MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DC6F42.623DE360" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DC6F42.623DE360 Content-Location: file:///C:/8F59508E/1584_GastelumRoman.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="windows-1252"
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i6.5040
Causas de la apatía por el aprendizaje en los estudiantes del nivel
superior de la Facultad de Contaduría y Administración de Empresas
Causes of apathy toward learning among upper-level students in the <=
span
class=3DSpellE>Facultad de Contaduría y =
Administración de Empresas
Juan Andrés Rive=
ra
Hurtado
juanandresrivera@fca.uas.edu.mx
https://orcid.org/0009-0007-5775-6=
166
Universidad Autónoma de Sinaloa
Culiacán − México
Berenice del Car=
men
Bueno Amarillas
bcbueno@cobaes.edu.mx
https://orcid.org/0009-0008-0338-3=
592
Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa
Culiacán − México
Blanca Leonor Gastélum Román
https://orcid.org/0009-0002-8697-7471
Universidad Autónoma de Sinaloa
Culiacán − Méx=
ico
Brenda Guadalupe López Castro
brendaglopez@uas.edu.mx
https://orcid.org/0009-0008-7493-5059
Universidad Autónoma de Sinaloa
Culiacán – México
Elizabeth Ortiz Real
elizabethortizreal@gmail.com
https://orcid.org/0009-0002-6913-8414<= o:p>
Universidad Autónoma de Sinaloa
Culiacán − Méx=
ico
Artículo
recibido: 16 de agosto de 2025. Aceptado para publicación: 17 de diciembre =
de
2025.
Conflictos
de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La apatía académica entre estudiantes universitarios, especialmente e=
n la
Facultad de Contaduría y Administración de Empresas de la UAS, se ha conver=
tido
en un desafío creciente. Este fenómeno no se reduce a un simple desinterés,
sino que refleja una desconexión profunda entre el alumno y el sentido del
aprendizaje. Desde un enfoque teórico que considera el modelo de Biggs y
perspectivas humanistas, se entiende que la apatía se manifiesta en lo
conductual, cognitivo y emocional. Entre las causas destacan planes de estu=
dio
poco relevantes, métodos centrados en la memorización y evaluaciones que
privilegian resultados sobre procesos. Todo ello genera aburrimiento,
frustración y pérdida de motivación. La educación, al enfocarse en lo técni=
co,
olvida con frecuencia la dimensión humana, lo que limita la experiencia
formativa. Para revertir esta situación, se propone humanizar la enseñanza,
conectar los contenidos con la vida real, despertar la curiosidad y reconoc=
er
el error como parte del aprendizaje. Estas acciones no sólo buscan mejorar =
el
rendimiento, sino devolver al conocimiento su carácter transformador,
recuperando el “latido” esencial del aprendizaje. El reto implica a docente=
s,
instituciones y estudiantes, quienes deben reconstruir juntos el vínculo en=
tre
saber y sentido, para que la educación vuelva a ser una experiencia
significativa y viva.
Palabras clave:<=
/span> apatía
académica, motivación estudiantil, humanización educativa, metodologías de
enseñanza
Abstract
The academic apathy among university
students, particularly at the Facultad de Contaduría y Administración de Empresas de la UAS, has become an increasing challeng=
e.
This phenomenon is not simply a matter of disinterest, but reflects a deep
disconnection between the student and the meaning of learning. From a
theoretical perspective that considers Biggs' model and humanistic viewpoin=
ts,
apathy is understood to manifest itself behaviorally, cognitively, and
emotionally. Among the causes, the most notable are irrelevant curricula,
methods focused on memorization, and assessments that prioritize results ov=
er
processes. All of this generates boredom, frustration, and a loss of
motivation. Education, by focusing on the technical aspects, often neglects=
the
human dimension, limiting the formative experience. To reverse this situati=
on,
it is proposed to humanize education, connect content to real life, spark
curiosity and recognize mistakes as part of the learning process. These act=
ions
aim not only to improve performance, but to restore the transformative natu=
re
of knowledge, reclaiming the essential "heartbeat" of learning. T=
he
challenge involves teachers, institutions, and students, who must work toge=
ther
to rebuild the connection between knowledge and meaning, so education becom=
es a
meaningful and living experience once again.
Keywords: academic apathy, student motivation, educational humanization, teach=
ing
methodologies
<= o:p>
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<= o:p>
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Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamerica=
na
de Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está disponibles
bajo Licencia Creative Commons.=
C=
ómo
citar: Rivera Hurtado, J. A., Bueno
Amarillas, B. del C., Gastélum Román, B. L., López Castro, B. G., & Ort=
iz
Real, E. (2025). Causas de la apatía por el aprendizaje en los estudiantes =
del
nivel superior de la Facultad de Contaduría y Administración de Empresas. <=
i>LATAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (6), 2073 – 20=
83.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i6.5040
INTRODUCCIÓN
En
la actualidad, se observa una creciente de apatía al aprendizaje en estudia=
ntes
del nivel superior, particularmente en los grupos 2 y 3 del turno vespertin=
o de
la Unidad Académica de la Facultad de Contaduría y Administración de Empres=
as.
Esta desmotivación se refleja en conductas como la baja participación en cl=
ase,
el poco rendimiento académico, distracciones constantes y la falta de
compromiso con tareas y proyectos escolares. Esta actitud puede ser entendi=
da
como una manifestación de desinterés, pero también podría estar vinculada a=
la
apatía.
De
acuerdo con Marin (1991), la apatía es un síndrome neuropsiquiátrico
caracterizado por una falta de motivación primaria, es decir, una pérdida de
impulso interno que no puede explicarse por causas emocionales o cognitivas=
. En
este contexto, la falta de interés que presentan los estudiantes puede
considerarse un componente clave de dicho síndrome, afectando
significativamente su disposición hacia el aprendizaje.
Desde una perspectiva más humanista, se plantea que el aprendizaje es un proceso profundamente personal, en el cual el individuo se transforma a través de experiencias significativas. Este enfoque destaca la importancia de un ento= rno educativo que escuche valores y respete al estudiante, promoviendo su curiosidad y motivación intrínseca. Cuando estas condiciones no están presentes, el proceso de aprendizaje pierde sentido, lo que puede contribui= r al desinterés y la desconexión emocional de los estudiantes con sus estudios.<= o:p>
Por
tanto, se vuelve necesario investigar las causas específicas de esta falta =
de
interés en los estudiantes universitarios, así como los factores internos y=
del
entorno que influyen en su motivación, con el objetivo de proponer estrateg=
ias
que fomenten un aprendizaje más significativo, humano y transformador.
Según
N.M Seel (2017), el aprendizaje es un viaje personal donde cada individuo
descubre, se equivoca, reflexiona y crece. No es sólo acumular información,
sino transformarse mediante experiencias vivas, emocionales y significativa=
s.
Es cuando sentimos curiosidad, nos movemos por nuestra propia motivación,
entendemos nuestras pasiones, conectamos con otros y creamos sentido. En un
entorno favorable donde se nos escucha, respetan nuestras inquietudes y se
valora quiénes somos, el aprendizaje enriquece tanto el conocimiento como el
corazón y el carácter.
Cuando
el aula deja de ser un espacio autentico y caen en la rutina, es normal que=
los
estudiantes se desconecten emocionalmente. Por lo tanto, esta investigación
busca comprender las causas de la apatía en el aprendizaje que es lo que
influye en ellos para la motivación y relación con su educación, en donde se
convierta en oportunidad de crecimiento aprendizaje y no como un problema. =
Por
lo cual se plantea lo siguiente: ¿Cuáles son las causas que influyen en la
apatía por el aprendizaje en los estudiantes del tercer semestre, grupos 2 =
y 3
del turno vespertino de la Facultad de Contaduría y Administración de Empre=
sas
de la Universidad Autónoma de Sinaloa?
Esta
investigación se plantea los siguientes objetivos, valorar las causas que
ocasionan la apatía por el aprendizaje en los estudiantes del tercer semest=
re
del nivel superior de la facultad de contaduría y administración de empresa=
s de
la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Analizar
los factores internos y externos que contribuyen a la apatía por el aprendi=
zaje
en los estudiantes del nivel superior de la facultad de contaduría y
administración de empresas de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Determinar
el impacto de las causas en el rendimiento académico y la motivación de los
estudiantes durante el semestre.
¿Cuáles
son las causas que influyen en la apatía por el aprendizaje en los estudian=
tes
del tercer semestre, grupos 2 y 3 del turno vespertino de la Facultad de
Contaduría y Administración de Empresas de la Universidad Autónoma de Sinal=
oa?
¿Qué
tipo de experiencias promueven actitudes apáticas en los estudiantes del te=
rcer
semestre, grupos 2 y 3 del turno vespertino de la Facultad de Contaduría y =
Administración
de Empresas de la Universidad Autónoma de Sinaloa?
Esta
investigación se justifica por conveniencia (Sampieri, 2018) pues servirá p=
ara
comprender las causas de la apatía estudiantil e identificar los factores
personales, familiares, sociales y académicos que la provocan y por relevan=
cia
social (Hernández-Sampieri, 2018) ayudando a los estudiantes, quienes podrán
recibir atención más adecuada a sus necesidades emocionales y educativas; l=
os
docentes, que contarán con información útil para adaptar sus estrategias
pedagógicas; y las autoridades educativas, que podrán implementar políticas=
y
programas de apoyo más efectivos.
Implicaciones
practicas (Hernández-Sampieri, 2018) ya que permite abordar la apatía
estudiantil que afecta el rendimiento académico y emocional de los
universitarios. Al identificar sus causas, se pueden diseñar estrategias
efectivas para mejorar la motivación, participación y desempeño. Además, sus
resultados pueden aplicarse a diversos problemas educativos como la deserci=
ón,
el bajo compromiso y la escasa interacción, sirviendo de base para implemen=
tar
programas de apoyo psicológico, tutorías personalizadas y metodologías más
empáticas adaptadas a las nuevas realidades de los estudiantes.
DESARROLLO
John
Biggs, reconocido por su enfoque en la alineación constructiva, propone que=
la
calidad del aprendizaje universitario se maximiza cuando existe una clara
congruencia entre los objetivos de aprendizaje, las actividades de enseñanz=
a y
evaluación. Su modelo, conocido como 3P (Presagio, Proceso, Producto),
considera:
En
primer lugar, el presagio hace referencia a los factores que influyen antes=
de
que el aprendizaje ocurra. Esto incluye, las características del estudiante,
como sus conocimientos previos, su nivel de motivación y sus experiencias, =
así
como elementos del entorno educativo, como los recursos disponibles y el cl=
ima
de aprendizaje que se genera en el aula.
Luego,
el proceso se refiere a las estrategias que el estudiante utiliza para
aprender. Estas pueden variar desde enfoques más superficiales, donde se bu=
sca
memorizar sin comprender, hasta estrategias profundas que implican una
verdadera comprensión y conexión entre ideas. También existe el enfoque
estratégico, donde el estudiante adapta sus métodos para obtener el mejor
rendimiento posible según las exigencias académicas.
Finalmente,
el producto representa los resultados del aprendizaje. Aquí se evalúa qué t=
anto
ha logrado el estudiante comprender, aplicar y analizar los contenidos
trabajados, reflejando el impacto de los factores previos y del proceso que=
ha
seguido.
Biggs,
destaca la importancia de diseñar entornos de aprendizaje que fomenten un
enfoque profundo en el aprendizaje, donde los estudiantes se involucren
activamente en la construcción de su conocimiento, en lugar, de simplemente
memorizar información.
El
aprendizaje, en el nivel universitario, se entiende como un proceso dinámic=
o y
profundo que va mucho más allá de memorizar datos o acumular información. En
este contexto, aprender implica desarrollar habilidades que permiten al
estudiante pensar críticamente, es decir, analizar, evaluar y sintetizar id=
eas
de manera reflexiva. También se busca que el conocimiento adquirido sea
significativo, lo que implica conectar lo nuevo, con lo que ya se sabe y
aplicarlo en situaciones reales y concretas.
Además,
el aprendizaje universitario promueve la autonomía, permitiendo que el
estudiante tome control de su propio proceso, aprenda a organizarse y se
autorregule. Otro aspecto clave es la metacognición, que se refiere a la
capacidad de ser consciente de cómo se aprende, identificar qué estrategias
funcionan mejor y ajustar el enfoque cuando sea necesario. Finalmente, este
proceso también está orientado al desarrollo de competencias profesionales,=
es decir,
aquellas habilidades y conocimientos que serán fundamentales para desempeña=
rse
con éxito en el ámbito laboral.
En
este proceso, el estudiante no es un receptor pasivo de información, sino un
agente activo que participa en la construcción de su propio aprendizaje. Se
espera que asuma la responsabilidad de su formación, que trabaje de manera
autónoma y que colabore con sus compañeros para enriquecer el conocimiento
colectivo. Además, se fomenta una actitud reflexiva, en la que el estudiante
evalúa constantemente su progreso y busca mejorar.
Por
su parte, el docente tiene un papel fundamental como guía y facilitador. Su
labor consiste, en crear un ambiente propicio para el aprendizaje, ofrecer
recursos adecuados y diseñar experiencias que motiven al estudiante a
involucrarse de manera profunda y significativa.
La
educación universitaria, enfrenta hoy una serie de desafíos que requieren
atención y adaptación por parte de las instituciones, docentes y estudiante=
s.
Uno de los más evidentes, es la diversidad del alumnado, ya que, cada
estudiante llega con distintas condiciones económicas, culturales, cognitiv=
as y
emocionales. Esto implica, que no todos tienen las mismas oportunidades ni =
de
aprender de la misma manera, por lo que es fundamental diseñar estrategias =
que
respondan a sus diferentes necesidades y estilos de aprendizaje.
Otro
reto importante, es la incorporación de la tecnología en el aula. Aunque las
herramientas digitales ofrecen grandes posibilidades para enriquecer el pro=
ceso
educativo, su uso debe ser intencional y pedagógicamente adecuado, para que
realmente favorezca el aprendizaje.
La
globalización, también plantea exigencias nuevas: los estudiantes deben est=
ar
preparados para desenvolverse en un mundo interconectado, competitivo y en =
constante
cambio. En este sentido, se vuelve esencial fomentar el aprendizaje a lo la=
rgo
de la vida, promoviendo la capacidad de adaptarse, actualizarse y seguir
aprendiendo más allá del aula.
Además,
se reconoce cada vez más la importancia de desarrollar habilidades blandas,
como la comunicación efectiva, el trabajo colaborativo y el liderazgo,
competencias clave para el éxito profesional y personal. Finalmente, persis=
te
el desafío de cerrar la brecha entre la teoría y la práctica, ofreciendo
experiencias educativas que conecten los contenidos académicos con situacio=
nes
reales, relevantes y aplicables en el entorno laboral.
La apatía académica, un fenómeno cada vez más
observado en instituciones de educación superior, se manifiesta, como un es=
tado
de desinterés profundo, una marcada disminución en la motivación y un
compromiso significativamente reducido hacia las actividades y
responsabilidades inherentes al ámbito académico (Fryer & Elliot, 2007).
Este estado no es simplemente una falta de entusiasmo pasajera, sino una
condición persistente que impacta negativamente el rendimiento y el bienest=
ar
del estudiante. Se caracteriza por la reducción notable del esfuerzo dedica=
do a
las tareas, una dificultad creciente para mantener la concentración, la
tendencia a evitar las actividades académicas y una ausencia generalizada de
entusiasmo por el proceso de aprendizaje en sí mismo (Pekrun, 2006).
La apat=
ía
académica, no solo se limita a la falta de participación en el aula o la
entrega tardía de trabajos. Implica una desconexión más profunda con el
significado y el propósito de la educación. Los estudiantes apáticos, a men=
udo
experimentan una sensación de alienación hacia sus estudios, sintiendo que =
el
contenido no es relevante para sus vidas o metas futuras. Esta percepción p=
uede
llevar a un ciclo vicioso, donde la falta de interés disminuye el esfuerzo,=
lo
que a su vez resulta en un rendimiento académico deficiente, reforzando así=
la
sensación de inutilidad y desesperanza (Eccles & Wigfield, 2002). Ademá=
s,
la apatía académica puede estar relacionada con una disminución en la
curiosidad intelectual y la exploración de nuevas ideas, limitando el
desarrollo personal y profesional del estudiante (Kashdan, Rose, & Finc=
ham,
2004). Es crucial comprender, que la apatía académica, no es un rasgo inher=
ente
del estudiante, sino una respuesta a una serie de factores complejos que
interactúan entre sí, incluyendo aspectos individuales, institucionales y
sociales.
La apatía académica, como concepto multidimensio=
nal,
ha sido abordada desde diversas perspectivas teóricas, cada una ofreciendo =
una
forma única para comprender sus manifestaciones y orígenes:
Desde la perspectiva conductual, la apatía acadé=
mica,
se evidencia a través de comportamientos observables que reflejan una
disminución en el compromiso y la participación. Esto incluye, una reducción
significativa en la participación activa en las clases, la entrega tardía o=
, en
algunos casos, la no entrega de tareas y proyectos, así como el absentismo
recurrente (Skinner, Wellborn, & Connell, 1990). Estos comportamientos =
son
indicadores claros de una desconexión con las expectativas y demandas del
entorno académico.
La perspectiva cognitiva, se centra en los proce=
sos
mentales y las creencias que subyacen a la apatía académica. Se manifiesta a
través de creencias negativas arraigadas sobre la utilidad y relevancia del
aprendizaje, la ausencia de metas académicas claras y significativas que
impulsen el esfuerzo, y una baja expectativa de éxito, lo que lleva, a una
sensación de impotencia y falta de control sobre los resultados académicos
(Wigfield & Eccles, 2000).
Desde el punto de vista emocional, se destaca el
papel de las emociones en la experiencia de la apatía académica. Se caracte=
riza
por la presencia de sentimientos intensos de frustración, ante los desafíos
académicos, aburrimiento crónico, durante las clases y actividades,
desesperanza, ante la posibilidad de mejorar el rendimiento y una falta de
conexión emocional con el contenido del curso y el proceso de aprendizaje en
general (Linnenbrink-Garcia &=
amp;
Pekrun, 2011). Esta desconexión
emocional, puede llevar a una sensación de alineación y desinterés
generalizado.
Es importante reconocer, que estas perspectivas =
no
son mutuamente excluyentes, sino que se complementan entre sí, para ofrecer=
una
comprensión más completa de la apatía académica. Un estudiante puede
experimentar apatía, debido a una combinación de factores conductuales,
cognitivos y emocionales, lo que, requiere un enfoque integral para abordar=
el
problema de manera efectiva.
La apatía académica, se manifiesta de diversas
maneras, afectando el comportamiento, los pensamientos y las emociones de l=
os
estudiantes. Comprender estas manifestaciones es crucial para identificar y
abordar el problema de manera efectiva.
Manifestaciones conductuales, los estudiantes
apáticos tienden a procrastinar y evitar las responsabilidades académicas, =
lo
que lleva, a la acumulación de trabajo y al aumento del estrés (Schraw,
Wadkins, & Olafson, 2007). Se puede observar una falta de interés en
participar en discusiones, hacer preguntas o contribuir al aprendizaje
colectivo (Fredricks, Blumenfeld, & Paris, 2004). La falta de esfuerzo y
compromiso se traduce en calificaciones bajas, resultados deficientes en
exámenes y una disminución general en el rendimiento académico (Hattie, 200=
9).
La falta de interés y motivación, puede llevar a la ausencia recurrente a clases y en última instancia, al abandono de los estudios (Rumberger &
Thomas, 2000).
Manifestaciones cognitivas, pensamientos
negativos y desvalorizantes sobre la utilidad de los estudios, los estudian=
tes
apáticos cuestionan la relevancia de los contenidos y su aplicación en el m=
undo
real, lo que disminuye su motivación para aprender (Dweck, 1986). Falta de
metas académicas claras y significativas, la ausencia de objetivos concreto=
s y
relevantes, dificulta la focalización del esfuerzo y la perseverancia ante =
los
desafíos (Locke & Latham, 1990). Baja autoeficacia y falta de confianza=
en
las propias habilidades, los estudiantes apáticos, dudan de su capacidad pa=
ra
tener éxito académico, lo que disminuye su disposición a esforzarse (Bandur=
a,
1997). Atribuciones negativas del fracaso, culpando a factores externos o a=
la
propia incapacidad, los estudiantes apáticos, tienden a atribuir sus fracas=
os a
causas fuera de su control, lo que refuerza la sensación de impotencia y
disminuye la motivación para mejorar (Weiner, 1985).
Manifestaciones emocionales, sentimientos
persistentes de aburrimiento y frustración ante las actividades académicas,=
los
estudiantes apáticos, experimentan una falta de interés y disfrute en el
proceso de aprendizaje, lo que genera, emociones negativas que dificultan la
concentración y el compromiso (Pekrun, Goetz, Titz, & Perry, 2002).
Ansiedad y estrés relacionados con las exigencias académicas, la presión por
cumplir con las expectativas y el temor al fracaso generan ansiedad y estré=
s,
lo que puede afectar negativamente el rendimiento y el bienestar emocional
(Spielberger, 1983). Sentimientos de desesperanza y falta de expectativas
positivas sobre el futuro académico, los estudiantes apáticos pierden la fe=
en
su capacidad para tener éxito y alcanzar sus metas, lo que disminuye su
motivación para esforzarse (Seligman, 1991). Falta de interés y entusiasmo =
por
el aprendizaje, mostrando una actitud pasiva y apática: los estudiantes
apáticos, carecen de la curiosidad y el entusiasmo necesarios para involucr=
arse
activamente en el proceso de aprendizaje (Ryan & Deci, 2000).
La apatía, se define como un estado generalizado=
y
persistente de falta de interés, entusiasmo y compromiso, que afecta múltip=
les
áreas de la vida académica del estudia=
nte
(Marin RS, 1996). No se limita a =
una
tarea o situación específica, sino que se extiende a todas las actividades
relacionadas con el aprendizaje. La apatía, implica una desconexión profunda
con el valor y el propósito de la educación, lo que dificulta la movilizaci=
ón
del esfuerzo y la búsqueda de soluciones.
La desmotivación se refiere, a una falta de impu=
lso
o incentivo para realizar una tarea específica, pero no necesariamente, imp=
lica
una falta de interés generalizado en el aprendizaje (Vallerand et al., 1992=
).
Un estudiante, puede estar desmotivado para estudiar una materia en particu=
lar,
pero seguir sintiendo interés y entusiasmo por otras áreas del conocimiento=
. La
desmotivación puede ser causada por diversos factores, como la falta de
relevancia del contenido, la dificultad de la tarea o la ausencia de
recompensas significativas.
El aburrimiento es un estado emocional transitor=
io
de falta de estimulación o interés en una actividad particular (Fisher, 199=
3).
Es una experiencia común, que todos los estudiantes experimentan en algún
momento, especialmente, cuando se enfrentan a tareas repetitivas o poco
desafiantes. El aburrimiento puede ser aliviado cambiando la actividad,
buscando nuevas formas de abordarla o encontrando un significado personal e=
n la
tarea.
La apatía, es un estado más profundo y generaliz=
ado
que la desmotivación y el aburrimiento. Mientras que la desmotivación se
refiere a una falta de interés en una tarea específica y el aburrimiento es=
una
emoción transitoria, la apatía implica una desconexión general con el valor=
y
el propósito del aprendizaje.
REFLEXIÓN
Hay
estudiantes que caminan por los pasillos de la universidad como fantasmas. =
Sus
cuerpos están presentes, pero su curiosidad se quedó en algún lugar del cam=
ino.
No es que no quieran aprender, es como si algo dentro de ellos se hubiera
apagado. Hoy se quiere hablar de eso que llamamos apatía académica, pero no
desde los fríos conceptos, sino desde la experiencia humana que todos podem=
os
reconocer.
Imaginen
por un momento a un joven que llegó a la universidad con esos ojos brillant=
es
que tenemos cuando empezamos algo nuevo. Pero con el tiempo, ese brillo se =
fue
opacando. Las clases comenzaron a sentirse como una obligación vacía, los
libros como pesados ladrillos de palabras sin sentido y los trabajos prácti=
cos
como trámites interminables. Esto no es simple flojera, es como si el coraz=
ón
del aprendizaje hubiera dejado de latir.
Cuando
se conversa con estos estudiantes, cuentan cosas como "esto realmente =
me
va a servir" o "siento que nada de lo que aprendo realmente se va
aplicar en la realidad". Sus palabras esconden una profunda desconexión
con el sentido mismo de la educación. Entregan trabajos a medias, faltan a
clases sin remordimiento y cuando están en el aula, los veo mirando por la
ventana como esperando que el tiempo pase más rápido.
Pero
¿Qué hay detrás de esta actitud? Según lo que se ha podido comprender, exis=
ten
tres dimensiones en este fenómeno:
En
su comportamiento, notamos que empiezan a postergar todo hasta el último mo=
mento.
Evitan participar en clase, como si prefirieran volverse invisibles. Poco a
poco, van dejando de hacer las lecturas, luego faltan a algunas clases, has=
ta
que la universidad se convierte en un lugar al que van por obligación.
En
sus pensamientos, aparece un diálogo interno que repite: "no soy
capaz", "esto no sirve para nada", "¿por qué me esfuerz=
o si
al final no va a cambiar nada?". Son como prisioneros de sus propias
dudas, convencidos de que el esfuerzo no vale la pena.
En
sus emociones, reina un cansancio peculiar no el del cuerpo, sino el del al=
ma.
Sienten aburrimiento crónico, frustración constante y, sobre todo, una espe=
cie
de vacío donde antes había ilusión por aprender.
Frente
a esta realidad, nosotros los educadores tenemos una responsabilidad enorme=
. No
se trata solo de transmitir conocimientos, sino de ayudar a reencontrar el
significado perdido. ¿Cómo? Diseñando actividades que conecten con sus vidas
reales, evaluando de manera que sientan que crecen con cada retroalimentaci=
ón y sobre todo, recordándoles constantemente por qué eli=
gieron
esta profesión.
La
verdadera batalla contra la apatía, no se gana con regaños o amenazas de
fracaso. Se gana reconstruyendo juntos el puente entre el aula y la vida, e=
ntre
los libros y sus sueños, entre las teorías y esas preguntas urgentes que la=
ten
en sus corazones.
En
definitiva, todos, profesores y estudiantes estamos en el mismo barco. Busc=
amos
que la educación sea ese espacio donde no solo acumulamos información, sino
donde nos reencontramos con las ganas de saber, de crecer, de transformarno=
s a
nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Donde el aprendizaje vuelva a ten=
er
alma.
CONCLUSIONES
Al
adentrarnos en el fenómeno de la apatía académica, descubrimos que su raíz =
no
yace en la falta de capacidad o interés inicial de los estudiantes, sino en=
la
progresiva desconexión entre su mundo vital y la experiencia universitaria.=
Las
preguntas que guían esta investigación nos revelan que la apatía es el
resultado de múltiples fracturas en el ecosistema educativo: currículos que=
no
dialogan con las realidades juveniles, metodologías que privilegian la memo=
rización
sobre la comprensión y evaluaciones que miden resultados, pero ignoran
procesos.
El
modelo de Biggs, nos enseña que el aprendizaje
significativo ocurre cuando existe una sincronía perfecta entre lo que el
estudiante trae consigo, cómo vive el proceso de enseñanza y qué logra
construir con ello. Cuando esta armonía se rompe, surge el vacío apático. N=
o es
casualidad, que el tercer semestre aparezca como un momento crítico: Es cua=
ndo
desaparece la novedad de los primeros ciclos y comienza a exigirse una
autonomía para la que muchos no han sido preparados.
Detrás
de cada caso de apatía hay historias silenciadas: jóvenes que llegaron con
sueños intactos pero que encontraron puertas cerradas a su curiosidad, ment=
es
brillantes que se apagaron ante la indiferencia del sistema, talentos que se
marchitaron por falta de nutrientes emocionales e intelectuales. La apatía =
es
el lenguaje del desencanto, la respuesta comprensible ante un sistema que a
veces prioriza los programas sobre las personas.
Pero
en esta realidad, hay también un camino de esperanza. La solución no está en
grandes reformas estructurales, sino en gestos cotidianos: el profesor que
detiene su clase para escuchar una duda, la evaluación que valora el error =
como
oportunidad de aprendizaje, el contenido que se conecta con las preguntas
urgentes de la vida real. Se trata de humanizar los espacios educativos, de
recordar que enseñamos a personas completas, con sueños, temores y
potencialidades.
Como
comunidad educativa, estamos llamados a tejer redes de significado que impi=
dan
que ningún estudiante se sienta invisible. Esto implica, repensar nuestras
prácticas, pero sobre todo, recuperar la esencia=
misma
de la educación: ese encuentro transformador, donde el conocimiento, deja de
ser una carga para convertirse en herramienta de liberación personal y
colectiva.
El
desafío de la apatía nos compete a todos: a los docentes, para que diseñemos
experiencias que enciendan la chispa de la curiosidad; a las instituciones,
para que creen ambientes acogedores donde cada voz importe; y a los
estudiantes, para que recuerden que su aprendizaje no es un trámite, sino la
construcción de su propio lugar en el mundo.
En
definitiva, vencer la apatía no se trata de obligar a los estudiantes a
aprender, sino de crear las condiciones para que vuelvan a enamorarse del
aprendizaje. Se trata de devolverle a la educación su capacidad de asombro,=
su
calidez humana y sobre todo, su poder para ayuda=
r a
cada joven a descubrir la mejor versión de sí mismo.
REFERENCIAS
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A. (1997). Autoeficacia: El ejercicio de control (Vol. 11). Freeman.
Biggs,
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