MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DC9F34.5F628480" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DC9F34.5F628480 Content-Location: file:///C:/2C691141/0086_MarcinOlascoaga.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v7i1.5338
La invisibilizac=
ión
de las mujeres asesinas seriales: un análisis psicológico-for=
ense
The invisibil=
ity
of female serial killers: a psychological-forensic analysis
Katia Eugenia Marcin Olascoaga
https://orcid.org/0009-0007-8433-5412
Universidad Autónoma Metropolitana. Colegio Nacional de Peri=
tos
y Psicólogos de México. UAM y
Toluca – México
Gerardo Abadia
León
https://orcid.org/0009-0008-1129-9382
Universidad Autónoma Metropolitana. Colegio Nacional de Peri=
tos
y Psicólogos de México. UAM y
México
Rocío Carrasco Hernández<= o:p>
https://orcid.org/0000-0002-0390-3817
Centro de Investigación en Enfermedades Infecciosas, Institu=
to
Nacional de Enfermedades Respiratorias. CIENI, =
INER
México
Artículo recibido: 13 de octubre=
de
2025. Aceptado para publicación: 16 de febrero de 2026.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
Históricamente la figura de las asesinas seriales ha permane=
cido
invisibilizada dentro del imaginario criminológico, jurídico y
social como una consecuencia de los estereotipos de género que han
asociado la violencia extrema de manera reiterada a la exclusividad masculi=
na.
El presente artículo pretende analizar, desde una perspectiva
psicológica-forense, los mecanismos sociales, cognitivos y
criminológicos que por defecto han contribuido a esta invisibilización de las mujeres involucradas en
homicidios seriales a través de la historia hasta la actualidad. Aut=
ores
como Hale y Bolin (1993) han expresado que:
“Las investigadoras y los investigadores han fallado al prestar la de=
bida
atención a las asesinas seriales, permitiendo que la mayoría =
de
los estudios se centren desproporcionadamente en los hombres.” Bajo la
hipótesis de que dicha invisibilidad responde a sesgos presentes
referidos a la perfilación criminal de manera tradicional, se sostie=
ne
en que este fenómeno no está limitado a los crímenes
discretos o de baja visibilidad, sino que también operan cuando todas
las conductas homicidas femeninas tienden a desviarse del perfil forense
esperado, incluso cuando existen contextos de violencia explícita y
sangrienta. Mediante una metodología cualitativa basada en la
revisión documental y el análisis de manera comparativa de ca=
sos
históricos, internacionales y mexicanos, hemos identificado patrones
recurrentes de las conductas y de los mecanismos de ocultamiento forense. C=
omo
principal aporte, este estudio se propone a crear criterios diagnóst=
icos
ampliados y un Instrumento para la Estandarización
Psicológico-Forense de Asesinas Seriales, orientado a mejorar la
detección temprana, la interpretación pericial y la
comprensión integral del homicidio serial femenino desde una perspec=
tiva
libre de sesgos de género.
Palabras clave: asesinas seriales, psicología forense, perfilación
criminal, género, invisibilización
Abstract
Historically, female serial killers have remained largely invisible
within criminological, legal, and social frameworks due to deeply rooted ge=
nder
stereotypes that associate extreme and repetitive violence almost exclusive=
ly
with men. This article analyzes, from a psychological-forensic perspective,=
the
social, cognitive, and criminological mechanisms that have systematically
contributed to the invisibilization of women in=
volved
in serial homicide from historical periods to the present. Grounded in the
hypothesis that this invisibility is primarily driven by gender biases embe=
dded
in traditional criminal profiling models, this study argues that such biases
operate not only in low-visibility crimes but also in cases involving expli=
cit,
organized, and highly violent conduct that deviates from the expected foren=
sic
profile. A qualitative methodology based on documentary review and comparat=
ive
analysis of historical, international, and Mexican cases was employed to
identify recurring behavioral patterns and forensic concealment mechanisms.As its main contribution, this study propo=
ses
expanded diagnostic criteria and introduces the MARABA=
Psychological-Forensic Standardization Instrument, designed to enhance early
detection, forensic interpretation, and comprehensive understanding of fema=
le
serial homicide from a gender-sensitive perspective.
Keywords: female serial killers, forensic psychology,
criminal profiling, gender bias, invisibilization
<= o:p>
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<= o:p>
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamerica=
na
de Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons.=
=
<=
o:p>
C=
ómo
citar: Marcin Olascoaga, K. E=
., Abadia León, G., & Carrasco Hernánd=
ez, R.
(2026). La invisibilización de las mujer=
es
asesinas seriales: un análisis psicológico-forense. LATAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 7 (1), 1218 R=
11; 1234.
https://doi.org/10.56712/latam.v7i1.5338
INTRODUCCIÓN
Los sesgos de género actúan como
filtros que distorsionan la percepción social y forense de la violen=
cia
femenina, dificultando la identificación de mujeres asesinas seriale=
s. (Bjelajac, 2024). Desde la psicología forense s=
e ha
documentado que muchas de ellas emplean manipulación social, afecto
superficial y métodos discretos insertos en roles tradicionales de
cuidado, lo que favorece la continuidad del delito y retrasa su
detección. Históricamente, casos como Lo=
custa,
Báthory o Wuornos=
span>
muestran que la violencia serial femenina ha sido reinterpretada como
desviación moral más que como criminalidad organizada. En
México, el peso del rol doméstico intensifica esta invisibilización incluso en casos de violencia
extrema. Tal como señala Ramsland (2021),
persiste un kind bias
que asume que las mujeres carecen de motivación y capacidad para la
serialidad.
La criminología tradicional, basada en =
un
modelo masculino, ha configurado un perfil rígido del “asesino
serial” que excluye a las mujeres de las hipótesis investigati=
vas,
(Wilkins, 2004). lo que genera
interpretaciones patologizantes o atribuciones =
de
coerción masculina ante conductas violentas. Esta disonancia entre
expectativas de género y escenas violentas provoca que los delitos
femeninos se analicen de forma aislada, sin vincularse a patrones seriales.=
Vronsky (2013) argumenta que la percepción de =
las
mujeres como “no violentas por naturaleza” lleva a que las
autoridades subestimen, minimicen o desagreguen sus homicidios en
investigaciones separadas, lo que impide reconocer la serialidad. En
consecuencia, la invisibilidad no se debe exclusivamente a la reducida cant=
idad
de casos, sino también a una lectura sesgada del fenómeno y a
métodos delictivos de baja visibilidad integrados en roles de cuidado
que retrasan su detección. (Hickey 2016)=
. Es
por esto que resulta necesario reinterpretar los casos históricos de=
sde
una perspectiva de la invisibilización d=
el
género femenino como potenciales perpetradores de homicidios seriale=
s.
Convencionalmente, el perfil criminal
clásico del FBI se originó en la década de 1970 dentro=
de
la Behavioral Science Unit (BSU) en Quantico,
como una herramienta para inferir características de ofensores viole=
ntos
desconocidos a partir del análisis de la escena del crimen, la
victimología y los patrones conductuales. Figuras pioneras como Howa=
rd
Teten, (Ramsland S.F.), y Patrick Mullany,
(Turvey 2008), establecieron las bases
metodológicas del enfoque, que posteriormente fue ampliado por John
Edward Douglas, agente especial del FBI, perfilador criminal y miembro fund=
ador
de la Behavioral Science=
span> Unit (BSU); Robert Kenneth
Ressler, agente especial del FBI y criminólogo, quien
acuñó el término serial killer=
y desarrolló tipologías conductuales; Ann Wolbert
Burgess, enfermera psiquiátrica, investigadora clínica y crim=
inóloga,
pionera en victimología, trauma y análisis psicológico=
en
la perfilación criminal; y Carol Ruth Hartman, investigadora asociad=
a en
ciencias del comportamiento y colaboradora en estudios de análisis c=
onductual
y perfilación criminal, mediante entrevistas sistemáticas con
homicidas seriales encarcelados. Este desarrollo permitió la
formulación de tipologías conductuales, como la
clasificación organizada/desorganizado y la consolidación del
concepto de serial killer. Sin embargo, =
al
construirse principalmente a partir de muestras masculinas, el modelo
generó un sesgo estructural que asoció la serialidad homicida=
con
patrones masculinos, contribuyendo a la invisibilizaci=
ón
de las mujeres que cometen homicidio serial. (Douglas et al. 1986).
Este modelo clásico, de fundamento
predominantemente psicodinámico, enfatizó la fantasía,=
el
trauma temprano y la sexualidad desviada como ejes explicativos de la viole=
ncia
serial, lo que derivó en tipologías como la clasificaci&oacut=
e;n
organizada/desorganizada y en la consolidación del concepto de se=
rial
killer. Posteriormente, Hickey
(2016) amplió este enfoque mediante un modelo
empírico-estadístico, basado en una amplia base de casos,
incorporando motivaciones diversas como el poder, el control, la ganancia
instrumental y el enojo, así como una mayor heterogeneidad en el per=
fil
demográfico de los agresores y de las víctimas, incluyendo de
manera explícita a las mujeres asesinas seriales. De forma
complementaria, Holmes & Holmes (2008) propusieron un sistema de
tipologías motivacionales visionaria, misionera, hedonista y
poder-control que permitió integrar distintos patrones de conducta
homicida sin fijar una demografía rígida del agresor.
A pesar de la amplia evidencia históric=
a y
contemporánea sobre la existencia de mujeres asesinas seriales,
aún se les subrepresenta en los estudios
criminológicos y forenses (Gurian, 2022)=
. Esta
invisibilización no responde únic=
amente
a una supuesta escasez de casos, sino a las limitaciones de los marcos
teóricos tradicionales, los cuales no incorporan de manera adecuada =
las
variables de género. Como resultado, se generan fallas
sistemáticas en la identificación temprana de patrones homici=
das
femeninos, errores en la perfilación criminal y retrasos significati=
vos
en los procesos de investigación y captura. En este sentido, el pres=
ente
estudio desarrolla un análisis documental sistematizado de casos
representativos de mujeres asesinas seriales, con el objetivo de identificar
patrones psicológico-forenses y examinar los contextos en los que
éstas enfrentaron a los sistemas de justicia. Desde una perspectiva
epistemológica, la investigación se sitúa en un paradi=
gma
interpretativo, al considerar que la comprensión del homicidio serial
femenino exige atender tanto a las conductas observables como a las
construcciones socioculturales y de género que influyen en su
interpretación forense.
La presente investigación se ha orienta=
do a
identificar los mecanismos de invisibilización<=
/span>
y los sesgos de género presentes en la perfilación criminal
tradicional, así como a describir los patrones de estos sesgos en ca=
sos
históricos internacionales y mexicanos. Se plantea como hipót=
esis
central que la creación de un instrumento de medición de perf=
iles
forenses, que incorpore el contexto de captura y una evaluación
crítica de la información disponible, permitirá eviden=
ciar
sesgos de género y patrones de invisibilizaci&o=
acute;n
que no son detectados por los instrumentos psicológico-forenses
convencionales. En particular, proponemos que la violencia extrema ha sido
históricamente asociada al perpetrador masculino, lo que ha generado
sesgos de negación forense, distorsiones en la interpretación=
de
la evidencia y vacíos informativos significativos en los casos de
mujeres asesinas seriales. En concordancia con lo anterior, el objetivo gen=
eral
del estudio fue analizar la invisibilidad femenina en la perpetración
del homicidio serial mediante el desarrollo de un instrumento estandarizado
desde un enfoque psicológico-forense, que permita describir, compara=
r y
analizar casos históricos, identificar los sesgos de género
presentes en la perfilación criminal y discutir los vacíos
informativos como parte constitutiva del fenómeno de invisibilización.
METODOLOGÍA
Enfoque Metodológico
Para nuestro estudio, empleamos un enfoque
cualitativo con diseño documental y analítico-comparativo,
adecuado para estudiar fenómenos criminológicos influenciados=
por
factores psicológicos y socioculturales. Se realizó una
revisión crítica y sistemática de literatura
especializada, utilizando herramientas web como Google Scholar así como del análisis de
reportes y registros judiciales en bibliotecas digitales como NCRJRS de Estados Unidos de América, registros=
del
FBI, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y artículos
científicos, National Geografic,
ente otros. El contraste entre casos y teorías tradicionales
permitió evaluar si la falta de detección temprana de mujeres
asesinas seriales responde a características reales o a sesgos foren=
ses. Desde una perspectiva
epistemológica, este estudio se inscribe dentro de un paradigma
interpretativo, por considerar que la comprensión del homicidio seri=
al
femenino, requiere atenderse tanto en lo que respecta a las conductas
observables como a las construcciones socioculturales y de género que
llegan a influir en su interpretación e investigación forense.
Este enfoque permitió identificar patrones conductuales, variaciones=
en
modus operandi y fallas en los mecanismos de detección. No se
realizó trabajo de campo debido a la naturaleza histórica y
forense del estudio, que se apoyó en fuentes confiables y criterios
metodológicos consolidados.
Creación de un Instrumento estandarizado
para la descripción psicológico – forense
En este trabajo proponemos la creación =
de
un instrumento de descripción psicológico-forense de las muje=
res
asesinas seriales, que tiene como objetivo identificar patrones que conllev=
an a
la invisibilización de las mujeres como
perpetradoras del asesinato serial. Para crear nuestro instrumento, nos bas=
amos
primeramente en los perfiles forenses clásico PERFIL CLÁSICO =
70s–80s (FBI) (Doug=
las, et
al., 1986)., (Holmes & Holmes 2008). Sin embargo, consideramos que estos
perfiles convencionales excluyen información relevante para la
identificación de patrones de invisibilizaci&oa=
cute;n
y sesgos de género.
El nombre del instrumento que aquí
proponemos: MARABA, se basa en los nombres de l=
os
autores del documento Marcin. MAR Y Abadia. ABA.
quedando como “MARABA”. A
continuación (Tabla1) se muestra un comp=
arativo
histórico de la perfilación criminal desde 1970 hasta la
propuesta MARABA que aquí proponemos.
Finalmente, sobre el instrumento de perfilación MARABA,
incluimos una línea de la tabla sobre los factores que influyeron en=
la
captura y otra línea sobre la disponibilidad de la informació=
n.
Consideramos que los sesgos de género y los patrones de visibilización de las mujeres asesinas ser&aac=
ute;n
más evidentes al incluir estos últimos dos aspectos.
Tabla 1
Comparativo de Esquemas de Perfilación
criminal desde la década de 1970, hasta nuestra propuesta (MARABA)
|
Categoría |
Perfil Clásico 7=
0s–80s (Fbi) |
Holmes & Holmes (2008) |
Eric Hickey (201=
6) |
Marcin & Abadía – Maraba |
|
Representantes |
Douglas,
Ressler, Burgess, Hartman |
Holmes
& Holmes |
Eric
Hickey |
Marcin
& Abadía |
|
Fundamento
teórico |
Psicodinámico;
énfasis en fantasía, trauma y sexualidad desviada. |
Tipologías
motivacionales. |
Empírico-estadístico;
amplia base de casos. |
Perspectiva
psicosocial–forense; contexto sociocultural y violencia por
omisión. |
|
Motivación
principal |
Sexualidad
desviada. |
Visionaria,
misionera, hedonista, poder-control. |
Poder,
control, ganancia, enojo. |
Mixtas:
económicas, eugenésicas, negligencia estructural,
deshumanización. |
|
Víctimas
típicas |
Mujeres
jóvenes desconocidas. |
Según
tipo motivacional. |
Diversas:
parejas, familiares, pacientes, ancianos, infantes. |
Vulnerables
en instituciones: bebés, ancianos, personas dependientes. |
|
Método
y Modus Operandi |
Estrangulación,
violencia sexual, ritualización. |
Según
tipología. |
Amplio:
veneno, sofocación, armas, estrangulación. |
Muerte
por omisión, "cuidado letal", envenenamiento sutil. Baja
visibilidad. |
|
Escena
del crimen |
Organizada
o desorganizada. |
Integrada
al tipo motivacional. |
Continuum
dinámico; modelos mixtos. |
Escena
institucionalizada: hospitales, clínicas o entornos domésti=
cos. |
|
Perfil
demográfico |
Hombre
blanco, 25–35 años. |
No
fija demografía rígida. |
Gran
diversidad; incluye mujeres y dúos. |
Predominio
de mujeres en roles de cuidado (salud, parteras, figuras maternas). |
|
Enfoque
en mujeres |
Inexistente. |
Incluidas
dentro de tipologías. |
Amplio:
cuidadoras, envenenadoras, parejas. |
Central:
Análisis del cuidado letal, infanticidio y dinámicas de pod=
er
"suave". |
|
Relación
con el crimen |
Asesino
solitario. |
Varía
por tipo. |
Puede
ser dúo o pareja. |
Integrado/a
al sistema: facilitado por la institución o jerarquía labor=
al. |
|
Desarrollo
criminal |
Trauma
temprano, fantasías sádicas. |
Dinámica
interna y motivación. |
Multifactorial:
oportunidad, trauma, control. |
Desgaste
emocional, normalización de la muerte, precariedad y
racionalización. |
|
Limitaciones |
Sesgo
sexual y racial; generalizaciones. |
Tipologías
rígidas. |
Dependencia
de archivos institucionales. |
Dificultad
para distinguir omisión criminal de incompetencia estructural. |
|
Aportes
clave |
Base
para la perfilación moderna. |
Sistema
motivacional completo. |
Inclusión
de mujeres y diversidad. |
Visibiliza
asesinatos institucionales y por omisión; integra análisis
contextual. |
Fuente: elaboración propia.
Colección de casos históricos,
internacionales y mexicanos de asesinas seriales
Una vez diseñado nuestro instrumento
estándar se procedió a la búsqueda de informació=
;n
para describir casos históricos, nacionales e internacionales. Se
realizaron búsquedas de fuentes primarias y secundarias, principalme=
nte
con Google Scholar utilizando palabras clave co=
mo el
nombre de cada perpetradora. Entre los documentos hallados, se encontraban
textos académicos, textos criminológicos y forenses. Estudios
comparativos de casos históricos, nacionales e internacionales de
homicidios seriales femeninos. La descripción de cada caso en
múltiples fuentes fue vaciada en el instrumento de descripción
para cada mujer asesina serial.
Identificación de Sesgos de Géne=
ro
Para detectar los sesgos presentes en la
perfilación criminal de mujeres asesinas seriales, se aplicó =
un
análisis temático y de contenido a la información vaci=
ada
en el instrumento estandarizado propuesto MARABA. Se trabajó en tres pasos:
Categorización de sesgos:
Comparación del perfil clásico v=
s.
el instrumento propuesto: se identificaron diferencias, omisiones y distorsiones generadas p=
or
el modelo tradicional centrado en varones.
Análisis transversal entre casos: se detectaron
patrones repetidos de sesgos en los registros históricos nacionales e
internacionales.
Este procedimiento permitió evidenciar
cómo los sesgos operan como mecanismos de invis=
ibilización.
Análisis de Vacíos Informativos<=
/span>
Se implementó un análisis
sistemático de omisiones y carencias documentales en las fuentes
consultadas. Este procedimiento permitió demostrar cómo la fa=
lta
de información contribuye directamente a la invisibilidad
criminológica de las mujeres homicidas seriales. También se
trabajó en tres fases:
Definición de indicadores de vací=
;os
informativos: ausencia de victimología, modus operandi incompleto, falta =
de
motivación, inconsistencias entre fuentes.
Comparación entre casos nacionales e
internacionales: se contrastó el nivel de detalle disponible según el
país, el periodo histórico y el tipo de documento.
Interpretación de los vacíos com=
o invisibilización: se analizaron las omisiones como resul=
tado
de sesgos institucionales, prejuicios de género y modelos investigat=
ivos
masculinizados.
RESULTADOS
Instrumento para la estandarización
psicológico-forense de las asesinas seriales MA=
RABA.
Como respuesta a esta problemática, se
desarrolló el instrumento para la estandarización de la
descripción psicológico-forense de asesinas seriales con el f=
in
de:
●
Lograr sistematizar el análisis de los casos
históricos y contemporáneos.
●
Hacer la comparación de patrones conductuales, m=
otivacionales
y criminológicos.
●
Identificar los elementos que tengan relevancia para la
perfilación criminal con perspectiva de género.
●
Unificar parámetros para investigación,
docencia y práctica forense.
El instrumento MARABA
integró 18 categorías analíticas, tales como
victimología, modus operandi, firma criminal, rasgos de personalidad,
motivación, análisis psicopatológico (CIE-10/DSM-5),
patrones de serialidad y destino jurídico. Los sesgos de géne=
ro
operan como filtros perceptuales que influyen tanto en la sociedad como en =
los
investigadores y autoridades.
A continuación (Tabla 2), se presenta un ejemplo del instrumento de perfilación MARABA= span> aplicado en un caso histórico emblemático: el de Erzsébet Báthory= span>, una de las asesinas seriales europeas más violentas y ritualizadas.<= o:p>
Tabla 2
Aplicación del Instrumento de
Estandarización Psicológico-Forense MARA=
BA
- caso de Erzsébet =
Báthory
|
Nombre |
Erzsébet Báthory<= o:p> |
|
Periodo |
De
1560 a 1614 d. C. (crímenes que fueron documentados en un periodo
entre (1585 a 1610). |
|
Número
de Asesinatos |
Documentadas
legalmente alrededor de 80 y especulativamente más de 600 seg&uacu=
te;n
testimonios. |
|
Caso
más Destacado |
Asesinatos
de manera sistemática en el castillo de Č=
;achtice,
en donde jóvenes sirvientas y campesinas fueron torturadas, mutila=
das
y desangradas de manera repetida. |
|
Escena
del Crimen |
Castillo
de Sárvár (Čachtice)
en Hungría ubicado en Vas, cerca de la frontera con Austria (actual
Eslovaquia) y sus propiedades aledañas en el Reino de Hungrí=
;a. |
|
Perfil
Geográfico |
Reino
de Hungría (actual Eslovaquia). Gracias a su elevado estatus noble=
le
permitía cometer crímenes con impunidad durante muchos
años en sus dominios. |
|
Modus
Operandi (MO) |
Torturaba
de manera metódica y prolongada: flagelación, cortes con ob=
jetos
punzantes, &=
nbsp; congelación, desgarram=
ientos,  =
; inanición,  =
; &n=
bsp; quemaduras.
Frecuentemente buscaba causar el máximo sufrimiento. |
|
Firma
del Asesino |
Crueldad
de manera ritualizada, repetición sistemática de torturas y
asesinatos. La fuerte creencia en la sangre como fuente de rejuvenecimien=
to o
elixir de vida fue un elemento distintivo de sus atrocidades. |
|
Victimología |
Las
víctimas de la Condesa eran principalmente mujeres bellas y
jóvenes que oscilan entre los 10 a los 25 años, pertenecien=
tes
a la clase baja y preferentemente
sin educación. Siendo víctimas vulnerables bajo su control.=
|
|
Motivación
y Motivos |
Sadismo
de forma pura, búsqueda de placer a través del sufrimiento
ajeno, mantenimiento
del control y poder sobre sus víctimas de manera absoluta. Posible=
mente
la creencia de que la sangre era como un elixir de la juventud. |
|
Perfiles
Específicos |
Poderosa,
culta, inteligente, autoritaria, dominante, cruel, sádica,
manipuladora, fría y distante. Su gran motivación era
simbólica (belleza y juventud), narcisista que estaba ligada a su
identidad como Condesa. |
|
Rasgos
de Personalidad |
Extremadamente
cruel, narcisista, manipuladora, dominante, fría, calculadora y co=
n un
temperamento explosivo. Era capaz de mantener una fachada respetable en l=
a sociedad. |
|
Análisis
de Datos |
Crímenes
de manera repetitiva durante un periodo de 10 años, teniendo un
patrón consistente de asesinato y tortura, operando con un
círculo cerrado de cómplices (sirvientes) que la
asistían y encubrían sus actos. |
|
Perfil
Psicológico General |
Trastorno
narcisista de la personalidad con rasgos sádicos y psicopát=
icos
severos. Cosificación extrema y deshumanización de las
víctimas, junto con una fuerte ritualización de la violenci=
a. |
|
Perfil Psicológico
(CIE-10) |
Trastorno
de la personalidad disocial (F60.2), con rasg=
os
narcisistas y sádicos; presencia de desinhibición, falta de
empatía, crueldad, manipulación, egocentrismo extremo y
cosificación del otro. |
|
Perfil
Psicológico (DSM-5) |
Trastorno
de la personalidad narcisista (301.81, F60.81=
) con
rasgos de trastorno antisocial (301.7, F60.2)=
y
componentes sádico-sexuales (no codificado como entidad
autónoma en DSM-5, pero considerado como rasgo); posible trastorno
psicopático severo (psicopatía no reconocida formalmente en
DSM-5 pero evaluada en escalas clínicas como =
PCL-R). |
|
Destino
Final |
Arrestada
en 1610. Nunca fue juzgada formalmente debido a su estatus noble; en su
lugar, fue confinada en una habitación de su castillo de Csejte, donde murió en 1614. Sus cómp=
lices
sí fueron ejecutados. |
|
Factores
que influyeron a la captura |
Los
factores fueron el resultado de la combinación de: Rumores y denun=
cias
persistentes, número creciente de víctimas y desapariciones,
presión de la nobleza local, intereses políticos y
económicos del rey, testimonios masivos recopilados por Thurzó, hallazgos comprometedores en el cast=
illo,
confesiones de sirvientes implicados y la necesidad de la corona de contr=
olar
el escándalo. |
|
Autores |
Raymond T McNally, Kimberly L. Craft, Laura B=
lázquez
Cruz |
|
Bibliografías |
Blázquez
Cruz, L. (2025). La Hungría de Erzsébe=
t
Báthory. La Condesa Sangrienta. Editor=
ial
Akal McNally,
R. T. (1983). Dracula Was a Woman: In Search of the Blood Countess of Transylvan=
ia.
New York: McGraw-Hill. Craft, K. L. (2014). Infamous Lady: The True Story of Countess |
Fuente: elaboración propia.
Lista de los 31 casos
Utilizando el instrumento propuesto (MARABA) cada caso fue codificado a partir de variable=
s,
criminológicas, temporales, victimología, psicológicas=
y
contextuales, incluyendo el número de víctimas documentadas o
estimadas, la duración de la actividad criminal, el tipo de modus
operandi, el perfil de las víctimas y los diagnósticos
psicológicos propuestos. La tabla 3 presenta un listado de 31 casos y
las fichas completas de todos los casos pueden encontrarse en el anexo. A
continuación (Tabla 3), se presentan algunos datos estadístic=
os
básicos sobre la información sistematizada, aplicando el
instrumento MARABA (Tabla 2) en 31 estudios de =
casos
de mujeres perpetradoras de homicidio serial. Se anexan en (Material
Complementario) estos 31 casos, compilados con el Instrumento de
Estandarización Psicológico-Forense MARA=
BA.
Tabla 3
Listado total de asesinas seriales estudiadas =
con MARABA
|
Nombre del Sujeto |
Periodo de Actividad |
N.º de Asesinatos (Mín. Conserva=
dor) |
|
Locusta de Galia |
Siglo I d.C. (54–68 d.C.) |
400 |
|
Erzsébet Báthory<= o:p> |
1560 – 1614 |
80 |
|
Catherine
Monvoisin (La Voisin) |
1640 – 1680 |
100 |
|
Mary
Bateman |
1768 – 1809 |
2 |
|
Delphine LaLaurie |
c. 1820s –=
1834 |
7 |
|
Lavina Fisher |
1793 – 1820 |
10 |
|
Amelia
Dyer |
1860s – 1896 |
200 |
|
Mary
Ann Cotton |
1832 – 1873 |
15 |
|
Jane
Toppan |
1880 – 1901 |
31 |
|
Alexe Khaterina Popova |
Finales del Siglo XIX |
300 |
|
Giulia
Mangiardi |
Siglo XIX |
3 |
|
Belle
Gunness |
1900 – 1908 |
14 |
|
Dagmar
Overbye |
1913 – 1920 |
9 |
|
Vera
Renczi |
1920s |
35 |
|
Elfriede Blauensteiner |
1980s – 1990s |
3 |
|
Miyuki Ishikawa |
1940s |
103 |
|
Irina
Gaidamachuk |
2002 – 2010 |
17 |
|
Aileen
Wuornos |
1989 – 1990 |
7 |
|
Nannie Doss |
1920s – 1954 |
11 |
|
Joanna
Dennehy |
2013 |
3 |
|
Christine
Falling |
1980 – 1982 |
5 |
|
Gesche Gottfried |
1813 – 1827 |
15 |
|
Mary
Bell |
1968 |
2 |
|
Felícitas Sánchez Aguillón |
1890 – 1941 |
50 |
|
Las
Poquianchis |
1950s – 1964 |
150 |
|
Magdalena
Solís |
1962 – 1963 |
8 |
|
Juana
Barraza Samperio |
2000 – 2006 |
17 |
|
Sara
María Aldrete |
1986 – 1989 |
15 |
|
Guadalupe
Martínez de Bejarano |
1877 – 1892 |
3 |
|
Silvia
Meraz Moreno |
2009 – 2012 |
3 |
|
Itzel
Nayeli García Montaño |
2015 |
5 |
Fuente: elaboración propia.
Análisis Estadístico y
Gráfico Global (31 Casos)
Sobre nuestra base de datos de 31 fichas MARABA (2025), se determinó una media de 75.4
víctimas frente a una mediana de 14.0 víctimas, con una
desviación estándar de 134.1. Para asegurar la validez
científica, se emplearon criterios conservadores en casos
históricos, tales como Locusta (400), Popova (300), Dyer (200), Poquia=
nchis
(150) y Báthory (80).
La marcada brecha entre la media y la mediana,
sumada a la elevada desviación estándar, revela una
distribución con sesgo positivo. Esto confirma que el promedio global
está inflado por casos atípicos (outlier=
s)
de letalidad masiva. En consecuencia, la mediana de 14 víctimas emer=
ge
como el indicador más representativo de la "normalidad" en=
el
homicidio serial femenino, caracterizado por ser un fenómeno m&aacut=
e;s
silencioso, prolongado y menos visible que el promedio aritmético
sugiere.
Perfil Psicológico
Esta gráfica muestra la distribuci&oacu=
te;n
de los perfiles primarios (CIE-10/DSM-5) más influyentes en la condu=
cta
homicida entre los 31 casos.
Gráfico 1

Perfil
Psicológico de Mujeres Asesinas Seriales
Fuente: elaboración propia.
El Trastorno de Personalidad Antisocial (TPA) es el diagnóstico dominante, presente en
más de tres cuartas partes de los casos, confirmando que la falta de
empatía y el uso instrumental de la violencia son característ=
icas
centrales.
Destino Final
El siguiente gráfico muestra la
distribución de los resultados judiciales y destinos finales de las
asesinas seriales en la historia, mundiales y en México. Los cuales
abarcan 31 casos.
Gráfico 2

Destino Final
mujeres asesinas seriales
Fuente: elaboración propia.
Históricamente, la ejecución ha =
sido
el destino más frecuente. Sin embargo, en el contexto global, el des=
tino
se distribuye equitativamente entre la ejecución, la muerte en
prisión, y la reclusión a largo plazo, con un 93.3% de las
asesinas capturadas enfrentando la muerte o el confinamiento.
Invisibilizaci&=
oacute;n y Sesgos en el
Fenómeno de las Asesinas Seriales
El presente apartado desarrolla un anál=
isis
interpretativo y comparativo de los casos estudiados, a fin de identificar
patrones generales de invisibilización, =
sesgos
de género y distorsiones institucionales en la detección, cap=
tura
y sanción de mujeres perpetradoras de homicidio serial. A partir de =
la
sistematización cualitativa de los treinta casos, se construyeron ta=
blas
analíticas que nos permitieron observar cómo los estereotipos=
de
género influyen tanto en la subestimación inicial de los
crímenes como en la respuesta penal y social posterior, evidenciando
regularidades que no emergen de los análisis estadísticos, pe=
ro
que resultan fundamentales para la comprensión integral del
fenómeno.
Invisibilizaci&=
oacute;n (Ocultaci&oacu=
te;n
y Subestimación) Sesgos en la Captura y Destino Final
En este trabajo, proponemos que la invisibilización del homicidio serial femenino=
es
resultado de procesos sociales, institucionales y forenses que tienden a
subestimar o negar la autoría criminal de las mujeres, especialmente
cuando la violencia se ejerce mediante prácticas de baja visibilidad
vinculadas a funciones de cuidado. Modalidades como el envenenamiento, la
negligencia reiterada y el denominado “cuidado letal” se inscri=
ben
dentro de dinámicas de violencia por omisión, eje
analítico central del modelo.
Desde esta perspectiva, la frecuente
reclasificación de los homicidios como muertes naturales o accidenta=
les
y las capturas tardías no responden a fallas aisladas, sino a una
estructura institucional atravesada por sesgos de género y
desvalorización social de las víctimas, lo que explica la
discrepancia entre las cifras oficiales y la magnitud real del fenóm=
eno.
Asimismo, MARABA evidencia un doble juicio mora=
l en
la respuesta penal y social hacia las mujeres asesinas seriales, oscilando
entre la demonización y la patologización, lo que ha derivado
históricamente en sanciones extremas o formas prolongadas de
neutralización. En conjunto, estos elementos refuerzan la
hipótesis de que la violencia serial femenina constituye una
criminalidad estructuralmente invisibilizada, cuya detección depende
más de confesiones o denuncias internas que de investigaciones
proactivas sistemáticas. La siguiente (tabla 4) muestra
categorías que representan interpretaciones analíticas deriva=
das
del contraste de los datos, no variables empíricas directas.
Tabla 4
Sesgos de Invisibilizaci&=
oacute;n
y Vacíos de Información
|
Columna de Valoración |
Manifestación del Sesgo - Invisibilizació=
;n |
Mecanismo de Vacío de Informaci&oacut=
e;n |
Ejemplos en las Tablas (Base MARABA) |
|
Modus
Operandi (MO) |
El
MO suele ser sutil y doméstico (envenenamiento, negligencia). Se a=
sume
que la mujer no ejerce violencia directa. |
Mimetización
con la mortalidad natural: El crimen se registra como "fallecimiento
médico", evitando la apertura de carpetas de
investigación. |
Mary
Ann Cotton y Nannie Doss: Muertes atribuidas a
fiebres o cólera. Miyuki Ishikawa:
Vacío documental por desprecio social a la vida neonatal. |
|
Factores
de Captura |
Sesgo
de Dependencia: La captura es reactiva y se asume que la mujer es una
seguidora pasiva o que no puede sostener el secreto criminal. |
Fragmentación
delictiva: Cada asesinato se investiga como evento aislado y no como seri=
e.
Se ignora la autonomía y agencia criminal propia de la mujer. |
Jane
Toppan: Solo la muerte masiva en una sola fam=
ilia
rompió el sesgo. Alexe Popova:
El vacío de sospecha duró décadas hasta que una
delación externa rompió el sesgo. |
|
Número
de Asesinatos |
La
cifra oficial es solo la "punta del iceberg" por la resistencia
cultural a aceptar la letalidad femenina masiva. |
Subregistro
institucional: Ausencia de registros en hospicios, clínicas o
burdeles, generando víctimas "inexistentes" para el Esta=
do. |
Amelia
Dyer y Las Poquianchis: La falta de
regulación y la clandestinidad impiden un conteo final exacto (ran=
gos
de cientos de víctimas). |
|
Perfil
Psicológico |
Doble
Juicio Moral: Se oscila entre la "maldad absoluta" (lucro) y la
"locura/trauma" (violencia), invisibilizando la racionalidad
depredadora. |
Patologización
Reduccionista: Se etiqueta como "trastorno mental" o
"reacción traumática", limitando el anális=
is
forense de la motivación real. |
Aileen
Wuornos: Perfil antisocial opacado por
énfasis en su TEPT. Magdalena Sol&iacu=
te;s:
Capacidad organizativa invisibilizada tras diagnóstico de psicosis
mística. |
|
Investigación
Forense |
Sesgo
de la "Duda Natural": La resistencia institucional a creer que =
una
mujer es capaz de violencia sádica o metódica. |
Falta
de Peritaje Especializado: Los indicios de serialidad se ignoran, perdien=
do
la conexión entre víctimas y el patrón criminal. |
Guadalupe
Mtz. de Bejarano: La inv=
isibilización
de sus actos permitió años de tortura bajo el amparo de su =
rol
como figura "respetable". |
|
Destino
Final |
Sesgo
de Severidad vs. Minimización: Castigo extremo por romper el rol de
"género", o impunidad/benevolencia por crímenes en
roles de cuidado. |
Inconsistencia
Jurídica: Penas desproporcionadamente leves en crímenes por
omisión generan un vacío en el registro de la peligrosidad
real. |
10
de 31 ejecutadas (históricas). Miyuki
Ishikawa: Condena de solo 8 años por 103 muertes, minimizando la
magnitud de su serialidad. |
Fuente: elaboración propia.
DISCUSIÓN
A partir de los resultados estadísticos
(Figuras 1, y 2) y del análisis interpretativo de sesgos (Tabla 4),
hemos concluido que los marcos analíticos tradicionales utilizados p=
ara
identificar y clasificar el homicidio serial resultan insuficientes cuando =
se
aplican a perpetradoras mujeres. En particular, los enfoques centrados en
criterios derivados de un modelo masculino de violencia caracterizado por
fuerza física directa, alto riesgo operativo y escenas abiertamente
caóticas tienden a invisibilizar patrones funcionales que emergen de
manera consistente en los casos analizados (Ramsland=
span>,
2010; 2021; Hickey, 2016).).
En respuesta a esta limitación, la pres=
ente
investigación ha propuesto un conjunto de criterios forenses sensibl=
es
al género, orientados a ampliar la lectura del modus operandi y la f=
irma
criminal, incorporando formas de violencia instrumental, organizada y socia=
lmente
encubierta que han sido documentadas en las Tablas de Sesgos (5 y 6). Este
enfoque busca desplazar las interpretaciones reduccionistas que atribuyen la
violencia femenina a impulsividad o reactividad emocional, y centrar el
análisis en la lógica operativa, estratégica y reitera=
tiva
de la conducta criminal. Los
resultados del presente estudio confirmaron que la inv=
isibilización
de las mujeres asesinas seriales constituye un fenómeno estructural
generado por sesgos de género arraigados en la perfilación
criminal tradicional, tal como ha sido señalado por diversos autores=
(Ramsland, 2010; Vronsky, =
2013; Hickey, 2016; Gurian, 202=
2).
En nuestro estudio, encontramos que la alta
prevalencia del Trastorno de Personalidad Antisocial (=
TPA)
presente en el 76.7% de los casos demuestra que la mayoría de estas
perpetradoras operan bajo una lógica instrumental, planificada y
calculadora, lo que contradice de manera directa el estereotipo persistente=
de
una violencia femenina esencialmente impulsiva, reactiva o emocional. No
obstante, estos patrones suelen pasar inadvertidos en la investigació=
;n
forense, debido al uso de métodos homicidas de baja visibilidad, tal=
es
como el envenenamiento o la negligencia sistemática, los cuales
facilitan la interpretación errónea de las muertes como event=
os
naturales o accidentales, prolongando la serialidad sin activación
temprana de mecanismos de detección (Hickey,
2016; Vronsky, 2013). Según =
Bartels
(2014), "Las mujeres utilizan el 'disfraz perfecto' aprovechando los r=
oles
de cuidadoras, madres o enfermeras para obtener acceso y reducir las sospec=
has,
incluso si su firma criminal subyacente es altamente organizada y
depredadora."
Paradójicamente, la manifestación
explícita y extrema de la violencia femenina no elimina los sesgos d=
e género
en la interpretación forense, sino que los reactiva mediante proceso=
s de
patologización, externalización de la responsabilidad o
atribución de coerción masculina, negando así la agenc=
ia y
autonomía criminal de la perpetradora (Ramsland=
,
2021; Meda Chesney & P=
asko
2012). Este marco interpretativo se refleja finalmente en el destino judici=
al,
donde opera un doble juicio moral sobre la violencia femenina: en contextos
históricos, la transgresión del rol de género era
castigada predominantemente mediante la ejecución, mientras que en la
era contemporánea la severidad penal se traduce en reclusión =
de
por vida o muerte en prisión, frecuentemente legitimada a trav&eacut=
e;s
de procesos de patologización que enfatizan el trauma, la
victimización previa o el trastorno mental como explicación
central de la violencia ejercida (Bartels 2014<=
b>; Vronsky, 2013).
Limitaciones del estudio
El estudio presenta limitaciones derivadas de =
la
disponibilidad reducida de casos documentados y la subclasificación
histórica de los delitos cometidos por mujeres, lo que restringe la
generalización de los hallazgos. La dependencia de fuentes secundari=
as
como expedientes históricos y reportes mediáticos introduce
posibles sesgos de interpretación. Además, la heterogeneidad
legal, cultural y forense entre regiones, dificulta la comparación
uniforme de perfiles, mientras que los sesgos institucionales que clasifican
ciertos homicidios como domésticos o asistenciales contribuyen a ocu=
ltar
patrones en la serialidad femenina.
Recomendaciones
Los resultados obtenidos evidencian la necesid=
ad
de ampliar los criterios diagnósticos tradicionalmente utilizados en=
la
perfilación del homicidio serial, los cuales han sido construidos
mayoritariamente a partir de modelos androcéntricos centrados en el =
uso
de fuerza excesiva, alto riesgo operativo y violencia explícita. En =
este
sentido, se recomienda adoptar un perfil forense sensible al género,
capaz de integrar tanto patrones instrumentales y silenciosos como el
envenenamiento, la negligencia o el abuso de roles de cuidado como
manifestaciones de violencia abierta y extrema, sin descartar de forma
automática la autoría femenina. Tal como señala Bartels (2014), muchas mujeres utilizan lo que denomi=
na el
“disfraz perfecto”, aprovechando expectativas sociales asociada=
s a
la maternidad, el cuidado o la enfermería para acceder a las
víctimas y reducir las sospechas, incluso cuando su firma criminal es
altamente organizada y depredadora.
Desde una perspectiva psicológica e
investigativa, la ampliación de criterios implica reconocer que la
violencia femenina puede ser planificada, reiterativa y funcional, orientad=
a a
objetivos como el control, el poder o el beneficio material, y no
necesariamente producto de impulsividad, psicosis o coerción masculi=
na.
Asimismo, se recomienda evaluar la capacidad de disociación, entre u=
na
identidad social aparentemente adaptada y la ejecución de conductas
violentas extremas, así como aceptar que la serialidad femenina puede
incluir fases iniciales desorganizadas o impulsivas sin perder coherencia
criminal a largo plazo. En términos de detección, resulta
fundamental superar la fragmentación forense y promover la
vinculación activa de patrones conductuales, temporales y
geográficos, investigando explícitamente la autonomía
criminal de la sospechosa y evitando interpretaciones que, por defecto,
minimicen o externalicen su responsabilidad penal.
En el ámbito científico, se prop=
one
crear bases de datos sistemáticas con variables específicas de
violencia femenina y fortalecer metodologías de investigación=
con
enfoque de género. En el campo clínico-forense, se recomienda
actualizar protocolos de evaluación para incluir patrones distintivos
como el uso de métodos de baja visibilidad y capacitar a profesional=
es en
la detección de señales diferenciadas. Para el sistema de
justicia, es necesario revisar los criterios de tipificación y
clasificación delictiva para mejorar la identificación de
patrones seriales en mujeres. Finalmente, en la comunicación
pública se sugiere promover prácticas mediáticas respo=
nsables
y desarrollar campañas basadas en evidencia que contribuyan a
visibilizar adecuadamente el fenómeno y desmontar estereotipos de
género.
CONCLUSIONES
La presente investigación aporta eviden=
cia
a la hipótesis de que la invisibilidad de las mujeres asesinas seria=
les
no responde únicamente a su baja incidencia, sino también a
sesgos de género arraigados en la perfilación
criminológica. Los casos analizados confirman que los modelos
androcéntricos han impedido reconocer patrones femeninos de serialid=
ad.
En este trabajo evidenciamos que el 76.7% de las mujeres asesinas seriales
presenta Trastorno de la Personalidad Antisocial, lo que contradice la idea=
de
una violencia femenina meramente reactiva o impulsiva.
El desarrollo de MARABA=
span>
como un instrumento de estandarización psicológico-forense
podría permitir superar los vacíos metodológicos actua=
les
al introducir criterios sensibles al género. Este enfoque
favorecerá la detección adecuada de patrones femeninos de
agresión organizada y contribuye a una comprensión más
precisa de la criminalidad serial femenina. Se identificaron también
sesgos de género específicos como el uso de modus operandi de
baja visibilidad, la patologización de la violencia femenina y el do=
ble
juicio moral que distorsionan la interpretación forense y judicial. =
La
elevada variabilidad en los registros (σ =3D 134.1) muestra subregistro
institucional y confirma que la invisibilidad es un fenómeno
estructural.
En conjunto, se concluye que la invisibilidad =
de
las mujeres asesinas seriales, es una falla metodológica y
epistemológica que requiere una actualización urgente de los
marcos analíticos de la psicología forense para incorporar la
perspectiva de género.
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2789-3855, febrero, 2026, Volumen VII, Número 1 p 1205.