MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DC593D.8E4B5110" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DC593D.8E4B5110 Content-Location: file:///C:/CD2AED93/1433_Escudero-Cortes.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i5.4852
Entendimiento, atención y cuidados para las personas de la
tercera edad: reflexión desde una visión de la promoció=
;n
de la salud
Understanding,
attention, and care for the elderly: a reflection from a health promotion p=
erspective
Lucia
Escudero Cortés
lucia.escudero@estudiantxs.uacm.edu.mx
https://orcid.org<=
/span>/0009-0004-5430-0743
Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Plantel
Cuautepec
Ciudad de México – México
Mayra
Susana Carrillo Pérez
https://orcid.org/0000-0002-4306-0260
Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Plantel
Cuautepec
Ciudad de México – México
Rocío
Gómez Cansino1
rocio.gomez.cansino@uacm.edu.mx
https://orcid.org/0000-0003-4427-4604
Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Plantel =
Casa
Libertad
Ciudad de México – México
Artículo recibido: 19 de julio de 2025.
Aceptado para publicación: 19 de noviembre de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
El cuidado de las personas en la vejez, o de los adultos mayores o
personas de la tercera edad es sin duda alguna un tema de reflexión =
de
suma importancia para la sociedad actual, cada vez que tales cuidados impli=
can
y requieren no sólo considerar las necesidades físicas y de s=
alud,
sino también las necesidades sociales, emocionales y psicológ=
icas
de las personas de la tercera edad. Es entonces que se hace fundamental
promover un envejecimiento activo y saludable, reconociendo a través=
de
la escucha real y el entendimiento, el valor de la experiencia y sabidur&ia=
cute;a
que aportan los adultos mayores o personas de la tercera edad. Aquí
hacemos una reflexión un tanto profunda desde la visión, la
experiencia y la perspectiva de una profesional de la salud con conocimient=
os y
experiencia práctica en las áreas de la enfermería, los
cuidados a las personas mayores, y la Promoción de la Salud. Todo es=
to
con la intención de identificar áreas de mejora y crecimiento;
para generar una mayor conciencia sobre las acciones propias de los profesi=
onales
a cargo; y desde luego también fomentar la sensibilización de
toda la población, en principio por mera humanidad, empatía y
respeto; y después porque ante tal situación nos hemos de
enfrentar todos y cada uno de nosotros, cuando nos toque el turno de formar
parte de esta población de personas de la tercera edad.
Palabras clave: tercera edad,
entendimiento, cuidados, promoción de la salud, enfermería
Abstract
Caring for the elderly, or for older adults, or senior citizens, is
undoubtedly a topic of utmost importance for today's society, since such ca=
re
involves and requires considering not only the physical and health needs of
senior citizens, but also the social, emotional, and psychological needs of
senior citizens. It is therefore essential to promote active and healthy ag=
ing,
recognizing, through genuine listening and understanding, the value of the
experience and wisdom that older adults or senior citizens contribute. Here=
, we
offer a somewhat in-depth reflection from the perspective, experience, and
perspective of a healthcare professional with knowledge and practical
experience in the areas of nursing, elder care, and health promotion. All of
this is intended to identify areas for improvement and growth; to generate
greater awareness about the actions of the professionals in charge; and, of
course, to foster awareness among the entire population, primarily out of s=
heer
humanity, empathy, and respect. And then, because each and every one of us =
will
face such a situation when it's our turn to join this elderly population.
Keywords: elderly,
understanding, care, health promotion, nursing
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Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamerica=
na
de Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons.=
=
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C=
ómo
citar: Escudero Cortés=
, L.,
Carrillo Pérez, M. S., & Gómez Cansino, R. (2025).
Entendimiento, atención y cuidados para las personas de la tercera e=
dad:
reflexión desde una visión de la promoción de la salud=
. LATAM Revista Latinoamericana de Cienc=
ias
Sociales y Humanidades 6 (5), 3774 – 3784. https://doi.org/10.56712/<=
span
class=3DSpellE>latam.v6i5.4852
INTRODUCCIÓN
El envejecimiento es un proceso que se encuent=
ra
influenciado por aspectos biológicos, psicológicos y sociales;
todas las personas, sin importar la edad estamos en proceso de envejecimien=
to.
La vejez es una etapa de la vida que comienza a los 60 años; y la
tercera edad se refiere a la etapa de la vida que sigue a la jubilaci&oacut=
e;n
y generalmente abarca desde los 65 años en adelante. En la actualida=
d,
de manera general, la población mundial está llegando a la ve=
jez
o a la tercera edad; la Organización Mundial de la Salud (OMS)
prevé que para el año 2070 la población mundial de 65
años supere los 2,200 millones; y supere en número a los meno=
res
de 18 años. Para el caso de América Latina (AL), la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) indica que para el
año 2030 se espera que haya más personas mayores de 60
años que menores de 15 años. Para el 2050 se espera que una de
cada tres personas en México tenga 60 años. También la=
OPS
y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sostienen que en AL a medida =
que
la población envejece aumenta la importancia de las enfermedades
crónico-degenerativas y las enfermedades crónicas no
transmisibles (ECNT) como principales causas de morbilidad y mortalidad. En=
tre
las más presentes están las enfermedades cardiovasculares com=
o la
hipertensión arterial; la diabetes; las dislipidemias; el
síndrome metabólico; y la discapacidad. Y entre las
neurodegenerativas están el Alzheimer; el deterioro cognitivo y otras
demencias. Dicho todo lo anterior es que en este trabajo se revisa lo que d=
esde
las áreas tales como la enfermería, los cuidados y
atención; y la promoción de la salud (PS) se dice o se maneja
desde los conceptos e ideas; e incluso visiones relativamente recientes que
están relacionadas con el bienestar, el entendimiento, la escucha, la
atención y el cuidado de las personas de la tercera edad, para anali=
zar,
evaluar y sacar conclusiones mediante la reflexión profesional para =
identificar
áreas de mejora y crecimiento tanto profesional como familiar; o
también puede ser el caso de la cuidadora o cuidador de una persona =
de
la tercera edad. Se busca abonar y fortalecer hacia una mayor conciencia so=
bre
las acciones, y sus consecuencias en la atención y cuidado de estas
personas, a partir de un mejor entendimiento; la escucha real; y el
acompañamiento respetuoso, para valorar la experiencia y
sabiduría que aportan las personas de la tercera edad, puesto que
escuchar la narrativa y los testimonios de estas personas desde una perspec=
tiva
o visión reflexiva de la PS pudiera ayudar a realmente hacer efectiv=
o lo
que el modelo de promoción de la salud indica sobre el estilo de vida
promotor de la salud, como un patrón multidimensional de acciones y
percepciones que sirven para mantener o ampliar el nivel de bienestar y
autorrealización de la persona, tal perspectiva y reflexión
podría aportar para la toma de conciencia real de la situación
que de manera quizás generalizada viven las personas de la tercera e=
dad;
población de la cual en algún momento de nuestras vidas todos
formaremos parte.
DESARROLLO
Tercera edad,
anciano, adultos mayores y vejez
Para iniciar debemos definir lo que es la terc=
era
edad, la vejez, y quienes son las personas o adultos mayores. Desde la gero=
ntología
es importante dejar claro que vejez y envejecimiento son conceptos diferent=
es.
Al proceso que inicia desde el nacimiento y termina con la muerte se le con=
oce
como envejecimiento. Y la vejez es una etapa de vida que comienza a los 60 =
años
y es considerada la última etapa de vida y forma parte del
envejecimiento. Este proceso se encuentra influenciado por aspectos
biológicos, psicológicos y sociales. De esta manera todas las
personas, sin importar la edad, estamos en proceso de envejecimiento (Pinil=
los
y Quintero, 2017). El concepto de anciano hace referencia a una etapa de la
vida caracterizada por la vejez, la experiencia y la sabiduría acumu=
lada
a lo largo de los años. Por otro lado, la OMS define a los adultos
mayores como aquellas personas que tienen 60 años o más (OMS,
2025). Mientras que la tercera edad se refiere a la etapa de la vida que si=
gue
a la jubilación y generalmente abarca desde los 65 años en
adelante.
Pirámide
poblacional de los adultos mayores que hay en el mundo, en América L=
atina
y en México
Con relación a cuántas personas
mayores hay en el mundo, en América Latina y en México, podem=
os
mencionar que, para finales de la década de 2070, se prevé qu=
e la
población mundial de 65 años o más alcance los 2,200
millones, y supere en número a los menores de 18 años. A medi=
ados
de la década de 2030, habrá 265 millones de personas mayores =
de
80 años, más que niños. Incluso las naciones de
rápido crecimiento experimentaron un aumento de la población
anciana en los próximos 30 años. De acuerdo con la
Organización de las Naciones Unidas estas naciones deberán
prepararse para importantes cambios demográficos con el refuerzo de =
los
sistemas sanitarios y de cuidados de larga duración, garantizando la
sostenibilidad de la protección social. También se sabe que el
proceso de envejecimiento de la población en América Latina s=
igue
acelerándose. Según los datos que maneja la OPS, para el
año 2030 se espera que haya más personas mayores de 60
años que menores de 15 años (ONU, 2025). En México el
volumen de la población en 2023 representaba 131.1 millones de
personas, y la tasa de crecimiento era de 0.9 por ciento. El promedio
actual es de 1.92 hijas/os por mujer, para el 2070 esta
tasa se reducirá a 1.49 hijas/os por mujer. La menor tasa se
presentará en la Ciudad de México (con 1.3 hijas/os por mujer=
) y
la mayor en el Estado de Chiapas (con 2.1 hijas/os por mujer). A pesar de la
caída en la esperanza de vida durante la pandemia, como ocurri&oacut=
e;
en todo el mundo, el indicador se recuperó: en 2023, la esperan=
za
de vida al nacer es de 78.4 años para las mujeres mexicanas y de 72.1
para los hombres. Se dice que la población mexicana seguirá
creciendo lentamente, pero en 2053 se llegará al tope de
crecimiento con 147 millones de habitantes. Por primera vez en la hist=
oria,
comenzará a descender el volumen de la población de
México. Sosteniendo un volumen en descenso, para 2070 la
población mexicana alcanzará la cifra de 141.4 millones =
de
personas. Así entonces, se puede decir que el envejecimiento poblaci=
onal
ha comenzado. En 2070 se triplicará el número de personas may=
ores
de 60 años, 48.4 millones, representando 34.2 por ciento del total d=
e la
población; y llegarán a ser 38.8 millones, las personas =
de
65 años y más. Para el 2050 se espera que una de cada tres pe=
rsonas
en México tenga 60 años, con una población de adultos
mayores que podría superar los 41.1 millones según el Institu=
to
Nacional de las Personas Adultas Mayores en México (INAPAM), entonce=
s se
habla de una duplicación de la población de los adultos mayor=
es.
La pirámide mostrará un incremento en la proporción de
personas mayores debido al aumento en la esperanza de vida y a la
disminución de la tasa de natalidad (INAPAM, 2025).
Principales
enfermedades de la tercera edad, en el mundo en América Latina y en
México
Respecto a las principales enfermedades en esta
etapa de la vida, la OMS menciona que entre las afecciones más comun=
es
de la vejez cabe citar la pérdida de audición, las cataratas y
los errores de refracción, los dolores de espalda y cuello, la osteo=
artritis,
las neumopatías obstructivas crónicas, la diabetes, la
depresión y la demencia (OMS, 2025). Mientras que la OPS y el BID
sostienen que en América Latina a medida que la población
envejece aumenta la importancia de las enfermedades crónicas como
principal causa de muerte y morbilidad, un proceso que se conoce como
“transición epidemiológica”. La principal causa de
mortalidad y morbilidad entre los adultos mayores en América Latina =
y el
Caribe (ALC) son las enfermedades cardiovascula=
res,
que representan el 25% de la carga total de enfermedades entre la
población de 60 años y más en la región, con
prevalencias que aumentan fuertemente con la edad. Una de las principales
causas de la elevada prevalencia de enfermedades cardiovasculares es la hip=
ertensión
arterial. Y que el envejecimiento de la población ha traído
consigo un aumento de la cantidad de personas con enfermedades
neurodegenerativas como Alzheimer y otras demencias, especialmente entre los
mayores de 80 años (San Martín, 2015).
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición, en México, son las Enfermedades Crónicas No
Transmisibles (ECNT) tales como diabetes mellitus, hipertensión
arterial, dislipidemias, síndrome metabólico, enfermedad card=
iovascular,
y enfermedad vascular cerebral; así como la incontinencia urinaria, =
la
limitación funcional y discapacidad, el deterioro cognitivo y demenc=
ia,
la hiperplasia prostática, y las infecciones de transmisión
sexual (ENSANUT, 2022).
Generalidades respecto a las personas de la
tercera edad, desde las áreas de la enfermería, de los cuidad=
os;
y de la Promoción de la Salud
En este apartado se mencionará de manera
general lo que desde estas áreas se contempla para el entendimiento,
atención y cuidados de las personas de la tercera edad. Se habla de
hábitos saludables, de mejorar la calidad de vida, de fomentar la
autonomía, del papel de la sociedad, cuidadoras, familia, etc.
A continuación, mencionaremos algunos
conceptos e ideas; teorías; e incluso visiones recientes que
están relacionadas con el bienestar, el entendimiento, la escucha, la
atención y el cuidado de las personas de la tercera edad. Hemos de
iniciar diciendo que el bienestar psicológico y la salud están
estrechamente vinculados en la vejez. Y que se pueden distinguir tres aspec=
tos
del bienestar psicológico: bienestar evaluativo (o satisfacció=
;n
vital), bienestar hedónico (sentimientos de felicidad, tristeza, etc=
.) y
bienestar eudaimónico (sentido de
propósito y significado en la vida (Steptoe et
al., 2015).
Un trabajo de revisión realizado en el
Reino Unido destacó que las personas mayores se enfrentan a diversos
desafíos físicos, sociales y psicológicos debido a viv=
ir
con enfermedades crónicas; y que de esta manera requieren
atención y apoyo en tres áreas principales: 1) actividades y
relaciones sociales; 2) salud psicológica; y 3) actividades relacion=
adas
con la movilidad, el autocuidado y la vida doméstica. La revisi&oacu=
te;n
también destacó que la mayoría de las personas mayores
manifestaron el deseo de afrontar su enfermedad y mantener su independencia.
Sin embargo, se encontró que diversos factores ambientales interfier=
en
con estos esfuerzos, incluyendo: 1) la falta de asesoramiento profesional s=
obre
estrategias de autocuidado; 2) mala comunicación y coordinació=
;n de
servicios; y 3) la falta de información sobre los servicios, como las
vías de atención para estos mismos. También se
identificó una brecha en el conocimiento sobre las necesidades de
atención y apoyo de dos grupos dentro de la población de pers=
onas
mayores: 1) trabajadores mayores; y 2) cuidadores mayores. La revisió=
;n
destacó que las personas mayores con enfermedades crónicas ti=
enen
necesidades de atención insatisfechas relacionadas con su salud
física y psicológica, su vida social y el entorno en el que v=
iven
e interactúan. Los hallazgos de esa revisión también
enfatizaron la importancia de desarrollar modelos de atención y
servicios de apoyo basados en las necesidades particulares de=
las
personas mayores (Abdi et al., 2019).
Por otra parte, un artículo del 2023 tu=
vo
como objetivo explorar la importancia de realizar una entrevista de histori=
a de
vida para estudiantes de enfermería gerontológica. El estudio
tuvo un diseño exploratorio cualitativo, centrado en la
comprensión hermenéutica mediante análisis
temático. Ahí se entrevistó a siete enfermeras de pers=
onas
mayores. Del análisis surgieron dos temas principales:
“Comunicación comprometida” y “Comprender la
importancia de las historias de vida”. Los participantes experimentar=
on un
mayor compromiso y compañerismo con sus pacientes después de =
la
entrevista de historia de vida; el cambio en su perspectiva se
caracterizó por un renovado interés, conexión y
reconocimiento de la persona individual. Los participantes también
adquirieron una comprensión más profunda de la importancia de
escuchar la narrativa de la historia de vida de una persona mayor, lo que se
expresó a través de la comprensión de las acciones de =
las
personas, un cambio de mentalidad, una mayor comprensión generaciona=
l; y
se espera que integren el enfoque de la historia de vida en su vida profesi=
onal
diaria. El conocimiento de la vida y las historias humanas facilita la
comprensión de las situaciones de las personas mayores; esta perspec=
tiva
afecta la forma en que, como enfermeras, pensamos sobre los demás.
Aquí mismo sugieren, ver a cada paciente como una persona individual=
y
única y que ser consciente de ello en la atención diaria es a=
lgo
esencial para la enfermería (Ferstad y <=
span
class=3DSpellE>Rikkje, 2023); y para los demás profesionales =
de la
salud a cargo de las personas de la tercera edad.
Desde el punto de vista de la enfermerí=
a,
el cuidado del adulto mayor debe enfocarse hacia la evaluación integ=
ral,
prevención del deterioro de la movilidad y protección de la
autonomía, sobre todo cuando se logran identificar tempranamente los
factores de riesgo o señales oportunas del deterioro, antes de que e=
ste
ocurra o sea irreversible (Salcedo, Torres y Zarza, 2010). Por otra parte, =
la
promoción de la salud (PS) se basa en la Carta de Ottawa (OMS, 1986)=
y ahí
se dice que la PS deberá buscar dotar de herramientas a las personas,
para que ellas controlen y mejoren su salud, priorizando la equidad y otros
factores como lo son la educación, la alimentación y la justi=
cia.
Así entonces, debe de estar claro que la salud se genera en todos los
sectores sociales, y no sólo en los servicios médicos. Y los
profesionales en PS deben actuar como mediadores en la percepción de
salud que tengan las personas (López-Fernández y
Solar-Hormazábal, 2017). La PS como una de las funciones esenciales =
de
la salud pública debe de integrar: i) las políticas saludable=
s; ii) los entornos seguros; iii) la
acción comunitaria; iv) el desarrollo de
habilidades personales para la alfabetización sanitaria; y v) la
reorientación de los servicios de salud, para equilibrar los aspecto=
s de
promoción, prevención y atención curativa (Monreal et =
al.,
2018).
De esta manera, y como ejemplo en
Enfermería Geriátrica en Promoción a la Salud (Elizalde
Ordoñez et al., 2020) se menciona que, según la OMS, dentro de
las medidas a implementar en la prevención de los riesgos que conlle=
va a
problemas de movilidad y disminución de la funcionalidad en el adulto
mayor, se encuentra la promoción de la salud. La cual está
orientada a concebir la vejez como una etapa activa, en la que se promueve =
el
aumento de la autonomía y autorrealización en búsqueda=
de
un envejecimiento saludable (OMS, 2011).
Por lo anterior, como referente teórico=
y
de sustento para la creación del manual Enfermería
Geriátrica en Promoción a la Salud se empleó el Modelo=
de
Promoción de la Salud (MPS). El cual fue
propuesto en 1990 por Nola Pender y años después fue actualiz=
ado
(Wilson, 2022; y Navarro-Rodríguez et al., 2023), este modelo se bas=
a en
el paradigma interactivo-integrador que señala que cada persona es un
ser biopsicosocial, que es moldeado en cierto grado por el ambiente y que b=
usca
entornos para gestionar sus conductas de salud. Tal modelo ha sido propuesto
como un marco para integrar las perspectivas del área de la
enfermería y de las ciencias conductuales sobre factores que influye=
n en
las conductas de salud (Porras, 2002). Asimismo, este manual basado en tal
modelo expone de forma amplia los aspectos relevantes que intervienen en la
modificación de la conducta de los seres humanos, sus actitudes y mo=
tivaciones
hacia el accionar que promoverá la salud (Aristizábal et al.,
2011). Pender menciona, que el estilo de vida promotor de la salud es un
patrón multidimensional de acciones auto-inicia=
das
y percepciones que sirven para mantener o ampliar el nivel de bienestar y a=
uto
realización de la persona, tales acciones, son la nutrición,
actividad física, responsabilidad en salud, manejo de estrés,=
el
crecimiento espiritual y las relaciones interpersonales (Pender en Ló=
;pez
et al., 2009). Cuando la conducta promotora de salud está integrada =
a un
estilo de vida saludable que incorpora todos los aspectos de la vida, da co=
mo
resultado una experiencia de salud positiva (Porras, 2002).
El modelo destaca que la personas valoran su
crecimiento en direcciones observadas como positivas, asimismo, los
profesionales de la salud forman parte del entorno interpersonal que ejerce
influencia en las personas a lo largo de su vida, por lo tanto, la
reconfiguración iniciada por el personal de enfermería, y tam=
bién
por supuesto del mismo profesional en PS pueden dar las pautas interactivas=
de
la persona-entorno, lo cual es esencial para un cambio de conducta, que cau=
sa
un efecto directo hacia un estilo de vida sano de la persona (Sakraida, 2014). Teóricamente el MPS
expone cómo las características y experiencias individuales,
así como los conocimientos y efectos específicos de la conduc=
ta
llevan al individuo a participar o no en comportamientos de salud, toda esta
perspectiva Pender y colaboradores (2006), la integran en el diagrama del <=
span
class=3DSpellE>MPS (Ver Figura 1).
Figura 1

Modelo de Promoción de la Salud
Fuente: Tomado de Elizalde Ordoñez et al., 2020.
Por otra parte, en México, el Gobierno
Federal a través de su página del INAPAM y respecto a la
Promoción de la Salud en el envejecimiento, pública que las
personas adultas mayores sanas e independientes contribuyen al bienestar de=
la
familia y la comunidad; y constituye un mito presentarlas sólo como
receptoras pasivas de servicios sociales o de salud. Sin embargo, actualmen=
te,
y como se ha dicho, el número de personas mayores aumenta en todo el
mundo con más rapidez que en el pasado, y también ya se ha
mencionado que, en América Latina y el Caribe esta transición
demográfica tiene lugar incluso con mayor celeridad. Ante ello, la
Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030,
como la Década del Envejecimiento Saludable y solicitó a la O=
MS
el encargo de liderar su puesta en práctica, la cual tiene por objet=
ivo
reducir las desigualdades en materia de salud y mejorar las condiciones de =
vida
de las personas adultas mayores, sus familias y sus comunidades a trav&eacu=
te;s
de la acción colectiva en cuatro áreas de acción:
Figura 2
Las cuatro
áreas de acción de la Década del Envejecimiento Saluda=
ble

Fuente: Tomada de INAPAM, 2025.
Igualmente se dice que el envejecimiento salud=
able
es un proceso continuo de optimización de oportunidades para mantene=
r y
mejorar la salud física y mental, la independencia y la calidad de v=
ida
a lo largo de la vida. En este sentido, el INAPAM al ser el brazo rector de=
la
política pública nacional para el bienestar de las personas
adultas mayores en México, trata de garantizar el goce y ejercicio, =
en
condiciones de igualdad, de todos sus derechos humanos y libertades, al
emprender acciones de Promoción a la Salud, participación soc=
ial
y vinculación productiva que brinden empleo u ocupación,
retribuciones justas, y las oportunidades necesarias para alcanzar una cali=
dad
de vida y un envejecimiento con bienestar (ver Figura 3).
Cabe mencionar que el INAPAM trabaja
constantemente en la búsqueda de acciones para que las personas adul=
tas
mayores tengan acceso integral a la justicia social y al reconocimiento de =
sus
derechos, garantizándoles igualdad de circunstancias y así co=
ntribuir
a un envejecimiento con bienestar. Para que las personas adultas mayores
ejerzan sus derechos, el INAPAM trabaja en la creación,
verificación e implementación de programas y actividades
interinstitucionales mediante el desarrollo de políticas públ=
icas
enfocadas en la Década del Envejecimiento Saludable para construir u=
na
sociedad para todas las edades (INAPAM, 2025).
Figura 3
Líneas de
acción para promover el envejecimiento saludable

Fuente: Tomada de INAPAM, 2025.
Otros de los problemas de mucha importancia que
ocurren a las personas de la tercera edad son la soledad y el aislamiento
social. En una revisión del 2018 publicada en H=
ealth
and Social Care in the Com=
munity
se describió una variedad de intervenciones que se basaron en difere=
ntes
mecanismos para reducir el aislamiento social y la soledad de las personas
mayores. La mayoría de las intervenciones reportaron cierto é=
xito
en la reducción del aislamiento social y la soledad, pero la calidad=
de
la evidencia fue, en general, deficiente. Los factores asociados con las
intervenciones más efectivas incluyen la adaptabilidad, un enfoque de
desarrollo comunitario y la participación productiva. Se ha desarrol=
lado
una amplia gama de intervenciones para abordar el aislamiento social y la
soledad en las personas mayores. Sin embargo, la calidad de la evidencia es
deficiente y se requiere de más investigaciones para proporcionar da=
tos
más sólidos sobre la efectividad de las intervenciones (Gardiner et al., 2018).
De esta manera, y teniendo claro que la
población mundial y en nuestro caso en México está
envejeciendo; y que las personas de la tercera edad tendrán
desafíos físicos, sociales y psicológicos debido a viv=
ir
con enfermedades crónicas; que se ha demostrado que es importante
escuchar la narrativa de la historia de vida, las percepciones y los
testimonios de una persona mayor, para una mejor comprensión de las
acciones de estas mismas; que se requiere del entendimiento, la escucha; el
acompañamiento para valorar la experiencia y sabiduría que
aportan los adultos mayores; que el estilo de vida promotor de la salud sir=
ve
como un patrón multidimensional de acciones aut=
o-iniciadas
y percepciones que ayudan a mantener o ampliar el nivel de bienestar y auto
realización de la persona mayor, a través de acciones tales c=
omo
la nutrición, la actividad física, la responsabilidad en salu=
d,
el manejo del estrés, el crecimiento espiritual y las relaciones
interpersonales; así como todo lo que se propone para reducir las
desigualdades en materia de salud y mejorar las condiciones de vida de las
personas adultas mayores, sus familias y sus comunidades a través de=
la
acción colectiva en las cuatro áreas de acción que el
INAPAM menciona (1. Cambiar la forma en que pensamos, sentimos y actuamos h=
acia
la edad y el envejecimiento; 2. Asegurar que las comunidades fomenten las
capacidades de las personas mayores; 3. Ofrecer atención integrada y
servicios de salud primaria que respondan a las personas mayores; y 4. Brin=
dar
acceso a la atención a largo plazo para las personas mayores que la
necesitan); así como las acciones de promoción a la salud,
participación social y vinculación productiva que se emprenden
para brindar empleo u ocupación, retribuciones justas, y las
oportunidades necesarias para alcanzar una calidad de vida y un envejecimie=
nto
con bienestar; sigue siendo todo esto insuficiente pues la soledad y el
aislamiento social, la escucha, el entendimiento, la atención, los
cuidados y el acompañamiento son temas de grandísima importan=
cia
relacionados con las personas de la tercera edad, en el mundo entero y en
nuestra experiencia particular en México.
Es por ello por lo que, en esta reflexió=
;n,
con tal situación respecto al envejecimiento y las enfermedades que
básicamente presenta la mayoría de las personas de la tercera
edad de la población mundial, en América Latina y en particul=
ar
en México; consideramos necesario hacer una reflexión desde la
visión de una profesional de la salud con experiencia y conocimientos
teóricos y prácticos desde las áreas de la
enfermería, el cuidado de las personas mayores, y la promoció=
n de
la salud. Tratando de analizar, evaluar y sacar conclusiones mediante la
reflexión profesional para identificar áreas de mejora y
crecimiento, tanto profesional como familiar, o puede ser el caso de la per=
sona
cuidadora. Se busca lograr crear una mayor conciencia sobre las acciones, y=
sus
consecuencias en la atención y cuidado de las personas de la tercera
edad, a partir de un mejor entendimiento, la escucha real; y el acompa&ntil=
de;amiento
respetuoso para valorar la experiencia y sabiduría que aportan los
adultos mayores, sus perspectivas, percepciones y testimonios, ademá=
s de
que con ello se puedan tener mejores conocimientos y elementos para su cuid=
ado
y atención.
REFLEXIÓN
Para comenzar esta reflexión,
podríamos iniciar por mencionar lo que estaría en relaci&oacu=
te;n
a la escucha y el entendimiento que debe hacerse para con las personas de la
tercera edad, de acuerdo a la experiencia que se tiene en el área de=
los
cuidados, la enfermería y sobre todo del área de la
promoción de la salud, se recomienda ampliamente, a los profesionale=
s en
salud, enfermeras, promotores de la salud, cuidadores, e incluso muy import=
ante
es que también los familiares, a cargo de un adulto mayor, hagan una
escucha real, y un entendimiento comprensivo a través del
diálogo. Para esto se puede hacer uso de la historia de vida y la
entrevista para con ello identificar las percepciones, las perspectivas y l=
os
testimonios de las personas de la tercera edad. Poniendo mucha atenci&oacut=
e;n
a lo que nuestro adulto mayor nos dice, y valorando la experiencia y
sabiduría de cada una de estas personas que estén bajo nuestro
cuidado o recibiendo nuestra atención. Para ello se requiere una real
sensibilización y fortalecer la vocación del cuidador; es cla=
ro
que un papel esencial es el que desempeña la familia a este respecto=
. El
familiar o los familiares que conviven o cuidan a una persona de la tercera
edad deben darse la oportunidad de cuidar, escuchar y apoyar a su familiar,=
motivados
por la parte afectiva y amorosa que les permita hacer tales tareas de manera
genuina y como agradecimiento, o al menos por humanidad, empatía y
respeto. Considerando que todos de alguna manera quizás en un futuro=
nos
encontraremos en tal situación.
Un segundo punto para reflexionar está =
en
relación con el MPS, que ya hemos dicho =
se
basa en el paradigma interactivo-integrador e indica que cada individuo es =
un
ser biopsicosocial que es moldeado en parte por el ambiente, y que busca
entornos para moldear su salud, dentro de ese entorno se encuentran tanto l=
os
cuidadores, los promotores de la salud, las enfermeras, otros profesionales=
de
la salud, y desde luego la familia misma. De esta manera, la
interlocución o el prestar una escucha real y respetuosa a los adult=
os
mayores, nos permitirá identificar qué es lo que este necesit=
a,
cómo se siente, qué espera recibir esa persona de la tercera =
edad
para su autorrealización y su bienestar, pues esto entra en la parte=
de
las influencias interpersonales, tal y como el MPS lo
señala, y además puede ayudar en mucho a que esta persona de =
la
tercera edad se comprometa con un plan de acción, que de manera
más efectiva pueda llevar a que en ella se generen conductas promoto=
ras
de la salud.
Respecto a los cuidados y atención que
deben de realizarse con las personas de la tercera edad, hay distintas
áreas o aspectos que se pueden mejorar, por parte de los profesional=
es
de la salud, sean promotores de la salud, enfermeras, o incluso los cuidado=
res
y familiares. Para ello se sugiere que todos los profesionales que est&eacu=
te;n
involucrados en la salud de un anciano busquen capacitación
especializada en la atención y cuidados sobre todo en personas mayor=
es
con enfermedades crónicas no transmisibles y crónico
neurodegenerativas, para que puedan tener mejores herramientas que les perm=
itan
realizar más eficientemente la atención y cuidados de sus
pacientes. De igual manera desde la PS se recomienda que en los servicios de
salud se pudieran impartir más pláticas, talleres y
capacitaciones, en este sentido, a los familiares o cuidadores. Todo lo
anterior abonaría para que la atención, seguimiento de la
enfermedad, tratamiento y cuidados sean vistos desde la multidisciplina,
e inclusive la transdisciplina, pues además de las consultas
médicas sería excelente que la persona de la tercera edad tuv=
iera
la atención y cuidados particularmente necesarios para el tratamient=
o o
manejo de su enfermedad, según sea el caso, y que en casa o en el lu=
gar
en donde ésta vive, también tengan el conocimiento de lo que =
se
necesita hacer para ello.
A continuación, y también como
reflexión se hace mención, de dos situaciones que de manera
generalizada o normalizada se ven en el trato o cuidado de las personas de =
la
tercera edad. La primera de ellas tiene que ver con la gran cantidad de
medicamentos que les son recetados a los adultos mayores; y que puede parec=
er
que al contrario de mejoras pudieran estar ocasionando que los ancianos no
logren la autorrealización o que su bienestar se vea aún
más comprometido. Se sugiere humildemente que desde el área m=
édica
se tenga una mayor sensibilidad, y en la medida de lo posible se haga una
valoración más a fondo para determinar si en realidad es
benéfico suministrar tanto medicamento a una persona, digámos=
lo
así, de alguna manera debilitada y comprometida. La otra
situación, y como aspecto a mejorar por parte de los cuidadores,
enfermeras y sobre todo familiares, es el caso más o menos frecuente=
, de
que no se tiene la paciencia para escuchar y entender a las personas de la
tercera edad. Hay situaciones en la que la persona de la tercera edad
está hablando y frecuentemente repite las cosas, o en pláticas
posteriores lo vuelve a platicar, y a veces el mismo familiar, hija, hijo,
nieta, nieto, cuidadora, cuidador ven esto algo tonto, e inclusive pueden a
veces hasta ironizar con ello, o ridiculizar a la persona mayor y hacerla
sentir muy mal. Se recomienda que se tenga mucha mayor paciencia y
empatía, para una escucha y entendimiento real; sensibilizando y
comprendiendo que quizás tal persona está constantemente habl=
ando
de tal tema, pues tal vez para ella sea importante y que de manera alguna ha
marcado su existencia, al grado de continuamente estarlo mencionando.
Aquí exhortamos a que todos aquellos profesionales de la salud sean
médicos, psicólogos, terapeutas, enfermeras, cuidadoras,
promotores de la salud, familiares, y sociedad en general nos sensibilicemo=
s,
seamos mucho más empáticos y humanitarios, esto y desde luego
también se le solicita de manera vehemente a los familiares de las
personas de la tercera edad.
Por supuesto que existen muy diversas condicio=
nes
socioeconómicas; y seguro es que esto mismo determina en buena forma=
el
grado en que se dé la atención, el cuidado, la escucha y el
entendimiento para con las personas de la tercera edad, pero en todos los c=
asos
es sumamente indispensable la red de apoyo (familiares, enfermeras, cuidado=
ras,
promotores de la salud, médicos, y otros profesionales de la salud) =
que
tenga la persona mayor, pues de ello dependerá en mucho su bienestar=
y
autorrealización.
Por último, está lo de la soleda=
d y
el aislamiento social, y en este sentido también se requiere una may=
or
concienciación por parte de todos, en especial de los familiares, pu=
es
es demasiado triste ver a personas de la tercera edad muchas veces viviendo
solos; o inclusive siendo muy poco frecuentados por sus familiares; y otras
tantas veces asistiendo sin acompañante a la consulta médica =
o a
algunas actividades o trámites que tienen que hacer. Esta es otra de=
las
áreas de mejoramiento para la atención y cuidados de nuestros
ancianos. Tales áreas o aspectos por mejorar expuestos en esta
reflexión nos pueden ayudar para que en conjunto o entre todos podam=
os
hacer mucho más por nuestras personas mayores, y podemos decir que se
relacionan en buena parte con lo de: Cambiar la forma en que pensamos, sent=
imos
y actuamos hacia el envejecimiento; y lo de Asegurar que las comunidades
fomenten las capacidades de las personas mayores, que se propone en las cua=
tro
Áreas de Acción de la Década del Envejecimiento Saluda=
ble;
y lo de Crear entornos amigables a todas las personas mayores, que est&aacu=
te;
en las Líneas de acción para promover el envejecimiento salud=
able
que en México el INAPAM promueve.
Nosotras coincidimos con lo que Engster dice, que para que el concepto de cuidado
proporcione una base suficiente para una teoría moral y polít=
ica,
es importante desarrollar una teoría de la obligación moral q=
ue
explique por qué debemos cuidar. De lo contrario el cuidado
parecerá solo una práctica entre muchas que las personas
podrían optar por realizar, o no, según sus gustos, que es
exactamente como la mayoría de los filósofos y muchas de las
personas lo han entendido de manera generalizada o tradicionalmente. Por ot=
ra
parte, Annett Baie,
Lorraine Code y otros autores también han
esbozado diversas justificaciones para nuestro deber de cuidar, y
recientemente, Martha Fineman y Eva Kittay han sugerido que la obligación de cuidar
puede derivar de nuestra dependencia de los demás (Engster,
2005). Con esto en mente, pensemos entonces en la situación de que en
las próximas décadas cada vez seremos más las personas=
de
la tercera edad, y en el hecho de que antes en el pasado se tenían o
había más hijos en las familias, mismos que podían
quizás con mayor posibilidad hacerse cargo de los cuidados, y la ate=
nción
de la mamá o el papá en su vejez; y ahora y para el futuro, n=
ada
asegura que esto pudiera seguir siendo así, pues desde hace ya unos =
30
años, al menos en México, las parejas tienen cada vez menos
hijos, e inclusive se ha visto que hay parejas que no desean tenerlos. Es
necesario que nos preguntemos, ¿y entonces quién nos va a
escuchar, entender, atender y cuidar?
CONCLUSIONES
La población mundial, en AL y en este c=
aso
en México está envejeciendo aceleradamente. A medida que esto
ocurre aumenta la importancia de las enfermedades crónico-degenerati=
vas
y entre ellas principalmente las neurodegenerativas como el Alzheimer y otr=
as
demencias; y las enfermedades crónicas no transmisibles,
fundamentalmente enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabe=
tes,
como principales causas de morbilidad y mortalidad en las personas de la
tercera edad. Desde distintas áreas tales como la enfermería,=
la
promoción de la salud (PS), y de los cuidados para las personas mayo=
res
se dice, de manera general, que se deben de fortalecer los hábitos
saludables, mejorar la calidad de vida, fomentar la autonomía de est=
as
personas; además de que, en la escucha, el entendimiento, la
atención y los cuidados de éstas, la sociedad, las cuidadoras=
y la
familia tienen un papel fundamental. De manera relativa recientemente se ha
identificado que existe una brecha en el conocimiento sobre las necesidades=
de
atención y apoyo, básicamente entre las personas mayores y los
cuidadores, pues es muy común encontrar necesidades de atenció=
;n
insatisfechas relacionadas con la salud física y psicológica,=
la
vida social, y el entorno en el que viven e interactúan las personas=
de
la tercera edad. La historia de vida y la entrevista son herramientas
esenciales para las enfermeras, los promotores de la salud y las cuidadoras=
, y
sirven para lograr la conexión y reconocimiento de la persona
individual, pues es a través de éstas que se pueden entender =
las
perspectivas, las percepciones, testimonios y necesidades de la
población en cuestión, para dar una mejor atención y
cuidados; acompañamiento y entendimiento que faciliten el bienestar y
autorrealización de los ancianos. La OMS menciona que dentro de las
medidas a implementar en la prevención de los riesgos que conllevan a
problemas de movilidad y disminución de la funcionalidad en el adulto
mayor, se encuentra la PS. El modelo de PS o MPS se
basa en el paradigma interactivo-integrador que señala que cada pers=
ona
es un ser biopsicosocial, que es moldeado en cierta forma por el ambiente, y
que busca entornos para gestionar sus conductas de salud, en dicho entorno
entra el promotor de la salud, y es por ello que aquí se exhorta de
manera reflexiva y con una visión desde la PS a los distintos
profesionales de la salud, médicos, enfermeras, promotores de la sal=
ud,
cuidadoras, a la sociedad y a la familia a que se hagan mejoras en distintas
áreas; en principio a partir de la escucha real , el entendimiento
sincero, la atención más esmerada, los cuidados y el
acompañamiento respetuoso, con armonía, sensibilidad y
vocación, para valorar la experiencia y sabiduría de los
ancianos. Se incita a la reflexión para que de manera más
humanitaria se entienda al cuidado como una obligación moral, que vi=
sta
así mismo, puede derivar de nuestra dependencia de los demás;=
y
que tengamos en cuenta que en un futuro nosotros también requerimos =
de
quien nos escuche, entienda, cuide, acompañe y atienda.
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noviembre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 3773.