MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DCA259.BB6352F0" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DCA259.BB6352F0 Content-Location: file:///C:/CB544513/0117_MedranoBrenes.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v7i1.5369
Síndrome de ovario
poliquístico: revisión bibliográfica con enfoque
biopsicosocial sobre diagnóstico, etiología, tratamiento y
repercusiones en la salud integral
Síndrome de ovario
poliquístico: revisión bibliográfica con enfoque
biopsicosocial sobre diagnóstico, etiología, tratamiento y
repercusiones en la salud integral
Claudia Medrano Brenes
claudiamedranob19@gmail.com
https://orcid.org/0009-0006-7422-8544
Universidad de Iberoamérica
San José – Costa Rica
Erik Stammes Sanch=
o
erikstammes@live.com
https://orcid.org/0009-0003-8288-6166
Universidad de Ciencias Médicas
San José – Costa Rica
Tomás Antonio Gazel Reuben
tomasgazelr@gmail.com
https://orcid.org/0009-0004-8948-7448
Universidad de Ciencias Médicas
San José – Costa Rica
Ximena María Hernández Peñ=
;a
ximena.her@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0009-2162-6380
Universidad de Ciencias Médicas
Artículo recibido: 17 de octubre=
de
2025. Aceptado para publicación: 20 de febrero de 2026.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)
es una disfunción endocrino-metabólica frecuente en mujeres en
edad reproductiva, caracterizada por hiperandrogenismo, disfunción
ovulatoria y morfología ovárica poliquística. Este
artículo pretende analizar, mediante una revisión
bibliográfica con enfoque biopsicosocial, los principales aspectos
clínicos, etiológicos, diagnósticos, terapéutic=
os y
psicosociales asociados al SOP. Se incluyen los
criterios diagnósticos clínicos, bioquímicos y
ecográficos, destacando el uso extendido de los criterios de Rotterd=
am y
las recomendaciones de guías internacionales recientes. Adicionalmen=
te,
se examinan las diferentes etiologías del síndrome y el abord=
aje
integral, que incluye modificaciones en el estilo de vida, intervenciones
farmacológicas y estrategias orientadas a la fertilidad. Finalmente,=
se
analizan comorbilidades metabólicas, cardiovasculares y
psicológicas asociadas, así como el impacto del SOP en la salud mental, la calidad de vida y la
percepción de la feminidad a lo largo del ciclo vital. Se concluye q=
ue
el SOP requiere un manejo interdisciplinario y
seguimiento continuo que integre dimensiones biomédicas,
psicológicas y sociales, con el fin de optimizar el pronóstic=
o y
el bienestar de las mujeres afectadas.
Palabras clave: síndrome de ovario poliquístico, hiperandrogenismo, s=
alud
reproductiva, salud mental, enfoque biopsicosocial
Abstract
Polycystic Ovary Syndrome (PCOS) is a prevalent endocrine-metabolic
disorder in women of reproductive age, characterized by hyperandrogenism,
ovulatory dysfunction, and polycystic ovarian morphology. This article aims=
to
analyze the main clinical, etiological, diagnostic, therapeutic, and
psychosocial aspects associated with PCOS through a narrative review with a
biopsychosocial approach. Diagnostic strategies based on clinical, biochemi=
cal,
and ultrasound findings are discussed, highlighting the widespread use of t=
he
Rotterdam criteria and recent international guideline recommendations. In
addition, the multifactorial etiology of PCOS and comprehensive management
strategies—including lifestyle modifications, pharmacological
interventions, and fertility-oriented approaches—are reviewed. Metabo=
lic,
cardiovascular, and psychological comorbidities are addressed, with special
emphasis on the impact of PCOS across the female life course and its effect=
s on
mental health, quality of life, and perceptions of femininity. It is conclu=
ded
that PCOS requires an interdisciplinary and long-term approach integrating
biomedical, psychological, and social dimensions in order to improve progno=
sis
and overall well-being.
Keywords: polycystic ovary syndrome, hyperandrogenis=
m,
reproductive health, mental health, biopsychosocial approach
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
<= o:p>
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamerica=
na
de Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons.=
=
span><=
o:p>
C=
ómo
citar: Medrano Brenes, C., Stammes Sancho, E., Gazel Reuben=
,
T. A., & Hernández Peña, X. M. (2026). Síndrome de
ovario poliquístico: revisión bibliográfica con enfoque
biopsicosocial sobre diagnóstico, etiología, tratamiento y
repercusiones en la salud integral. LATAM Revista Latinoamericana de
Ciencias Sociales y Humanidades 7 (1), 1643 – 1652. https://doi.org/1=
0.56712/latam.v7i1.5369
INTRODUCCIÓN
El Síndrome de Ovario Poliquísti=
co (SOP), también conocido como anovulación
crónica hiperandrogénica o
hiperandrogenismo ovárico, es una disfunción
endocrino-metabólica de alta prevalencia en mujeres en edad
reproductiva. Se caracteriza por desequilibrios hormonales que se manifiest=
an
como irregularidades en el ciclo menstrual, hiperandrogenismo, morfolog&iac=
ute;a
ovárica poliquística y anovulación. Esto tiende a
representar dificultades reproductivas e infertilidad para las pacientes
(Organización Mundial de la Salud [OMS], 2023).
La etiología del S=
OP
es multifactorial y compleja, y se asocia con múltiples alteraciones
metabólicas y reproductivas. La evidencia científica muestra =
que
el SOP no suele presentarse de forma aislada. C=
on
frecuencia, se acompaña de obesidad, dislipidemia y resistencia a la
insulina, lo que incrementa el riesgo de alteraciones cardiovasculares.
Adicional a sus manifestaciones clínica=
s y
metabólicas, el SOP tiene repercusiones
importantes en la salud mental y el ámbito social. La presencia de
signos como el hirsutismo, el acné, la obesidad y las alteraciones
menstruales puede afectar negativamente la autoestima, la autoimagen corpor=
al y
la percepción de la feminidad, y adem&aac=
ute;s,
se ha asociado con una mayor prevalencia de ansiedad, depresión y
disfunciones psicosociales (Del Castillo et al., 2014; Ovies et al., 2022).=
No
obstante, estas infecciones siguen siendo ignoradas, subestimadas o
insuficientemente abordadas por profesionales de la salud.
En este contexto, este artículo tiene c=
omo
objetivo analizar el Síndrome de Ovario Poliquístico a partir=
de
una revisión bibliográfica con enfoque biopsicosocial, integr=
ando
los principales aspectos relacionados con su diagnóstico,
etiología, tratamiento, comorbilidades y repercusiones a lo largo del
ciclo vital de la mujer, con el fin de enfatizar la necesidad de un abordaje
interdisciplinario que considere tanto los componentes biomédicos co=
mo
los psicológicos y sociales.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión
bibliográfica de literatura científica sobre el Síndro=
me
de Ovario Poliquístico (SOP), con el obj=
etivo
de integrar evidencia clínica, metabólica y psicosocial desde=
un
enfoque biopsicosocial. La búsqueda se efectuó en bases de da=
tos
y motores académicos (PubMed, SciELO y Google S=
cholar),
priorizando guías clínicas internacionales, revisiones
sistemáticas, metaanálisis y artículos originales
publicados principalmente entre 2002 y 2024, en español e ingl&eacut=
e;s.
Se utilizaron términos de búsqueda como “síndrom=
e de
ovario poliquístico”, “polycystic=
span> ovary syndrome”, =
8220;PCOS”, “hiperandrogenismo”, “=
ovulatory dysfunctionR=
21;,
“insulin resistance<=
/span>”,
“metformin”, “lifestyle
intervention”, “mental health”, “quality of life” y “<=
span
class=3DSpellE>fertility”.
Se incluyeron publicaciones con relevancia
clínica y respaldo metodológico, excluyendo documentos sin
revisión por pares, con información incompleta o que no aport=
aran
implicaciones diagnósticas, terapéuticas o de seguimiento. La
información se organizó por ejes temáticos
(diagnóstico, etiología, tratamiento, comorbilidades, ciclo v=
ital
y salud mental), con el fin de facilitar una visión integral aplicab=
le
al contexto clínico.
DESARROLLO
Caracterización clínica del
Síndrome de Ovario Poliquístico
El Síndrome de Ovario Poliquísti=
co (SOP) representa una disfunción
endocrino-metabólica que se manifiesta a través de un conjunt=
o de
signos y síntomas causados principalmente por desequilibrios hormona=
les.
Su diagnóstico se basa en la presencia de hiperandrogenismo, disfunc=
ión
ovulatoria y morfología ovárica poliquística, siendo
más prevalente en mujeres en edad reproductiva (National
Institutes of Health, 2019).
La presentación clínica del SOP puede variar mucho entre una mujer y otra. Sin em=
bargo,
es común encontrar irregularidades menstruales —como oligomeno=
rrea
o amenorrea—, dificultad para lograr un embarazo, aumento de peso
(principalmente por acumulación de grasa corporal), alteraciones en =
el
metabolismo de los lípidos y, en algunos casos, prediabetes o diabet=
es mellitus
tipo 2. Además, muchas mujeres presentan niveles elevados de
andrógenos, especialmente testosterona y androstenediona, debido a u=
na
mayor producción ovárica.
Desde el punto de vista clínico, los si=
gnos
más comunes incluyen el hirsutismo, caracterizado por el crecimiento
excesivo de vello en zonas típicamente masculinas, el acné, la
alopecia androgénica, la piel grasa; la acumulación de grasa =
en
la región abdominopélvica, y la presencia de acantosis nigric=
ans,
manifestación cutánea asociada a la resistencia a la insulina=
(National Institutes of Health, 2019).
Diagnóstico del SO=
P
El diagnóstico del SOP
se realiza a partir de una combinación de signos y síntomas,
estudios de laboratorio y pruebas de imagen (usualmente ultrasonido). Los
criterios diagnósticos típicamente aceptados son los criterio=
s de
Rotterdam, los cuales establecen que deben estar presentes al menos dos de =
los
siguientes tres elementos: oligoovulación o anovulación, sign=
os
clínicos o bioquímicos de hiperandrogenismo y morfologí=
;a
ovárica poliquística observada mediante ultrasonido (The
Rotterdam ESHRE/ASRM‐=
;Sponsored
PCOS Consensus Work=
shop
Group, 2004). Estos criterios han sido incorporados y discutidos enguías internacionales más recientes, =
con el
objetivo de estandarizar la evaluación clínica y optimizar el
abordaje terapéutico (Teede et al., 2018=
; Teede et al., 2023).
La evaluación clínica debe inclu=
ir
una historia clínica completa y un examen físico exhaustivo,
dándole enfoque al patrón menstrual (regularidad, frecuencia,
duración, cantidad de flujo) y a los signos clínicos de
hiperandrogenismo. La oligoovulación se refiere a una ovulació=
;n
menos frecuente de lo habitual, mientras que la anovulación correspo=
nde
a la ausencia total de ovulación.
En la práctica clínica, la
oligoovulación suele sospecharse cuando existen ciclos menstruales
prolongados o irregulares, generalmente con intervalos mayores a 35 d&iacut=
e;as
o con menos de ocho ciclos menstruales al año. Para confirmar se pue=
de
realizar la medición de progesterona sérica en fase lú=
tea,
aproximadamente siete días antes de la menstruación esperada,=
lo
cual permite identificar si existió ovulación reciente. De ma=
nera
complementaria, pueden emplearse pruebas de ovulación urinarias, el
registro de temperatura basal o el seguimiento ecográfico folicular,
aunque estos métodos pueden presentar limitaciones en mujeres con SOP y deben interpretarse en conjunto con la
evaluación clínica (Teede et al.,
2023).
La evaluación ecográfica posibil=
ita
identificar ovarios agrandados con la presencia de múltiples
folículos de pequeño tamaño, dispuestos en patró=
;n
de “collar de perlas”. Por otro lado, los estudios de laborator=
io
son fundamentales para confirmar el hiperandrogenismo e identificar
alteraciones metabólicas asociadas, recomendándose la
medición de testosterona, hormona luteinizante (LH),
hormona foliculoestimulante (FSH), hormona antimülleriana (AMH)=
e
insulina en ayunas. En algunos pacientes puede observarse un índice =
LH/FSH elevado; sin embar=
go, este
hallazgo no es específico y no se considera un criterio
diagnóstico por sí mismo, por lo que debe interpretarse en
conjunto con la evaluación clínica y otros parámetros =
(Teede et al., 2018).
Evaluación clínica inicial y
diagnóstico diferencial
Además de aplicar criterios
diagnósticos, es importante descartar otras causas de hiperandrogeni=
smo
y alteraciones menstruales antes de hacer el diagnóstico de SOP. En la práctica, el diagnóstico
diferencial incluye trastornos tiroideos, hiperprolactinemia, hiperplasia
suprarrenal congénita no clásica, síndrome de Cushing,
tumores secretores de andrógenos y otras causas de anovulación
(Legro et al., 2013; Teede et al., 2023). Por e=
llo,
se recomienda complementar la evaluación con historia clínica
orientada, exploración física dirigida y estudios de laborato=
rio
que permitan descartar etiologías secundarias, particularmente en
presencia de signos de alarma como virilización rápida,
elevación marcada de andrógenos o síntomas
sistémicos.
Finalmente, resulta relevante documentar
antecedentes familiares de SOP, diabetes mellit=
us
tipo 2, obesidad y enfermedad cardiovascular, así como indagar sobre
patrones de sueño, nivel de actividad física, hábitos
alimentarios y salud mental. Estos elementos permiten estratificar riesgo,
orientar el plan terapéutico y favorecer un abordaje integral centra=
do
en la paciente.
Etiología y factores de riesgo
La etiología del S=
OP
es compleja y multifactorial, involucrando la interacción entre fact=
ores
genéticos, hormonales, metabólicos y ambientales. La
predisposición genética desempeña un papel relevante, =
ya
que se ha observado una mayor prevalencia de SOP en
mujeres con antecedentes familiares de la condición o de diabetes
mellitus tipo 2, lo que sugiere un componente hereditario significativo (Goodarzi y Azziz, 2006).<=
o:p>
Uno de los mecanismos fisiopatológicos
centrales del SOP es la resistencia a la insuli=
na. Dunaif (1997) plantea que esta condición condu=
ce a
una hiperinsulinemia compensatoria, la cual estimula la producción
ovárica de andrógenos y reduce los niveles de globulina fijad=
ora
de hormonas sexuales (SHBG), incrementando la
fracción libre de testosterona. Este desequilibrio hormonal interfie=
re
con la ovulación y el desarrollo folicular, contribuyendo a la
sintomatología característica del síndrome.
Asimismo, el estilo de vida y los factores
ambientales influyen de manera significativa en el desarrollo y la
progresión del SOP. La obesidad,
particularmente la adiposidad central, agrava la resistencia a la insulina =
y el
hiperandrogenismo, generando un círculo vicioso que exacerba los
síntomas. La dieta poco balanceada, la inactividad física y la
exposición a disruptores endocrinos
ambientales, también han sido identificadas como factores de riesgo
relevantes, especialmente cuando la exposición ocurre durante etapas
críticas del desarrollo, como la gestación (Abbott et al., 20=
02).
Tratamiento y abordaje integral
El tratamiento del SOP
es multifacético y tiene como objetivo principal el control de los
síntomas, la prevención de comorbilidades y la mejora de la
calidad de vida. Las modificaciones del estilo de vida constituyen el pilar
fundamental del manejo, particularmente en mujeres con sobrepeso u obesidad.
Una alimentación balanceada, rica en fibra y baja en carbohidratos
refinados, junto con la práctica regular de actividad física,
puede mejorar la sensibilidad a la insulina, favorecer la pérdida de
peso y reducir los niveles de andrógenos (Legro et al., 2013; Teede et al., 2023).
No obstante, muchas mujeres encuentran
dificultades para sostener cambios significativos en su estilo de vida, por=
lo
que las intervenciones farmacológicas suelen ser necesarias. Los
anticonceptivos orales combinados se emplean frecuentemente para regular el
ciclo menstrual, disminuir el hiperandrogenismo y mejorar manifestaciones c=
omo
el acné y el hirsutismo (Azziz et al., 2=
005).
En casos específicos, pueden añadirse antiandrógenos c=
omo
la espironolactona para potenciar el control de los síntomas.
Los sensibilizadores de la insulina, como la
metformina, han demostrado ser eficaces para mejorar la resistencia a la
insulina y regular el ciclo menstrual. Estudios recientes han evidenciado
beneficios del uso de semaglutida en mujeres co=
n SOP y obesidad que no responden adecuadamente a cambi=
os en
el estilo de vida, observándose una reducción significativa d=
el
peso corporal y mejoras metabólicas relevantes (Carmina y Longo, 202=
3).
Consideraciones terapéuticas segú=
;n
objetivos clínicos
La selección del tratamiento debe
individualizarse según los objetivos clínicos de la paciente,=
considerando
el control del hiperandrogenismo, la regulación menstrual, el aborda=
je
de comorbilidades metabólicas y el deseo reproductivo. En aquellas q=
ue
no desean una concepción inmediata, los anticonceptivos orales
combinados suelen utilizarse como primera línea para el control de
ciclos y síntomas androgénicos (Teede
et al., 2023). En presencia de resistencia a la insulina, alteraciones
metabólicas o alto riesgo cardiometabóli=
co,
el uso de sensibilizadores a la insulina puede contribuir a mejorar
parámetros metabólicos y apoyar la regulación menstrua=
l.
Cuando el objetivo principal es la fertilidad, la inducción de la
ovulación constituye una estrategia central, acompañada de
intervención sobre estilo de vida y seguimiento clínico (Legr=
o et
al., 2013; Teede et al., 2023).
En mujeres con infertilidad asociada al SOP, el tratamiento suele enfocarse en la inducci&oac=
ute;n
de la ovulación mediante fármacos como c=
lomifeno
o letrozol. Cuando estas estrategias no resultan efectivas, pueden consider=
arse
técnicas de reproducción asistida, entre ellas la
fecundación in vitro, así como procedimientos quirúrgi=
cos
selectivos, tales como la perforación ovárica
laparoscópica (Legro et al., 2013).
Fenotipos del SOP<= o:p>
El SOP puede
clasificarse en distintos fenotipos en función de la presentaci&oacu=
te;n
clínica. El fenotipo A, el más característico, incluye
hiperandrogenismo, disfunción ovulatoria y ovarios poliquísti=
cos,
y se asocia con manifestaciones clínicas más marcadas y riesg=
o metabólico.
El fenotipo B se caracteriza por hiperandrogenismo y ovarios
poliquísticos con ciclos ovulatorios regulares, mientras que el feno=
tipo
C presenta disfunción ovárica y ovarios poliquísticos =
sin
hiperandrogenismo. Por último, el fenotipo D incluye hiperandrogenis=
mo y
disfunción ovárica sin evidencia ecográfica de ovarios
poliquísticos (The Rotterdam ESHRE/ASRM‐Sponsored PCOS=
Consensus Workshop Group, 2004).
SOP<=
/span> a lo largo del
ciclo vital
El impacto del SOP varía según la edad de la mujer. Durante la adolescencia, las manifestaciones más comunes incluyen irregularidades menstruales, acné e hirsutismo, por lo que un diagnóstico temprano resulta clave para prevenir complicaciones a largo plazo. En esta etapa, el manejo = se enfoca en la adopción de hábitos saludables, la regulaci&oacu= te;n del ciclo menstrual y el apoyo psicológico, dado el impacto del diagnóstico en la construcción de la identidad y la autoestim= a (Goodarzi y Azziz, 2006).<= o:p>
Durante la edad reproductiva, las principales
preocupaciones se relacionan con la infertilidad, las alteraciones menstrua=
les
y los problemas metabólicos. Las mujeres con SO=
P
presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones durante el embarazo,
como hipertensión gestacional y preeclampsia, lo que hace necesario =
un
tamizaje continuo de la parte metabólica y cardiovascular (National Institutes of Health, 2019; Teede et al., 2023).
En la etapa de climaterio, aunque los niveles =
de
andrógenos pueden disminuir, el riesgo de enfermedades
metabólicas y cardiovasculares persiste. Asimismo, se ha observado un
aumento en el riesgo de cáncer endometrial en mujeres con SOP de mayor edad, por lo que el manejo en esta etapa=
debe
enfocarse en la prevención de comorbilidades y el mantenimiento de un
estilo de vida saludable (Legro et al., 2013).
Comorbilidades físicas y
psicológicas asociadas
El SOP se asocia c=
on un
amplio espectro de comorbilidades físicas, incluyendo resistencia a =
la
insulina, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares=
y
trastornos del sueño, como la apnea obstructiva del sueño (Mo=
ran
et al., 2015). Estas condiciones incrementan el riesgo de complicaciones a
largo plazo y afectan significativamente la calidad de vida.
Desde el punto de vista psicológico, las
mujeres con SOP presentan una mayor prevalencia=
de
ansiedad, depresión, problemas de autoestima y alteraciones en la
percepción de la feminidad. Los signos, como el hirsutismo y la
obesidad, junto con las dificultades reproductivas, contribuyen a una
autoimagen negativa y a un mayor malestar emocional (B=
azarganipour
et al., 2013; Ovies et al., 2022). Investigaciones recientes también
continúan respaldando que la carga emocional del SOP
se relaciona con deterioro de calidad de vida, estigma corporal y dificulta=
des
en el afrontamiento, por lo que el abordaje clínico debe integrar
evaluación y apoyo en salud mental como parte del manejo integral (<=
span
class=3DSpellE>Xie et al., 2024).
Estas manifestaciones resaltan la necesidad de
incorporar la atención psicológica y estrategias de
psicoeducación como parte integral del abordaje terapéutico d=
el SOP, especialmente en pacientes con síntomas
persistentes o impacto significativo en la autoimagen.
Medidas preventivas y seguimiento
El seguimiento médico regular es
fundamental para el manejo adecuado del SOP y la
prevención de comorbilidades. Se recomienda la realización
periódica de pruebas de laboratorio, incluyendo glucosa en ayunas,
hemoglobina A1C, pruebas de tolerancia a la glu=
cosa,
niveles de vitamina D y evaluación de la función tiroidea, co=
n el
fin de detectar de manera temprana alteraciones metabólicas y hormon=
ales
(National Institutes of Health, 2019; Teede et al., 2023).
Evaluación cardiom=
etabólica
y seguimiento clínico
Dado que el SOP se
asocia a mayor riesgo de resistencia a la insulina, dislipidemia,
hipertensión arterial y diabetes mellitus tipo 2, se sugiere incorpo=
rar
una evaluación cardiometabólica
periódica como parte del control clínico. Esto incluye
medición de índice de masa corporal, circunferencia abdominal,
presión arterial y perfil lipídico, así como pruebas de
glucosa (glucosa en ayunas, hemoglobina A1C o p=
rueba
de tolerancia oral a la glucosa según riesgo) (=
Teede
et al., 2023). En pacientes con sobrepeso u obesidad, la intervención
sobre estilo de vida debe establecer metas alcanzables y sostenibles,
reforzando la adherencia mediante educación en salud y seguimiento
longitudinal.
Asimismo, en mujeres con irregularidad menstru=
al
persistente debe considerarse la vigilancia de salud endometrial,
particularmente cuando existe oligomenorrea prolongada, debido al riesgo de
hiperplasia endometrial. El seguimiento debe adaptarse a la etapa del ciclo
vital, los objetivos reproductivos y la presencia de comorbilidades,
favoreciendo un enfoque interdisciplinario que integre ginecología,
endocrinología, nutrición y salud mental.
CONCLUSIÓN
El Síndrome de Ovario Poliquísti=
co
constituye una condición endocrino-metabólica compleja cuya
heterogeneidad clínica y superposición sintomática con
otras afecciones de la salud dificultan su detección y
diagnóstico oportuno. La coexistencia de múltiples criterios
diagnósticos y la variabilidad en la presentación de signos y
síntomas contribuyen a que un número considerable de mujeres
permanece sin diagnóstico o reciba atención tardía, lo=
que
incrementa el riesgo de desarrollar comorbilidades metabólicas,
reproductivas y psicológicas.
A pesar de su elevada prevalencia, el SOP continúa siendo una condición
insuficientemente comprendida y abordada dentro de los sistemas de salud.
Diversos estudios evidencian que muchas mujeres diagnosticadas no reciben
información clara, completa ni adecuada sobre la naturaleza del
síndrome, sus implicaciones a largo plazo ni las opciones de manejo
disponibles, lo que genera insatisfacción con la atención
médica y limita la adherencia a los tratamientos recomendados. Esta
falta de información y acompañamiento impacta negativamente no
solo en la salud física, sino también en el bienestar emocion=
al y
la calidad de vida.
El análisis desarrollado en este
artículo pone de manifiesto la necesidad de trascender un enfoque
exclusivamente biomédico y adoptar una perspectiva biopsicosocial e
interdisciplinaria en el abordaje del SOP. La
integración de profesionales de la ginecología,
endocrinología, nutrición y psicología resulta fundame=
ntal
para atender de manera integral las múltiples dimensiones del
síndrome, incluyendo sus repercusiones en la salud mental, la
autoestima, la imagen corporal y la percepción de la feminidad.
En consecuencia, se vuelve imprescindible
fortalecer la formación y sensibilización de los profesionale=
s de
la salud en relación con la etiología, el diagnóstico =
y el
manejo del Síndrome de Ovario Poliquístico, así como
promover estrategias de detección temprana y seguimiento continuo a =
lo
largo del ciclo vital de la mujer. Un abordaje integral y centrado en la
persona no solo favorece un mejor control de los síntomas y la
prevención de comorbilidades, sino que también contribuye a
mejorar el bienestar integral y la calidad de vida de las mujeres que viven=
con
esta condición.
En términos clínicos, el SOP debe abordarse como una condición cr&oacut=
e;nica
que requiere detección temprana, estratificación de riesgo y
seguimiento continuo. La implementación de estrategias de
educación, prevención cardiometabó=
;lica
y apoyo psicosocial favorece mejores resultados terapéuticos y mayor
adherencia, especialmente cuando se integra un enfoque centrado en la pacie=
nte
y basado en metas funcionales y de calidad de vida.
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