MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DCACBD.90DB2670" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DCACBD.90DB2670 Content-Location: file:///C:/E56B90EF/0165_Tostado.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"

<=
o:p>
DOI: https://doi.org/ 10.56712/
La vejez acompañada: la mascota
como red de apoyo en la última etapa de la vida
Velhice acompanhada: o
animal de estimação como rede de =
apoio na fase final da vi=
da
Accompanied
aging: the pet as a support network in the final stage of life
Manuel Tostado Corona
dr.manueltostado@gmail.com
https://orcid.org/0009-0005-6727-5193
Instituto Mexicano del Seguro Social
Sinaloa – México
Melissa Guadalupe Romero Ojeda
mg.ro0494@gmail.com
https://orcid.org/0009-0005-3147-6276
Instituto Mexicano del Seguro Social
Sinaloa – México
Jonathan Murillo Inzunza
https://orcid.org/0009-0008-9377-4887&n=
bsp;
Instituto Mexicano del Seguro Social
Sinaloa – México
Edna Viridiana Tostado Corona
ednatostado12@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-8052-4846
Secretaria de Salud
Artículo recibido: 29 de octubre de 2025. Aceptado para
publicación: 05 de marzo de 2026.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
Palabras clave= : envejecimiento, animales de compañía, mascotas, calidad de vida
Resumo
O envelhecimento
populacional é um=
span>
dos maiores desafios contemporâneos de sa&uacut=
e;de
e sociais, envolvendo transformações biológicas,
psicológicas e relacionais que impactam diretamente a qualidade de vida dos idosos
(OMS, 2025). Abordagens at=
uais,
como o envelhecimento ativ=
o
e saudável, reconhe=
cem
a importância de promover estratégias
que fomentem o bem-=
estar
holístico, para além da mera ausência de doenças=
(OMS, 1998, 2022). Nesse contexto, a convivência com
Palavras chave: e= nvelhecimento, animais de companhia, animais de estimaçã= ;o, qualidade de vida
Abstract
Keywords: aging, companion animals, pets, quality of life
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoameri=
cana
de Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative <=
span
class=3DSpellE>Commons.
Cómo
citar: Tostado Corona, M., Ro=
mero
Ojeda, M. G., Murillo Inzunza, J., & Tostado Corona, E. V. (2026). La v=
ejez
acompañada: la mascota como red de apoyo en la última etapa d=
e la
vida. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 7
(1), 2348 – 2359. https://doi.org/ 10.56712/l=
atam.v7i1.5437
INTRODUCCIÓN=
El envejecimiento poblacional representa uno de los principales desafíos demográficos, soci= ales y sanitarios del siglo XXI. De acuerdo con la Organización Mundial d= e la Salud (OMS, 2025), se considera persona adulta mayor a aquella que ha alcan= zado los 60 años o más. Este criterio cronológico es ampliamente aceptado en el ámbito internacional y coincide con lo establecido en México por la Ley de los Derechos de las Personas Adu= ltas Mayores, la cual reconoce como tales a quienes cuentan con esa edad y se encuentran en territorio nacional, ya sea de manera permanente o transitoria (Diario Oficial de la Federación [DOF], 2024).
Desde una perspectiva conceptual= , la vejez, también denominada senectud o ancianidad, corresponde a la &u= acute;ltima etapa del ciclo vital humano y se caracteriza por una serie de transformaci= ones progresivas. En el plano biológico, este proceso implica la acumulación de daños a nivel celular y molecular, lo que se traduce en una disminución gradual de las capacidades físicas= y mentales, así como en un mayor riesgo de enfermedad y mortalidad (OM= S, 2025). No obstante, reducir la vejez únicamente a sus manifestaciones orgánicas resulta insuficiente, ya que esta etapa también con= lleva profundos cambios psicológicos y sociales.
En el ámbito psicosocial,= el envejecimiento suele asociarse a transiciones significativas, como la jubilación, la pérdida de vínculos afectivos cercanos = y la reconfiguración del espacio habitacional, situaciones que pueden impactar de manera directa en el bienestar emocional y en la percepci&oacut= e;n de la propia valía (OMS, 2025). En este contexto, el envejecimiento = debe comprenderse como un proceso multidimensional, influido por factores físicos, psicológicos y sociales que interactúan de ma= nera constante y diferenciada en cada individuo (Procuraduría Federal del Consumidor [PROFECO], 2022).
Desde el punto de vista epidemiológico, las cifras reflejan un crecimiento acelerado de la población adulta mayor a nivel mundial. Se estima que para el a&ntil= de;o 2030 una de cada seis personas superará los 60 años, y que la población de este grupo etario aumentará de 1 000 millones en 2020 a 1 400 millones, con una proyección de duplicarse para 2050. Asimismo, se prevé que la población mayor de 80 años se triplique, alcanzando más de 425 millones de personas (OMS, 2025). En México, esta tendencia también es evidente: el Instituto Naci= onal de Estadística y Geografía (INEGI, 2022) reporta aproximadame= nte 17.9 millones de adultos mayores, lo que representa cerca del 14 % de la población total, con un incremento sostenido del índice de envejecimiento.
A este panorama se suma el hecho= de que más de la mitad de las personas adultas mayores en México viven solas y presentan algún grado de necesidad de cuidados, lo que incrementa su vulnerabilidad psicosocial (Encuesta Nacional para el Sistema= de Cuidados, 2022). Si bien el balance anímico aut= orreportado muestra una tendencia predominantemente positiva, una proporción relevante de esta población refiere estados emocionales intermedios o negativos, lo que pone de manifiesto la necesidad de fortalecer estrategias= de promoción del bienestar emocional (INEGI, 2025).
Ante este escenario, surgen enfo= ques que buscan resignificar la vejez, alejándose de una visión centrada exclusivamente en la enfermedad. Conceptos como envejecimiento exitoso, saludable y activo destacan la posibilidad de transitar esta etapa= con bienestar, autonomía y sentido de vida, siempre que existan condicio= nes personales y contextuales favorables (Alvarado & Garza, 2014; OMS, 1998, 2022). Dentro de estas estrategias emergentes, la incorporación de animales de compañía ha cobrado especial relevancia como una alternativa de acompañamiento emocional y social para las personas adultas mayores.
El objetivo de la presente revis= ión es analizar la evidencia científica disponible sobre el papel de las mascotas como catalizadores del equilibrio físico y emocional en la vejez, integrando perspectivas desde la gerontología, la salud menta= l y la terapia familiar.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisi&oac= ute;n narrativa de la literatura científica, con el objetivo de analizar y sintetizar la evidencia disponible sobre el papel de las mascotas como red = de apoyo emocional, social y funcional en personas adultas mayores, desde una perspectiva integradora que articula la gerontología, la salud menta= l y la terapia familiar. La revisión se desarrolló bajo un enfoque cualitativo-descriptivo, propio de las revisiones narrativas, lo que permitió integrar resultados provenientes de estudios con diferentes= diseños metodológicos, así como documentos normativos y reportes institucionales relevantes.
La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en bases de datos académ= icas nacionales e internacionales de reconocido prestigio, entre las que se incluyeron PubMed, Scopus y Web of Science, así como repositorios universit= arios y portales institucionales de organismos oficiales como la Organizaci&oacut= e;n Mundial de la Salud (OMS), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Diario Oficial de la Federación (DOF).= Se utilizaron combinaciones de palabras clave y descriptores en español= e inglés, tales como: envejecimiento, adulto mayor, envejecimiento act= ivo, mascotas, animales de compañía, vínculo humano-animal, calidad de vida. La búsqueda se centró en publicaciones disponibles en texto completo.
Se incluyeron documentos que cumplieran con los siguientes criterios: a) Estudios cualitativos, cuantitativos o mixtos que abordaron la relación entre personas adul= tas mayores y mascotas o animales de compañía, b) Investigaciones centradas en variables relacionadas con bienestar psicológico, salud mental, calidad de vida, envejecimiento activo o redes de apoyo, c) Publicaciones en español, inglés o portugués, d) Artículos científicos, tesis académicas, revisiones sistemáticas o narrativas y documentos institucionales oficiales, e) Estudios publicados preferentemente en los últimos 15 años, c= on inclusión de literatura clásica relevante para el marco teórico, y f) Investigaciones realizadas en contextos comunitarios, familiares o institucionales (albergues, residencias, programas de promoción de la salud).
Se excluyeron aquellos documento=
s que
presentaran alguna de las siguientes características: a) Estudios
centrados exclusivamente en población infantil o adulta joven, b) In=
vestigaciones
enfocadas únicamente en aspectos veterinarios o biomédicos de=
las
mascotas, sin vinculación con el bienestar humano, c) Artícul=
os
de opinión, notas periodísticas o documentos sin respaldo aca=
démico
o institucional, d) Estudios que abordan el envejecimiento únicamente
desde una perspectiva patológica, sin relación con el
acompañamiento, la calidad de vida o el bienestar psicosocial, y
Los estudios seleccionados fueron analizados de manera crítica y comparativa, identificando convergenc= ias, divergencias y aportes teóricos relevantes. La información se organizó en ejes temáticos, tales como: envejecimiento activo, ciclo vital familiar, bienestar psicológico, redes de apoyo y v&iacu= te;nculo humano-animal. Este proceso permitió integrar los hallazgos empíricos con marcos conceptuales y normativos, favoreciendo una comprensión holística del fenómeno de la vejez acompañada.
DESARROLLO
El envejecimiento como proceso
biopsicosocial
El envejecimiento constituye un proceso complejo que trasciende el simple aumento de la edad cronológica. Desde una mirada integral, este fenómeno debe comprenderse como el resultado de la interacción constante entre dimensiones biológicas, psicológicas y sociales, las cuales configuran experiencias de envejecimiento profundamente diversas. La edad física se relaciona con los cambios orgánicos y funcionales q= ue se presentan de manera progresiva y heterogénea, influenciados por factores como el contexto socioeconómico, los estilos de vida, la alimentación, el acceso a servicios de salud y el manejo emocional a= lo largo del ciclo vital (Procuraduría Federal del Consumidor [PROFECO], 2022).
De forma paralela, la edad psicológica engloba las transformaciones emocionales y cognitivas propias de esta etapa, así como la manera en que cada persona otorga significado a la vejez. En este sentido, el envejecimiento puede vivirse co= mo una etapa de pérdida y declive o, por el contrario, como un periodo = de integración, aceptación y resignificación de la histor= ia personal. Procesos como la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional desempeñan un papel central en la adaptación a los cambios propios de la edad avanzada (PROFECO, 2022).
Finalmente, la edad social hace referencia a los roles, expectativas y valoraciones que las sociedades asig= nan a las personas mayores. Estas construcciones sociales influyen de manera directa en la participación, el reconocimiento y la inclusión= de los adultos mayores en la vida comunitaria. En contextos donde predominan visiones edadistas, la vejez suele asociarse a dependencia e inutilidad; en contraste, enfoques más contemporáneos promueven la participación activa y el reconocimiento de la experiencia acumulada como un recurso social valioso (PROFECO, 2022).
Nuevos paradigmas del envejec=
imiento:
de la pérdida al bienestar
Durante décadas, el envejecimiento fue conceptualizado predominantemente desde una perspectiva deficitaria, centrada en la enfermedad, la dependencia y el deterioro funcional. Sin embargo, diversos autores han cuestionado esta visión reduccionista, proponiendo modelos que resaltan los aspectos positivos y las potencialidades de esta etapa de la vida. Alvarado y Garza (2014) destacan = que el envejecimiento no implica necesariamente una pérdida del bienesta= r, sino que puede vivirse como una etapa de plenitud, siempre que existan condiciones personales y contextuales favorables.
En este marco surgen conceptos c= omo el envejecimiento exitoso, propuesto por Rowe, el cual enfatiza la capacidad de las personas para mantener un bajo riesgo de enfermedad, conservar un adecu= ado funcionamiento físico y cognitivo, y sostener un compromiso activo c= on la vida. Este compromiso se expresa a través de la participaci&oacut= e;n en actividades significativas y del mantenimiento de vínculos interp= ersonales, elementos clave para la satisfacción vital.
De manera complementaria, la Organización Mundial de la Salud introdujo el concepto de envejecimi= ento saludable, subrayando que este no comienza en la vejez, sino que se constru= ye a lo largo de todo el curso de vida. La adopción temprana de hábitos saludables, así como la prevención oportuna de enfermedades y discapacidades, son determinantes fundamentales para alcanzar una vejez funcional y autónoma (OMS, 1998).
Posteriormente, la OMS ampli&oac= ute; esta visión mediante el concepto de envejecimiento activo, definido = como el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad, con el objetivo de mejorar la calidad de = vida a medida que las personas envejecen (OMS, 2022). En este enfoque, el término “activo” no se limita a la actividad físi= ca o laboral, sino que incluye la participación sostenida en ámbit= os sociales, culturales, espirituales y cívicos, reconociendo la divers= idad de formas en que las personas pueden mantenerse involucradas y socialmente conectadas.
Aportes teóricos de Wa=
lker y
Lazarus al envejecimiento activo
El envejecimiento activo ha sido enriquecido por diversas contribuciones teóricas, entre las cuales destacan las propuestas de Allan Walker y Lazarus. Walker plantea que la actividad debe entenderse como cualquier acción con significado que contribuya al bienestar individual y colectivo, independientemente de su carácter productivo o remunerado. Además, sostiene que el envejecimiento activo debe abordarse a lo largo de todo el ciclo vital, adoptando un enfoque preventivo que incluya a personas de todas las edades (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores [INAPAM], 2019).=
Asimismo, Walker subraya que el envejecimiento activo no excluye a las personas que presentan algún grado de dependencia o vulnerabilidad, sino que debe adaptarse a sus capacidades y necesidades. La solidaridad intergeneracional, el reconocimie= nto de derechos sociales, como la protección social y la educación permanente, y la promoción de estrategias participativas que fomente= n el empoderamiento de las personas mayores constituyen pilares centrales de su propuesta, siempre respetando la diversidad cultural y contextual.= p>
Por su parte, Lazarus aborda el envejecimiento activo desde una perspectiva psicológica, enfocándose en los procesos de afrontamiento. Este autor destaca la importancia de reconocer y aceptar la realidad personal, desarrollar estrategias eficaces para enfrentar las dificultades, compensar las pérdidas funcionales y mantener una implicación activa en actividades con propósito. La selección consciente de proyect= os vitales, el mantenimiento de vínculos afectivos cercanos y la construcción de una autoimagen positiva, incluso frente a las limitaciones, son elementos esenciales para el bienestar emocional en la ve= jez (INAPAM, 2019).
La vejez en el contexto del c=
iclo
vital familiar
Desde la perspectiva sisté= ;mica y de la terapia familiar, la vejez corresponde a la última etapa del ciclo vital familiar, caracterizada por la reorganización de roles, = la redefinición de la identidad personal y la adaptación a cambi= os físicos y sociales. Carter y McGoldrick = (2005) señalan que, en esta fase, las personas adultas mayores enfrentan el reto de preservar su autonomía y funcionalidad, al tiempo que integr= an las pérdidas y transformaciones propias de la edad.
En este contexto, la presencia d= e redes de apoyo resulta fundamental para sostener el bienestar emocional. Cuando e= stas redes son limitadas o inexistentes, como ocurre con frecuencia en personas = que viven solas, el riesgo de aislamiento, depresión y deterioro cogniti= vo se incrementa. Es precisamente en este escenario donde la incorporaci&oacut= e;n de animales de compañía adquiere una relevancia particular, al ofrecer una fuente constante de interacción, afecto y sentido de responsabilidad.
El vínculo humano-anim=
al en
la vejez
La relación entre las per= sonas adultas mayores y las mascotas ha sido objeto de creciente interés e= n la literatura científica. Diversos estudios coinciden en señalar= que los animales de compañía pueden convertirse en figuras significativas dentro del sistema familiar, brindando compañí= a, estructura cotidiana y una vía para la expresión emocional (Turner, 2008). Este vínculo no solo favorece el bienestar emocional, sino que también puede estimular la actividad física y la par= ticipación social.
Revisiones recientes han documen= tado asociaciones positivas entre la convivencia con mascotas y una mejor calida= d de vida, así como un mayor bienestar psicológico en adultos mayo= res (Taipe et al., 2023). En el ámbito socia= l, las mascotas suelen funcionar como mediadores relacionales, facilitando la interacción con otras personas y ampliando las redes sociales. Estud= ios como el de Meier y Mauer (2022) evidencian que = una proporción elevada de adultos mayores establece conversaciones y vínculos sociales a partir de la presencia de sus mascotas.= p>
Investigaciones cualitativas han profundizado en el significado subjetivo de este vínculo, mostrando = que las personas mayores suelen equiparar la compañía de sus masc= otas con la de un familiar cercano. La mascota es percibida como un “buen escucha”, una fuente de confianza y seguridad, y un elemento que devu= elve al cuidador la sensación de utilidad y propósito (Zapata et a= l., 2021).
Desde una perspectiva cuantitati= va, López (2015) encontró que los adultos mayores que conviven con mascotas presentan mayores niveles de actividad, una participación social más frecuente y una valoración global más posit= iva de su calidad de vida. De manera similar, Agudo y Muñoz (2015) reportaron una disminución de síntomas asociados a la soledad= , la tristeza y la depresión, así como un fortalecimiento del equilibrio emocional en personas mayores con mascotas.
En contextos institucionales, la implementación de programas asistidos con animales ha mostrado resultados alentadores. Villavicencio (2024) evidenció una relación inversa entre depresión y calidad de vida en adultos mayores albergados que participaron en un servicio de promoción de la salud con canes, destacando su potencial como estrategia de envejecimiento activo y protección de la salud mental.
Asimismo, estudios recientes han explorado el papel de las mascotas de apoyo emocional, mostrando que estas contribuyen de manera significativa a la regulación emocional, la reducción del estrés y la estructuración de rutinas diarias, elementos clave para el equilibrio psicológico (Zuluaga, 20= 25). Incluso investigaciones longitudinales han señalado beneficios cognitivos, como una menor tasa de deterioro de la memoria y la fluidez ver= bal en personas mayores que viven solas y conviven con mascotas (Li et al., 202= 3).
No obstante, la literatura también advierte la necesidad de considerar posibles riesgos asociad= os a la tenencia de mascotas, como las limitaciones económicas o el impac= to emocional derivado de problemas de salud del animal. Estos factores subraya= n la importancia de un abordaje integral y contextualizado del vínculo humano-animal en la vejez.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El análisis integral de la literatura revisada permite comprender la vejez acompañada como un fenómeno complejo que articula dimensiones biológicas, psicológicas, sociales y relacionales. En un contexto demográ= fico caracterizado por el acelerado envejecimiento poblacional, tanto a nivel mundial como en México (OMS, 2025; INEGI, 2022), resulta insuficiente abordar la vejez únicamente desde una lógica asistencial cent= rada en la enfermedad. Por el contrario, los hallazgos convergen en la necesidad= de promover estrategias que fortalezcan el bienestar subjetivo, la autonomía y el sentido de vida en las personas adultas mayores.
Desde los enfoques contemporáneos del envejecimiento activo, saludable y exitoso, se reconoce que la calidad de vida en la vejez no depende exclusivamente de la ausencia de patología, sino de la capacidad de la persona para mantenerse vinculada, participar activamente y resignificar su rol dentro d= e la familia y la sociedad (Alvarado & Salazar, 2014; OMS, 1998, 2022). En e= ste sentido, la convivencia con mascotas emerge como un recurso relacional que puede operar como un factor protector frente a la soledad, el aislamiento social y el deterioro emocional, particularmente en aquellos adultos mayores que viven solos o cuentan con redes familiares limitadas.
La evidencia empírica rev= isada es consistente al señalar que el vínculo humano-animal se aso= cia con mejoras en el bienestar psicológico, la regulación emocio= nal y la percepción global de la calidad de vida (Agudo & Muñ= oz, 2015; Taipe et al., 2023; López & Bo= nete, 2015). Estos beneficios se expresan en una disminución de síntomas depresivos, ansiedad y sentimientos de soledad, así = como en el fortalecimiento de rutinas diarias y el incremento de la actividad física, elementos centrales del envejecimiento activo. Incluso, estu= dios longitudinales han documentado efectos positivos en el ámbito cognit= ivo, particularmente en personas mayores que viven solas y mantienen una relación estable con una mascota (Li et al., 2023).
Desde la perspectiva sisté= ;mica de la terapia familiar, la mascota puede ser comprendida como un miembro no humano del sistema familiar, capaz de ocupar un lugar significativo en la dinámica relacional durante la última etapa del ciclo vital (Carter & McGoldrick, 2005; Díaz, 20= 18). Para muchos adultos mayores, la mascota no solo representa compañía, sino también una fuente de afecto incondicio= nal, escucha simbólica y validación emocional, lo cual contribuye a preservar la identidad, el sentido de utilidad y la continuidad del rol cuidador (Zapata et al., 2021). Esta función adquiere especial relevancia en contextos donde las pérdidas afectivas y la reconfiguración de los vínculos humanos son frecuentes.
Asimismo, la literatura destaca = el papel mediador de las mascotas en la esfera social, al facilitar interaccio= nes comunitarias y ampliar las redes de apoyo informal (Meier & Mauer, 2022). Este hallazgo resulta particularmente pertinente si se considera que la legislación mexicana reconoce la responsabilidad compartida de la familia, la sociedad y el Estado en la promoción de la convivencia, la integración social y el cuida= do psicoemocional de las personas adultas mayores (DOF, 2024). En este marco, = la vejez acompañada por animales de compañía puede alinea= rse con los principios de las políticas públicas orientadas a la dignidad, la autonomía y la permanencia en el entorno familiar y comunitario.
No obstante, los estudios también advierten la necesidad de adoptar una mirada crítica y contextualizada. La tenencia de mascotas implica responsabilidades económicas, físicas y emocionales que pueden convertirse en factores de estrés cuando no existen condiciones adecuadas de apoyo, particularmente ante la enfermedad o pérdida del animal (Taipe et al., 2023). Estas consideraciones subrayan la importancia de evaluar de manera individualizada la idoneidad de esta alternativa, evitando idealizaciones y promoviendo estrategias de acompañamiento institucional y comunitario.
Finalmente, se identifica una br= echa en la producción científica latinoamericana, así como = la necesidad de profundizar en investigaciones que exploran variables como el = tipo de mascota, el contexto cultural, el nivel de dependencia del adulto mayor = y la interacción con otras redes de apoyo formales e informales. Abordar estas dimensiones permitirá avanzar hacia modelos de intervenci&oacu= te;n más integrales y culturalmente sensibles.
CONCLUSIÓN
La vejez acompañada, ente= ndida desde el vínculo humano-animal, se consolida como una estrategia relevante para promover el bienestar integral de las personas adultas mayor= es en la última etapa del ciclo vital. La evidencia analizada demuestra= que la convivencia con mascotas puede favorecer la regulación emocional,= reducir la soledad, fortalecer la participación social y contribuir a una percepción más positiva de la calidad de vida, en consonancia= con los principios del envejecimiento activo y saludable.
Desde una perspectiva personal y reflexiva, acompañar la vejez no implica únicamente prolongar= la vida, sino dotarla de sentido, vínculo y dignidad. En este proceso, = las mascotas pueden convertirse en aliados silenciosos que sostienen emocionalmente, estructuran lo cotidiano y devuelven a la persona mayor un lugar activo dentro de su propio sistema relacional. Reconocer este vínculo supone ampliar la noción tradicional de familia y red= es de apoyo, incorporando formas alternativas de acompañamiento que responden a las realidades contemporáneas del envejecimiento.=
Como propuesta, resulta indispen= sable que las políticas públicas, los programas de salud y las intervenciones desde la terapia familiar integren de manera explícit= a el enfoque de vejez acompañada, promoviendo modelos de cuidado que incl= uyan al vínculo humano-animal de forma ética, responsable y contextualizada. Asimismo, se recomienda fortalecer la investigación interdisciplinaria en este campo, así como desarrollar estrategias comunitarias e institucionales que apoyen a los adultos mayores en el cuida= do de sus mascotas, garantizando así beneficios sostenibles y equitativ= os.
En síntesis, acompa&ntild= e;ar la vejez es una tarea colectiva que exige sensibilidad, innovación y compromiso social. Incorporar a las mascotas como parte de las redes de apo= yo representa una oportunidad para humanizar el envejecimiento y construir trayectorias de vida más plenas, significativas y acompañadas= .
REFERENCIAS
Baeza, J., Concha, M. & Pala= cios, T. (2020). La Teoría Familiar Sistémica de Bowen en un proces= o de Terapia Familiar: Cuando la teoría se hace presente en la intervención. Instituto Chileno de Terapia Familiar. Recuperado el 2= 8 de diciembre del 2025, de: https:/= /www.researchgate.net/publication/268443915_La_teoria_familiar_sistemica_de= _Bowen_avances_y_aplicacion_terapeutica
Baptista, M., Cardoso, H. & = Gomes, J. (2012). Psicologia da f= amília: teoria, avaliaç&ati= lde;o e intervenção. Porto Alegre: Artmed; p 16-26.
Cibanal L. Introducción a= la sistémica y la terapia familiar. (2011). Obtenido el 22 de diciembre= del 2025. Recuperado el 23 de diciembre del 2025 en: https:/= /web.archive.org/web/20120513131138/http://aniorte-nic.net/apunt_terap_fami= l_10.htm
Diaz, M., R= eyez, P., Albornoz, A., Fernandez, N., Ferrari, M., e= t. Al. (2020). Las mascotas en las dinámicas familiares: comparación= de triangulaciones de parejas con hijos y animales. Ajayu, 18 (2), 312-350. Recuperado el 23 de diciembre del 2025, en: http://scielo.org.bo/pdf/rap/v18n2/v18n2_a02.pdf
Díaz, M. & Rodriguez, M. (2019). Las mascotas en el sistema fami= liar. Legitimidad, formación y dinámicas de las familias humano-ani= mal. Rev. Psi.; 18 (1), 44-62. Recuperado el 23 de diciembre del 2025, de: https:/= /revistas.unlp.edu.ar/revpsi/article/view/6441<= /a>
Díaz, M. (2015). El miemb= ro no humano de la familia: las mascotas a través del ciclo vital familiar. Revista Ciencia Animal; (9), 83-98. Recuperado el 26 de diciembre del 2025,= de: https:/= /www.researchgate.net/publication/326188388_El_miembro_no_humano_de_la_fami= lia_Las_mascotas_a_traves_del_ciclo_vital_familiar
González, E. (2023). La f= amilia multiespecie o interespeci= e. México. Diccionario Jurídico. Recuperado el 28 de diciembre de 2025, de: https:/= /diccionariojuridico.org/definicion/familia-multiespecie-o-interespecie/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2022). Presenta INEGI resultados de= la primera Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado<= /span> (ENBIARE) 2021. México. Recuperado el 28= de diciembre de 2025, de: https:/= /www.inegi.org.mx/app/saladeprens= a/noticia/7021
Insurance Information Institute. (2025). Facts + Statistics: Pet Ownership and Insura= nce. [Internet]. Recuperado el 28 de diciembre del 20= 25, de: https:/= /www.iii.org/fact-statistic/facts-statistics-pet-ownership-and-insurance#:~= :text=3D%25%20de%20gatos).-,La%20tenencia%20de%20mascotas%20en%20los%20Esta= dos%20Unidos,millones%20de%20d%C3%B3lares%20de%202023.
McGoldrick M. & Gerson R. (1985). Genograms in Family Assesment<= /span>. New York. =
Ordeñana, T. (2023). La formación del concepto familia. Una mirada desde el Ecuador. Conrado; 19(94), 211 - 220. Recuperado el 02 de enero de 2026, de: http://= scielo.sld.cu/scielo.php?script=3Dsci_arttext&pid=3DS1990-8644202300050= 0211&lng=3Des&tlng=3Dpt.
Power, E. (2008). Furry families: Making a human–dog family through home. Social &
Scorsolini<= /span>, F. (2022) El pasado, el presente y el futuro del concepto de familia en el campo de la salud: rupturas y permanencias. Index de enfermería; 31(3), 190-193. Recuperado el 03 de enero del 2026, d= e: https:/= /scielo.isciii.es/scielo.php?pid=3DS1132-12962022000300011&script=3Dsci= _arttext&tlng=3Den
Saez= , J & Caravaca C. (2024). La familia multiespecie: Introducción. Universidad Colegio Mayor De Cundinamarca. Recuperado = el 21 de diciembre del 2025, de: https:/= /www.revistatabularasa.org/numero49/la-familia-multiespecie-introduccion/= span>
Uñates, G., Avendañ=
;o M,
Parada A. & Quiroz I. (2022). Dinámicas familiares de parejas sin
hijos por elección propia y con mascotas. Scielo; 49, 181-199. https://doi.org/10.25058/20112742.n49.02 Recuperado el 03 de enero =
del
2026, de: http://=
www.scielo.org.co/pdf/tar=
a/n49/1794-2489-tara-49-181.pdf
Todo el contenido
de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia =
Creative
Commons
.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y
Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea:
2789-3855, marzo, 2026, Volumen VII, Número 1 p 2338.