MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DCACC3.BC45E650" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DCACC3.BC45E650 Content-Location: file:///C:/2A663DEF/0166_MarcilloMarcillo.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"

DOI:
https://doi.org/10.56712/latam.v7i1.5438
Diarrea aguda infecciosa en
pediatría: etiología, diagnóstico y tratamiento
Acute Infecti=
ous
Diarrhea in Pediatrics: Etiology, Diagnosis and Treatment
Jean Carlos Marcillo Marcillo
jatimarcillo@gmail.com
https://orcid.org/0009-0007-1722-7104
Investigador independiente
Jipijapa – Ecuador
Indira Nohelia Vega Carrillo
indinohe99@gmail.com
https://orcid.org/0009-0006-0500-8281
Investigador independiente
Santa Rosa – Ecuador
Romina Solimar Arb=
oleda
Vásquez
rominaarvas19@gmail.com
https://orcid.org/0009-0009-4582-4955
Investigador independiente
Manta – Ecuador
María Nohelia Muñoz Giler
noheliamg@outlook.com
https://orcid.org/0009-0002-2175-3717
Investigador independiente
Chone – Ecuador
Mario Ernesto Olivo Carranza
marusito1@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0005-5180-6658
Investigador independiente
Manta – Ecuador
Artículo recibido: 29 de octubre=
de
2025. Aceptado para publicación: 05 de marzo de 2026.
Conflictos de Interés: Ninguno q=
ue
declarar.
Resumen
La diarrea aguda infecciosa constituye una de las principales causa=
s de
morbimortalidad en la población pediátrica, representando un
problema de salud pública. La diarrea aguda se define como el aument=
o de
la frecuencia de las deposiciones con disminución de la consistencia=
y
duración menor a 14 días, su principal complicación es=
la
deshidratación. La presente investigación tuvo como objetivo
sistematizar la evidencia actual sobre la fisiopatología,
etiología, diagnóstico y manejo clínico de esta
patología. Los resultados demostraron que la etiología viral =
es
la más frecuente en niños menores de 5 años, seguida de
las infecciones bacterianas en escolares, mientras que la parasitosis
está presente en ambientes socioeconómicos vulnerables. El
diagnóstico es clínico con valoración inicial de la
deshidratación. La rehidratación es la piedra angular del
tratamiento, mientras que los antibióticos están limitados a =
alta
sospecha clínica o epidemiológica. Los probióticos tie=
nen
evidencia científica sólida como terapia coadyuvante para red=
ucir
intensidad y duración de la diarrea.
Palabras clave:=
diarrea aguda,
población pediátrica, deshidratación, rehidrataci&oacu=
te;n
oral
Abstract
Acute infectious diarrhea is one of the leading causes of morbidity =
and
mortality in the pediatric population, representing a significant public he=
alth
problem. Acute diarrhea is defined as an increase in stool frequency with
decreased consistency lasting less than 14 days, with dehydration being its
main complication. The present study aimed to systematize the current evide=
nce
on the pathophysiology, etiology, diagnosis, and clinical management of this
condition. The results showed that viral etiology is the most frequent in
children under five years of age, followed by bacterial infections in
school-aged children, while parasitic infections are more prevalent in
socioeconomically vulnerable settings. Diagnosis is primarily clinical, with
initial assessment focused on dehydration. Rehydration constitutes the
cornerstone of treatment, whereas antibiotic use is limited to cases with h=
igh
clinical or epidemiological suspicion. Probiotics have solid scientific
evidence as adjunctive therapy to reduce the severity and duration of diarr=
hea.
Keywords: acute diarrhea, pediatric population,
dehydration, oral rehydration
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamerica=
na
de Ciencias Sociales y Humanidades, publicado en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons.=
<=
o:p>
C=
ómo
citar: Marcillo Marcillo, J. =
C.,
Vega Carrillo, I. N., Arboleda Vásquez, R. S., Muñoz Giler, M.
N., & Olivo Carranza, M. E. (2026). Diarrea aguda infecciosa en
pediatría: etiología, diagnóstico y tratamiento. LA=
TAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 7 (1), 2360 R=
11; 2371.
https://doi.org/10.56712/latam.v7i1.5438
INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial de la Salud (20=
24)
define a la diarrea como deposiciones con una frecuencia mayor a 3 veces por
día con disminución de su consistencia; ambos criterios deben
cumplirse, debido a que las deposiciones frecuentes de heces sólidas=
no
se consideran diarrea, ni tampoco las heces de consistencia suelta en
lactantes.
Para considerar a la diarrea como aguda su
duración debe ser menor a 14 días. El término de
gastroenteritis aguda (GEA) suele ser sinónimo de diarrea aguda (DA),
sin embargo, la GEA resulta de una infección gástrica y del
intestino delgado, en la práctica clínica no suele presentarse
enteritis en la DA provocada por cólera o shigelosis. Por lo tanto, =
el
término de DA es más apropiado clínicamente (Pfleghaar, 2022).
García Marín et al. (2022) afirm=
an
que la DA es la segunda causa de morbilidad en urgencias pediátricas=
a
nivel mundial. Es considerada la tercera causa de muerte en niños de=
1 a
59 meses y una de las mayores causas de malnutrición en menores de 5
años (OMS, 2024).
En el Ecuador, según el Instituto Nacio=
nal
de Estadística y Censos (2025) las enfermedades infecciosas intestin=
ales
que provocan DA representaron el 2.4% de defunciones en pediátricos =
de 1
a 4 años en el 2024.
La DA es una manifestación clíni=
ca
que es provocada por la infección de microorganismos bacterianos,
víricos o parasitarios. La amenaza más grave descrita es la
deshidratación por pérdida de líquidos y electrolitos
(OMS, 2024).
Es así, que la DA es una de las patologías más frecuentes en pediatría con riesgo de mortalidad por sus complicaciones. Bajo este contexto, el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno resulta fundamental para reducir la progresión a cuadros de deshidratación grave que lleven a hospitalización y muerte. <= o:p>
El presente artículo tiene como objetivo
sistematizar la información actual disponible sobre la etiolog&iacut=
e;a,
diagnóstico y manejo clínico de la DA en la población
pediátrica con la finalidad de mejorar la calidad de atención=
, fundamentando
el uso de los recursos sanitarios y reducir la incidencia de las
complicaciones. Para ello, resulta relevante identificar las principales ca=
usas
etiológicas de DA, describir criterios clínicos y
diagnósticos, examinar las opciones terapéuticas basadas en la
evidencia con énfasis en el tratamiento antimicrobiano y de
rehidratación.
METODOLOGÍA
Esta investigación se realizó
mediante un enfoque cualitativo y descriptivo que estuvo orientado a la
síntesis e interpretación de la evidencia científica
más reciente sobre la diarrea aguda infecciosa en la población
pediátrica. Bajo este contexto, permitió integrar los resulta=
dos
sobre la fisiopatología, etiología, diagnóstico y
tratamiento.
Se realizó una búsqueda en las b=
ases
de datos de Scielo, Scopus y Google Scholar, considerando publicaciones científicas
desde el 2021 a enero 2026. Utilizando las palabras “diarrea
aguda”, “población pediátrica”,
“deshidratación en pediatría”.
Los criterios de inclusión fueron:
artículos en inglés o español; artículos public=
ados
en los últimos 5 años; reportes de casos clínicos;
revisión sistemática o metaanálisis. Criterios de
exclusión: artículos sin acceso libre.
La búsqueda en su etapa inicial
identificó a 213 artículos científicos que fueron
sometidos a los criterios expuestos, obteniendo los siguientes resultados de
descarte: 26 en otro idioma, 19 no tuvieron acceso libre, 38 duplicados, 98=
por
título, 13 por abstract. Se incluyeron 19
artículos a esta investigación.
Figura 1
Diagrama de flujo tipo PRISMA

Fuente: Elaboración propia
La investigación se sustenta en un tota=
l de
19 referencias bibliográficas por su relevancia científica, c=
ada
uno de los estudios corresponde a revisiones sistemáticas y ensayos
clínicos de gran impacto. Se obtuvo evidencia amplia, actualizada y =
de
calidad.
RESULTADOS
Fisiopatología, etiología y
clasificación de la DA
Fisiopatológicamente, Torres Criollo et=
al.
(2022) afirman que la diarrea es el trastorno del transporte de los solutos=
a
través de la pared intestinal. El mecanismo se explica en que el vol=
umen
de agua y de electrolitos superan a la capacidad de absorción del
intestino, esto sucede por aumento de la secreción, disminució=
;n
de la absorción o ambas. Los microorganismos patógenos afecta=
n a
la mucosa intestinal provocando daño estructural y funcional con
malabsorción de lactosa, nutrientes y electrolitos. Por lo tanto, la=
DA
puede estar dada por alteraciones secretoras, osmóticas e inflamator=
ias
relacionadas a la motilidad.
La etiología de la DA es variable
según el grupo etario, sin embargo, los más frecuentes durante
los 5 primeros años de vida son de etiología viral. La
infección con mayor prevalencia es por rotavirus, especialmente entre
los 6 meses y 2 años de edad, su transmisión es fecal-oral, s=
on resistentes
a médicos físicos y químicos persistiendo al medio
ambiente con una alta tasa de transmisión. Los adenovirus son el seg=
undo
agente causal más frecuente de DA, siendo responsable del 5-20% de
niños hospitalizados. Por último, otras causas virales de DA =
son
norovirus, astrovirus y sa=
povirus
(Monar Basantes et al., 2022).
Las infecciones digestivas por enterobacterias
patógenas aumentan su frecuencia en niños mayores de 5
años. La Salmonella spp es una de las cu=
atro
principales causas de DA, seguida de Shigella <=
span
class=3DSpellE>spp, Campylobacter spp y Yersinia spp (Monar Basantes et al., 2022).
La DA provocada por parasitosis es poco frecue=
nte,
sin embargo, es importante recalcar que en una revisión nacional en =
el
Ecuador en 2023 se identificó una prevalencia de 45.3% de parasitosis
intestinal en 2.642 niños menores a 5 años, cuyos agentes
etiológicos relacionados a DA fueron protozoos como Entamoeba
histolytica, Blastocystis<=
/span> spp, Giardia lamblia
(Tufiño Bejarano et al., 2025).
Generalmente, en el Ecuador, las principales
causas de DA en niños son los virus con una prevalencia del 70-90% de
los casos, seguida de infección por las enterobacterias patóg=
enas
descritas en un 10-20%, los parásitos están presentes en 5% de
los casos, siendo más comunes en zonas de bajos y medianos ingresos,=
de
hecho, se suele deber a una mala higiene personal y doméstica con
transmisión fecal-oral, cutáneas y oculares (Duarte Padilla &=
amp;
Vega Del Cisne, 2024).
Tabla 1
Clasificación y etiología de la
diarrea
|
Mecanismo |
Defecto fisiopatológico |
Etiología |
Observación |
|
Osmótica |
Disminución
de la absorción, ingestión de solutos no absorbibles |
Déficit
de lactasa, malabsorción de glucosa-galactosa |
Cede
con el ayuno |
|
Secretora |
Disminución
de la absorción, aumento de secreción |
Vibrio
cholerae, Escherichia coli toxigénica,=
Clostridium difficile,
Norovirus, Giardia lambl=
ia. |
Persiste
durante el ayuno |
|
Inflamatoria |
Inflamación,
disminución de la absorción, aumento de la motilidad |
Salmonella,
Shigella, Campylobacter<=
/span>,
Yersinia, Entamoeba hist=
olytica |
Disentería:
presencia de heces con sangre y moco |
Fuente: elaboración propia.
Diagnóstico
El diagnóstico se debe realizar mediante
una historia clínica detallada con el familiar del paciente, en la q=
ue
se considere la referencia del aumento de frecuencia por día de las
deposiciones con disminución de su consistencia, tiempo de
evolución, si la DA cede o no con el ayuno y si presenta sínt=
omas
asociados como malestar, fiebre, dolor abdominal, hallazgo de sangre en las
heces, historia previa de ingestión de alimentos y medicamentos,
hábitos del consumo de agua, manifestaciones neurológicas y
respiratorias. El examen físico debe ser minucioso con el objetivo de
identificar signos de alarma, factores de riesgo y grado de
deshidratación (Chicaiza Samaniego et al., 2025).
Es importante identificar hacinamiento y
hábitos alimenticios en la familia del paciente pediátrico con
DA, se ha descrito que el consumo de comida en la calle y de agua no hervida
está asociado a infección por Vibrio cho=
lerae
(Mena Miranda et al., 2026).
Los factores de riesgos asociados a mayor
complicación por deshidratación son la edad menor de un
año, bajo peso al nacer, más de 5 deposiciones en 24 horas,
más de 2 vómitos en 24 horas, mala tolerancia oral a
líquidos, signos de desnutrición, bajo apego a la lactancia
materna (Rodríguez Puga, 2023). Además, se ha descrito que en=
DA
asociada a rotavirus en pacientes menores a 2 años con antecedente d=
e permaturez, sexo femenino, familiar con epilepsia,
vómitos y glucemia mayor a 110 mg/dl previo a administración =
de
líquidos, son signos de alarma para desarrollar una convulsión
afebril (Naveda & Pérez, 2023).
Se debe realizar la valoración de la
deshidratación en el paciente pediátrico con DA. La
deshidratación es un síndrome clínico producido por la
disminución del agua corporal acompañada de electrolitos, esta
entidad provoca compromiso a nivel circulatorio, renal, pulmonar y
neurológico. Bajo este contexto, el examen físico aporta datos
importantes de signos de deshidratación enfocados en el peso corpora=
l,
mucosas, turgencia de la piel, respiración, estado de conciencia,
llenado capilar, diuresis, pulsos periféricos, ojos, presencia de
lágrimas, tensión arterial (García Herrero et al., 202=
4).
La deshidratación se clasifica en leve, moderada o grave, segú=
;n
los signos que se identifiquen al examen físico.
Tabla 2
Síntomas y signos clínicos de
deshidratación.
|
Signos
y síntomas |
Deshidratación
leve, no detectable clínicamente |
Deshidratación
moderada o clínica |
Shock
descompensado |
|
Apariencia |
Normal |
Alterada |
- |
|
Color de la piel |
Normal |
Normal |
Palidez/piel moteada |
|
Diuresis |
Normal |
Oliguria |
- |
|
Extremidades |
Calientes |
Calientes |
Frías |
|
Frecuencia cardiaca |
Normal |
Taquicardia |
Taquicardia |
|
Frecuencia respiratoria |
Normal |
Taquipnea |
Taquipnea |
|
Ojos |
Normales |
Hundidos |
- |
|
Mucosas |
Húmedas |
Secas |
- |
|
Consciencia |
Alerta |
Irritable |
Letárgico |
|
Pulso periférico |
Normales |
Normales |
Débiles |
|
Relleno capilar |
<2 segundos |
<2 segundos |
>2 segundos |
|
Tensión arterial |
Normal |
Normal |
Hipotensión |
|
Turgencia
de la piel |
Normal |
Disminuida |
- |
Fuente: elaboración propia según=
la
Guía NICE (modificada).
Otra clasificación de deshidrataci&oacu=
te;n
es según la pérdida de peso corporal, se ha descrito que la
disminución de 1 kg de peso corresponde al déficit de 1 litro=
de
agua, sin embargo, un peso reciente antes de la enfermedad no está
disponible frecuentemente (García Herrero et al., 2024).
Tabla 3
Clasificación de la deshidratació=
;n
según la pérdida de peso corporal
|
Pérdida de peso (%) |
Deshidratación leve |
Deshidratación moderada |
Deshidratación grave |
|
Lactante |
<5% |
5-10% |
>10% |
|
Infante |
<3% |
3-9% |
>9% |
Fuente: elaboración propia según=
la
Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y
Atención Primaria (2018)
Los estudios complementarios se reservan en
pacientes con diarrea inflamatoria y grado de deshidratación moderad=
o o
grave. Estos estudios incluyen: biometría hemática, eval&uacu=
te;a
anemia, leucocitosis y leucopenia; electrolitos, evalúa desequilibri=
o en
casos de deshidratación; coprocultivo, indicado en DA inflamatoria,
inmunodeprimidos y diarrea prolongada; PCR, marcador de inflamación;=
calprotectina, se solicita cuando los polimorfonuclea=
res (PMN) son >70%, un biomarcador de enfermedad inflam=
atoria
intestinal o asociación a procesos infecciosos (Chicaiza Samaniego et
al., 2025).
El coprocultivo es un estudio
microbiológico que tiene alto coste económico y con reporte de
baja positividad global cuando se realiza de forma rutinaria, se debe evita=
r su
indicación después de las 72 horas de hospitalización y
reservar para casos específicos, especialmente cuando la
presentación clínica de disentería, signos de severida=
d o
aspectos epidemiológicos, requieran de la identificación de un
microorganismo para poder orientar una conducta terapéutica (Delpian=
o M.
et al., 2025). A estos criterios se agrega inmunodeficiencia, ingreso
hospitalario, diagnóstico dudoso y diarrea prolongada (Ortiz Ortiz et
al., 2024)
Actualmente está disponible el test de
diagnóstico rápido (TDR)
microbiológico que requiere de una muestra clínica, este cont=
exto
heces, que permite detectar el antígeno del germen mediante una
reacción de fijación antígeno-anticuerpo con resultado
positivo o negativo, se utiliza en el caso que la identificación del=
agente
patógeno cambie la conducta terapéutica de la DA enfocado en =
la
deshidratación, pronóstico y seguimiento (Redondo & Amado
Puentes, 2023).
Tratamiento de la deshidratación
En pacientes con DA y deshidratación le=
ve,
la OMS indica tratamiento ambulatorio a base de líquidos con conteni=
do
de NA con la finalidad de prevenir la hiponatre=
mia.
Además, enfatiza en evitar gaseosas, jugos, café o tés=
por
sus efectos diuréticos y purgantes que perpetúan la
deshidratación. Por lo tanto, se sugiere fomentar la lactancia, agua
potable, sales de rehidratación oral (SRO),
agua de arroz. Indicar la realimentación temprana que ha demostrado
mejorar la regeneración epitelial, promover la recuperación,
absorción de nutrientes y ganancia ponderal, bajo este contexto no s=
e debe
mantener el ayuno. Actualmente, no se recomienda el consumo de alimentos sin
lactosa durante la DA y la mayoría de los lactantes no presentan sig=
nos
o síntomas atribuidos a mala absorción por deficiencia de
lactasa, no obstante, sí existe cierta evidencia de que alimentos sin
lactosa puede disminuir la duración de la DA, aunque esta evidencia =
es
limitada en el tratamiento ambulatorio (Castellano et al., 2022).
El tratamiento de rehidratación oral (R=
HO)
incluye 2 fases: rehidratación y mantenimiento. La fase de
rehidratación se da de 2-4 horas y reemplaza el déficit con <=
span
class=3DSpellE>SRO de 30-50 ml/kg en deshidratación leve y de=
50-90
ml/kg en deshidratación moderada. En caso de intolerancia oral con
vómitos, se debe ofrecer 5 ml cada 2-5 minutos aumentando la dosis
según la tolerancia, si se presentan vómitos está indi=
cado
la administración de ondansetrón =
0.15
mg/kg con un máximo de dosis de 6-8 mg y revalorar la tolerancia ora=
l a
los 20 minutos, se ha reportado que el uso de este antiemético reduc=
e la
necesidad de ingreso hospitalario y de rehidratación endovenosa. Dur=
ante
la fase de mantenimiento se reemplazan las nuevas pérdidas administr=
ando
de 5-10 ml/kg por cada deposición diarreica (García Herrero et
al., 2024).
La rehidratación intravenosa se realiza=
en
casos de deshidratación moderada con fracaso o deshidratación
grave/shock descompensado, se realiza en 2 fases: rehidratación
intravenosa rápida (RIR) y mantenimiento=
. La RIR consiste en administrar solución
isotónica a 20ml/kg/h entre 1-4 horas,
favoreciendo la corrección del desequilibrio hidroelectrolíti=
co y
reduciendo estadía hospitalaria, se recomienda añadir glucosa
2.5% en pacientes con glucemia normal o cetosis. La fase de mantenimiento se
recomienda la RHO para evitar iatrogenia, sin embargo, en caso de mantener =
el
tratamiento intravenoso se debe mantener la solución isotónica
con glucosa al 5% y calculando el K según las necesidades basales de
líquidos basales en 24h según la
fórmula de Holliday-Segar.
Con respecto a las soluciones con mayor eviden=
cia,
Rodríguez-Portelles & Campos Mi&ntil=
de;o
(2022) realizaron una revisión sistemática en la que comparar=
on
la solución salina vs soluciones balanceadas, el estudio identific&o=
acute;
que las soluciones balanceadas tienen efectos similares en rehidrataci&oacu=
te;n
con disminución de riesgo de lesión renal aguda y necesidad de
terapia de reemplazo renal en pediátricos con DA. La OMS la recomien=
da
como primera opción en caso de diarrea infantil y deshidrataci&oacut=
e;n
grave.
Tratamiento antimicrobiano
La DA es producida en más del 80% de los
casos por virus como el rotavirus, norovirus, adenovirus, astrovirus
y sapovirus. En pediátricos mayores de 5
años el agente patógeno más frecuente es Campylobacter spp, mientr=
as que
en la DA del viajero es Escherichia coli enterotoxigénica. Por lo tanto, las
indicaciones de los antimicrobianos suelen ser limitadas y están
indicados en caso de coprocultivo positivo o sospecha =
epidemiólogica
(Montesdeoca Melián & Castillo de Vera, 2023).
Tabla 4
Tratamiento antimicrobiano en DA
|
Agente etiológico |
Indicación |
Tratamiento de elección |
Alternativa |
|
Campylobacter spp |
DA persistente >7 días |
Azitromicina |
Ciprofloxacino |
|
Clostridium difficile |
DA persistente después de interrumpir
antibióticos |
Metronidazol |
Vancomicina |
|
E.
coli enterohemorrágico |
Antibióticos contraindicados |
Antibióticos contraindicados |
Antibióticos contraindicados |
|
E.
coli enterotoxigénico |
Siempre |
Azitromicina (3 días) |
Ciprofloxacino |
|
Salmonella
typhi |
Siempre |
Cefalosporinas de 3a
generación |
Cotrimoxazol, ciprofloxacino |
|
Shigella |
DA persistente Enfermedad grave |
Cefotaxima, ceftriaxona, azitromicina |
Cefixima, ciprofloxacino |
|
V.
cholerae |
DA persistente Control de brotes |
Azitromicina |
Doxiciclina (>8 años), cotrimoxazo=
l |
|
Yersinia |
Bacteriemia Inmunosupresión |
Cefalosporinas de 3a
generación |
Ciprofloxacino, cotrimoxazol |
|
Giardia lamblia |
Siempre |
Metronidazol (5-7 días) |
Tinidazol (1 día) |
|
Entamoeba hystolitica |
Siempre |
Metronidazol (10 días) |
Tinidazol (3-10 días) |
Fuente: Elaboración propia (modificado)
según (Montesdeoca Melián & Castillo de Vera, 2023).
En los casos de DA en que esté indicado=
el
tratamiento antibiótico empírico por sospecha clínica y
epidemiológica, la azitromicina es efectiva frente a especies como <=
span
class=3DSpellE>Shigella, Campylobacter,
Salmonella y E. coli enterotoxigénico (N=
otario
et al., 2025).
Probióticos
Los probióticos son microorganismos viv=
os
que cuando se administran en cantidades adecuadas brindan beneficio sobre la
salud. Los probióticos tienen identidad microbiológica por
género, especia y cepa, son microorganismos seguros según la
Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (Boggio Marzet et al., 2022).
Los probióticos suelen ser efectivos
siempre y cuando se utilicen los que tienen mayor evidencia científi=
ca a
dosis adecuada. Los estudios han demostrado que Lactobacillus GG y Saccharomyces boulardii son efectivos para disminuir la intensidad y
duración de la DA, se enfatiza en casos de diarrea secretora o de ca=
usa
viral (Ortiz Ortiz et al., 2024).
DISCUSIÓN
La DA infecciosa es una de las principales cau=
sas
de morbimortalidad pediátrica a nivel mundial. Los estudios incluido=
s en
la presente investigación confirman que la DA representa una
patología clínica multifactorial, su etiología,
evolución y gravedad están dadas por la edad, agente pat&oacu=
te;geno
y condiciones socioambientales.
Con respecto a la etiología, los result=
ados
demostraron que los agentes virales son la causa más frecuente de DA=
en
menores de 5 años, el rotavirus es el agente más frecuente,
coincidiendo en lo reportado por Basantes et al. (2022) y por la OMS (2024),
quienes afirman que entre el 70-90% de casos de DA se deben a origen viral.=
La
alta prevalencia se debe a la alta tasa de transmisión y resistencia.
García Marín et al. (2022) afirmó que la DA viral sigue
siendo la principal causa de consulta en urgencias pediátricas.
Los resultados evidenciaron aumento de la
frecuencia de infecciones bacterianas en niños mayores de 5 añ=
;os
con predominio de Campylobacter spp,
Salmonella spp y Shigella<=
/span> spp. Esto coincide con Duarte Padilla y Vega Del Cisne
(2024), quienes describen a estas enterobacterias con prevalencia del 10-20=
% de
los casos.
La etiología parasitaria es un menor
porcentaje de los casos, sin embargo, se evidencia alta prevalencia en
parasitosis intestinal en menores de 5 años. Estos resultados coinci=
den
con el estudio de Tufiño Bejarano et al. (2025) quienes reportaron u=
na
prevalencia de 45.3% causadas por Entamoeba spp. Los hallazgos presentados se dieron en relaci&oa=
cute;n
a condiciones de pobreza, hacinamiento y hábitos de higiene inadecua=
dos.
Fisiopatológicamente la DA se clasifica=
en
secretora, osmótica e inflamatoria con alteración de la
motilidad, descritos por Torres Criollo et al. (2022), esta
clasificación resulta importante para orientar el diagnóstico
clínico y tratamiento.
Chicaiza Samaniego et al. (2025) enfatiza que =
el
diagnóstico se da mediante una historia clínica detallada y el
examen físico que permite identificar signos de alarma, factores de
riesgo y el grado de deshidratación. Esto coincide con lo descrito p=
or García
Herrero et al. (2024) quienes señalaron que los signos clínic=
os
son el método más confiable en la práctica clín=
ica
para clasificar la deshidratación y dirigir el tratamiento.
Delpiano et al. (2025) y Ortiz Ortiz et al. (2=
024)
coincidieron que el coprocultivo debe indicarse en casos específicos
debido a su bajo rendimiento diagnóstico y alto coste económi=
co
sanitario. Por otro lado, el test diagnóstico rápido descrito=
por
Redondo y Amado Puentes (2023) destacan su valor en la identificación
del agente etiológico en el primer nivel de atención.
El tratamiento de la DA debe estar dirigida a =
la
deshidratación como complicación, por lo que se considera la
piedra angular. Castellano et al. (2022) coincide con que se debe iniciar
tempranamente la alimentación y mantener la lactancia materna para
favorecer la recuperación de la mucosa intestinal. En los casos de
deshidratación grave las soluciones balanceadas presentan resultados
importantes con prevención de lesión renal aguda en
comparación a la solución salina, como lo detalla
Rodríguez-Portelles y Campos Miño
(2022).
En el tratamiento antimicrobiano, los resultad=
os
presentados coinciden con Montesdeoca Melián y Castillo de Vera (202=
3) y
Notario et al. (2025), quienes afirman que el uso de los antibióticos
debe limitarse a casos clínicos seleccionados de severidad o sospecha
clínica basado en datos epidemiológicos. Asimismo, la
contraindicación de antibióticos en casos de E. coli enterohemorrágica reportados.
Finalmente, Ortiz Ortiz et al. (2024) y Boggio Marzet et al. (202=
2)
coinciden en que los probióticos como Lactobacillus GG
y Saccharomyces boulardii<=
/span>
son las cepas identificadas con mayor evidencia científica en
reducción de duración e intensidad en casos de DA secretora o=
de
origen viral.
CONCLUSIÓN
La DA infecciosa es una de las principales cau=
sas
de morbimortalidad pediátrica en el mundo y en el Ecuador. La
etiología viral es la más frecuente en menores de 5 añ=
os,
mientras que en mayores de 5 años predomina las infecciones bacteria=
nas.
La parasitosis intestinal es la causa menos frecuente de DA, sin embargo, s=
igue
siendo una entidad importante en nuestro medio.
El diagnóstico oportuno está bas=
ado
en una historia clínica y examen físico minucioso para
identificar signos de alarma y estratificación de la
deshidratación. La rehidratación oral constituye el pilar del
tratamiento, siendo seguro y costo-efectivo en casos de deshidratació=
;n
leve y moderada.
El uso de antibióticos debe ser limitad=
o,
reservado a casos con indicación clínica y epidemiológ=
ica
con el objetivo de disminuir la resistencia bacteriana. Los probióti=
cos
son los microorganismos que sirven como complemento al tratamiento
farmacológico.
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