MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DC91E1.A9CDD3E0" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DC91E1.A9CDD3E0 Content-Location: file:///C:/0EAA9583/0023_GrbicGrbic.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
=
DOI: https://doi.org/ 10.56712/latam.v7i1.5256
Neuropedagogía y trastorno del espectro autista:
integración educativa y clínica desde la neurociencia, la
neuropsicología y la logopedia
Neuropedagogy and autism
spectrum disorder: educational and clinical integration from neuroscience,
neuropsychology, and speech and language pathology
Darinka Grbic Grbic
https://orcid.org<=
/span>/0000-0002-7509-6137
Universidad
Nacional de Costa Rica
San
José – Costa Rica
Artículo recibido: 25 de septiem=
bre
de 2025. Aceptado para publicación: 30 de enero de 2026.
Conflictos
de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
El Trastorno del Espectro Autista (TEA)=
es
una condición del neurodesarrollo de origen neurobiológico qu=
e se
manifiesta desde la infancia y se caracteriza por dificultades en la
comunicación social, patrones conductuales restrictivos y repetitivo=
s,
así como perfiles cognitivos y sensoriales heterogéneos. En l=
os
últimos años, el aumento en los diagnósticos de TEA ha
generado importantes desafíos tanto en el ámbito educativo co=
mo
en el ámbito clínico, demandando enfoques interdisciplinarios
basados en la evidencia científica. El presente artículo
desarrolla un análisis integrador desde la neur=
opedagogía,
la neuropsicología y la logopedia, proponiendo un modelo educativo -
clínico que articula la mediación pedagógica inclusiva=
con
la intervención terapéutica especializada. Se abordan las bas=
es
neuropsicológicas del TEA, las implicaciones en el lenguaje y la
comunicación, el rol de los Sistemas Aumentativos y Alternativos de
Comunicación (SAAC), la importancia de l=
as
funciones ejecutivas y la flexibilidad cognitiva, así como los aport=
es
de la innovación tecnológica y la inteligencia artificial en =
los
procesos de intervención. Desde una perspectiva de complejidad y
neurodiversidad, se destaca la necesidad de integrar ciencia, humanismo y
políticas públicas para mejorar la calidad de vida de las
personas con TEA y fortalecer los entornos educativos inclusivos.
Palabras clave: inclusión educativa, logopedia, neurodiversidad, neuropedagogía, neuropsicología, Trasto=
rno
del Espectro Autista
Abstract
Autism Spectrum Disorder (ASD)
is a neurodevelopmental condition of neurobiological origin that emerges in
early childhood and is characterized by difficulties in social communicatio=
n,
restricted and repetitive behaviors, and heterogeneous cognitive and sensory
profiles. In recent years, the increasing prevalence of ASD
diagnoses has posed significant challenges in both educational and clinical
settings, demanding interdisciplinary, evidence-based approaches. This arti=
cle
presents an integrative analysis from the fields of ne=
uropedagogy,
neuropsychology, and speech and language pathology, proposing an
educational–clinical model that articulates inclusive pedagogical
mediation with specialized therapeutic intervention. It addresses the
neuropsychological foundations of ASD, language=
and communication
impairments, the role of Augmentative and Alternative Communication Systems=
(AAC), executive functions and cognitive flexibility, =
as
well as the contributions of technological innovation and artificial
intelligence to intervention processes. From a complexity and neurodiversity
perspective, the article highlights the need to integrate science, humanism,
and public policies to improve the quality of life of individuals with ASD and to strengthen inclusive educational environme=
nts.
Keywords: inclusive education, neurodiversity, neuropedagogy, neuropsychology, speech and language
pathology, Autism Spectrum Disorder
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de
Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons.
Cómo citar: Grbic =
Grbic, D. (2026). Neuropedagog&i=
acute;a
y trastorno del espectro autista: integración educativa y clí=
nica
desde la neurociencia, la neuropsicología y la logopedia. LATAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 7 (1), 313 ̵=
1; 322.
https://doi.org/10.56712/latam.v7i1.5256
INTRODUCCIÓN
El Trastorno del
Espectro Autista (TEA) es una de las condiciones del neurodesarrollo con ma=
yor
impacto en los ámbitos educativo, clínico y social a nivel
mundial, actualmente. Se estima que su prevalencia ha aumentado de manera
significativa en las últimas décadas, no solo por un incremen=
to
real de casos, sino también por una mayor precisión
diagnóstica, ampliación de criterios clínicos y mayor
sensibilización social (Lord et al., 2020).
En Costa Rica y=
en
otros países de América Latina, este aumento en los
diagnósticos ha generado la necesidad de fortalecer diversidad de las
terapias y modelos de atención que trascienden la mirada exclusivame=
nte
clínica y pedagógica, promoviendo abordajes integrales,
interdisciplinarios, innovadores, creativos, que consideren a la persona con
TEA en su totalidad, dentro de su contexto familiar, dentro de su contexto
educativo y dentro de su contexto comunitario.
Desde esta
perspectiva, la logopedia, la neuropedagogía y
la neuropsicología, se presentan como disciplinas clave para compren=
der
el funcionamiento cerebral, los procesos de aprendizaje y las dificultades
comunicativas asociadas al TEA, permitiendo diseñar estrategias de
intervención más ajustadas a las necesidades individuales esp=
ecíficas.
Este artículo propone un enfoque educativo - clínico integrad=
o,
sustentado en la neurociencia y en el paradigma de la complejidad, que busca
contribuir a la mejora de la calidad de vida y a la inclusión real de
las personas con TEA.
Para optimizar =
el
proceso de aprendizaje de personas con TEA, en autonomía e
integración social, el profesional educativo necesita aprender las
habilidades requeridas y saber evaluar el estudiante, valorar su
condición en el aula, descubrir cuáles son sus fortalezas y
cuáles son sus oportunidades de mejora, respetar su propio ritmo y
diversos estilos de aprendizaje, diseñando y poniendo en prác=
tica
adaptaciones curriculares específicas y eficaces para cada uno de el=
los.
Sin duda alguna, una tarea sumamente compleja y retadora a la vez, pero una
actuación constante que permitirá a cada uno de nuestros
estudiantes una integración educativa cumplida de forma exitosa. La
mejora continua de la calidad de vida constituye una condición esenc=
ial
para el desarrollo pleno y satisfactorio de todas las personas, en cualquier
etapa de su ciclo vital (OMS, 2015).
<=
i>DESARROLLO
<=
span
lang=3Des-419 style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;
mso-fareast-font-family:Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto'>Bases
neuropsicológicas del Trastorno del Espectro Autista
El TEA se
caracteriza por alteraciones en la conectividad cerebral y en la
organización funcional de diversas redes neuronales implicadas en la
cognición social, la comunicación y la regulación
conductual. Estudios de neuroimagen han evidenciado diferencias en la
conectividad funcional entre regiones frontales, temporales y límbic=
as,
lo que influye en procesos como la teoría de la mente, la empat&iacu=
te;a
cognitiva, la atención conjunta y la flexibilidad cognitiva (Frith &=
amp;
Happé, 2005; Pellic=
ano
& Burr, 2012).
Desde la
neuropsicología, se reconoce que las personas con TEA presentan perf=
iles
cognitivos heterogéneos, con fortalezas específicas (memoria
visual, pensamiento lógico, atención al detalle) y dificultad=
es
en funciones ejecutivas como la planificación, la inhibición
conductual y la flexibilidad mental. Estas características influyen
directamente en el aprendizaje y en la adaptación a contextos educat=
ivos
estructurados.
La Flexibilidad
Cognitiva o Shifting, es la capacidad que tiene
nuestro cerebro para adaptar nuestra conducta y nuestro pensamiento a toda =
una
serie de situaciones novedosas, como por ejemplo darnos un aviso en caso de=
que
lo que estamos haciendo no funciona, o ha dejado de funcionar y, por tanto,
debemos transformar nuestra conducta y nuestro pensamiento para poder
adaptarnos al cambio.
La flexibilidad
cognitiva tiene un papel importante en el aprendizaje y capacidad de
resolución de diversos problemas complejos, permitiéndonos ca=
ptar
la información del ambiente, encontrar una solución, definir =
la
estrategia y responder de forma flexible, adaptando nuestra conducta a los
cambios y requerimientos de la situación.
Una persona con buena Flexibilidad Ment=
al o
Shifting destacó por las siguientes
características:
● &nb=
sp;
Nos permite adaptarnos rápidamente a los cambios=
.
●
Nos ayuda a tolerar los cambios.
● Nos ayuda en la ejecución de distintas tareas. <= o:p>
●
Nos ayuda a generar alternativas.
●
Nos ayuda a comportarnos adecuadamente en cada
situación.
●
Nos ayuda mirar desde diferentes puntos de vista
●
Nos ayuda a mirar diferentes perspectivas.
●
Nos ayuda a encontrar soluciones específicas.
●
Nos ayuda a tolerar errores.
Lo contrario a la Flexibilidad Mental se presenta en forma de Rigid=
ez
cognitiva muy experimentada en los adultos mayores y en algunos trastornos
neuropsiquiátricos, como por ejemplo: Tra=
storno
de déficit de atención, Hiperactividad, Esquizofrenia, Trasto=
rno
obsesivo - compulsivo (TOC), Trastorno del espectro autista (TEA), Trastorn=
os
de la alimentación, Traumatismos craneoencefálicos (TCE), etc.
Neuropedagogía, neurodiversid=
ad e
inclusión educativa
Antes de la
aparición del DSM-5, Manual diagnóstico y estadístico =
de
los trastornos mentales, en inglés Diagnostic=
span>
and Statistical Manual of<=
/span>
Mental Disorders (DSM) de la Asociación
Psiquiátrica de los Estados Unidos (American Ps=
ychiatric
Association), este sistema de clasificaci&oacut=
e;n se
centraba más en las clasificaciones o categorías descriptivas,
olvidando las diferencias específicas de cada uno de los individuos.=
El nuevo manual, por el contrario, atie=
nde
a cuestiones de intervención y se centra en la “Persona”,
haciendo una división de los niveles:
● &nb=
sp;
Nivel I: Personas que necesitan ayuda.
●
Nivel II: Personas que necesitan ayuda notable.
●
Nivel III: Personas que necesitan ayuda muy notable.
Dado la presencia de la combinación única de
síntomas que presenta cada caso específico, a veces, puede ser
muy difícil determinar de forma precisa el grado o el nivel de TEA. =
En
algunos casos los primeros signos de Trastorno del Espectro Autista se pued=
en
observar desde edades muy tempranas y en otros, pueden pasar desapercibidos=
y
manifestarse más adelante, lo que nos confirma la presencia de la gr=
an
diversidad.
De las características más
frecuentes podríamos mencionar diferentes dificultades relacionadas =
con:
● &nb=
sp;
Relaciones sociales.
●
Relaciones afectivas.
●
Interacción con sus pares.
●
Imitación motriz.
●
Comunicación.
●
Comprensión del Lenguaje y Expresión del
Lenguaje.
●
Juego con objetos.
●
Juego Imitativo.
●
Reacciones sensoriales.
●
Conductas motoras.
●
Necesidad de uniformidad, entre otros.
Cabe
destacar que algunos son más frecuentes que los otros y que su prese=
ncia
afectara el neurodesarrollo, y posterior la adquisición de conocimie=
ntos
o el aprendizaje:
● &nb=
sp;
Déficit en la reciprocidad socio - emocional, co=
mo
las dificultades de un acercamiento social inadecuado, errores en el
seguimiento de una conversación, nivel reducido de compartir interes=
es,
emociones o afectividad.
●
Déficit en las conductas de comunicación =
no
verbal empleadas para la interacción.
●
Déficit en el desarrollo, mantenimiento y compre=
nsión
de las relaciones, como, por ejemplo, desde las dificultades para ajustar su
conducta para adaptarse en diferentes contextos sociales, dificultades para
entender el juego imaginativo o para hacer y compartir con amigos, hasta la
ausencia de interés por iguales.
●
El grado de gravedad y la complejidad, está basa=
da
en las deficiencias de la comunicación social (lenguaje y habla) y en
los patrones de conducta estereotipada, restrictiva o repetitiva.
Aunque todavía seguimos con muchas preguntas relacionadas co=
n la
temática relacionada con el Trastorno del espectro Autista podemos
mencionar que por el momento no hay una única causa conocida. Tomand=
o en
cuenta la complejidad del mismo trastorno, probablemente hay muchas causas
como: genética, bases neurobiológicas, factores ambientales,
entre otros.
El paradigma de la neurodiversidad propone comprender el TEA no
únicamente desde un modelo deficitario, sino como una forma diferent=
e de
procesamiento neurológico, que requiere ajustes razonables en los
entornos educativos (Singer, 2017). La educación inclusiva, desde es=
ta
mirada, implica adaptar el currículo, los métodos de
enseñanza y las evaluaciones, promoviendo ambientes estructurados,
predecibles y emocionalmente seguros.
El ejemplo de l=
a neuropedagogía la cual surge como un campo
interdisciplinario que integra conocimientos de la neurociencia, la
psicología y la educación nos confirma la optimización=
de
los procesos de enseñanza - aprendizaje. En el caso del TEA, este en=
foque
resulta fundamental para diseñar mediaciones pedagógicas
actualizadas y personalizadas, que respeten los estilos de aprendizaje, los
ritmos individuales y la diversidad cognitiva.
<=
span
lang=3Des-419 style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;
mso-fareast-font-family:Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto'>Lenguaje,
comunicación y logopedia en el TEA
Las dificultade=
s en
la comunicación social son signo de alerta en el neurodesarrollo y
constituyen uno de los núcleos diagnósticos importantes del T=
EA.
Presenta manifestaciones diversas que varían según el perfil
neurocognitivo de cada persona. Entre las características más
frecuentes se encuentra el retraso en la adquisición del habla, que
puede ir desde una aparición tardía del lenguaje hasta su
ausencia parcial o total. Cuando el habla está presente, es com&uacu=
te;n
observar presencia de habla repetitiva, dentro de la cual destaca la ecolal=
ia,
entendida como la repetición inmediata de palabras, frases o fragmen=
tos
escuchados previamente. Aunque tradicionalmente, la ecolalia, se
interpretó como una conducta disfuncional, actualmente se reconoce, =
que
la ecolalia puede cumplir una función comunicativa o autorreguladora=
, especialmente
en etapas tempranas del desarrollo lingüístico. Muchas personas=
con
TEA tienen la costumbre a procesar el lenguaje de manera literal, lo que ge=
nera
dificultades para comprender el sarcasmo, las metáforas, los refrane=
s,
el doble sentido o las expresiones figuradas, afectando así la
pragmática del lenguaje, prosodia, el uso de gestos y la
interacción social.
Desde el punto =
de
vista comunicativo y socioemocional, el lenguaje en TEA suele estar
acompañado de particularidades en la comunicación no verbal y=
en
la cognición social. Es frecuente observar contacto visual
atípico, ya sea reducido, evitado o utilizado de manera poco funcion=
al,
lo que incide en la calidad del intercambio comunicativo. Además, pu=
ede
presentarse ausencia o disminución del interés por los
demás, junto con dificultades para comprender y/o anticipar los
sentimientos, pensamientos e intenciones de otras personas, aspecto
estrechamente vinculado con alteraciones en la teoría de la mente. E=
stas
características influyen directamente en la reciprocidad social y en=
la
capacidad de mantener conversaciones ajustadas dentro del contexto. Por lo
tanto, la logopedia desempeña un rol central en la evaluación=
e
intervención, favoreciendo el desarrollo comunicativo funcional.
La
intervención conjunta desde la logopedia, la neuropsicología =
y la
neuropedagogía, terapia física, t=
erapia
ocupacional, el centro educativo, la familia, entre otras, resulta fundamen=
tal
para favorecer un neurodesarrollo y una comunicación funcional,
significativa y adaptada, respetando los estilos comunicativos propios y
promoviendo la inclusión educativa y social.
El ejemplo son
Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) los cuales representan una herramienta esencial=
para
aquellas personas con TEA que presentan lenguaje oral limitado o ausente. La
evidencia científica demuestra que el uso de SA=
AC
no inhibe el desarrollo del lenguaje oral, como se pensaba entre algunas
corrientes, sino que puede potenciarlo, además de reducir conductas
disruptivas asociadas a la frustración comunicativa (Ganz
et al., 2012).
<=
span
lang=3Des-419 style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;
mso-fareast-font-family:Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto'>Riesgo de
diagnósticos erróneos del TEA asociados al uso excesivo de
pantallas y a la privación de interacción social
En los
últimos años, diversos estudios han advertido sobre el gran
riesgo de diagnósticos erróneos de Trastorno del Espectro Aut=
ista
(TEA) en niños pequeños cuyo perfil comunicativo y conductual
está fuertemente influenciado por la exposición constante y/o
excesiva a pantallas con la escasa interacción social significativa.=
La
gran reducción del intercambio comunicativo, estimulación a
través de los juegos con adultos y sus pares, ausencia de mús=
ica
y cuentos, entre otros, puede generar tardanza en la adquisición del
lenguaje, bajo contacto visual, dificultades pragmáticas y limitada
reciprocidad social, manifestaciones que pueden parecer a rasgos del TEA,
especialmente en edades tempranas.
Investigaciones
recientes señalan que el uso prolongado de pantallas en la primera
infancia se asocia con la tardanza en el desarrollo del lenguaje expresivo y
comprensivo, así como con menor calidad en las interacciones parenta=
les,
factores clave para el desarrollo comunicativo típico (Madig=
an et al., 2019).=
El riesgo de
diagnósticos erróneos, además en TEA, es existente en
diversos casos relacionados con las patologías comunicativas como:
Trastornos del lenguaje, Trastornos del habla, Trastornos de la voz, Trasto=
rno
del lenguaje escrito y/o lector, entre otros. Pero también cuando es
asociado a otras condiciones como son: Trastornos del lenguaje asociados a
TDAH, Trastornos del lenguaje asociados a discapacidad intelectual, Trastor=
nos
del lenguaje asociados a privación sociocultural, Trastornos del
lenguaje secundarios a daño neurológico (afasia infantil), en=
tre
otros.
Por ejemplo, un=
o de
los Trastornos del lenguaje más frecuentes es el Trastorno del
Desarrollo del Lenguaje (TDL). Es un trastorno del lenguaje que se
presenta en la primera infancia y se caracteriza por diversas dificultades
significativas en el desarrollo del lenguaje, que no se explican factores c=
omo
deficiencias auditivas, discapacidad intelectual, o condiciones
neurológicas. Estas dificultades pueden afectar diferentes ár=
eas,
como la semántica (vocabulario), la morfosintaxis (estructura
gramatical), la fonología (sonidos del habla), la pragmática =
(uso
social del lenguaje) y la fluidez verbal.
El TDL puede manifestarse en una o varias de estas
áreas y puede variar en su gravedad, desde problemas leves de
expresión hasta dificultades más marcadas en la producci&oacu=
te;n
y comprensión del lenguaje. Los niños con TDL
pueden presentar un vocabulario limitado, dificultad para formar oraciones
completas, errores en la articulación de palabras, dificultad para
comprender conceptos o instrucciones complejas, y retos en la comunicaci&oa=
cute;n
social.
Este trastorno =
se
considera del desarrollo porque aparece en las primeras etapas del crecimie=
nto,
y aunque no tiene una causa única conocida, se cree que factores
genéticos y ambientales pueden influir en su aparición. Es
importante señalar que el TDL no est&aac=
ute;
relacionado con la inteligencia del niño, ya que los niños
afectados suelen tener una inteligencia dentro de los rangos normales y
conforme procesos terapéuticos presentan avances y mejoras
significativas.
Desde la
perspectiva neuropsicológica y logopédica, es fundamental
diferenciar el TEA y otros trastornos del lenguaje donde existe la
privación ambiental, sobreestimulación digital o falta de
oportunidades de socialización.
A diferencia del
TEA, en muchos de estos casos se observa una mejoría significativa e=
n la
comunicación, en el desarrollo del lenguaje y el habla, así c=
omo
en el contacto social y en la atención conjunta, con la
implementación de las intervenciones terapéuticas, en particu=
lar
las del lenguaje en conjunto con la familia y centro educativo. Esta
mejoría se asocia además con la reducción de la
exposición a pantallas, el incremento de las interacciones humanas
estructuradas, el juego simbólico y la estimulación temprana =
y comunicativa
dirigida.
Definitivamente=
los
trastornos del lenguaje asociados a uso excesivo de pantallas no son lo mis=
mo
que el Trastorno del Espectro Autista (TEA), sin embargo, existe el riesgo =
de
que se produzcan diagnósticos erróneos.
Chris=
takis (2019) advierte
que la exposición temprana e intensa a medios digitales puede interf=
erir
con los procesos de autorregulación, atención y desarrollo
lingüístico, aumentando el riesgo de interpretaciones
diagnósticas precipitadas. Por ello, se enfatiza la necesidad de
evaluaciones interdisciplinarias exhaustivas, longitudinales y
contextualizadas, que consideren el entorno familiar, los hábitos
digitales y las oportunidades de interacción social antes de estable=
cer
un diagnóstico definitivo de TEA.
<=
span
lang=3Des-419 style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;
mso-fareast-font-family:Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto'>Intervenci&oacu=
te;n
interdisciplinaria: educación, clínica y familia
El abordaje del=
TEA
requiere una intervención conjunta interdisciplinaria que articule l=
os
esfuerzos de logopedas (terapeutas del lenguaje), neuropsicólogos,
terapeutas ocupacionales, profesionales de la salud, centros educativos y
familias. La familia tiene un papel terapéutico muy importante y cla=
ve,
participando de forma continua y dinámica en la adquisición de
aprendizajes y en el fortalecimiento de la independencia.
Desde el
ámbito educativo, el docente necesita adquirir competencias actualiz=
adas
para observar, evaluar y luego adaptar diversas estrategias y mediaciones
pedagógicas de forma innovadora y creativa, mientras que desde el
ámbito clínico se requiere una intervención especializ=
ada personalizada
basada en la evidencia.
La
coordinación entre ambas áreas, tanto el área
pedagógica como el área clínica, favorecen la coherenc=
ia
de las intervenciones y maximiza los resultados funcionales e importantes p=
ara
los niños diagnosticados con el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Por supuesto, que, en este camino, la guía, el apoyo, el amor, la
presencia de las familias es indispensable.
<=
span
lang=3Des-419 style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;
mso-fareast-font-family:Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto'>Innovació=
;n,
tecnología e inteligencia artificial en la intervención del T=
EA
En los
últimos años, la tecnología ha adquirido un papel
relevante en la intervención tanto pedagógica como en la
intervención clínica del TEA. Diversas herramientas digitales,
aplicaciones pedagógicas, pantallas educativas, realidad virtual e
inteligencia artificial permiten personalizar los procesos de enseña=
nza
y de terapia, facilitando la evaluación de habilidades cognitivas y
comunicativas, así como la intervención directa y personaliza=
da con
constante seguimiento del progreso.
La inteligencia
artificial, ha comenzado a utilizarse en el análisis de patrones de
conducta, comunicación, concentración y atención,
brindando nuevas posibilidades para los diagnósticos e intervenciones
más precisas y adaptativas respetando las particularidades de cada c=
aso.
Sin embargo, su implementación debe realizarse siempre desde una
perspectiva humanista y ética, como el complemento, y no
sustitución de procesos terapéuticos diversos, tomando en cue=
nta
cada uno de los casos tratados e intervenidos.
<=
i>DISCUSIÓ=
N
<=
span
lang=3Des-419 style=3D'font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:Roboto;
mso-fareast-font-family:Roboto;mso-bidi-font-family:Roboto'>Una mirada desd=
e la
complejidad
El Trastorno del
Espectro Autista (TEA), como condición del neurodesarrollo, refleja =
la
complejidad inherente al cerebro humano y a la conducta. Desde el enfoque d=
e la
complejidad, no es posible comprender ni intervenir el TEA desde una
única disciplina o modelo explicativo. La integración de
educación, clínica, ciencia, ética y humanismo se vuel=
ve
imprescindible para responder a todas las necesidades reales de las personas
con TEA.
Adoptar una mir=
ada
educativa - clínica integrada implica un gran esfuerzo, donde recono=
cer
la singularidad de cada individuo, evitará intervenciones estandariz=
adas
y promoviendo planes personalizados que consideren la historia de vida, las
fortalezas individuales, oportunidades de mejora y el contexto sociocultura=
l.
<=
i>CONCLUSIONES
El Trastorno del
Espectro Autista representa un desafío educativo, clínico y
social que exige enfoques interdisciplinarios basados en la evidencia
científica y en el respeto por la neurodiversidad. La integraci&oacu=
te;n
de la logopedia, neuropedagogía y
neuropsicología, entre otros especialistas, permite diseñar
diversas estrategias de intervención personalizadas más efica=
ces,
coherentes y humanizadas.
En los
últimos años, Costa Rica ha actualizado y aprobado diversas l=
eyes
que fortalecen la inclusión social, ampliando las oportunidades en t=
odos
los niveles para las personas con discapacidad y promoviendo el respeto de =
sus
derechos y su participación plena en la sociedad.
Sabemos muy bien
que todas las redes de apoyo (la familia, el centro educativo y la misma
sociedad), para un desarrollo sano y estimulante, deben trabajar de una for=
ma
interdisciplinaria, actualizándose y creciendo como personas y
profesionales.
El enfoque
educativo - clínico propuesto en este artículo destaca la gran
importancia de la colaboración entre centro educativo, familia y
profesionales de la salud, así como el uso humanista y ético =
de
la innovación tecnológica. Finalmente, se subraya la necesida=
d de
fortalecer políticas públicas inclusivas que garanticen y cum=
plan
con el acceso a una educación y atención integral, contribuye=
ndo
a mejorar la calidad de vida y la participación social de las person=
as
con TEA.
<=
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Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, ener=
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2026, Volumen VII, Número 1 p 312.