
movimientos (especialmente el de manos y dedos), la principal dificultad co=
n la
motricidad es que los niños no tienen control muscular o fuerza, los
ejercicios propuestos en psicomotricidad preparan para los aprendizajes
escolares como el espacio, el tiempo, el ritmo y la coordinaciónR=
21;.
Estos movimientos pequeños y precisos q=
ue
se realizan con las manos y los dedos en coordinación con la vista,
facilitan diferentes acciones como cortar con tijeras, dibujar o escribir,
estimulando la motricidad fina; en contraste, la motricidad gruesa involucra
movimientos amplios de los músculos grandes, como correr, saltar o
trepar (Payne & Isaacs, 2020). Ambas son
necesarias: mientras la fina aporta precisión y control, la gruesa da
equilibrio y fuerza.
La motricidad fina no es solo mover las manos =
con
precisión; es el cimiento de aprendizajes tan importantes como la
escritura, la lectura, la autonomía personal y la capacidad de
expresarse (Martínez, 2021). En la educación inicial, estimul=
arla
significa abrir puertas al conocimiento, a la creatividad y a la confianza =
en
uno mismo (Edwards, 2014).
Desarrollar la motricidad fina significa entre=
nar
diferentes destrezas que, al integrarse, permiten al niño desenvolve=
rse
mejor en el aula y en la vida diaria:
Coordinaci&oacu=
te;n
visomotora: conexión entre lo que se ve y lo que se hace, copiar una fi=
gura
o escribir en una línea (Fayol & Morais, 2019).
Pinza digital:<=
/span> sujetar objetos
pequeños entre el pulgar y el índice, como al tomar un
lápiz o una bolita (Santrock, 2019).
Control de la m=
ano
y los dedos: capacidad de moverlos de forma diferenciada y precisa, necesaria p=
ara
escribir o tocar un instrumento (Feder & Majnemer, 2007).
Fuerza y
resistencia manual: indispensables para mantener un lápiz durante tiempo prolon=
gado
o recortar con tijeras (Henderson & Pehoski,
2006).
Lateralidad: preferencia por
usar una mano (derecha o izquierda), clave para lograr seguridad en los
movimientos (Lezak, Howies=
on,
Bigler & Tranel=
, 2012).
Cuando estas habilidades no se estimulan de ma=
nera
adecuada, los niños pueden mostrar torpeza, lentitud o
frustración en actividades escolares, lo que afecta su confianza y su
rendimiento (Bara & Gentaz, 2011).
La escritura es, al mismo tiempo, un acto motr=
iz y
cognitivo (Koster, Tribush=
inina,
De Jong & Van den Bergh, 2011). Desde los primeros garabatos hasta las
frases completas, los niños recorren un camino que exige
coordinación visomotora, pinza digital, control de la presión=
y
estabilidad postural.
Esto es mucho más que plasmar letras en=
un
papel. Para escribir los niños necesitan controlar el lápiz,
dirigir sus trazos, coordinar ojo y mano, mantener la postura y al mismo ti=
empo
pensar en el contenido (Berninger, 2009).
Cuando estas destrezas están bien
estimuladas, la escritura fluye con mayor naturalidad, es legible y menos
fatigante. En cambio, la falta de desarrollo puede generar trazos inseguros,
letras desorganizadas y frustración (Puranik
& Al Otaiba, 2012).
El desarrollo de la motricidad fina depende de=
la
maduración del sistema nervioso central. La corteza motora, ubicada =
en
el lóbulo frontal, planifica y ejecuta los movimientos voluntarios,
mientras que la plasticidad cerebral permite que cada experiencia como dibu=
jar,
recortar, ensartar bolitas fortalezca las conexiones neuronales (Kolb &=
Whishaw, 2015).
Además, la integración sensorial
juega un papel clave: la vista guía los movimientos, el tacto informa
sobre la presión y el cerebelo asegura la coordinación y flui=
dez.
En la infancia, cada juego manual es también un entrenamiento cerebr=
al
(Ayres, 2005).
La motricidad fina es un puente previo e
indispensable para la lectoescritura. Estimularla en la educación
inicial mediante juegos y actividades manuales asegura que el niño l=
legue
a la etapa de escritura y lectura con la preparación física y
coordinativa necesaria para aprender de manera exitosa (Cameron et al., 201=
2).
Antes de que un niño pueda escribir
palabras, debe dominar destrezas previas: trazar líneas, copiar form=
as, ensartar
bolitas y recortar (Graham, Berninger, Abbott, =
Abbott
& Whitaker, 2012). Todas estas actividades fortalecen la pinza digital,=
el
control muscular y la coordinación, que son la base del proceso de
lectoescritura.
Cuando no se ejercita la motricidad fina, pued=
en
aparecer problemas como: escritura ilegible, lentitud al copiar, posturas
inadecuadas al escribir y poca motivación hacia las actividades
escolares (Rosenblum, 2015). Estos obstá=
culos
no son simples fallas técnicas, sino barreras que limitan el aprendi=
zaje
y la autoestima (Feder & Majnemer,
2007).
En la educación preescolar, la
estimulación de la motricidad fina debe integrarse de manera natural=
y
divertida. Algunas estrategias efectivas son: juegos de ensartar bolitas o
botones, construcción con bloques o rompecabezas, modelado con
plastilina o barro, y juegos de rasgado y recorte (Case-Smith &
O’Brien, 2015).
El arte es un medio poderoso para desarrollar =
la
destreza manual y la creatividad. Pintar con pincel o dedos, colorear dentr=
o de
límites, realizar trazos libres o modelar figuras, todos ellos favor=
ecen
la precisión y a su vez estimulan la imaginación (Eisner, 200=
2).
El uso de pizarras digitales, aplicaciones
educativas y materiales sensoriales complementan el trabajo tradicional. Es=
tas
herramientas ofrecen retos interactivos que atraen la atención de los
niños y potencian su coordinación ojo-mano (McManis
& Gunnewig, 2012).
La motricidad fina es mucho más que mov=
er
los dedos: es la llave que abre el camino hacia la escritura, la creativida=
d y
la autonomía. Su desarrollo temprano garantiza que los niños
enfrenten los retos escolares con seguridad y motivación (Santrock,
2019).
Estimularla no requiere de grandes recursos, s=
ino
de actividades sencillas, juegos creativos y un entorno que valore la
exploración. Cada línea dibujada, cada figura moldeada y cada
botón abrochado son pasos hacia el aprendizaje integral (Edwards, 20=
14).
REFLEXIÓN
La motricidad fina es relevante en la
educación inicial, subrayando que no se trata únicamente de
movimientos manuales, sino de un proceso integral que vincula lo corporal c=
on
lo cognitivo, lo social y lo creativo (González-Valero et al., 2021).
Desde esta perspectiva, resulta evidente que la motricidad fina es una
competencia esencial para el desarrollo infantil, puesto que constituye la =
base
de aprendizajes tan trascendentes como la lectoescritura, la autonomí=
;a
personal y la expresión artística (Morales-Murillo &
Ramírez, 2020).
En primer lugar, al abordar la motricidad en la
educación inicial, se destaca que cada acción aparentemente
sencilla como tomar un lápiz, armar un rompecabezas o jugar con
plastilina representa mucho más que un simple juego. Estas actividad=
es
son, en realidad, oportunidades para fortalecer conexiones neuronales y pre=
parar
a los infantes para los retos escolares (Silva-Peña et al., 2022). La
educación inicial debe reconocer el valor formativo de lo lúd=
ico,
ya que el juego es un medio natural de aprendizaje que facilita el desarrol=
lo
motriz y cognitivo (Cejas et al., 2020).
Respecto a la motricidad fina y la infancia, es
importante resaltar la importancia de la coordinación visomotora, la
pinza digital, la fuerza manual y la lateralidad como habilidades
indispensables para desenvolverse en la vida diaria y en el aula (Flores-S&=
aacute;nchez
et al., 2021). Esta visión es acertada, pues pone de relieve que el
dominio de estas destrezas permite al niño no solo escribir con
claridad, sino también alcanzar mayor autonomía en actividades
como abotonarse la ropa, manipular objetos pequeños o utilizar utens=
ilios
de manera adecuada. De esta forma, la motricidad fina no solo los prepara p=
ara
la escritura, sino que fortalece la autoestima (Tortosa-Martínez et =
al.,
2019).
También es importante subrayar que cuan=
do
estas destrezas no son estimuladas de manera adecuada, los niños pue=
den
presentar torpeza, lentitud o frustración en sus actividades escolar=
es
(Contreras-Vidal et al., 2020). Este planteamiento resulta relevante porque
evidencia que la falta de atención a la motricidad fina no es un det=
alle
menor, sino un factor que puede convertirse en una barrera para el aprendiz=
aje
y la integración plena del niño en su entorno educativo.
En cuanto a las estrategias propuestas para
estimular la motricidad fina, la importancia de enfatizar en actividades
sencillas y creativas como ensartar bolitas, recortar, moldear plastilina,
construir con bloques, pintar o colorear (Moreno-Murcia & Huésca=
r,
2019). Asimismo, reconoce el papel del arte como un recurso poderoso que,
además de potenciar la precisión manual, desarrolla la imagin=
ación
y la capacidad de expresión (Sanabria & Hernández, 2021).=
Se
coincide plenamente con esta visión, ya que las actividades
artísticas no sólo favorecen la destreza manual, sino que
también fortalecen el vínculo afectivo del niño con el
aprendizaje, haciéndolo más significativo y motivador.
Otra aportación valiosa es la
inclusión del uso de tecnologías educativas, como pizarras
digitales o aplicaciones interactivas, que pueden complementar el trabajo
manual tradicional. Esta perspectiva es pertinente en el contexto actual, d=
onde
las herramientas digitales pueden convertirse en aliados del desarrollo mot=
riz
siempre que se utilicen de manera equilibrada y con un propósito
pedagógico (García-Holgado et al., 2020).
Su aporte radica en reconocerla como un pilar
fundamental para el aprendizaje escolar, la autonomía y el desarrollo
integral de los niños. Cada actividad cotidiana, desde el simple act=
o de
abotonar una camisa hasta los primeros trazos en el papel, se convierte en =
un
peldaño hacia la construcción de conocimientos más
complejos (Silva-Peña et al., 2022). Por ello, se considera que
estimular la motricidad fina mediante estrategias lúdicas,
artísticas y tecnológicas constituye una práctica
educativa indispensable, ya que garantiza que los niños enfrenten los
retos escolares con seguridad, creatividad y confianza en sí mismos
(Morales-Murillo & Ramírez, 2020).
CONCLUSIÓN
La motricidad fina no es un aspecto secundario=
del
desarrollo infantil, sino un pilar esencial dentro de la educación
inicial (González-Valero et al., 2021). Cada pequeño movimien=
to
que el niño realiza con sus manos y dedos como dibujar, recortar,
modelar plastilina o ensartar bolitas es en realidad un proceso complejo que
involucra coordinación visomotora, control muscular, fuerza, lateral=
idad
y, al mismo tiempo, la participación de funciones cognitivas y
emocionales (Flores-Sánchez et al., 2021). En este sentido, la
motricidad fina debe entenderse como una competencia transversal que influye
directamente en la autonomía personal, en la lectoescritura, en la
creatividad y en la confianza del niño para afrontar los retos escol=
ares
y de la vida cotidiana (Morales-Murillo & Ramírez, 2020).
Asimismo, la estimulación de la motrici=
dad
fina en los primeros años de vida tiene repercusiones decisivas en la
etapa escolar. No se trata solo de preparar al niño para que adquier=
a la
escritura legible, sino también de brindarle herramientas que
fortalezcan su autoestima, su capacidad de concentración y su
disposición hacia el aprendizaje (Contreras-Vidal et al., 2020). Al
reconocer que la escritura es un acto tanto motriz como cognitivo, se hace
evidente que el desarrollo de la motricidad fina constituye una antesala
imprescindible para la lectoescritura, y, por tanto, un componente que no p=
uede
ser ignorado en la planeación educativa de la primera infancia
(Silva-Peña et al., 2022).
Otro aspecto relevante muestra cómo la
ausencia de estimulación adecuada en esta área genera
dificultades notorias en el rendimiento escolar. Problemas como escritura
ilegible, lentitud al copiar, trazos inseguros o frustración durante=
las
tareas pueden parecer dificultades aisladas, pero en realidad son
señales de que el desarrollo motriz no ha sido trabajado de manera
integral (Tortosa-Martínez et al., 2019). Tales carencias no solo
afectan el desempeño académico, sino también la
motivación y la autopercepción del niño. Por ello, se
concluye que los educadores y familias deben asumir la estimulación =
de
la motricidad fina como una responsabilidad compartida, entendiendo que no
requiere de recursos extraordinarios, sino de constancia, creatividad y un
entorno que favorezca la exploración y el juego (Cejas et al., 2020)=
.
En relación con las estrategias, se des=
taca
la importancia de reafirmar los métodos lúdicos, creativos y
accesibles, como los juegos de construcción, el uso de plastilina, el
recorte, la pintura y el modelado (Moreno-Murcia & Huéscar, 2019=
).
Estas actividades no solo entrenan la destreza manual, sino que tambi&eacut=
e;n
desarrollan la imaginación y promueven experiencias de aprendizaje
más significativas. De igual manera, se reconoce el valor del arte y=
la
tecnología como aliados en la estimulación de la motricidad f=
ina:
las expresiones artísticas contribuyen a la precisión y a la
creatividad, mientras que las herramientas digitales ofrecen retos interact=
ivos
que fortalecen la coordinación ojo-mano (Sanabria &
Hernández, 2021; García-Holgado et al., 2020). Ambas
alternativas, bien utilizadas, se convierten en recursos fundamentales para
potenciar el desarrollo integral del niño.
La motricidad fina debe considerarse como un
puente entre el juego y el aprendizaje formal, entre la exploración
sensorial y la adquisición de competencias académicas.
Estimularla de manera temprana y constante asegura que los niños enf=
renten
la educación formal con seguridad, motivación y confianza en =
sus
propias capacidades (Silva-Peña et al., 2022). Este proceso,
además, les permite alcanzar un desarrollo armónico en lo
físico, lo cognitivo, lo social y lo emocional. Por todo lo expuesto,
puede afirmarse que la motricidad fina es mucho más que un conjunto =
de
movimientos pequeños: es la llave que abre la puerta a la
lectoescritura, a la creatividad y a la autonomía, garantizando un
aprendizaje integral que acompañará al niño a lo largo=
de
su vida escolar y personal (González-Valero et al., 2021).
REFERENCIAS
Ayres, A. J. (2005). Sensory integration and the child. Western Psychological Servic=
es.
Bara, F., & Gentaz=
,
E. (2011). Haptics in teaching handwriting: The role of perceptual–mo=
tor
skills. Human Movement Science, 30<=
/i>(4),
745–759. https://doi.org/10.1016/j.humov.2010.05=
.015
Berninger, V. W. (2009). Highlights of
programmatic, interdisciplinary research on writing. Learning Disabilities Research & Practice, 24(2), 69–=
80.
https://doi.org/10.1111/j.1540-5826.2009.00281.x
Cameron, C. E., Brock, L. L., Murrah, W. M., Bell, L. H., Worz=
alla,
S. L., Grissmer, D., & Morrison, F. J. (201=
2).
Fine motor skills and executive function both contribute to kindergarten
achievement. Child Development, 83<=
/i>(4),
1229–1244. https://doi.org/10.1111/j.1467-8624.2=
012.01768.x
Case-Smith, J. (2005). Occupational therapy for children. Elsevier Health Sciences.
Case-Smith, J., & O’Brien, J. C.
(2015). Occupational therapy for ch=
ildren
and adolescents (7th ed.). Elsevier.
Edwards, C. (2014). Creativity and the arts with young children (3rd ed.). Wadswort=
h.
Eisner, E. W. (2002). The arts and the creation of mind. Yale University Press.
Fayol, M., & Morai=
s,
J. (2019). Written language develop=
ment
and disorders. Routledge.
Feder, K. P., & Ma=
jnemer,
A. (2007). Handwriting development, competency, and intervention. Developmental Medicine & Child
Neurology, 49(4), 312–317. https://doi.org/10.1111/j.1469-8749.2007.00312.x
Gallahue=
, D. L., &
Ozmun, J. C. (2012). Understanding =
motor
development: Infants, children, adolescents, adults (7th ed.). <=
span
lang=3Des-419 style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;
mso-fareast-font-family:Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto'>McGraw-Hill.
González, L., & Pérez, M.
(2019). Desarrollo de la motricidad fina en la educación inicial. =
span>Revista Latinoamerican=
a
de Educación Infant=
il,
7(2), 45–59.
Graham, S., Berninger, V., Abbott, R., Abbo=
tt,
S., & Whitaker, D. (2012). Role of mechanics in composing of elementary
school students: A new methodological approach. Journal of Educational Psychology, 94(1), 39–50.
https://doi.org/10.1037/0022-0663.94.1.39
Henderson, A., & P=
ehoski,
C. (2006). Hand function in the chi=
ld:
Foundations for remediation. Mosby.
Kolb, B., & Whishaw, I. Q. (2015). Fundamentals of human neuropsychology<=
/i>
(7th ed.). Worth Publishers.
Koster=
span>, M., Tribushinina, E., De Jong, P. F., & Van den Bergh=
, H.
(2011). Teaching children to write: A meta-analysis of writing intervention
research. Journal of Writing Resear=
ch, 3(2),
183–234. https://doi.org/10.17239/jowr-20=
11.03.02.2
Lezak, M. D., Howieson, D. B., Bigler, E. D., & Tranel,
D. (2012). Neuropsychologi=
cal assessment (5th ed.).
Oxford University Press.
Martínez, R. (2021). La motricidad fina=
y
el aprendizaje escolar. Revista Edu=
cación
y Desarrollo, 59(3), 77–85.
McManis<=
/span>, L. D., & =
Gunnewig, S. B. (2012). Finding the education in
educational technology with early learners. Young
Children, 67(3), 14–24.
Payne, V. G., & Isaacs, L. D. (2020). Human motor development: A lifespan ap=
proach
(10th ed.). Routledge.
Piek, J. P., Dawson,
L., Smith, L. M., & Gasson, N. (2008). The =
role
of early fine and gross motor development on later motor and cognitive abil=
ity.
Human Movement Science, 27(5),
668–681. https://doi.org/10.1016/j.humov.2007.11=
.002
Puranik<=
/span>, C. S., & =
Al Otaiba, S. (2012). Examining the contribution of
handwriting and spelling to written expression in kindergarten children. Reading and Writing, 25(7),
1523–1546. https://doi.org/10.1007/s11145=
-011-9331-x
Rosenblum, S. (2015). Handwriting performan=
ce
and self-perceptions among children with dysgraphia. American Journal of Occupational Therapy, 69(5), 6905220030.
https://doi.org/10.5014/ajot.2015.016576
Santrock, J. W. (2019). Child development (15th ed.). McGraw-Hill.
Secretaría de Salud. (2020). Guía de estimulación tem=
prana:
Desarrollo de la motricidad fina. Gobierno de México.
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Cien=
cias
Sociales y Humanidades, publicados en este sitio está disponible=
s
bajo Licencia Creative=
Commons 
LATAM Revista Latinoamericana de Cien=
cias
Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN
en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p =
span>1724.