MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DC6B72.73642920" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DC6B72.73642920 Content-Location: file:///C:/CCF2651A/1559_JordanChavez.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i6.5010
La Intervención Psicosocial: U=
na
herramienta para el apoyo familiar en entornos educativos
Psychosocial Intervention: A Tool for Family Support in Educational
Settings
Martha Isabel Jordán Chávez
https://orcid.org/0009-0002-4562-4952
Universidad
Tecnológica del Choco “Diego Luis Córdoba”
Quibdó – Colombia
Artículo recibido: 11 de agosto =
de
2025. Aceptado para publicación: 12 de diciembre de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
&=
nbsp; &nbs=
p; &=
nbsp; &nbs=
p; &=
nbsp; &nbs=
p; &=
nbsp; &nbs=
p; &=
nbsp; &nbs=
p; &=
nbsp; &nbs=
p; &=
nbsp;
Resumen
La familia es la base principal para el crecimiento y desarrollo del
estudiante, ya que ésta provee como primera institución los
valores, principios, educación para que el individuo logre la
integración dentro de la sociedad. En virtud de esto, se debe tener
presente que, para lograr una educación de calidad, se requiere de la
actuación de la escuela, la familia y demás programas dirigid=
os a
este propósito, los cuales, están llamados a protagonizar de
manera constante, un rol determinante como espacio de transformación
social, comprometiéndose todos por igual, en lograr que “los
espacios educativos se conviertan en un centro indiscutible del quehacer
formativo – social. No obstante, se observa con preocupación q=
ue
promover la participación de los representantes (tutores) en los
procesos de formación educativa no ha sido un asunto sencillo de
resolver, situación ésta que se ha hecho evidente, a
través de la falta de (apoyo) demostrada por los padres (tutores) en
relación a las actividades dadas por los docentes en las
dinámicas escolares desarrolladas en instituciones educativas, lo que
constituye una problemática escolar, realidad que motivó el
desarrollo del presente artículo de revisión, el cual tiene c=
omo
objetivo: analizar la Intervención Psicosocial: Una herramienta para=
el
apoyo familiar en entornos educativos. El presente artículo se apoya=
en
una investigación de tipo documental, bibliográfica narrativa,
que se inclina a la recolección de datos e información median=
te
fuentes primarias. Uno de los principales retos que tiene la
Intervención Psicosocial en la actualidad se centra en la
incorporación de la familia a la escuela; dicho propósito es
necesario, pues busca establecer que se consolide la integración ent=
re
estos dos elementos, tomando en cuenta para ello, que la familia representa=
el
primer centro educativo donde el individuo recibe información,
adquiriendo valores y hábitos que deberán ser reforzados por =
la escuela.
Palabras clave: intervención psicosocial, apoyo familiar, entornos educativ=
os,
integración social
Abstract
The family is the primary foundation for a student's growth and
development, as it provides, as the first institution, the values, principl=
es,
and education necessary for the individual to integrate into society.
Therefore, it is essential to recognize that achieving quality education
requires the active participation of schools, families, and other programs
aimed at this purpose. These entities are called upon to play a crucial rol=
e as
spaces for social transformation, with everyone equally committed to ensuri=
ng
that "educational spaces become an indisputable center of formative and
social activity." However, it is concerning that promoting the
participation of parents (guardians) in educational processes has not been =
easy
to resolve. This situation has become evident through the lack of support s=
hown
by parents (guardians) regarding the activities provided by teachers in the
dynamics of school life within educational institutions, which constitutes a
problem within the school system. This reality motivated the development of
this review article, which aims to analyze psychosocial intervention: a tool
for family support in educational settings. This article is based on
documentary, narrative bibliographic research, which focuses on collecting =
data
and information through primary sources. One of the main challenges facing
psychosocial intervention today is the incorporation of the family into the
school; this is necessary because it seeks to consolidate the integration
between these two elements, taking into account that the family represents =
the
first educational center where the individual receives information, acquiri=
ng
values and habits that must be reinforced by the school.
Keywords: psychosocial intervention – family
support – educational settings – social integration
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamerica=
na
de Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons.=
<=
o:p>
C=
ómo
citar: Jordán Ch&aacut=
e;vez,
M. I. (2025). La Intervención Psicosocial: Una herramienta para el a=
poyo
familiar en entornos educativos. LATAM Revista Latinoamericana de Cienci=
as
Sociales y Humanidades 6 (6), 1697 – 1712. https://doi.org/10.56712/<=
span
class=3DSpellE>latam.v6i6.5010
INTRODUCCIÓN
La educación, constituye un proceso que
permite el desarrollo integral de las potencialidades del ser humano en tod=
as
sus dimensiones vitales, intelectuales, creativas, sociales y espirituales;=
a
través de ella, “se logran personas libres y solidarias, para =
una
ciudadanía responsable, pues forma hombres y mujeres para el trabajo
productivo permitiéndoles una vida digna, capaz de contribuir al
desarrollo sustentable y equitativo de la nación”. (Blatt, 202=
0,
p. 165). Se tiene entonces que, la educación es la encargada de prom=
over
la formación integral de las personas, la misma representa un bien
social y una necesidad, a través de ella, se logra superar la concie=
ncia
ingenua y se alcanza una conciencia crítica, reflexiva, social y mor=
al.
En virtud de esto, se debe tener presente que<=
span
style=3D'mso-spacerun:yes'> para lograr una educación de
calidad, se requiere de la actuación de la escuela, la familia y
demás programas dirigidos a este propósito, los cuales,
están llamados a protagonizar de manera constante, un rol determinan=
te
como espacio de transformación social, comprometiéndose todos por =
igual,
en lograr que “los espacios educativos se conviertan en un centro
indiscutible del quehacer formativo – social - comunitario, lo que
evidentemente contribuirá con la creación de la nueva socieda=
d;
por cuanto generará los
cambios necesarios, a través de una forma armónica e
innovadora”. (Zaavedra, 2021, p. 95).
Apoyándose en esto, se encuentra la importante opinión de
Castillo (2020), quien plantea que:
La línea de integración entre
escuela y comunidad deberá darse en ambas direcciones. Esta
participación, por una parte, contribuirá a la formació=
;n
de un sujeto con conocimientos integrales sólidos, lo que
constituirá un ser participativo y educado, dispuesto a una permanen=
te
cooperación; y por otro lado promoverá la creación de =
una
escuela abierta, consustanciada con su medio y representantes comprometidos=
en
diseñar junto a la escuela, más los docentes programas y
proyectos de desarrollo mutuo. (p.37)
El planteamiento expuesto por Castillo, enfati=
za
que la participación d=
e los
padres, de la escuela y comunidad educativa en general, permitirá
que los estudiantes establezc=
an
aprendizajes significativos, los cuales a su vez, favorezcan su
formación integral, donde se pronunciarán de forma activa, si=
endo
protagonistas del desarrollo social; esto, debido a que, actuarán de
acuerdo al modelo que les ha sido fomentado, es decir, que éstos
modelarán el comportamiento que han observado de las personas que
influyen de manera directa en su formación, como lo son por ejemplo,
padres, docentes y comunidad; lo que en consecuencia, permitirá que =
los
mismos, logren darle, una dosis de amor a la Institución Educativa, =
pues
la misma será vista, a través de una alto sentido de pertenen=
cia.
A tal efecto, se determina que “esta corresponsabilidad implica que la
planificación educativa debe concertarse entre la familia y los acto=
res
del proceso, a fin de propiciar acciones conjuntas que faciliten experienci=
as
integradoras”. (Piñero y Huerta, 2015, p. 158).
Sobre este particular, Albornoz (2017), enfati=
za
“los padres y representantes que actúan como tutores deben dej=
ar
de ser entes pasivos en proceso educativo y participar en forma diná=
mica
y permanente, debido a que este proceso, abarca más allá de l=
os
docentes y alumnos”. (p.62). Lo expuesto,
determina que la responsabilidad ineludible de los padres y representantes =
debe
centrarse en coadyuvar, en forma permanente, dentro de las acciones de la
Escuela; esto, con el propósito de que sus hijos o representados
adquieran conocimientos y habilidades, que les permitan facilitar su escala=
da a
niveles superiores en la educación y por ende en los diversos aspect=
os
de la vida. En base a esta consideración, Chirinos (2020), refiere: =
La influencia de los padres o adultos
significativos moldea al niño en sus primeros años de una man=
era
determinante, por lo tanto, no debe iniciarse la tarea educativa y formativ=
a si
el docente no conoce el material humano y para esto necesita cada vez m&aac=
ute;s
el contacto con los padres para así orientar la acción educat=
iva
(p. 262).
A la luz de lo planteado, se logra comprender =
que
la familia promueve valores morales, culturales, espirituales, costumbres y
normas. Su influencia es básica para el desarrollo de la personalida=
d, por
cuanto la calidad del trato y la atención que el niño reciba,=
el
sentirse amado, deseado, importante, con deberes y derechos, le
fortalecerá como persona y le permitirá crecer sanamente y
convertirse en un adulto operativo con sentido en la vida. Tal afirmaci&oac=
ute;n,
conduce a reafirmar que la escuela y la familia juegan un papel importante =
en
el proceso de enseñanza y aprendizaje para guiar a los niños
hacia un enfoque más humano, como forma de contribuir a la
integración del educando, mediante el asesoramiento de los adultos
significativos.
Por tal motivo, se constituye una necesidad
educativa el hecho de “incorporar a los (padres, cuidadores y adultos
significativos) al proceso se enseñanza – aprendizaje,
considerándose el predominio que poseen éstos en la vida de s=
us
hijos para generar dinámicas que influyan en la actuación del
educando”. (De Leo, 2018, p. 213). Ya que, de forma concluyente, cuan=
do
los padres enfatizan y participan en el aprendizaje de su representado,
estarán formando actitudes que son indispensables para el logro del
desarrollo cognitivo de los educandos.
En virtud de esto, se establece la necesidad q=
ue
tienen los distintos sistemas educativos a nivel mundial de introducir
acciones, lineamientos, intervenciones y programas permanentes que conduzca=
n a
establecer mecanismos o estrategias que les ayuden a consolidar una
interacción operativa entre la escuela – familia (tutores), de
manera que los avances de los niños sean llevados en forma conjunta y
poder alcanzar un verdadero aprendizaje en los niños, sin importar s=
us
condiciones cognitivas, físicas, motoras y de lenguaje entre otros. =
En
continuidad con esta línea de ideas, se describe el señalamie=
nto
emitido por Suárez y Venegas (2020), quienes plantean:
El proceso de enseñanza del estudiante,=
no
sólo corresponde al docente, pues requiere de la incorporación
activa de los (padres y representantes) para que, ambos, en forma conjunta =
les
fortalezcan, a través de conductas operativas competencias, que les
permitan ingresar al contexto social con mayor preparación y a su vez
tomen las actividades escolares con optimismo adquiriendo competencias que =
se
traducirán en hallazgos académicos y personales (p. 235).
A partir de estas consideraciones, se logra
interpretar que la familia y la escuela constituyen una forma de
organización con significado esencial en la formación integral
del niño en atención a los requerimientos para satisfacer las
necesidades de los miembros, pues la escuela propicia un proceso de
enseñanza enmarcado en el desarrollo de actividades que conducen a la
adquisición de ciertas habilidades, destrezas y por ende estimulan l=
as
capacidades cognitivas de los niños, mientras que la familia represe=
nta
el otro espacio donde el niño mediante la interacción afectiv=
a de
sus padres logra aplicar las informaciones obtenidas en la escuela en las
diferentes actividades de su vida cotidiana.
En otras palabras, la familia o adulto
significativo (cuidador) del estudiante, como agente mediador del aprendiza=
je,
debe propiciar en los niños y niñas experiencias que le ayude=
n a
fomentar su desarrollo integral, es decir, fomentar su desarrollo cognoscit=
ivo
en relación a las potencialidades que los caracterizan. Tal como lo
indica, Narváez, (2018), al sostener “el desarrollo en los
escolares va a depender de las estructuras mentales que éstos posean=
y
del estímulo y refuerzos que obtengan de su entorno inmediato”.
(p. 247).
Bajo esta perspectiva, se puede señalar=
que
la integración de los padres o (tutores) al proceso educativo, viene=
a representar
la manifestación de interacciones efectivas y operativas entre todos=
los
actores del proceso educativo, donde el educando mediante la
comunicación logra percibir del docente informaciones que le van a
servir de orientación para la construcción del aprendizaje; p=
ero
al ser canalizadas y reforzadas en el ambiente familiar permiten alcanzar un
conocimiento significativo. De ahí, que Narváez (ob cit), plantee “la
participación de los padres y adultos significativos en el trabajo
escolar representa la medida afectiva para que la población estudian=
til
logre conectarse de forma efectiva con el conocimiento real”. (p. 179=
).
Desde esta perspectiva, se logra entender el
importante papel que tienen los adultos significativos en la formació=
;n
del niño. Su intervención permite, consolidar relaciones interpersona=
les e
intrapersonales efectivas dentro de las poblaciones estudiantiles, las cual=
es
van acompañadas de niv=
eles
motivaciones altos, dirigidos a ayudar a los educandos a “construir y
programar sus actividades de aprendizaje, brindándoles de esta forma=
, la
oportunidad de compaginar sus experiencias con las informaciones obtenidas =
del
contexto inmediato, de manera tal, que el medio social sea actor determinan=
te
en la construcción del conocimiento”. (Leónidas, 2019, =
p.
163). No obstante, Vieira (2017), afirma lo siguiente:
La realidad inmersa en algunas instituciones
educativas de países latinoamericanos como Ecuador, Venezuela y Colo=
mbia
revela con preocupación, como la función de los padres o tuto=
res
inmediatos del niño, no cumple con las expectativas requeridas a niv=
el
educacional, en el propósito de acompañar a sus representados=
en
las actividades escolares, a fin de consolidar una educación integra=
l;
situación ésta que en consecuencia limita los resultados
obtenidos por los estudiantes durante su formación académica.=
(p.
12).
A través de estas afirmaciones se da a
conocer parte de la realidad inmersa en algunas instituciones educativas en=
la
actualidad, resaltándose de forma muy especial lo acontecido en pa&i=
acute;ses
como Ecuador, Venezuela y Colombia; donde la violencia, la crisis
económica y social han afectado de manera sobresaliente la estabilid=
ad
de los grupos familiares, disminuyendo con ello, la posibilidad de que los
representantes claves en la vida del educando interactúen y logren
reforzar en ellos, las informaciones obtenidas en las respectivas casas de
estudio a las que pertenecen, dejando huellas negativas en su formaci&oacut=
e;n
integral.
Las informaciones dadas anteriormente llevan a
destacar lo expuesto por Siesna (2018), quien a=
firma:
“el rendimiento estudiantil de los estudiantes en Colombia se ha visto
afectado, debido entre tantos factores, a la ausencia del apoyo familiar que
deben cumplir los adultos significativos (representantes) a los estudiantes=
durante
sus labores escolares. Asimismo, Siesna (ob cit), refiere:
Se observa con preocupación que promove=
r la
participación de los representantes (tutores) en los proceso de
formación educativa no ha sido un asunto sencillo de resolver, pues,=
a
pesar de los grandes esfuerzos realizados en los últimos tiempos, en=
que
los representantes son reconocidos como los actores principales del proceso
educativo, en la actualidad ocupan un lugar aislado; situación
ésta que origina
preocupación; dado que en consecuencia ha originado efectos
negativos en la preparación del estudiante.(p. 14).
Tal situación, se ha hecho evidente, a
través de la falta de (apoyo) demostrada por los padres (tutores) en
relación a las actividades dadas por los docentes en las
dinámicas escolares desarrolladas en instituciones educativas, lo que
constituye una problemática escolar, la cual pudiera deberse a la
presencia de los siguientes indicadores: Conductas disruptivas evidentes en=
los
espacios educativos, los cuales, generalmente suelen evidenciarse, a
través de comportamientos como: desadaptación de los escolare=
s en
el contexto educativo, familiar, social, poco reconocimiento y respeto a las
figuras de autoridad, apatía ante los procesos de amistad con sus co=
mpañeros;
realidad ésta que motivó el desarrollo del presente
artículo de revisión, el cual tiene como objetivo: analizar la
Intervención psico- social: Una herramienta para el apoyo familiar en
entornos educativos
METODOLOGÍA
Para toda investigación, “el marco
metodológico representa el conjunto de pasos, técnicas y
procedimientos que se emplean para formular y resolver problemas” (Va=
n D.
y Meyer (1984). Este espacio brinda al lector los aspectos relacionados con=
el
camino metodológico a seguir en la investigación,
“describiendo de forma precisa informaciones relacionadas con el tipo,
diseño, nivel, técnicas y métodos de análisis
empleados en el desarrollo del estudio” (Wright, 1979, p. 281).
De acuerdo con la naturaleza y
características del problema objeto de estudio, la presente investig=
ación
es de tipo documental, bibliográfica narrativa, la cual a criterio d=
e Kuder (2012) es aquella “que se inclina a la
recolección de datos e información mediante fuentes
primarias” (p. 69). A lo que, Shepard and Romney (2011), agregan
“es un procedimiento científico, un proceso sistemático=
de
indagación, recolección, organización, análisis=
e
interpretación de información o datos en torno a un determina=
do
tema. Al igual que otros tipos de investigación, éste es
conducente a la construcción de conocimientos” (p. 75).
En el mismo orden, el estudio se enmarcar&aacu=
te;
dentro de una investigación de carácter descriptivo. Para Nor=
ton
(2010) los estudios descriptivos “buscan especificar las propiedades,=
las
características y los perfiles importantes de personas, grupos,
comunidades o cualquier otro fenómeno que se someta a un
análisis” (p. 78). En definitiva, las investigaciones descript=
ivas
permiten medir la información recolectada para luego describir, anal=
izar
e interpretar sistemáticamente las características del
fenómeno estudiado con base en la realidad del escenario planteado (=
Selltiz, and Jahoda, 2010=
, p.
73).
Para el análisis se aplicó un
método de Inducción – Deducción, el cual
según Reynolds (2013) “facilita la construcción de desc=
ripciones
y fundamentos teóricos desde análisis particulares para llega=
r a
generalizaciones y conclusiones” (p. 296). De esta manera se establece
que, para la construcción de este artículo se empleó u=
na
metodología de revisión documental descriptiva y analí=
tica.
La fase de búsqueda se centró en bases de datos académ=
icas
especializadas (como Scielo, Redalyc, Google Scholar=
span>,
Scopus y Dialnet) y repositorios universitarios,
utilizando una combinación de palabras clave en español e
inglés:
Palabras clave primarias: "relacion=
es
familia escuela” integración de la familia con la escuela” ”intervención psicosocial”
“aportes de la intervención psicosocial a la familia y la
escuela”
Periodo de Inclusión: Se priorizaron=
las
publicaciones comprendidas entre los años 2010 y 2025 para asegurar =
la
actualidad del marco teórico.
Tipología de Documentos: Se incluyeron
artículos de investigación, capítulos de libros, tesis
doctorales y documentos de trabajo que abordaran las relaciones interperson=
ales
armónicas en educación, la convivencia entre familia y escuel=
a.
En el mismo orden de ideas y considerando la
pertinencia y calidad de las fuentes, se aplicaron los siguientes criterios=
:
Criterio de Inclusión (Relevancia
Temática)
Se seleccionaron únicamente los documen=
tos
cuyo resumen o introducción indicará una relación dire=
cta
entre relaciones interpersonales y de la familia con la escuela.
Criterio de Exclusión (Duplicidad y
Calidad)
Se excluyeron las revisiones documentales que =
no
aportaran datos empíricos originales (para evitar redundancia) y
aquellos documentos sin autoría o filiación institucional
verificable.
Filtro por Pertinencia Contextual
Se dio especial atención a estudios
realizados en contextos latinoamericanos para asegurar la aplicabilidad y
contextualización de los hallazgos.
Consecutivamente, se dio paso a la
afirmación de Matheson (2011), quien hace referencia a las
técnicas de recolección, exponiendo que “el resumen, el
subrayado y el uso de fichas son las encargadas de ofrecer al investigador =
la
visión o pasos que debe cumplir durante su ejercicio, cada una de el=
las
debe estar en correspondencia con el nivel a emplear” (p. 299). Esto
indica que, para llevar a cabo el procesamiento de los datos obtenidos, a
través de técnicas de recolección de datos, tales como:
fichas de resumen, textual, registros descriptivos entre otros, se deben
“ajustar los referentes teóricos investigados, al nivel que ha
sido seleccionado, el cual se basa en la descripción de los resultad=
os
encontrados” (Norpoth, 2012, p. 317).
En efecto, fue realizado un registro descripti=
vo
con el cual se llevó a cabo una revisión bibliográfica
entendida por Norpoth (2012), “como la
interpretación, de todos aquellos libros, revistas, artículos=
y
documentos que tengan relación con el objeto a estudiar” (p. 3=
01).
Según lo reseñado el propósito de este proceso se basa=
en
desarrollar un estudio de tipo documental que permita analizar la
intervención psico social: Una herramienta para el apoyo familiar en
entornos educativos.
RESULTADOS
A través de este apartado, se establece=
el
contenido del marco teórico, el cual reúne información
documental donde se proporcionan conocimientos profundos que le dan signifi=
cado
al presente artículo y es en este espacio donde se generan nuevos
conocimientos, brindando así, aportes al objetivo en estudio. Para Hurtado (2010) “…=
es una
integración dinámica del conocimiento, referida al tema
estudiado, presentado bajo una comprensión nueva y diferente por cada
investigador.” (p.95). En base a este
señalamiento a continuación, se describirán los
indicadores correspondientes al tema en estudio:
Intervención Psicosocial
Para dar una idea clara de lo que representa la
intervención psicosocial, Abello (2017), plantea que la misma repres=
enta
“el conjunto de acciones encaminadas a mitigar o desaparecer los ries=
gos
y procesos sociales problemáticos para un individuo y su grupo socia=
l,
ya sea éste la familia, la comunidad, o el grupo de trabajo, entre
otros” (p. 205), Esta i=
dea es
validada por Galaz y Guarderas (2016), quienes plantean: “la
intervención psicosocial permite no solo identificar las dimensiones
metodológicas, sino también la relación entre contexto=
s,
problemas, marco legal y políticas públicas que regulan la
acción profesional en cada país”. (p. 82). De la misma forma, Medina (2017), =
indica
lo siguiente:
Para definir lo psicosocial se hace importante=
un
contexto comprensivo de las situaciones psicológicas, sociales y
relacionales de las personas, las familias, los contextos, las institucione=
s y
las comunidades, aperturas humanizantes que
configuran horizontes de sentido para trascender las perspectivas
teóricas y metodológicas con que operan aún algunas
intervenciones contemporáneas. (p. 271)
Por consiguiente, se logra comprender que al
hablar de estudios psicosociales se está haciendo referencia a aquel=
los
métodos clínicos (científicos), desarrollados, con el =
fin
de interpretar y dar respuesta a los distintos problemas que suscitan de las
interacciones personales, ya sea a nivel familiar, organizacional, escolar o
simplemente comunitario, a través de sus diversos contextos sociales=
.
De allí, que puede señalarse que=
la
intervención psicosocial, tal y como la define =
Cloid
(2016), se basa en una “terapia en las que los participantes, tanto
consultantes como terapeutas, analizan mediante conversaciones basadas en el
método de psicoanálisis, acerca de un tema o problemát=
ica
en particular, a fines de dar respuesta al motivo que la originóR=
21;.
(p. 132). Entiéndase a través de esta apreciación que,=
la
intervención psicosocial representa una actividad que tiene como
finalidad prevenir, corregir o atenuar desajustes en lo relativo a la
interacción de las personas, con sus dos caras o dimensiones.
Este tipo de acción clínica
(derivada de la psicología) permite articular la participació=
n de
los actores sociales dentro de las distintas comunidades desde diferentes
perspectivas, logrando una mejor proyección del entorno y otorgando =
una
respuesta a los contextos sociales en los que se interviene. A manera de
reflexión se logra comprender que, la intervención psicosocia=
l es
aquella que busca construir y transformar una problemática social, c=
on
el fin de mejorar la misma, creando un espacio o ambiente de paz,
armonía y convivencia.
Esta acción terapéutica busca
orientar a los individuos, la familia y la comunidad tomando en cuenta las
necesidades de todos los grupos poblacionales como: niñas, niñ=
;os,
mujeres, hombres, jóvenes, adolescentes, adultos mayores. A criterio=
de Cerett y Pinzón (2014):
La intervención psicosocial suele
desarrollarse con el propósito de reforzar o transformar conductas
negativas en acciones positivas mediante programas clínicos destinad=
os a
la atención de población socialmente vulnerable o bien, a
través de programas destinados a la atención a situaciones de
crisis o emergencia social. (p. 93).
De allí, que se interprete que la
intervención psicosocial representa una terapia encargada de actuar =
en
las familias, amigos, instituciones y comunidades con el fin de alcanzar una
socialización efectiva, es decir, lograr una mejor combinación
entre los individuos, favoreciendo el cambio cognitivo, social y afectivo de
los mismos, consiguiendo, a través de estas dinámicas el
bienestar general de la población en general, tal y como lo plantea =
Zenitt (2017), al referir:
La intervención psicosocial es reconoci=
da
mundialmente como una disciplina innovadora o relativamente nueva, ya que es
multidisciplinar, a través de especialistas que estudien lo macro y =
lo
micro de cada situación problema, deshaciendo los estereotipos, para
darle paso a lo subjetivo, logrando así, trabajar con lo positivo de
cada situación. (p. 43).
Este señalamiento lleva a plantear que,=
la
intervención psicosocial es aquella que tiene como propósito =
la
búsqueda del bienestar de las personas, a través de terapias =
de
cambio social, las cuales son llevadas a cabo, mediante el aporte de especialistas quienes
deberán establecer un contexto apropiado y beneficioso, el cual gene=
re
diálogos dentro de los que se reconozca y transforme su realidad;
utilizando para ello el psicoanálisis como medida clínica que
permita conocer el origen de dicha conducta o situación.
En la misma línea de ideas, la
Organización Mundial de la Salud (OMS (2014), declara: en las
intervenciones psicosociales se deben considerar tres niveles:
El primero referido a la prevención
primaria, pretende brindar oportunidades para el desarrollo humano y
académico y abarca acciones positivas, relacionadas con el bienestar=
, el
desarrollo de hábitos de estudio, el desarrollo de competencias en
matemáticas, lenguaje, ciudadanas, etc. El segundo destinado a la
prevención secundaria, corresponde a la atención de una
problemática específica que afecte a un grupo determinado y q=
ue
se encuentre en riesgo mayor. Y el tercero dirigido a la prevención
terciaria, la cual se considera como atención de casos que requieran=
un
acompañamiento para la mejora de su calidad de vida, cuando se enfre=
nte
a un caso grave de enfermedad o a un problema de riesgo social. (p. 12).
Por todo esto, se entiende que cuando se habla=
de
intervención psicosocial se hace referencia a la puesta en
práctica de un modelo que se fundamenta en el psicoanálisis q=
ue
tiene como propósito identificar la causa un origen de un problema o
situación específica, con el fin de generar un cambio social,=
el
cual se encuentra relacionado con el desarrollo de recursos de la comunidad
donde se interviene.
Actuación de la familia en entornos
educativos
“La familia es la base princi=
pal
para el crecimiento y desarrollo del estudiante, ya que ésta provee =
como
primera institución los valores, principios, educación para q=
ue
el individuo logre la integración dentro de la sociedad”. (Gue=
rra
y Lanco, 2014, p. 243). Esto lleva a plantear que, es en la familia donde se
establecen los primeros y más importantes vínculos y, a
través de ella, la niña y el niño incorporan las pauta=
s y
hábitos de su grupo social y cultural, desarrollando los primeros
aprendizajes y realizando sus primeras contribuciones como integrantes acti=
vos.
Del mismo modo, Herrera (2015), expone:
La familia es considerada la institución
más importante para el desarrollo integral del niño(a) y
adolescente ya que mediante ésta los niños(as) crecen d&iacut=
e;a
a día adquiriendo aprendizajes que lo ayudan a evolucionar y madurar
para luego ser insertado en la sociedad. Asimismo, cabe destacar que la esc=
uela
debe apoyar la gran tarea que tiene la familia en la formación de sus
hijos e hijas. (p- 187).
Por consiguiente, la familia se concibe como u=
na
organización en donde se refuerzan los valores como: el poder; la
intimidad; la autonomía, la confianza y la habilidad para
comunicación son partes vitales que fundamentan nuestra forma de viv=
ir
en el mundo. La vida de la familia depende de la compresión de los
sentimientos y necesidades subyacentes a los acontecimientos familiares
cotidianos. En el mismo orden, Becerra (2012), describe:
La familia es el pilar fundamental donde el
niño o niña crece y se desarrolla ya que a través de la
enseñanza de los padres los hijos aprenden a desenvolverse primerame=
nte
con los seres más cercanos ofreciendo un nuevo contexto donde
aprenderá a convivir con los demás, a ser tolerante, amigo,
solidario, donde aprenderá nuevos hábitos a parte de los
enseñados en el hogar. (p. 87)
De acuerdo con esto, la familia puede ser
considerada como “un grupo de interacción social que se encuen=
tra
en constante evolución”. (Céspedes, 2016, p. 38). Este
órgano o núcleo familiar, centra sus relaciones en lazos de
convivencia, posibilitando o no, el desarrollo integral de quienes la confo=
rman
debido a que en ella se identifican los vínculos existentes con los
demás contextos de la sociedad como son el cultural, económic=
o,
social y el político.
Este núcleo de interacción social
representa una de las instituciones presentes en las sociedades y con mayor
antigüedad, su integración y buen funcionamiento es necesario p=
ara
el buen funcionamiento de la sociedad, pues de su actuar y conformaci&oacut=
e;n
depende la actuación de sus miembros en la educación y cualqu=
ier
labor profesional, siendo sus valores y actuaciones culturales indispensabl=
es
para poder alcanzar una convivencia social.
Con base a esto, Santelli=
z
(2014), refiere que, la familia representa una base de apoyo en la cual se
depositan las “posibilidades de crecimiento y superación de las
adversidades de las personas; esto, debido a que es este núcleo inte=
gral
el encargado de brindar los valores que permitirán a sus miembros
enfrentar una sociedad mediante normas verdaderas de convivencia”. (p.
47). De ahí, que de manera particular la Constitución
Política de Colombia (1991), refiera en su artículo 5 “=
el
Estado reconoce, sin discriminación alguna, la primacía de los
derechos inalienables de la persona y ampara a la familia como
institución básica de la sociedad”.
Asimismo, la Constitución Políti=
ca
de Colombia (1991), en su artículo 42 “alude que la familia es=
el
núcleo fundamental de la sociedad, se constituye por vínculos
naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y u=
na
mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de
conformarla”. Entiéndase a través de este mandato que, =
uno
de los múltiples deberes que le atañen al Estado en su
función Constitucional, garantista y protectora de derechos reconoci=
dos
tanto a nivel interno como internacional, es el de brindar a las familias
herramientas suficientes que les permita fundamentar sus dinámicas y
pautas de interacción con base en los principios de una educaci&oacu=
te;n
en derechos humanos.
Con base en lo mencionado, Contreras (2013),
plantea: es necesaria la integración familia escuela comunidad, ya q=
ue
con esta fusión “mejoraría la relación con los
demás, es decir, padres-hijos, docente-estudiante y con el resto de
individuos con quienes convive de manera efectiva en función de su
calidad de vida”. (p. 165). Según el autor, esta unión =
se
puede establecer mediante la participación activa del representante =
en
la educación de su hijo, a través de actividades planificadas=
por
el docente. con el fin de dar a conocer la importancia que ellos tienen par=
a el
pleno desarrollo integral de su representado. En suma, de esta opinió=
;n,
Espinoza (2014), refiere:
El vínculo escuela-familia-comunidad se
define como una forma intencional y consciente de comunicación,
interacción relación y cooperación inherentes a un pro=
ceso
educativo dicha relación sinérgica parte de la necesidad de
complementar de manera efectiva los objetivos educativos y pedagógic=
os
propuestos para el adecuado desarrollo de la personalidad, la creatividad y=
la
adopción de habilidades de los niños, niñas y
adolescentes, a través de diferentes métodos que requieren
responsabilidad, compromiso, comunicación permanente efectiva y afec=
tiva
logrando así armonizar los intereses de la familia, la escuela la
comunidad como creativos de participación y corresponsabilidad. (
Lo referido lleva a comprender que la familia =
y la
escuela son las dos instituciones más importantes para el desarrollo
humano. La forma como ambas instituciones se relacionan mejorará
indudablemente el desarrollo integral del educando. Para ello, es importante
que se tomen en cuenta que debe existir una comunicación permanente
entre los padres y los docentes, donde exista la confianza para ayudarse de
manera mutua ya que se persigue el mismo fin, como es la construcció=
n de
un ser pleno, equilibrado, con sentido de pertenencia, valores, y principio=
s.
Conforme a esto, Vera (2017), indica “las
relaciones entre padres y maestros tienen que ser cordiales y amistosas para
poder llegar a un acuerdo en cuanto a objetivos, criterios de educaci&oacut=
e;n
y trato con los niños, con el fin de que disfruten de su infancia y
construyan una personalidad equilibrada (p.211)=
. Esto
confirma que, sí existe una buena relación entre padres y
maestros se estará promoviendo de manera efectiva el pleno desarrollo
del estudiante y a su vez generará que los niños se sientan
más motivados en el proceso de enseñanza-aprendizaje gracias a
que observan en sus padres mayor preocupación por lo que ellos hacen=
en
la escuela.
La Familia y su participación en la Esc=
uela
La familia es una unidad de producción =
de
recursos humanos, que funciona con relativa autonomía en las primeras
etapas de formación de los niños y cuya labor se acopla
posteriormente a la del sistema educativo. Según Álvarez (201=
7),
en el “seno de la familia se desarrollan significados y expectativas
alrededor de las destrezas y competencias que el niño debe adquirir&=
#8221;
(p. 76).
Es decir, que los padres como formadores de sus
hijos conducen su proceso de desarrollo hacia la búsqueda de las
posibles probabilidades que los pequeños tendrán en sus etapas
evolutivas siguientes, lo cual se convierte en un factor determinante para =
la
formación de conductas receptivas hacia el proceso de enseñan=
za y
aprendizaje desarrollado en los espacios escolares.
En el mismo orden de ideas Lobo (2014), analiz= a a la familia como una “unidad funcional donde establecen relaciones ent= re los miembros del sistema que permiten mantener su configuración e identi= dad, la complementariedad de las funciones, las expectativas y las normas que aseguran la supervivencia” (p. 51). Lo descrito lleva a comprender qu= e, las relaciones interfamiliares son el resultado de un proceso orientado hac= ia la acción de conformar en los niños una identidad plena, un desarrollo biopsicosocial ajustado a las informaciones que el núcleo familiar espera de él en su vida futura, propiciando con ello experiencias que conducen a formar, informar e instaurar comportamientos. <= o:p>
Con igual importancia Albornoz (2013), refiere=
que
“la familia es una institución donde ocurre el más vari=
ado
rango de conducta humana, amor, odio, violencia, ternura, toma de
decisiones” (p. 114). Por lo tanto, la conformación de las
relaciones padres – hijos tienen que estar basados en el respeto, amo=
r y
autoridad compartidos en forma equitativa, de manera que los hijos tengan la
oportunidad de ganar confianza y desarrollar destrezas que mejoren su inter=
acción
de forma gradual en el transcurso del tiempo.
Por esta razón, es necesario que el doc=
ente
establezca con los padres una relación sincera, transmitir la
sensación de que la labor del educador es necesaria; pero tambi&eacu=
te;n
se aprende mucho de ellos, además es importante informar a los padres
cuáles son los objetivos de la educación y cuán
indispensable es su participación para el logro de la misma que espe=
ra
de ellos la institución y a su vez que pueden esperar ellos de la mi=
sma.
Al respecto Salas (2015), plantea que “l=
os
docentes tienen una posición clave para ayudar al niño y sus
padres en el trabajo educativo que deben realizar en el hogar” (p. 45=
).
Es decir, que la labor del docente no escapa de la acción de informa=
r a
los padres sobre las necesidades de los niños, de esa forma se logra
establecer un binomio docente – padres y los escolares aprovechan esta
relación, pues mejoran considerablemente sus capacidades intelectual=
es
producto al apoyo que se les brinda en el hogar, fortaleciendo con ello las
informaciones obtenidas en la escuela.
Por ende, cuando se habla de nuevas formas de
aprender, se tiene que recurrir a la familia por ser ella la encargada de
conducir hacia una reflexión permanente del trabajo a desarrollar po=
r la
escuela. En consecuencia, los docentes como mediadores de una acción
pedagógica deben buscar mecanismos idóneos para hacer
partícipe del proceso enseñanza – aprendizaje a todos l=
os
miembros que conforman el núcleo familiar.
En razón de lo anterior, Hidalgo (2021)
plantea que “la familia y la escuela son dos vectores donde las
separaciones sólo llegan a afectar al aprendizaje de los estudiantes,
por lo cual su interacción debe ser constante para hacer cambios en =
los
niños” (p. 189). Es decir, cuando los padres y madres se aleja=
n de
sus funciones de orientadores en el proceso de aprendizaje de sus hijos se
presentan situaciones problemas las cuales deben ser tratadas por la escuel=
a en
una perfecta conexión con la familia.
De allí, que Ríos (2020), plantea
“la cooperación familiar es fundamental en el desarrollo de
actividades pedagógicas que le permitan al educando organizarse y
aprender en base a sus propias experiencias” (p.=
118).
Es decir, que la enseñanza, a través del uso de la
cooperación de los padres y madres permite que el alumno se organice=
y
participe activamente en la realización de las actividades a cumplir=
.
Por otra parte, Gettz
(2018) conceptualiza la interacción de la familia con el aprendizaje
“como una asociación de personas con intereses y necesidades
comunes fundamentadas en normas de convivencia familiar” (p.87). A través de ello se logra entender que,=
las
conexiones de la familia con el trabajo educativo, ponen al niño y
niña en contacto con conocimientos básicos, pues se exalta la
personalidad del individuo, cuestión que permite formar ciudadanos c=
on
una actitud participativa y solidaria que ayuda a establecer un orden socia=
l,
justo y democrático.
Dentro de esta perspectiva, se puede decir que=
la
familia como cualquier
organización social, debe estar sujeta a una constante
transformación, buscando la concordancia entre sus miembros y la
sociedad, de esa forma se podrá llegar a la solución de los
problemas en las comunidades, al entender al ambiente familiar como un espa=
cio
donde emerge la participación y organización conduce a darle =
su
existencia dentro del contexto pedagógico, permitiendo con ello que =
los
alumnos, docentes, padres y representantes; interactúen en base a la
participación grupal.
DISCUSIÓN
La educación viene a representar para t=
odos
los individuos un espacio de importancia para recibir atención
pedagógica y orientación en aquellos comportamientos o
situaciones que la ameritan, de este modo, se logra formar un ser sociable =
apto
para convivir e interactuar con otros sujetos, donde se fije una
actuación acorde a su edad, ofrezcan experiencias socio
–educativas cónsonas a sus necesidades, intereses, habilidades=
y
destrezas; para lo cual, cada educador requiere del apoyo de los padres, ma=
dres
o adultos significativos como actores básicos en el desarrollo
socio-emocional durante
Por consiguiente, cuando se habla de la
importancia que tiene la familia en los procesos de aprendizaje del estudia=
nte
se debe, en primer lugar, hacer referencia a la relación familia -
escuela; la cual, históricamente, ha ido cambiando conforme ha cambi=
ado
la sociedad en su conjunto. Para Bonce (2007),
“las primeras escuelas mantenían una estrecha unión con=
la
comunidad; fue a principios del siglo XX, cuando las mismas comenzaron a
distanciarse”. (p. 198). Este planteamiento lleva a comprender
cómo la labor pedagógica con el tiempo ha ido
especializándose, volviéndose con ello, mucho más
compleja, destacándose en todo momento que, en sus inicios, los maes=
tros
enseñaban materias y utilizaban métodos alejados de la experi=
encia
de los padres y madres, quienes poco tenían que decir acerca de lo q=
ue
ocurría en las aulas.
En virtud de esto, es necesario que el docente mantenga relaciones abiertas con los padres, madres y adultos significativos como orientadores en aquellas manifestaciones expuestas por los estudiantes, las cuales requieren de una actuación adecuada en el ambiente famili= ar. Sólo a través de un trabajo mancomunado efectivo se tendr&aac= ute; la oportunidad de atender en forma operativa a los alumnos y establecer directrices propias para canalizar e introducir los cambios requeridos en su formación integral. Desde este punto de vista el estudio logra aport= ar aspectos importantes a los docentes, padres, madres y adultos significativo= s de estudiantes, quienes tendrán la oportunidad de conocer los resultados del trabajo para establecer acciones conductuales que faciliten el registro= de cambios en los alumnos, para así consolidar su desarrollo integral.<= o:p>
En efecto, el apoyo familiar dentro de los
contextos educativos permitirá establecer conductas que favorecen la
socialización y preparación integral de la comunidad estudian=
til,
beneficiando directamente a los educandos en el sentido que los cambios
registrados en sus hogares permitirán consolidar nuevos esquemas
comportamentales desde el punto de vista individual y colectivo, logrando c=
on
ello crear las condiciones para el desarrollo de un ambiente armónico
determinado por relaciones interfamiliares afectivas, de manera que se
produzcan lazos de amor, ternura, comunicación, entre los miembros
familiares y por ende cada escolar
logre observar nuevos comportamientos que harán posible
transformar los esquemas mentales construidos por efecto del modelaje.
CONCLUSIÓN
La Intervención Psicosocial, representa=
un
campo de acción que se encuentra ubicado en el ámbito aplicad=
o de
la Psicología Social. Esta modalidad tiene como propósito bus=
car,
a través de actividades conjuntas y previamente organizadas el biene=
star
de los individuos, entendido éste, a través del cambio social=
, ya
que la psicología lidera la búsqueda de nuevos y mejores
escenarios sociales y personales. Este tipo de modalidad actúa sobre=
las
redes sociales (familia, amigos, asociaciones, etc.) y su objetivo inmediat=
o es
conseguir una mejor combinación entre la dirección y la parti=
cipación
de los individuos en dichas redes sociales, favoreciendo el cambio cognitiv=
o,
social y afectivo del grupo.
En virtud de lo expuesto, se logra establecer =
que
uno de los principales retos que tiene la intervención psicosocial e=
n la
actualidad se centra en la incorporación de la familia a la escuela;
dicho propósito es necesario, pues&=
nbsp;
busca establecer que se consolide la integración entre estos =
dos
elementos, involucrando a padres y representantes en cada aspecto que compe=
te a
la formación académica de sus hijos, tomando en cuenta para e=
llo,
que la familia representa el primer centro educativo donde el individuo rec=
ibe
información, adquiriendo valores y hábitos que deberán=
ser
reforzados por la escuela.
De allí, que puede señalarse que=
la
intervención psicosocial, se basa en una terapia en las que los
participantes, en este caso (familia – docentes – estudiantes,
comunidad educativa), unidos con consultantes como terapeutas, analizan
mediante conversaciones basadas en el método de psicoanálisis=
, acerca
de un tema o problemática en particular, a fines de dar respuesta al
motivo que la originó. Entiéndase, a través de esta
apreciación que, este modelo de actuación que encierra la
psicología y lo social representa una actividad que tiene como final=
idad
prevenir, corregir o atenuar desajustes en lo relativo a la interacci&oacut=
e;n
de las personas, con sus dos caras o dimensiones.
En efecto, este tipo de acción
clínica (derivada de la psicología) permite articular la
participación de los actores sociales dentro de las distintas
comunidades desde diferentes perspectivas, logrando una mejor proyecci&oacu=
te;n
del entorno y otorgando una respuesta a los contextos sociales en los que se
interviene, lo que lleva a comprender que, la intervención psicosoci=
al
actúa construyendo y transformando&=
nbsp;
una problemática social, con el fin de mejorar la misma, crea=
ndo
un espacio o ambiente de paz, armonía y convivencia;
conceptualización ésta que conduce a definirla como una
herramienta eficaz para el apoyo familiar en entornos educativos
=
REFERENCIAS
Abello, H. (2017) Relaciones interpersonales e=
ntre
Escuela, Familia y Comunidad. Madrid: Morat
Albornoz, D, (2013). La familia y su labor en =
la
educación del niño en etapa escolar. Madrid. Editorial: Narce=
a
Albornoz, G. (2017). El Constructo Clima
Organizacional en la Integración Escuela Familia. Colombia. Revista
Interamericana de Psicología Ocupacional. Volumen 11.
Álvarez, G. (2017). Integración =
de
la familia – escuela (Trabajo Social). México. Editorial: Pax
Becerra, D. (2012). Caracterización y
elementos psicosociales que conforma la familia. Madrid: Ediciones San Pio X
Blatt, L. (2020). Relaciones interpersonales e=
ntre
Escuela, Familia y Comunidad. Madrid: Morat
Bonce, A. (2007). La vida familiar una
representación de experiencias significativas para los infantes.
México. Editorial: Continental.
Castillo, M. (2020) Intervención
psicosocial: programas y experiencias. Madrid. Editorial Popular.
Cerett, I. y Pinzón, M. (2014)
Interacciones pedagógicas y socializadoras entre la Familia Escuela y
Comunidad. Madrid: Pax
Chirinos, L. (2020). La Integración fam=
ilia
– escuela: una Estrategia para el mejoramiento de la convivencia esco=
lar.
Trabajo de grado no publicado. Universidad Pedagógica Experimental
Libertador
Cloid, A. (2016) Integración familia
– escuela en el desarrollo escolar.&=
nbsp;
México. Limusa Noriega Editores
Constitución Política de Colombia
(1991). Artículo 42. Recuperado de https://www.ramajudicial.gov.co/documents/10228/154747=
1/CONSTITUCIONInteriores.pdf/8b580886-d987-4668-a7a8-53f026f0f3a2
Contreras, R. (2013). Interacciones
pedagógicas y socializadoras entre la Familia Escuela y Comunidad. Madrid: Pax=
span>
De Leo, H.&nb=
sp;
(2018). Actitudes que asumen los Padres para integrarse con el proce=
so
educativo de sus hijos. Trabajo Especial de Grado. Universidad de Guayaquil=
en
Ecuador
Espinoza, S, (2014). La familia como mediadora=
de
la Educación Social. En: Diccionario de Ciencias de la Educaci&oacut=
e;n.
Madrid: Paulinas.
Galaz, S. y Guarderas, B. (2016) Valores
Formativos y Pedagógicos para una enseñanza Prospectiva. Madr=
id.
Editorial: Narcea
Guerra, V. y Lanco, P. (2014). Psicoterapia
familiar conjunta con la enseñanza escolar. México: Editorial=
La
Prensa.
Guettz, C. (2018). La Familia Centro de
Formación de Conductas Operativas. Revista Pedagógica. Colomb=
ia
Herrera, V. (2015). Relaciones Humanas y
participación del tutor en el Núcleo Familiar. México:
Editorial Pax
Hidalgo, P. (2021). Responsabilidad Social de = la familia en el ámbito escolar. México. Editorial: Continental<= o:p>
Hurtado, J. (2012). Metodología de la
Investigación. Enfoques y Métodos para el desarrollo de Proye=
ctos.
México: Limusa
Kuder. G. (2012) methods and techniques of
research in education. Nueva York: Signet (New American Librar=
y)
Lobo, V, (2014). Los Grupos de Trabajo (famili=
as)
en las Instituciones Educativas. México. Editorial: Continental
Matheson, E. (2011) Data =
collection
techniques. Nueva York: Longman. Tercera
edición.
Medina, G, (2017). La familia y su incidencia =
en
la formación de individuos con valores. México. Editorial:
Trillas
Narváez, W. (2018) El papel de la famil=
ia
en la Educación. Trabajo de Grado no publicado realizado en la
Universidad Internacional de la Rioja. España=
span>
Norpoth<=
/span>, R. (2012) Met=
hods
and techniques for collecting and selecting information. Oxford: Pergamon
Press, p. 317.
Norton, C (2010) Descriptive studies. Ameri=
can
Sociological Review, vol. 30, pp. 97-103
OMS (2014) Participación Familiar en la
Escuela: Dilemas y Perspectivas para una enseñanza de calidad Centro
Latinoamericano para el Desarrollo: Caracas
Piñero, J. y Huerta, B. (2015) Estrateg=
ias
de vinculación entre la familia y la escuela. México,
México DF.
Reynolds, W. (2013) Research method, approa=
ch
and paradigm. University of Illinois Press.
Ríos, F. (2020). La familia y su
participación en el fomento de Relaciones Humanas significativas del
niño. México. Editorial: Continental
Sallaz, D. (2015). Estrategias de
vinculación entre la familia y la escuela. México, Méx=
ico
DF.
Santelliz, R. (2014). Intervención de la
familia en la formación social y cognitiva del niño. <=
span
style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;mso-fareast-f=
ont-family:
Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto;mso-ansi-language:EN-US'>Caracas: Editor=
ial Galac.
Selltiz<=
/span>, and Jahoda,
(2010) Mechanisms and processes for scientific inquiry. Serie
‘Quantitative Applications in the Social Sciences”. P. 73
Shepard, J. and Romney, M. (2011) Documenta=
tion
and research techniques. Nueva York: Seminar Press
Siesna, V. (2018) Situación actual de =
la
educación en países latinoamericanos. Artículo Informa=
tivo
de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Caracas Venezuela. (p. 4 – 22)
Suárez, C. y Venegas, D. (2020).
Estrategias de vinculación entre la familia y la escuela.
Van D, and Meyer, W. (1984). Manual of
educational research techniques. México, D.E:
Editorial Paidós Mexicana. Second reprint.
Vera, M. (2017). Participación Activa de los Padres/ Madres en la educación México: Editorial Trillas<= o:p>
Vieira, F. (2017). Disposición de los
Padres y Representantes para Participar en las Actividades Escolares
Artículo Informativo de la Facultad de Humanidades de la Universidad
Nacional de Perú. Tomo I. VOL II. p. (5 – 34)
Wright, R. (1979). Quantitative methods
Zaavedra, O. (2021). Fundamentos pedagóg=
icos
que sustentan la educación de Calidad. México: Trillas
Zenitt, P. (2017) La familia como núcl=
eo principal
en la formación del niño México. Editorial:
Síntesis
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Cien=
cias
Sociales y Humanidades, publicados en este sitio está disponible=
s
bajo Licencia Creative Commons
.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidad=
es,
Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-385=
5,
diciembre, 2025, Volumen VI, Número 6 p 1679.